lunes, 6 de enero de 2020

Chile. Toma de terreno Violeta Parra: “Somos resultado de la negación estatal del derecho a la vivienda”


Andrés Figueroa Cornejo 
Entrevista con el dirigente de la ocupación del terreno ubicada en la comuna capitalina de Cerro Navia, Juan Caripán.
“La toma se llama Violeta Parra porque es un nombre representativo de la cultura popular y cercano a las familias de la zona. Violeta Parra vivió en Barrancas, cerca de donde se encuentra la toma”, explica Juan Caripán, dirigente de la toma de terreno que inició en septiembre de 2019 y que “está compuesta principalmente por familias de la zona poniente de la Región Metropolitana que colindan con la comuna de Cerro Navia, como Pudahuel, Renca, Lo Prado”.
Juan recuerda que llegaron a ocupar el terreno con 20 carpas. “El objetivo fue evitar riesgo de pérdida y que el daño fuera mínimo para las familias y cumplir con los plazos legales que nos permitieran convertirnos en toma de terreno y comenzar a construir”, informa el dirigente y añade que “Hoy tenemos ocupadas las 6 hectáreas del terreno con unas 300 familias viviendo en mediaguas (viviendas provisorias de madera), en sitios trazados de 10 por 7,30 metros de largo, que permiten construcciones de 70 metros cuadrados, usando la extensión de las calle que son de 6 metros de largo, como continuidad de los sitios para que niñas/os y adultos se vayan relacionando y construyendo vida de barrio. El traslado de vehículos por las calle interiores de la toma, es mínimo”.
-¿Cuál es un principio rector del proyecto de convivencia en la toma?
“Cuando hablamos de proyecto a largo plazo o colectivo, hablamos de barrios obreros, por la composición de todas las familias que viven en la toma. Todas son familias de trabajo. Hacemos el ejercicio político de autogestión, donde todas y todos son necesarios y deben aportar en las distintas tareas. El desarrollo de la independencia política de las y los pobladores ha puesto límite para que ningún partido político del régimen saque provecho personal de la situación, mientras que otras organizaciones políticas y sociales, no hegemónicas, que se acercan asumen las tareas de acompañamiento.”
-¿Qué dificultades han debido enfrentar?
“Vivir en una toma de terreno es un desafío permanente. Las condiciones de vida son precarias, es un estado de emergencia y alerta constante. Los principales problemas que hemos enfrentado durante estos cuatro meses de ocupación son el oportunismo político de un pequeño grupo de dirigentes que estaba intentando instrumentalizar la lucha como plataforma electoral. También, el aprovechamiento y la sinvergüenzura de dirigentes que buscan convertir la lucha por la vivienda en un negocio personal, sacando ganancia de la necesidad y miseria de las familias mediante el cobro por ingresar a la toma, conseguir un sitio, por ocupar agua o luz. Además de robar plata y mercadería que llegaba como ayuda para las familias de la toma. Como si no fuera suficiente está el narcotráfico que ha intentado instalarse, pero que hemos logrado expulsar de manera colectiva. Asimismo, la derecha ha tanteado intervenir, ofreciendo soluciones que en nada ayudan a resolver los problemas de fondo. Sin embargo, los pobladores están despiertos y no aceptan este tipo de maniobras que vienen de operadores políticos conocidos como Luis Plaza, ex alcalde de Cerro Navia, procesado un par de años atrás por el caso basura KDM. En la práctica, hemos identificado y denunciado a la derecha que hoy nos gobierna como la gran responsable de negarnos el derecho a la vivienda propia a través de su ley de ‘integración social’, que busca entregar amplias facultades a las inmobiliarias para negociar con el derecho a la vivienda. Por lo demás, el actual régimen es el principal responsable político del estallido social con graves violaciones de los derechos humanos, cobrando vidas de nuestra gente, y donde han ocurrido violaciones, mutilaciones, encarcelamientos, desapariciones, etc.
