jueves, 1 de marzo de 2018

Chile / Mapuche. Vocero del Machi Celestino Córdova: “Con la huelga de hambre el riesgo de que pierda la vida se ha multiplicado”

Andrés Figueroa Cornejo  
El miércoles 28 de febrero por la tarde, en la Plaza de Armas de Santiago, se efectuó una contundente manifestación de solidaridad por la libertad del Machi Celestino Córdova, único condenado a 18 años de cárcel por el caso Luchsinger-Mackay, donde fallecieron el empresario Werner Luchsinger y Vivianne Mackay.
En la movilización estuvo presente el werken (vocero) de Celestino, Jimmy Marilao, quien indicó que, “Nuestro Machi lleva casi 50 días en huelga de hambre para pedir a gendarmería que le permita ir hasta su Rahue durante 48 horas, con el fin de que pueda renovar el compromiso con su espiritualidad. Asimismo, el objetivo de la huelga busca que el Estado, dentro y fuera del penal en el que está recluido, puede ejercer libremente su espiritualidad. Eso está resguardado por el derecho a Libertad de Culto. Cada día que pasa es mayor la presión de las comunidades en solidaridad con Celestino”.
Por su parte, el abogado del Machi en huelga, Jorge Guzmán Tapia, señaló que “Celestino fue acusado el 2013 de cometer el asesinato de dos latifundistas de la zona, Werner Luchsinger y Vivianne Mackay, un hecho que tuvo conmoción nacional. Se trató de un incendio profusamente cubierto por los medios de comunicación tradicionales. Celestino fue detenido el mismo día de los acontecimientos ocurridos el 4 de enero de 2013. Él había sido baleado en las afueras del lugar. Entonces los medios aventuraron que el incendio se produjo a raíz de una recuperación territorial mapuche”, y añadió que, “Celestino era vecino de la zona y en esos momentos estaba realizando actividades tradicionales propias de su condición de Machi del pueblo mapuche, en las proximidades del cerro Rahue y los esteros cercanos. En ese contexto, los carabineros estaban persiguiendo a quienes habían cometido el incendio mientras que a Celestino le impactó una bala loca que permitió su detención por los uniformados”.
El werken Jimmy Marilao recordó que, “Estamos viendo los montajes que utiliza el Estado chileno en contra de las reivindicaciones del pueblo mapuche. En el llamado “caso Huracán”, ya es de amplio conocimiento el accionar de agentes del Estado. Se continúa aplicando la política de la negación del pueblo mapuche, de la persecución y de la violencia, en vez de sentarse a dialogar con las comunidades que actualmente están en procesos de recuperación territorial”.
“Celestino siempre ha sostenido su inocencia”
-¿Cuál es su estado de salud actualmente?
“Desde que cayó encarcelado, Celestino viene sufriendo un deterioro físico y psicológico. Por su condición de machi, debe permanecer vinculado a su Rahue y próximo a su comunidad. Con la huelga de hambre el riesgo de que pierda la vida se ha multiplicado. Su deterioro orgánico es progresivo.
Celestino siempre ha sostenido su inocencia. Ello se evidencia por la naturaleza de las trazas de bala que impactaron en su cuerpo: los Luchsinger-Mackay empleaban balas niqueladas y las que dieron con Celestino eran de cobre, entre otras pruebas que no fueron consideradas por la Fiscalía hace 5 años, ni fueron adecuadamente relevadas por la defensa que tuvo entonces”.
La manifestación se realizó en la Plaza de Armas metropolitana y luego se convirtió en una marcha que se condujo por el Paseo Ahumada hasta llegar a la Alameda, principal avenida capitalina, para luego disolverse pacíficamente.
En la foto: Jimmy Marileo, werken de Celestino Córdova

martes, 20 de febrero de 2018

Chile. La batalla de los trabajadores del gas y las contradicciones de la reforma laboral

Entrevista con el dirigente del Sindicato Nacional Interempresa de Trabajadores del Gas, Patricio Tapia

