viernes, 8 de diciembre de 2017

Chile. Trabajadores del gas se van a la huelga con un 97 % de aprobación para luchar

Andrés Figueroa Cornejo 

Por primera vez en los 161 años de existencia de Gasco que los empleados toman la principal medida de fuerza con que cuentan los asalariados del mundo para conquistar sus derechos. Por su parte, la empresa utiliza una batería de prácticas antisindicales para atemorizar sin éxito a los trabajadores, entre ellas, el despido masivo.

El viernes 7 de diciembre, históricamente, un 97 % de las trabajadoras y trabajadores de la principal empresa de gas que opera en Chile, Gasco GLP (Gas Licuado de Petróleo), aprobó la huelga y rechazó la última oferta de la firma. Es primera vez en los 161 años de vida de la compañía que los asalariados toman la decisión de recurrir a la única herramienta con la que cuentan para mejorar su magro salario y las condiciones laborales en las que se desempeñan, toda vez que la oferta empresarial se limitó a la puesta al día de la inflación oficial (0,7 %).

La inflación o Índice de Precios al Consumidor (IPC) consiste en una encuesta que realiza el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) sobre la variación mensual de precios de una canasta de productos y servicios. Sin embargo, en la realidad el IPC no da cuenta del alza constante del costo de la vida, y menos se refleja en el precio de los salarios. Esta es una de las causas por las cuales la población chilena es la más endeudada y morosa de América Latina. Como al trabajador no le alcanza para llegar a fin de mes, entonces se ve obligado a endeudarse con el sistema financiero para adquirir los bienes de primera necesidad, como la alimentación, el transporte, la salud, la vivienda y la educación.

Siempre hay una primera vez

En sus 161 años de existencia, el grupo Pérez-Cruz, propietario de Gasco GLP, jamás había enfrentado una huelga, hoy resultado de la disconformidad y el hartazgo de los empleados ante los bajos salarios. Si bien la firma es la número uno en el rubro de la industria gasífera en el país andino, existe una poderosa competencia que puede sacar dividendos del conflicto. Por otra parte, Gasco GLP, según su propia contabilidad, obtuvo en el 2016 un EBITDA, o utilidades que quedan “para el bolsillo”, de $ 8.348.000.000 de pesos (13 millones de dólares). Pero para los trabajadores, “no alcanza”.

El castigo empresarial sólo ha fortalecido a los trabajadores

El proceso de negociación entre el sindicato y Gasco GLP ha estado marcado por las represalias en contra de los empleados. El mismo día en que el sindicato celebró la asamblea para dar a conocer la última oferta ofrecida, la empresa despidió a casi 30 trabajadores con el claro objetivo de amedrentar a los socios de la organización. Fue así que el 6 de diciembre pasado, la gerencia de Recursos Humanos de una de las reparticiones de la compañía, “llevó engañados a una supuesta ‘reunión de trabajo’ a los funcionarios. Pero la ‘reunión de trabajo’ no fue más que una trampa antisindical. Uno por uno los trabajadores, que obtienen por su trabajo el sueldo mínimo (413 dólares), debieron encarar a un irregular equipo empresarial, donde se les notificó en ese mismo instante que estaban despedidos y que debían firmar el finiquito. Sin acordarlo previamente, los empleados no firmaron nada y junto a la directiva sindical acudieron a la Inspección del Trabajo a entablar una demanda colectiva en contra de la empresa”. El personal despedido luego de cinco años de trabajo, acusó a la firma de la vulneración de sus derechos mínimos, “de abuso de poder y de atropello a la dignidad y respeto que nos merecemos como personas”. Una de las trabajadoras resumió el hecho, indicando que “fuimos tratadas como un grupo de corderitos camino al matadero”.

No obstante, los socios del sindicato en vez de atemorizarse por la acción de la empresa, cobraron más coraje y decisión de luchar por sus derechos. “Si la empresa nos quería meter miedo con los despidos de los compañeros, le salió el tiro por la culata. Ahora conocemos mejor con qué tipo de gente tratamos. Y también sabemos cuánto más valor tiene nuestra condición humana y de trabajadores comparado con su violencia y crueldad”, expresó uno de los empleados con más de una década vendiendo su fuerza de trabajo a la gasífera.