Y el mayor obstáculo que se interpone a un desarrollo más rápido del proyecto de vivienda y sociedad nueva que nos proponemos tiene que ver con el predominio del individualismo por sobre los compromisos colectivos. Muchos prefieren que las cosas sean fáciles, que tengamos solución a la vivienda ojalá mañana. El sacrificio y la entrega son exigencias que no todos están dispuesto a cumplir. Olvidan que este sistema político y económico está hecho para mantener los privilegios de unos pocos a costa de negarle al pueblo todos sus derechos.”
-¿Está presente el feminismo popular y el ambientalismo consecuente?
“Tanto el feminismo como el ambientalismo, tienen espacio en el devenir de la toma. De hecho, son condiciones naturales y centrales para sostener la ocupación. Pero la toma es una experiencia todavía muy joven y sobre esos principios necesarios aún estamos en el trabajo espontáneo, sin superior responsabilidad consciente de la organización.
Hay terreno para ocupar en trabajos de campo, reciclaje, huertos, forestación, etc. Esos trabajos nos ayudarían mucho en términos de alimentación, mejoramiento de las condiciones del lugar y mantención del control sanitario de los espacios.
Y las mujeres de los sectores populares siempre están presentes. Muchas de ellas son las que levantan iniciativas para mantener el lugar. Hay casos en que son madre y padre, se hacen cargo del cuidado y gasto completo de sus hijos, dirigen la organización, toman decisiones, construyen sus viviendas, participan instalando agua, luz, levantan cercos, hacen guardia para mantener la seguridad en la noche, arman la olla común.”
-¿Las familias de la toma han tenido alguna participación en las protestas populares iniciadas el 18 de octubre de 2019?
“Parte de las familias de la toma han participado en las movilizaciones desde el 18 de octubre. Ahora bien, la toma de terreno es una respuesta a la crisis social que vivimos porque arranca de la injusticia social y la negación sistemática a las familias trabajadoras del derecho a la vivienda propia. Esa crisis se expresa mediante la espera por largos años de una solución habitacional, y en la caída en la especulación inmobiliaria, donde las familias terminan endeudadas por 20 o 30 años, pagando créditos hipotecarios cada vez más caros.”
-¿Qué ocurre con la solidaridad externa a la toma?
“La solidaridad es fundamental para sostener una experiencia de lucha como una toma de terreno. Así como los trabajadores necesitan organizarse para obtener conquistas sociales; los pobladores, cada uno por su lado, no pueden mejorar su vida. Necesitamos el apoyo y la dirección técnica, legal, logística; la organización en distintas comisiones que permitan a las familias sacar adelante las tareas que sean necesarias. Por supuesto que esa solidaridad externa, para que resulte eficiente, no confunde los espacios, siempre apunta a la compañía y la independencia que la clase trabajadora y el pueblo necesitan para llevar adelante demandas como el derecho a la vivienda.”
Área de archivos adjuntos

