
sábado, 27 de marzo de 2010
ESTADO DEL ARTE EN CHILE

jueves, 25 de marzo de 2010
SOLIDARIDAD CHILENA CON CUBA

A la opinión pública nacional e internacional
Los abajo firmantes nos hacemos el deber moral de dirigir estas palabras de solidaridad irreductible al Pueblo de Cuba, su gobierno y su partido.
Hace algunos días los diputados del actual Partido Socialista de Chile emitieron una declaración pública de rechazo a las “violaciones a los derechos humanos en Cuba”. Los senadores del mismo partido, Isabel Allende y Camilo Escalona, contribuyen con su voto para que el gobierno de Chile condene a Cuba. El diputado rastrero PPD, Eugenio Tuma, ataca a Cuba, como lo hace contra Venezuela y Bolivia. Los senadores democratacristianos concurren al Palacio de La Moneda a exigirle a Sebastián Piñera, que se ponga a la cabeza de la condena, quien complacido muestra su acuerdo con ellos. Concertación y Alianza juntas en los ataques a Cuba.
Estos personeros se han inscrito en la Operación de Inteligencia Política montada por el gobierno de Obama, ahora con la excusa de la muerte de un delincuente habitual, que por arte de magia y de dólares, devino en “mártir” de la “disidencia cubano-norteamericana”.
Estos “paladines de los derechos humanos”, no quieren recordar la responsabilidad directa del PDC en el golpe de Estado contra el Presidente Salvador Allende. Para ellos la cárcel de Guantánamo es una moda de trajes anaranjados y cadenas exóticas; callan los asesinatos de palestinos a manos de los sionistas; callan el genocidio norteamericano en Irak y Afganistán; callan la complicidad criminal de Uribe con el paramilitarismo colombiano.
En Chile, los asesinatos de comuneros mapuches, de jóvenes estudiantes o trabajadores forestales, son encubiertos por el Estado de derecho…y los “paladines” nada dicen. Los Presos Políticos Mapuche son juzgados por ley antiterrorista, lo que es rechazado por el Derecho Internacional…y los “paladines” nada dicen. Un poblador de Hualpén, bajo toque de queda y sin mediar provocación, es ejecutado por infantes de marina…y los “paladines” nada dicen. Y tampoco hablan sobre la impunidad con que viven los violadores a los derechos humanos en nuestro país. Para qué hablar de justicia social, de redistribución más equitativa del ingreso, de condiciones de trabajo justas…para ellos son cosas superadas, tercemundistas, no para nosotros. ¡Así lo acabamos de demostrar frente al terremoto-maremoto!
¿Qué pueden hablar ellos, la derecha, los dueños de Chile y los rastreros dirigentes de la Concertación , sobre Cuba? Nada.
Los altos niveles de desarrollo social, en temas vitales como salud, educación, deporte y cultura; su compromiso solidario internacional realizado de manera permanente como un valor imprescindible de la revolución ¡Son realidades indesmentibles!
Esa es la razón real de los constantes ataques a Cuba.
Qué desfachatez cuando hablan de represión, en un país como el nuestro, acostumbrado a palos, patadas, gases, guanacos, balines y tiros de las fuerzas policiales. Hablan de libertad de expresión en un país donde todos los medios de comunicación están en manos de los poderosos, como parte de la política de sometimiento del capitalismo.
Nosotros expresamos nuestra solidaridad, sabiendo que el pueblo cubano sabrá enfrentar este nuevo embate del imperio y sus lacayos. La Isla de la Solidaridad ha resistido durante 50 años, y lo hará por muchos más. Esta manifestación de amor con nuestros hermanos, la hacemos imbuidos por el espíritu de la verdad y la justicia. Jamás aceptaremos la prepotencia de aquellos que sojuzgan a nuestros pueblos.
Viva la Cuba de Martí y Fidel
Viva la Revolución Cubana
Convocamos a todos aquellos que solidarizan con Cuba a expresar su respaldo el Sábado 27 de Marzo, a las 12:00 horas, Los Leones 1346 (embajada de Cuba).
Movimiento Generación 80
Brigada Salvador Allende
Movimiento Acción Popular Unitaria
Movimiento Patriótico Manuel Rodríguez
Asociación Indígena Mapu Ta Nüyün, Región de Kokimpu
Patricio Altamirano, Sociólogo
Víctor Quijada Pinto Presidente Sindicato Nacional ACHS
Unidad-MPT
Sindicato SITECO
domingo, 21 de marzo de 2010
CHILE: LAS CIFRAS, EL MIEDO, LA ESPERANZA