Como si fuera poco, y a modo de castigo, la firma no ha cancelado el sueldo de la presidenta del sindicato, Solange Bustos, desde hace tres meses.

Con estas conductas, la empresa no ha logrado más que acumular demandas legales por prácticas antisindicales en los Tribunales del Trabajo.

De todos modos, no resulta extraño el comportamiento de la compañía, toda vez que el principal asesor legal de la empresa, el abogado Ricardo Canales Undurraga, fue Subsecretario del Ministerio del Trabajo y Previsión Social entre 1983 -84, en plena dictadura cívico-militar de Augusto Pinochet. A confesión de parte, relevo de pruebas.

Todo por ganar

La votación de prácticamente el 100 % de los socios del sindicato a favor de la huelga histórica en Gasco GLP, de acuerdo a la ley laboral chilena, debe ser refrendada legalmente por la Dirección del Trabajo el 11 de diciembre. Si la empresa no solicita “los buenos oficios” para ofrecer aumentos salariales y mejores condiciones laborales al sindicato, los trabajadores pueden efectivizar la huelga inmediatamente.

Contacto dirigentes: +56 9 7764 7045 / +56 9 4438 9828

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Chile. Trabajadores v/s principal compañía de gas: La lucha por el derecho a huelga

Andrés Figueroa Cornejo 

Las empresas Gasco S.A., líder de la industria gasífera en Chile, obtuvo en el 2016 un EBITDA, o utilidades que quedan “para el bolsillo”, de $ 8.348.000.000 de pesos (USD 13.189.840), según la propia memoria anual de la compañía. La entidad aumentó notablemente sus ganancias respecto de años anteriores. Sin embargo, a los trabajadores sólo se les ofreció el reajuste de la inflación, aprovechándose de la prohibición de la huelga que supone para la legislación actual el rubro del gas.

Como Gasco S.A. es calificada de “empresa estratégica” por la ley, sus trabajadores carecen de derecho a huelga y para mejorar sus salarios y condiciones laborales únicamente cuentan con la figura del “arbitraje”. Haciendo uso de ello, el Sindicato Interempresas de los Trabajadores del Gas negoció con la firma sus reivindicaciones durante 45 días, inaugurando ese procedimiento de la Reforma Laboral en Santiago, capital del país andino. El proceso venció el reciente 17 de noviembre de 2017, sin llegar a ningún acuerdo. ¿Por qué? Debido a que Gasco S.A. se limitó a ofertar el reajuste de la inflación o Índice de Precios al Consumidor (IPC), cuyos números en ningún caso reflejan el alza del costo de la vida en el país, ni menos tienen que ver con las estratosféricas utilidades declaradas por la propia empresa. De igual forma, la compañía, pretendiendo eliminar los beneficios de los trabajadores ganados durante sus 161 años de vida, y contraviniendo la nueva Reforma Laboral que asegura las condiciones del contrato anterior, recurrió a los Tribunales del Trabajo con el objetivo de impedir la negociación colectiva reglada con el sindicato.

Cuestión de codicia

A pesar de las ganancias siderales de Gasco S.A., la codicia con que la empresa suele obrar en contra de sus denominados “colaboradores”, la hizo optar por un arbitraje forzoso antes que negociar directamente con los trabajadores mediante el directorio sindical. De esta modo, eligió gastar recursos en un millonario staff de abogados con el fin de no invertir en mejoras para los trabajadores. ¿Es un mal precedente que los asalariados lleguen a tener una vida más digna? ¿Trabajarán más y mejor los empleados si no prosperan sus condiciones de existencia? ¿Será más fácil para los trabajadores “ponerse la camiseta” de Gasco S.A. con una conducta empresarial mezquina?

Persecución sindical

Por otro lado y como estrategia para debilitar psíquica, moral y anímicamente a la directiva sindical, desde hace tres meses que la Corporación de Bienestar de los Trabajadores del Gas (COBEGAS), afectando a la Presidenta del Sindicato y de la Federación del Gas, Solange Bustos, no ha cancelado sus horas de labor sindical, cuyo pago es un derecho que dictamina la ley.

Debido a la flagrante violación de derechos, la Directiva Sindical interpuso una demanda en contra de la empresa en la Inspección del Trabajo. Esa institución estatal realizó una fiscalización al respecto, luego de la cual dictaminó como una ilegalidad del empleador el no pago de la remuneración íntegra a la Presidenta del Sindicato. La acción de la empresa está tipificada legalmente como “práctica anti-sindical”.