martes, 10 de diciembre de 2019

Chile. El ojo popular denuncia las violaciones de los derechos humanos y organiza el porvenir

Andrés Figueroa Cornejo 
En el Día Internacional de los Derechos Humanos y en la jornada 53 días desde el inicio del levantamiento social en Chile, en la Plaza de la Dignidad de Santiago fueron los ojos. Agrupados, multiplicados, trazados sobre cartón. Los ojos, la humanidad y su sentido más sagrado. La medida de la justicia, ojo por ojo, y el espejo, retorno y reconocimiento. El ojo y su pupila insomne, la puntería y la traducción de la luz. El ojo que, según las últimas cifras del Instituto Nacional de Derechos Humanos, ha sido lesionado o mutilado a más de 350 personas.
Durante la tarde de este 10 de diciembre, la Coordinadora por los Derechos de los Pueblos (una articulación de colectivos, defensores de los DDHH, piquetes jurídicos, asambleas territoriales, etc.), luego de realizar un periplo por el centro de la ciudad, arribó a la Plaza de la Dignidad, ex Plaza Italia.
“Nacimos para dar respuesta a la violación sistemática de los DDHH producida por el régimen de Sebastián Piñera y de sus dos ministros del Interior, Andrés Chadwick y Gonzalo Blumel, a partir del 18 de octubre”, explica Roberto Dorival, miembro de la Coordinadora y activista histórico por la lucha, defensa y promoción de los DDHH en el país.
“Creemos que el movimiento tradicional de DDHH ha sido sobrepasado por la actual coyuntura, debido a una lógica que entiende que los DDHH sólo se violan en tiempos de dictadura, no dando cuenta de que en los 30 años de democracia tutelada han continuado los abusos, la impunidad y se ha coexistido con un andamiaje dictatorial”, dice Dorival y añade que “Los mismos jóvenes que apoyaron a Pinochet allá en Chacarillas por el año 1977, son ahora los que están gobernando el país. Son los civiles de la tiranía quienes continúan perpetuando la herencia dictatorial. Por eso nos apuntan a los ojos. Por eso desde el poder se aplica el método tristemente conocido en Colombia de los ‘falsos positivos’, como la aparición de cuerpos de personas calcinadas que han sido encontradas luego de cruentos incendios de grandes establecimientos comerciales y que fueron asesinadas con antelación, tal como lo demuestran los informes forenses”.
Roberto Dorival indica que el Estado “se ha tornado mucho más sofisticado en sus maniobras. Para eso envió a funcionarios policiales a ‘estudiar’ fuera de Chile. Y es por ello que decimos que el movimiento tradicional de DDHH tiene que ponerse al día. Ahora bien, confiamos en que despierte y comprenda que nuestra lucha es una tarea permanente e independiente del gobierno de turno. Las administraciones de la Concertación y de la Nueva Mayoría también aumentaron los presupuestos de las policías, también facilitaron la destrucción extractivista de la naturaleza y de las comunidades en ella; también militarizaron criminalmente al Wallmapu y a la resistencia del pueblo mapuche”.
-¿Cómo volver nacional la Coordinadora?
“Concentrándose en la base, en las asambleas territoriales, populares y ciudadanas. En todos los espacios que se da nuestro propio pueblo, deben surgir las articulaciones por la defensa de los DDHH. Para la actividad de hoy, Los ojos del Pueblo acusan al Estado terrorista, creamos un evento en Facebook con esa consigna. Allí pueden contactarse quienes se consideren un aporte en esta dimensión de la lucha”.
En la Plaza, los manifestantes fueron duramente reprimidos. Temprano, Piñera se refirió a los DDHH haciendo un fuerte hincapié en los ‘daños’ sufridos por la policía militar y, cómo no, silenciando los resultados de las investigaciones realizadas por Amnistía Internacional, Human Rights Watch, otras entidades mundiales y todas las nacionales en orden a denunciar la brutal violencia con que el gobierno ha intentado destruir las protestas sociales.
Por otra parte, sin dejar las calles, son muchos los grupos sociales que han resuelto enmontañarse en la organización territorial, poblaciones y barrios, establecimientos educacionales y lugares de trabajo, con el objetivo de convertir la energía popular acumulada en formas superiores de articulación y resistencia.
La crisis económica global ya inicia sus expresiones en Chile mediante la caída de la inversión y el estancamiento o franca baja en todos los índices macroeconómicos. Igualmente, el Fondo Monetario Internacional recién se refirió a que la intensificación de la guerra económica entre China y Estados Unidos tendrá repercusiones especialmente negativas en las economías latinoamericanas más expuestas, como Chile y Perú. Al respecto, la economía chilena, precisamente, en materia de exportaciones e importaciones, se explica por sus lazos sanguíneos con China y EEUU, primero, luego países de la Unión Europea y, finalmente, algunas naciones de la región.
Frente a ese panorama, los sectores más atentos del movimiento popular buscan su fortalecimiento acelerado ante el despliegue de nuevos momentos de la crisis en curso que, tal como ocurre secularmente, los poderes que gobiernan pretenden que pague la inmensa mayoría social.

jueves, 5 de diciembre de 2019

Chile. Dos mil prisioneros políticos y la emergencia de una coordinadora de derechos humanos