Andrés Figueroa Cornejo  

Patricio Tapia Gómez, dirigente del Sindicato Nacional Interempresa de Trabajadores del Gas, fue uno de quienes condujeron los 21 días de la huelga del Sindicato de Trabajadores de Gasco GLP (Gas Licuado del Petróleo), desde el 19 de diciembre de 2017 al 8 de enero de 2018. Huelga histórica porque fue la primera realizada en los 161 años de existencia que tiene la empresa. El movimiento fue gatillado porque la compañía únicamente les ofreció el reajuste del Índice de Precios al Consumidor, IPC, o inflación, que siempre es un reajuste retrasado, no actualizado y menos proyectado. En concreto, el reajuste del IPC para los asalariados ya viene devaluado. En consecuencia, la votación a favor de la huelga fue prácticamente unánime.

Por si fuera poco, la huelga estuvo enmarcada por la contingencia de las elecciones presidenciales donde, más allá de la abstención superior porcentualmente en comparación con las personas habilitadas para sufragar, ganó la denominada “derecha dura” en la figura de Sebastián Piñera. Al respecto, el dueño de Gasco, Matías Pérez, fue uno de los empresarios que aportó pecuniariamente a la candidatura presidencial del aliado ultraderechista de Piñera, José Antonio Kast Rist, de origen y educación alemana, pangermánico y pinochetista declarado.

Pero eso no es todo. El asesor legal de la compañía fue el ex Subsecretario del Trabajo de la dictadura cívico-militar durante los años 1983-84, el abogado Ricardo Canales Undurraga; y el gerente de Recursos Humanos, Carlos Wulf Le May, fue funcionario de confianza del primer gobierno de Piñera.

Es una redundancia imaginar el sentimiento de superioridad e impunidad de la empresa frente a los trabajadores y al propio Estado y sus instituciones. Es fácil en Chile ver cómo madura “el huevo de la serpiente” a través de su transparente cascarón.

“Con la huelga no sólo mantuvimos las conquistas adquiridas, sino que las incrementamos”

Con la movilización, “Subimos beneficios sociales que la empresa quería borrar del anterior contrato colectivo, como por ejemplo, la indemnización a todo evento (en Chile cuando se despide a un trabajador, como tope legal, se le cancelan sólo 11 sueldos, uno por año, aunque haya laborado 20 años); el descuento del seguro de cesantía; gratificaciones; y lo más grave, buscó bajar el piso de la negociación.

Pero con la huelga no sólo mantuvimos las conquistas adquiridas, sino que las incrementamos. Aumentamos los sueldos base, colacion y movilización, bonos anuales, etc.”, señaló Patricio Tapia, y añadió que, “La huelga que realizamos en Gasco GLP fue muy dura. Allí votamos la huelga porque, entre otras cosas, la firma nos ofreció la mitad de lo que les ofreció a los representantes de los sindicatos que aceptaron mansamente negociar de manera no reglada. Estoy hablando de los dirigentes de los sindicatos pro empresa. A los trabajadores asociados a esos sindicatos, les quitaron derechos. Fue lamentable.”.

El viejo conflicto entre lo público y lo privado

-En el país, menos del 15 % de la fuerza de trabajo está sindicalizada y sólo un 8 % tiene poder de negociación. Por eso la reforma laboral (RL) establecida recientemente en abril de 2017, es poco conocida entre los dirigentes sindicales, los trabajadores organizados, y qué decir de los trabajadores en general que hacen la inmensa mayoría de la fuerza de trabajo en Chile. Allí aparece lo que tú mencionas como “piso mínimo”. ¿De qué se trata?