El pasado 17 de noviembre se efectuó una mediación obligatoria entre la Directiva Sindical y la administración de la COBEGAS. Como ya es costumbre, no se llegó a acuerdo por la negligencia de la COBEGAS. Debido a ello, la propia Dirección del Trabajo cuenta con cinco días hábiles para interponer acciones judiciales por prácticas anti-sindicales.

¿Cuáles fueron los detalles de la mediación que no permitieron arribar a un acuerdo y que ilustran nítidamente la conducta de la empresa respecto de los trabajadores? En medio de la mediación y mientras el funcionario estatal (mediador) explicaba los procedimientos legales, abruptamente el secretario ejecutivo de COBEGAS se levantó de la mesa, exclamando que “no firmaré nada”, y abandonó la oficina de mediación.

El Directorio Sindical interpretó la actitud del representante de los intereses de Gasco S.A. como parte de la estrategia anti trabajadores de la empresa en el contexto de la negociación colectiva en curso.

La Federación del Gas junto a los trabajadores de Gasco S.A.

Paralelamente, la Federación del Gas, y el Sindicato en ella, el 18 de agosto de 2017 interpuso una demanda en los Tribunales del Trabajo en contra de los ministerios de Defensa, de Economía y del Trabajo, a causa de la clasificación de Gasco S.A. como “empresa estratégica”, concepto que impide el uso por los trabajadores de la única herramienta de presión efectiva e histórica para obtener mejores salarios y condiciones laborales: el derecho a huelga.

Inmediatamente se hicieron parte de los demandados la empresa y el Consejo de Defensa del Estado. Frente a esta acción legal, hasta ahora no hay fecha para la audiencia.

La lucha no termina

Para el Directorio Sindical resulta claro que la causa principal de los múltiples procedimientos utilizados en contra de sus reivindicaciones está en “el no derecho a huelga”. O sea, si los trabajadores de Gasco S.A. tuvieran derecho a huelga, la empresa no se comportaría con la arrogancia con que lo ha hecho hasta ahora.

Sin embargo, la pugna aún no acaba. Además de las demandas interpuestas en contra de las malas prácticas de la compañía, existe la voluntad soberana de los trabajadores de seguir luchando, como se expresó democráticamente en la asamblea de socios.

martes, 14 de noviembre de 2017

Chile. Trabajadores de principal corporación del gas están movilizados y al borde de la huelga

Andrés Figueroa Cornejo  

Desde el 3 de octubre de 2017, el Sindicato Interempresa de los Trabajadores del Gas está en negociación colectiva con el grupo económico Pérez-Cruz. Sin embargo, la compañía rechaza las demandas de los trabajadores quienes se encuentran en pie de movilización y eventual huelga.
Después de más de un mes de negociación colectiva, los trabajadores del gas en Chile sólo han obtenido negativas a sus demandas por parte de la principal firma de los servicios gasíferos del país andino, empresas Gasco.
La presidenta del sindicato, Solange Bustos, afirmó que “la administración de la corporación Gasco, cuyos propietarios son el grupo económico Pérez-Cruz, hasta la fecha, no está dispuesta a otorgar ningún incremento salarial, ni de los beneficios contemplados en los convenios colectivos vigentes”.
Solange añadió que “la empresa ha objetado la negociación colectiva reglada, utilizando una interpretación caprichosa de la reforma laboral. La compañía intenta que los trabajadores renunciemos al derecho a huelga, única arma con la que contamos para mejorar nuestra vida.”
-¿De qué manera lo ha hecho la empresa?
“Presentando reclamaciones e impugnaciones a la Dirección regional y nacional del Trabajo.”
-¿Y cómo les ha ido?
“En ambas instancias del Estado la estrategia de la empresa fue rechazada porque sus argumentos contradicen la legislación actual. De hecho, el sentido de la reforma laboral es ampliar la negociación colectiva reglada, y garantizar el derecho a huelga.”
-La empresa perdió en la Dirección del Trabajo…
“Sí, pero se resiste a reconocer su error, y apeló a los tribunales del Trabajo en contra de la dirección del Trabajo.”
Las demandas
Respecto de las reivindicaciones centrales de los trabajadores, el secretario del sindicato, Mario Tapia, indicó que “estamos exigiendo un incremento sustantivo de los salarios; el aumento de los beneficios ligados a nuestra calidad de vida; y los llamados ‘puntos de cierre’ que tienen que ver con el plazo de duración del contrato colectivo y el bono de término de conflicto”.
Finalmente, el directorio sindical agregó que “los trabajadores están atentos al proceso de negociación y su voluntad explícita ha planteado la eventualidad de la huelga si es que la empresa continúa manteniendo la negativa a nuestras demandas”.