Andrés Figueroa Cornejo  

El 14 de noviembre, carabineros le instaló una bomba molotov en el bolso al trabajador Mauricio Cheuque de la Población la Victoria, “sólo porque es de apellido mapuche”, dice su esposa. “Ya le hicieron el peritaje de manos y no le encontraron nada. Fue torturado y atropellado por la policía. Sin embargo, estará preso por lo menos dos meses, que es lo que tarda la investigación. Me destruyeron la vida”.
El caso lo tomó primero la Defensoría Pública del Estado. “Pero no avanzó nada. Tuve que contactar a la Defensoría Popular para que progresara su situación”, asegura la pareja del poblador cautivo.
Otra familiar de prisionero político afirma que “hay carabineros de civil infiltrados entre la multitud, como el teniente David Gaete, que van repartiendo implementos a los chicos para defenderse de la Fuerzas Especiales, y luego son tomados detenidos, como mi sobrino”.
Según el informe de la Fiscalía Nacional de Chile, desde el 18 de octubre, inicio del estallido social en el país, al 30 de noviembre, la cifra de personas que pasaron por audiencia de control y detención fue de 30.102 personas. De ellas, 20.217 fueron formalizadas, y 1.957 han quedado en prisión preventiva.
Por su parte, Candelaria Cortés, vocera de la Coordinadora por la Libertad de las Prisioneras y Prisioneros Políticos 18 de Octubre, informa que “nuestra organización nació hace pocos días con el fin de visibilizar la situación de las y los prisioneros políticos que han sido detenidos durante este período. También buscamos aunar a todas las familias de las personas privadas de libertad. En muchos casos, las familias están acompañando a sus presos sin mucho soporte ni conocimiento. Por eso en la Coordinadora nos hemos juntado distintas individualidades y agrupaciones de derechos humanos para exigir la liberación inmediata de las y los compañeros”.
Asimismo, el abogado del Comité de Defensa del Pueblo Hermanos Vergara Toledo indica que “son dos mil prisioneros políticos en las cárceles. Acá existe un trato represivo durísimo contra las personas que luchan y hacen uso de su derecho a rebelarse frente a este sistema injusto. A todas estas personas se les ha aplicado la Ley de Control de Armas, que es una legislación draconiana y que permite que las personas pasen inmediatamente a prisión preventiva. También han aplicado la Ley de Seguridad Interior del Estado, doctrina política que busca intentar que la gente no se alce. Además, hoy nos vemos en medio de un paquete de leyes represivas que vienen a profundizar lo opresión. La tendencia de este, como de los anteriores gobiernos, es criminalizar a los movimientos populares a través de la cárcel. La demanda urgente es la libertad de las y los prisioneros políticos y su reconocimiento”.
En el nombre de los familiares y amigos de las y los prisioneros políticos, una de las voceras de la recién amanecida Coordinadora 18 de Octubre manifiesta que “Desde hace un mes y medio hemos sido remecidos por masivas movilizaciones contra la desigualdad social, las privatizaciones, la corrupción y el saqueo. Millones han cuestionado en las calles el modelo económico y la Constitución impuesta en la dictadura de Pinochet. Contra el clamor popular, el gobierno impone una represión violenta y sistemática; una veintena de asesinadas y asesinados, cientos de mutilaciones y pérdidas de uno o dos ojos a causa de balines disparados por carabineros, junto a miles que han sido baleados. Se trata de detenciones ilegales, torturas, abusos sexuales, violaciones y represión diaria contra un pueblo que no retrocede”, y añade que “La política represiva de Piñera ha buscado criminalizar las movilizaciones, capturando a miles de manifestantes, reforzando la función de la cárcel como una perversa herramienta de control social que busca castigar la pobreza, la disidencia y a los que luchamos”.
La vocera de la iniciativa plantea que “Como familiares y amigos de los prisioneros políticos, más individualidades y colectivos comprometidos con esta lucha, invitamos a formar una coordinadora amplia que aglutine el reclamo de libertad inmediata. Estar detenidos o detenidas es la otra cara de la violación de los derechos humanos del pueblo chileno. Son, por lo tanto, presos políticos que están secuestrados por las fuerzas represivas del Estado. Exigimos la inmediata liberación junto al reconocimiento nacional e internacional de su condición de prisioneros políticos. Rechazamos la aplicación arbitraria del paquete de leyes represivas por parte del gobierno de Piñera”. La luchadora social termina llamando “a dirigentes sociales, estudiantiles, sindicales, políticos, feministas, ambientales, a todos y todas a coordinar una campaña internacionalista como apoyo a las y los presos políticos del país, que rechace tajantemente la violación sistemática de los derechos humanos y la represión impuesta por el gobierno.”
Lo de arriba ocurrió en las afueras de la cárcel Santiago 1, este 5 de diciembre. La dependencia penitenciaria está a cuatro estaciones del Metro donde se levanta La Moneda. Allí, bajo las órdenes del jefe del Departamento de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, Piñera, su gabinete y los intereses que representa, planifica la organización del odio contra el movimiento popular. Incluso con la anuencia, salvos honrosas excepciones, de prácticamente todo el sistema de partidos políticos con representación parlamentaria, como quedó demostrado, una vez más, en la votación del 4 de diciembre pasado en el Congreso que prohíbe el derecho a la protesta social con penas que cualquier autocracia fascista envidiaría.