En el caso de las negociaciones colectivas regladas entre empresarios y asalariados, la reforma laboral (RL) indica que lo conquistado en el contrato colectivo anterior no es negociable, no se puede tocar. Ese es el “piso mínimo” con que arranca la negociación reglada. Por eso ahora negociar anticipadamente, que es lo que busca la patronal, daña tanto nuestros intereses en comparación con la negociación reglada. Sin embargo, la compañía se empeñó en arrebatarnos el piso mínimo.
Asimismo, en estos casos, el empresariado no tiene derecho a reemplazar a los trabajadores que participan en la huelga. Como legalmente no debe reemplazar trabajadores, la RL establece los llamados “servicios mínimos”, que son aquellos equipos de trabajadores que se quedan laborando en áreas de emergencia para “no afectar a la comunidad”. Se usa la misma lógica que en la salud pública, que cuando sus trabajadores van a paro tienen que establecerse “turnos éticos”. La cosa es que la salud pública del Estado no tiene nada que ver con la empresa privada.

En fin, en la práctica, la empresa Gasco GLP nos debió enviar un listado con los “servicios mínimos” para que los trabajadores lo evaluáramos. Sin embargo, la compañía presentó directamente el listado de “servicios mínimos” a la inspección del trabajo, sin consultarnos nada y acogiéndose a un artículo transitorio que ya no funciona en la RL, pero que por las fechas tan próximas de la reforma laboral, la patronal aprovechó de usar. Al final, la inspección del trabajo nos dio tres días para revisar más de 100 páginas de los “servicios mínimos” presentados por el empleador. Nosotros alcanzamos a objetarlos punto por punto. Luego falló la inspección del trabajo, tomando nuestros fundamentos de fondo.

-Este asunto de las llamadas “empresas estratégicas” y los “servicio mínimos” es sumamente delicado. ¿Puedes explicar qué es lo que hicieron ustedes al respecto y a qué te refieres con “fundamentos de fondo”?

A diferencia de la salud pública del Estado, cuando una persona deja de pagar la cuenta de gas, la empresa le clausura el suministro derechamente. ¿Qué ocurre entonces? Que las corporaciones de gas privadas cuando cortan el gas por no cancelarlo, simplemente dejan de ser “empresas estratégicas”. O sea, pierden su condición de “empresa estratégica”, de “servicio básico de utilidad pública”. Aquí descubrimos una contradicción de fondo en la reforma laboral. En cambio la salud pública sí, en efecto, debe contar con servicios mínimos en caso de huelga porque se trata de un derecho social garantizado por el Estado constitucionalmente. Pero donde manda el mercado ya no hay “servicios básicos”, porque en el caso del gas se trata de una mercancía que sólo puede comprar quien tiene los medios para hacerlo. Su suministro no está garantizado como un derecho social. Además, si alguien no puede comprar gas de una empresa privada “A”, puede comprarlo en la empresa “B”, porque se supone que en Chile existe libre competencia.

Ante esta realidad lógica en una economía como la que hay en el país, logramos que la inspección del trabajo rebajara los “servicios mínimos”. Fue en ese momento que comenzaron las amenazas empresariales y sus prácticas antisindicales en nuestra contra.

Las ilegalidades de la empresa

-¿Qué otras prácticas antisindicales cometió ilegalmente la empresa?

Antes que todo, a la presidenta del sindicato, Solange Bustos Guzmán, hace 6 meses que no le cancelan el sueldo en la Cobegas (filial de empresa Gasco), donde la inspección del trabajo demandó a la firma por práctica antisindical. O sea, desde mucho antes de votar la huelga y hacerla efectiva en Gasco GLP; y del arbitraje con el sindicato de empresas Gasco S.A. Por otra parte, y con el objetivo de atemorizar a los trabajadores, un día antes de la votación de la huelga en Gasco GLP, la firma despidió masivamente a trabajadores de Autogasco, la parte comercial de Gasco, sin previo aviso y de una manera absolutamente irregular. Pero a la empresa “le salió el tiro por la culata”. Los socios en vez de amilanarse, votaron la huelga con mayor convicción.

Asimismo, como en el plano de los llamados “servicios mínimos” ganamos en los tribunales del trabajo, la compañía demandó a la propia inspección del trabajo, dependiente del Ministerio del Trabajo. El resultado de esa acción legal aún está en curso.