sábado, 11 de noviembre de 2017

Chile. Prólogo al libro Canción de Entresiglos del revolucionario Guillermo Rodríguez

Andrés Figueroa Cornejo

Aquí me quedo  
¿Quieres saber cómo se agrupan los átomos rebeldes? La libertad y su legión. La convicción, la idea en acción y con sentido, la trama profunda e insurgente. La dinámica amorosa abriéndose brecha en medio de la noche. Las traiciones y sus ejecutores; la ejecución brillante contra los traidores.
Canción de Entresiglos es un guión cinematográfico, un fresco de época, una narración prendida del realismo social, una novela de tesis e historicidad relampagueante, la escalada esperanzadora y el espanto y los fuegos.
Como existe la literatura de los pocos que mandan, también existe la letra dura y la centella de las y los tantos convocados a desintegrar la infamia. Toda opresión organiza su desenlace. Toda opresión en Chile y más allá, adquiere formas nuevas, y formas nuevas adquiere su resistencia y promesa de superación.
Las palabras reunidas por Guillermo Rodríguez toman fuerte el corazón y la cabeza hermana de su corazón. Le hablan a usted, a los de antes que no se han ido, a quienes enhebran tercamente y ahora lo único que ofrece sentido al amor, a la vida y a la muerte: el combate viejo frente a la sumisión.
No se trata sólo de un relato de historias cruzadas que convergen rítmicamente; de un libro de preguntas actualizadas o respuestas redescubiertas. Si la verdad es la realidad y la realidad es dialéctica y concreta, entonces Canción de Entresiglos es una versión realista, verdadera, de las y los protagonistas sin nombre que, como un destello en las sombras, sabotean el orden del poder. Con incertidumbre, dudas que arden, críticas y autocríticas. ¿Puede ser de otro modo desde que la primera persona, esa conciencia remota de la humanidad en la noche de los tiempos se plantó inéditamente frente al primer amo de la comunidad y balbuceó un No?
El último medio siglo de Chile, de pueblos combinados, de mestizaje, transita mediante personajes sometidos a transformaciones dolorosas y felices, complejas, abruptas, cruciales.
Ante todo, la mujer. Independientemente de su generación, la mujer. Espuma y armadura; sabiduría y audacia; vanguardia, cumbre y regazo. Decisiva y decidora. Palabra y acto. Potencia práctica resuelta en libertadora.
Sin embargo, en las páginas venideras no hay caricaturas. No existen estereotipos ni maquetas. Los acontecimientos funcionan justificando plenamente las acciones de los personajes, y los personajes se conducen estructurando coherentemente los acontecimientos. Adoptando la forma de una obra musical clásica, los movimientos del relato están formulados secuencialmente como Preludio, Tocata, Intermezzo, Sonata y Fuga. A ratos parece una trama fílmica, la propuesta óptima para un largometraje.
Quien no esté familiarizado con el mundo de la historia reciente de la izquierda chilena, es posible que pierda algunos guiños directos respecto de hechos y sujetos provenientes de la realidad política. Guillermo Rodríguez no es únicamente un conocedor y actor exhaustivo de la política chilena, y en particular, de la izquierda revolucionaria, sus rupturas, interdictos, debacles, patologías y valores. Sabe bien del comportamiento de la minoría enemiga de los intereses organizados de los pueblos. Esto es, sabe muy bien que