domingo, 17 de noviembre de 2019

Chile. Asambleas Populares: “Estamos por una nueva sociedad proveniente desde abajo”

Andrés Figueroa Cornejo 
Luego de la fórmula constituyente fraguada a puerta cerrada por los parlamentarios miembros del sistema de partidos políticos institucionales, ya comienzan a hacerse oír las voces profundas de un pueblo que arrancó su organización propia, en negación y promesa de superación del régimen de la ganancia privada. Es el caso de las Asambleas Populares Autoconvocadas del gran Santiago.
Uno de sus voceros, Fernando Palma, informó que, “somos una coordinadora de asambleas de la Región Metropolitana. Acá estamos tres de los cuatro voceros, porque ayer la vocera de la seccional norte, la Paloma, recibió una lacrimógena en la cabeza y se encuentra de cuidado. Nos estamos organizando desde el mismo 18 de octubre, cuando inició el movimiento, y como pueblo, somos el poder constituyente, somos la soberanía”.
Por su parte, Renato Milla, también vocero, señaló que, “nosotros no estamos esperando a que la casta política y el empresariado sigan poniéndose de acuerdo en cómo seguir defendiendo sus privilegios y granjerías. Muy por el contrario, nosotros estamos levantando las grandes demandas y derechos del pueblo de Chile, en la idea de edificar una gran constituyente popular autoconvocada”.
-¿Y cómo se ligan con otras experiencias similares a las de ustedes que existen a lo largo del país?
“Lo nuestro es una coordinación en permanente crecimiento y articulación con otras formas de organización que resuelva cada zona, de acuerdo a sus modos. Esperamos que en determinado momento, se elijan delegados que participen de una gran constituyente popular que sintetice las demandas del pueblo. Y realizamos esta práctica frente a una institucionalidad que secuestró nuestra soberanía. La fuerza popular constituyente ya se puso en marcha”.
Daniel Jiménez, otro vocero de la coordinación, comunicó que, “este 18 de noviembre se cumple un mes del alzamiento, y junto con muchos buscamos que se exprese la voluntad popular de que nuestro proceso constituyente termine con la creación de un nuevo Estado y una nueva sociedad proveniente desde abajo. Totalmente lo contrario que las pretensiones e intereses de las élites. Este 18 de noviembre efectuaremos cortes de calle, toma de instituciones simbólicas del poder, para acabar con una concentración masiva en la Plaza de la Dignidad, ex Plaza Italia, a las 17.00 horas”.
-¿Ustedes están construyendo un proceso independiente respecto del Estado y las clases sociales que lo soportan?
“El proceso constituyente del pueblo comenzó el 18 de octubre, y debido a la exclusión propia del sistema, se ha desenvuelto por fuera de la institucionalidad. Y esa independencia la practicamos en asambleas y en las calles, a la vez. Rechazamos los cabildos inventados por las municipalidades y por el sistema de partidos políticos del parlamento que sólo quieren aprovechar las energías y fuerzas populares para sus fines e intereses, completamente contrarios a los de la mayoría social”.
-¿Cuándo se reunirán como Asambleas y de qué manera se puede tomar contacto con ustedes?
“El próximo sábado 23 de noviembre, en la comuna de Santiago, en la calle Maipú 424, tenemos una nueva cita, pero esta vez a nivel nacional. Y mientras tanto, la forma de contactarnos lo más rápido posible es mediante la cuenta Twitter @AsambleasA”
Por su parte, Víctor Chanfreau, vocero de la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios, ACES, indicó que, “la solución no está en la falsa paz y la nueva constitución de la que hablan los parlamentarios, sino que en la lucha, en las calles y los territorios”.
La otra vocera de la ACES, Ayelén Salgado, dijo que, “en el congreso vendieron las demandas de los movimientos sociales. Nos hablan de paz cuando estamos sufriendo una represión policial brutal. Sólo en la población Lo Hermida, los uniformados realizan invasiones que se han saldado con más de 350 personas heridas. A los secundarios y dirigentes sociales nos continúan persiguiendo. Ya vimos que la institucionalidad existe sólo para defender a los empresarios y a la clase política. Por eso seguiremos movilizados”.
Los miembros de las Asambleas Populares, justo antes de ofrecer su mensaje, se percataron de que muy cerca de allí se encontraba en un punto de prensa Beatriz Sánchez, la ex candidata a la presidencia del Frente Amplio, uno de los grupos que participó en la cocción constituyente de los partidos políticos de la institucionalidad. La gente de las Asambleas Populares, como los ciclistas que se estaban reuniendo en la Plaza de la Dignidad para protestar sobre ruedas, rodearon a Sánchez, acusándola de ‘traidora’ y ‘cómplice’ del proyecto constitucional antipopular. La funa o denuncia pública interrumpió la conferencia de prensa de la líder del Frente Amplio, quien debió retirarse rápidamente en su coche, en medio de cánticos y gritos nada amistosos con su papel político en la actual contingencia.