jueves, 11 de marzo de 2010
REPORTE DE LA CATÁSTROFE EN CHILE

Daniel Riquelme Ruiz vivía en Hualpén, ciudad próxima a Talcahuano, uno de los territorios más devastado por el terremoto de la madrugada del 27 de febrero. Allí existe el estado de excepción y toque de queda impuesto por el gobierno saliente y vitoreado y mantenido por el entrante. La noche del 9 de marzo Daniel Riquelme salió en busca de cigarrillos, pero se encontró con una patrulla de la Armada. Su cuerpo fue encontrado sin vida, azul de golpes. "Se tomó la decisión tras comprobar que el hecho los vincularían (a los miembros de la Armada que iban en la patrulla), por lo que los antecedentes serían puestos a disposición del Ministerio Público", dijo elcomandante en jefe de la Segunda Zona Naval, contraalmirante Roberto Macchiavello.
El único gobierno de impronta genuinamente popular fue el liderado por Salvador Allende. Durante toda la historia de Chile siempre ha gobernado la oligarquía –liberal o conservadora-, un par de administraciones de inspiración desarrollista y pare de contar. Lo demás han sido ejecutivos –votados o no- que han representado proyectos de sociedad ligados a los intereses de fracciones de los mega propietarios, a su vez, dependientes de los polos centrales del capital, primero inglés, luego norteamericano. Con Piñera, se dice que la derecha tradicional no accedía electoralmente a la primera tutoría del gobierno desde 1958, es decir hace más de 50 años. Pero ello sólo es en términos formales, de acuerdo a cánones convencionales, acotados a una democracia vertical y coordenadas que poco o nada hablan de de las estrategias de subordinación imperialista y políticas antisociales, exclusión, represión y vigilancia, fuerza y consentimiento desde el Estado de contenido siempre burgués que ha marcado el derrotero chileno.
Cuando no existe alternativa política madura y potente desde los intereses de los trabajadores y el pueblo, o bien se llega a situaciones álgidas de lucha de clases sin pueblo blindado, como en la Unidad Popular, la reacción de los grandes dueños, la pura y dura, ordena primero por la fuerza y luego por la ley, la política que es el resumen de la economía. Su economía, sus intereses.
Producto de la tragedia sísmica que afectó a los pueblos desde la Quinta a la Novena regiones, el gobierno de la Concertación y ahora el de Piñera mantienen el estado de excepción que, concretamente, significa toque de queda, militares del Ejército y la Armada en las calles, y graves limitaciones a los derechos ciudadanos. El argumento estatal se sostiene sobre la mantención del orden público y la custodia de la gran propiedad privada. La cuestión es que la milicia porta armamento de guerra y estilos de sometimiento civil que, como es corriente, se emplean. La policía, los carabineros, de acuerdo a la decisión de las autoridades, parece haber sido sobrepasada por los efectos del terremoto. Otra tesis probable, es que, sobre todo en la ciudad de Concepción y su vecina Talcahuano, el despliegue castrense corresponda a un ejercicio ad hoc para refrescar el miedo popular, estirar las piernas camufladas, y acostumbrar a la ciudadanía a un estilo de vida cuartelario ante cualquier potencial riesgo de movimientos sociales, espontáneo u organizado. Porque, en realidad, los militares no evitan los terremotos. Sería buena cosa que sus energías fueran destacadas a la reconstrucción de las carreteras, escuelas y hospitales destruidos, en vez de apalear pobres y hacer guardia celosa de la gran propiedad. Sin embargo, hasta el momento, el contenido del recurso militar sólo se congracia con los amantes del castigo incivilizado y a discreción.
Por su parte, organizaciones sociales, vecinales, sindicatos, estudiantes, multiplican su solidaridad bajo la consigna de “Sólo el pueblo ayuda al pueblo”. Realizan levantamientos, diagnósticos, colaboración directa, distribución de ayuda y procuran potenciar la autoorganización desde abajo. Aún son iniciativas menudas, pero que guardan potencialmente el germen de la solidaridad organizada independientemente de las instituciones estatales. La distribución de la mercadería y el proceso de reconstrucción mismo, por arriba, simplemente aún no llega adecuadamente.
Ya existen voces que demandan medidas tendientes a limitar la especulación; terminar con el estado de excepción para volver paulatinamente a la normalidad; establecer las responsabilidades que le caben a las constructoras cuyas edificaciones habitacionales sufrieron daños estructurales; imponer impuestos específicos a las corporaciones y la industria del cobre (sólo un tercio está en manos del Estado) para beneficiar a la población más damnificada; y que el pago de las viviendas arruinadas sea retornado a la ciudadanía. Es decir, que el derecho a la vida se sobreponga al de la propiedad; y que la reconstrucción pública se encumbra sobre el negocio privado. Porque, entre muchas formas de aprovechamiento del capital en medio de la tragedia, está la oferta de créditos hipotecarios engordados por el aumento del precio de las aseguradoras más la repactación de las deudas habitacionales. Al respecto, la banca asociada a las constructoras privadas jamás duerme ni pierde.
La comunidad nacional se encuentra altamente sensible ante las réplicas y la espectacularización televisiva de los acontecimientos. A ello se agrega la militarización de la catástrofe y el “movido” cambio de mando en el Congreso Nacional y un Piñera que en términos absolutos, no alcanza a representar un 30 % de la gente habilitada para votar en el país.
Andrés Figueroa Cornejo
11 de marzo de 2010