el poder es capaz de recurrir a todos los medios a su alcance, precautoriamente o como reacción ante las iniciativas populares, para intentar aniquilar a la disidencia consecuente o latente. Aquí se funde realidad y ficción de manera pedagógica. Las lecciones son claras para las y los luchadores sociales: jamás subestimar al enemigo y, a la vez, en los asuntos de este mundo no hay destino, determinismos de ninguna especie, ni fórmulas, ni imposibles. Asimismo, y venido de la propia historia política chilena, no será la cuadratura institucional impuesta por la opresión el lugar privilegiado donde los pueblos librarán sus luchas estratégicas. Pero ello no significa la condena de los empeños insurrectos a una suerte de resistencia eterna.
Junto a la convicción antipatriarcal, el ecosocialismo, el internacionalismo de los de abajo, la crítica al relato posmoderno y a los manuales atemporales de cómo hacer revoluciones; la novela integra virtuosamente la voluntad independentista del pueblo nación mapuche.
Una obra que ofrece preguntas es mucho más actual y eficaz que otra que arriesga las mismas respuestas que no nos han permitido emanciparnos.
Ante la transformación del ser en tener, y del tener en parecer; ante la espectacularización de la mercancía y su topografía y ordenamiento monumentalizado, ante las nuevas y las viejas formas de la alienación y del disciplinamiento social, la novela de Guillermo postula un ‘otro lugar’; un tiempo-espacio donde la lucha social y sus individualidades sí, efectivamente, le salen al paso a la continuidad pasiva de la reproducción de las relaciones sociales capitalistas.
Frente al miedo a la libertad anclada en la república del silencio mediante las estrategias del poder producidas premeditadamente por la falsa consciencia, por la comodidad del embotamiento fatalista y contemplativo, por la naturalización incuestionable del enlace amo / esclavo, Canción de Entresiglos rebate, recrea las posibilidades de su derrumbe, nos dice en distintos momentos que la vida está en otra parte.
Contra toda ilusión, el relato no fetichiza a la juventud como el sujeto puro y exclusivo que superará las opresiones realmente existentes. Las generaciones diversas se condicionan mutuamente para la transformación necesaria. La hebra contradictoria de la historia se desenvuelve, colaborándose tras un objetivo que demanda el concurso del devenir ampliado de todo un pueblo.
Aquí me quedo. Con las y los de abajo y sus intereses reprimidos por los pocos que mandan. Con las debilidades nuestras y con nuestras luces. Con la incertidumbre y las preguntas por resolver en la práctica que se vuelve teoría y nuevamente práctica. Aquí me quedo. En la risa con sentido y en el dolor profundo que el combate cotidiano frente al capital provoca que un día sea distinto que el otro. Aquí me quedo. Tan lejos de la institucionalidad y sus ficciones, y tan cerca de la promesa de la creación de las fuerzas propias blindadas con proyecto y proyección, con ejército rebelde, mestizo y popular, con la imaginación política que jamás se resigna a un orden de cosas cuyos límites ya muestran hace tanto su dentadura podrida e inhumana y que hoy por hoy, sin exageraciones apocalípticas, amenaza por segundo la supervivencia de las especies y del planeta.
En la foto, Guillermo Rodríguez, gentileza de Marucela Ramírez.