miércoles, 13 de noviembre de 2019

Chile. A casi un mes del alzamiento, Piñera tiembla frente al despeñadero

Andrés Figueroa Cornejo 

Una vez más, y cuando aún no acaba la jornada de protestas populares, este martes 12 de noviembre, Piñera y su gabinete ha aparecido en cadena nacional de medios masivos de comunicación para no ofrecer soluciones a los derechos sociales por los cuales hace casi un mes, millones de personas están en movilización permanente en todo el país.

Antes de su alocución, las opiniones en las redes sociales se dividían entre quienes esperaban el anuncio de su renuncia, y quienes aguardaban el establecimiento del estado de sitio y el retorno, todavía mucho más cruento, de los militares a las calles.
Sin embargo, el todavía presidente Piñera se limitó a ofrecer tres puntos que ya había mencionado profusamente antes: un “acuerdo por la paz y contra la violencia”; una indefinida “agenda social”; y el acuerdo con el sistema de partidos políticos de la institucionalidad para ‘cocinar’ una “nueva constitución”, con una inextricable mayor “participación de la ciudadanía”.

En términos de represión en contra del pueblo en lucha, llamó a reintegrarse a las policías a aquellos efectivos que habían pasado a retiro recientemente para que colaboren con los vigentes.

En el mismo tono, se atrevió a decir que su gobierno “no tolerará ninguna violación de los derechos humanos”, y, a la vez, que desde el miércoles 13 de noviembre se perseguirá y castigará a quienes hayan “incitado y fomentado actos de violencia”, de acuerdo a la Ley de Seguridad Interior del Estado. Esto último pareciera apuntar a reprimir a liderazgos sociales, aunque aún tiene que ponerse en práctica para evaluar su impacto y sentido.
Además de una intensificación de la criminalización sobre la población que se está manifestando, Piñera fue incapaz de mostrar nuevas cartas. Al parecer, ya no las tiene.

La debilidad política de Piñera respecto de los soportes de las fuerzas tradicionales de la derecha dura y subordinada al imperialismo estadounidense, como la misma oficialidad de la FFAA o el alto clero, lo coloca al desnudo frente a una población que sólo espera su caída definitiva.

Él es el principal responsable político de la violación sistemática de todos los derechos humanos contra miles de chilenos. Ni siquiera merece la pena recordar las más de 20 personas muertas en las protestas; las violaciones a mujeres y hombres por uniformados; la tortura repetida contra menores de edad; el horror de la pérdida de la visión, parcial o total, que provocado el espanto mundial; el uso de armamento de guerra ante un pueblo desarmado.

Lo cierto es que a las fuerzas, intereses y grupos sociales que representa Piñera, les interesa mucho menos “acordar” alguna combinatoria de cambio constitucional con la oposición institucional, que perder su puesto en La Moneda. ¿Habrán medido con mayor exactitud las relaciones de fuerza y la naturaleza del movimiento que la propia oposición? ¿Prefieren mantener a su peón de turno en el Ejecutivo que realizar algunas concesiones menores a la Constitución de Pinochet?

La lucha por la salida de Piñera del Ejecutivo continúa siendo el primer desafío de un pueblo que ha despertado y durante cuatro semanas no deja de multiplicarse y destruir el miedo tras su paso. Los procesos constituyentes son posteriores a la resolución del problema del poder. Y el poder está en manos de la oligarquía aún. Por lo demás, cualquier fórmula de nueva constitución demanda los tiempos largos que Piñera y los suyos necesitan para intentar recomponerse. La oposición institucional no termina de comprender la totalidad contradictoria y en pleno desenvolvimiento de un movimiento inédito. Los manifestantes continúan reproduciendo su descontento antiguo, pese al terror mediático y las municiones. Duros son los caminos de la libertad.