jueves, 2 de noviembre de 2017

Chile. Por la libertad de Mauricio Hernández Norambuena: Las armas de la solidaridad

Andrés Figueroa Cornejo

“Nadie que haya aliviado el peso de sus semejantes habrá fracasado en este mundo”.
Charles Dickens

La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos y Sociales reúne a distintas organizaciones del territorio popular organizado. No se trata de una entidad uniforme políticamente. De ahí su riqueza, amplitud y potencias.

En el marco de la campaña por la Vida y la Libertad del ex combatiente antifascista chileno y ex miembro del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), Mauricio Hernández Norambuena, prisionero desde hace más de 15 años en Brasil en una cárcel de alta seguridad y bajo un régimen especialmente cruel de sometimiento penal, se pronunciaron diversas entidades que hoy conforman la Coordinadora de DDHH y Sociales.

“Él tiene el derecho de pedir y nosotros tenemos la obligación de apoyarlo”

Alicia Lira es la Presidenta de la Agrupación de Familiares de Ejecutados/as Políticos/as de Chile (AFEP). Mientras se derrumbaba la tarde en Santiago de Chile señaló que “como mujer que resistió la dictadura y como dirigente de DDHH no puedo quedarme al margen de exigir, ya sea la extradición de Mauricio al país u otra fórmula que termine con el calvario que sufre en Brasil. Más todavía, cuando nosotros vemos en nuestro país la impunidad existente en materia de DDHH y el trato privilegiado que reciben los victimarios de crímenes de lesa humanidad. Adherimos a todas las demandas que considera la campaña por la libertad de Mauricio. En la dictadura nosotras vivimos lo duro que era viajar a ver a nuestros familiares presos políticos que estaban en regiones. Aquí estamos frente al daño psicológico y moral tanto de Mauricio como de su familia. Él tiene el derecho de pedir y nosotros tenemos la obligación, como resistentes de una dictadura cívico-militar y dirigentes de DDHH, de apoyarlo.”

-No es un misterio para nadie que tú votarás en las próximas elecciones por el candidato presidencial de la Nueva Mayoría, Alejandro Guillier. ¿Cuál debería ser su posición explícita respecto de la impunidad y del caso de Mauricio Hernández?

“Nosotros le exigimos al candidato de la Nueva Mayoría que asuma las demandas históricas de nuestro país. Aquí no llegamos a la democracia con un lápiz y un papel como algunos quieren hacer creer a la sociedad. Aquí existió una resistencia que adoptó todas las formas de lucha. Por eso durante la dictadura la Asamblea de la Civilidad (componenda del llamado “centro político”) marginó al Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) y al Partido Comunista (PC), y con la venia de EEUU, pactó esta democracia con la derecha y la dictadura. Y por eso hoy le exigimos a Alejandro Guillier que se pronuncie positivamente sobre el caso de Mauricio y sobre los compañeros que aún están en el destierro por luchar en contra de la tiranía.”

“A los 7 u 8 días de estar en la cárcel incomunicado, yo creo que estuve casi al borde de la locura”

Ángel Sanhueza pertenece a la Corporación Memoria Borgoño. Afirmó que “Nosotros tuvimos compañeros del MIR que vivieron la misma situación que Mauricio en Brasil hace cerca de 20 años atrás, y logramos que fueran trasladados a cumplir sus condenas en Chile. Hoy están en libertad”.

-¿Por qué crees que Mauricio, no?

“Tenemos la sensación de que en Chile existe una suerte de ‘mano negra’ que impide que una situación similar pueda ocurrir en el caso de Mauricio. Es extraño que durante más de 15 años, y considerando que actualmente participa del gobierno de Bachelet el Partido Comunista (tienda donde militó originalmente Mauricio), no se haya hecho nada para cambiar las condiciones del compañero.”

Por otra parte, Pablo Ruiz es miembro del Observatorio Internacional por el Cierre de La Escuela de Las Américas del Ejército de los Estados Unidos (SOA Watch).

-¿Qué hace tu formación en Chile?

“En el país la entidad consiste en una coordinación de diversas organizaciones de DDHH, donde destaca la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos (AFEP), que desde hace alrededor de una década realizamos acciones con el fin de que Chile abandone el entrenamiento de militares en La Escuela de Las Américas. Hemos hablado con varios ministros de Defensa, pero ningún gobierno ha tenido interés de retirar a los cadetes de la Escuela Militar, oficiales, soldados de bajo rango y hasta generales de allí. Tanto los aparatos de Inteligencia de la Dictadura militar (DINA, CNI), como los uniformados de las administraciones civiles continúan bajo el influjo ideológico directo de los intereses de Estados Unidos. Colombia, México, Perú y los principales aliados políticos de EEUU, no sólo hacen negocios, sino que también mantienen la misma complicidad militar. Ahora bien, La Escuela de Las Américas es uno de los tantos brazos injerencistas de Estados Unidos. El Fuerte Aguayo fue financiado por el Comando Sur. Allí se estableció un centro de entrenamiento supuestamente ‘para la paz’ en el 2012. Antiguamente el argumento que empleaba el Estado para recibir asesoría estadounidense fue ‘el comunismo’, ‘la subversión’. Hoy los pretextos son la ‘lucha contra el narcotráfico’, ‘las misiones de paz’, las catástrofes naturales. De hecho, en julio de este año en Chile hubo una nueva conferencia de ejércitos americanos donde Estados Unidos hizo de cabecera. A propósito de la Conferencia, se hicieron ejercicios de comando en Paraguay, otros que denunció el presidente Evo Morales en Bolivia, y de marines en las costas chilenas. Existe una serie de entrenamientos y de ejercicios militares de los cuales nuestro país sigue participando. Desde los DDHH, nosotros sabemos que históricamente EEUU no es un garante de ellos. Por un lado, EEUU dice que está comprometido con los DDHH, pero en la realidad, prácticamente no ha firmado ninguno de los tratados del ámbito en la OEA; no ha firmado el Estatuto de Roma; mantiene Guantánamo; y continúa ejerciendo y fomentando la tortura. Y ‘el terrorismo’ para los EEUU son los movimientos sociales, la gente que lucha por los cambios.”

-Hace poco ustedes denunciaron que Chile es el segundo país que recepciona mayor “apoyo” militar de EEUU en Latinoamérica.

“Después de Colombia que tiene convenios y asistencia militar de los EEUU, con nueve bases en su territorio, y donde ya conocemos los niveles de violencia estatal en contra de los liderazgos sociales en esa nación. Entonces, que los militares partan a ‘aprender’ a La Escuela de Las Américas no ha significado ningún avance en materia de DDHH. Por el contrario.”

-El monopolio de las armas es parte orgánica del Estado capitalista en Chile.

“Si bien ahora mismo en Chile los militares no participan directamente en la resolución de los conflictos sociales, obviamente que si tuviéramos un cambio político importante que favoreciera a nuestro pueblo, los militares darían un nuevo golpe de Estado. Las Fuerzas Armadas siguen siendo los garantes del sistema socio-económico imperante.”

-Ustedes ya tienen experiencias solidarias con Mauricio en el cuerpo…

“Cuando todavía era presidente de Brasil Lula, él hizo una visita a Chile, y nosotros organizamos una protesta en la población Joao Goulart, donde le realizamos un homenaje al ex presidente brasileño cuyo gobierno fue víctima del golpe de Estado de 1964. Los terrenos de esa población fueron precisamente donados por Joao Goulart. Y allá fue Lula da Silva. Hicimos la manifestación por la libertad de Mauricio, y nos llevaron presos a todos.

Yo considero que uno de los peores errores de los gobiernos de Lula y de Dilma Rousseff fue no colocar un freno a los sectores conservadores, tanto en el mundo militar, como en la clase política. Ese sector es el que con más saña ha querido a Mauricio destruido. La misma cosa pasa en Chile. Bachelet, a pesar de ser la presidenta, se muere de miedo ante las FFAA. Podría haber destituido al Director de Carabineros por la escandalosa corrupción que hay en esa institución. Lo mismo podría hacer con el General Oviedo. Sin embargo, tanto en Brasil como en Chile, los presidentes se han contenido de usar todas sus prerrogativas para solucionar los graves problemas que sufre el pueblo. Y en el caso del PT brasileño, donde Dilma incluso estuvo presa en dictadura, podrían, por lo menos, haber expulsado a Mauricio y en general, mejorado las condiciones carcelarias. La inmensa mayoría de quienes están presos en Brasil son pobres.”

-¿Y Mauricio?

“Mauricio fue un luchador en contra de la dictadura militar. En Europa a nuestros compañeros en el exilio les dieron protección, visa, trabajo, los consideran héroes, porque allá saben qué fue el nazi-fascismo. Y Pinochet representó lo peor de la humanidad. Pero en Brasil y otros lugares ha sido difícil ese reconocimiento. Mauricio, independientemente de que la gente esté o no de acuerdo con él, debe tener condiciones carcelarias humanas. Él ha sido torturado por más de 15 años con un régimen especial de aislamiento prolongado. Yo mismo estuve durante 20 días incomunicado en la cárcel por razones políticas. El presidio con incomunicación está considerado como un acto de tortura. Y afecta psicológicamente. Para mí fue muy duro. A los 7 u 8 días, yo creo que estuve casi al borde de la locura. Perdí la noción del tiempo. Traté de inventarme una rutina para sobrevivir. Cuando me llevaban al baño me robé pedazos de periódicos. En la pared escribí un listado de canciones. Fue horrible.

Sobre Mauricio, el Estado de Chile no ha hecho nada. Y eso da rabia, porque el gobierno, por un lado muestra condescendencia con los criminales de la dictadura, y por otro aplica represalias en contra de los luchadores sociales. Hay que recordar que existen personas que aún sufren el exilio, que se encuentran en la clandestinidad. Yo creo que cualquier gobierno debiera hacer lo humanamente posible para que a los ciudadanos, en cualquier lugar del mundo que estén presos, por lo menos les sean respetados sus derechos humanos. En el caso de Mauricio, lo más natural es que el gobierno interviniera y que Brasil lo expulsara hacia Chile, si es que no se puede conseguir su libertad.”

“¿15 años por un secuestro, cuando incluso por un intento de homicidio las penas son menores? No se entiende.”

Melisa de la organización Raíces de Resistencia explicó que su colectivo “en sus inicios se organizó con varios colombianos en torno a la importancia de los Acuerdos de Paz firmados en La Habana entre el gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Una paz que debe ser con derechos, con justicia social, con reparación a las víctimas del conflicto, etc. Con los años se nos agregó gente de España y un hermano mapuche. Paulatinamente hemos comenzado a trabajar sobre el tema de los migrantes que vienen a Chile. Y con los migrantes económicos, a esos que les toca trabajar más duro.”

-¿Cómo observan lo que sucede con Mauricio Hernández?

“En Colombia nos ocurre algo parecido con Simón Trinidad, uno de los comandantes de las FARC que está recluido y totalmente aislado en una cárcel de EEUU a la que fue extraditado con cargos de narcotráfico que nunca se le han podido probar. Simón Trinidad fue hecho prisionero por la retención involuntaria de tres empresarios contratistas, pero que ya se sabe que eran agentes de Inteligencia de Estados Unidos. Las retenciones tenían la finalidad de financiar a la insurgencia.

Eso sí, acá en Chile tiene aristas distintas. Mucha gente ve como “terroristas” a quienes lucharon contra la dictadura, sin entender las causas políticas de las acciones que emprendieron. Mira tú, que el actual gobierno de Colombia, que es de derecha, aun así logró sacar un acuerdo con la insurgencia de las FARC, y con un reconocimiento de lucha armada histórica. Al respecto, acá es más complejo porque no existe ese reconocimiento por parte de Estado chileno con las luchas del FPMR y del MIR. Por eso veo más complicado el caso del compañero Mauricio Hernández. Aquí el Estado no da cuenta de los contextos que provocaron la resistencia armada en la dictadura. Creo que Mauricio mínimamente debiera tener los mismos beneficios carcelarios. ¿15 años por un secuestro, cuando incluso por un intento de homicidio las penas son menores? No se entiende.”

Patricio Véjar es miembro de la Comunidad Ecuménica Martin Luther King, “una comunidad cristiana que trabaja el tema de los DDHH en un sentido muy amplio. Somos parte del Foro del Derecho a la Educación; de la campaña Yo No Quiero Transgénicos; de Chile Mejor sin TLC; etc.”

-¿Qué consideración tienen de la situación de Mauricio?

“Entendemos que la justicia nunca es venganza. Nos parece que los sistemas judiciales de América Latina se preocupan más de la sentencia que de la justicia. En consecuencia, que Mauricio viva en su país de nacimiento es un derecho legítimo que demandar. De hecho, está contemplado en todos los tratados internacionales al respecto. Por lo menos Mauricio debiera estar en una cárcel chilena, cerca de sus raíces y de su familia. Todos los derechos humanos están basados en la dignidad del ser humano, toda vez que en general los sistemas carcelarios buscan el aniquilamiento y la desintegración de la persona. Por eso estamos por la libertad de Mauricio.”

Por su lado, Pablo Villagra, parte de la agrupación Hij@s indicó que “hemos seguido largamente la situación injusta en que se encuentra el compañero Mauricio. Como también estamos enterados de que su estado de ánimo no afloja y ha enfrentado dignamente la prisión. Una prisión que entendemos como mucho peor que en otras partes del mundo. De tal modo que apoyamos que rápidamente sea cambiado del régimen carcelario que padece. Ese es el primer paso para garantizar la vida del compañero.”

El pasado 23 de octubre, los familiares y solidarios/as con la libertad de Mauricio fueron hasta La Moneda a exigir un pronunciamiento de la presidenta Michelle Bachelet que resuelva favorablemente la causa del ex luchador antifascista cautivo en Brasil. Se le hizo entrega de una carta al respecto. Todavía esperamos.