En la misma línea antilaboral e ilegal, la empresa comenzó a reemplazar a trabajadores en huelga desde su primer día. En este caso, ante una falta gravísima según la reforma laboral, nosotros tuvimos que interponer demandas en los tribunales en contra de la firma.

Después la empresa apostó a que la gente se reincorporara a trabajar a los 15 días de la huelga, llamando personalmente a los empleados y a sus familias para ofrecer “arreglos” individuales. Nuevamente en los tribunales impedimos ese objetivo de la patronal. De todos modos, los socios movilizados no pensaban en reintegrarse a sus labores sin haber obtenido nada todavía.

Al día 18 de la huelga, la gerencia abrió la mesa de negociaciones con nosotros. Sin embargo, paralela y silenciosamente, los empleadores ingresaron una nueva demanda, esta vez, con la finalidad de quitarle el fuero sindical legal a la presidenta del sindicato. Esa situación jurídica todavía no termina.

Huelga en un sindicato y arbitraje en otro

Gasco se divide en dos empresas: Gasco S.A., que corresponde al cuerpo administrativo, y Gasco GLP, que es la parte operacional o de producción. Chile carece de gas propio para abastecer al mercado interno. Se le nombra parte productiva a los obreros que realizan las mezclas de las materias primas provenientes del extranjero a través de embarcaciones que arriban a la planta de Quinteros; llenan los cilindros de esa mezcla; y distribuyen a los clientes los cilindros en camiones y vehículos.
El precio del gas que llega al puerto en forma congelada, la empresa Gasco S.A. lo compra a un precio infinitamente más bajo que el gas que luego vende a otras firmas y a los consumidores en general.

-Paralelamente a la huelga de Gasco GLP, tú participaste del nominado “arbitraje” del Sindicato de Trabajadores de Gasco S.A., debido a que eres dirigente de un sindicato que agrupa a varios sindicatos de distintas empresas, pero del mismo rubro. ¿Por qué algunos trabajadores pueden ir a huelga, como Gasco GLP, y otros sólo a someterse a un arbitraje en los tribunales del trabajo, como Gasco S.A.?

En Chile los asalariados organizados de las denominadas “empresas estratégicas” no tienen derecho a la huelga porque serían “de utilidad pública”, como ya expliqué. Entonces lo que queda es ir a un proceso de arbitraje en los tribunales del trabajo. ¿Cómo funciona? Por un lado, el sindicato presenta un proyecto de contrato colectivo, y por otro, la empresa presenta otro distinto, frente a tres jueces arbitrales que resuelven mediante un solo fallo, que es único e inapelable, sin negociación formal. Cada parte debe argumentar punto a punto su proyecto colectivo.

Sin embargo, el proceso de arbitraje fue muy complicado. De hecho, los jueces nos emplazaron a llegar a un acuerdo con la empresa para que ellos no tuvieran que fallar definitivamente. Nuestro petitorio, como representaba los intereses de los trabajadores, contó con un porcentaje de beneficios más alto que el proyecto de los empleadores, que representaba sus intereses. Los jueces decidieron que un perito económico revisara ambos proyectos. No obstante, los números del resultado del peritaje no fueron correctos. Por ejemplo, arrojó bonos escolares de trabajadoras que no tienen hijos, abultando gastos artificialmente. El peritaje contabilizó aspectos que no existían o que ya estaban resguardados por la propia ley, siempre actuando en beneficio de la empresa. Por tanto, nosotros impugnamos el peritaje. Se hizo otro peritaje que sólo modificó cosméticamente al anterior. Lo importante es que el proyecto de la firma nos quitaba, al igual que lo intentaron hacer en la huelga de Gasco GLP, el piso obtenido por nosotros en negociaciones previas. Por eso los jueces nos dijeron que estaban complicados en dictar un fallo. Si aprobaban el proyecto de la empresa habrían violado la ley.

Ahora bien, el objetivo del arbitraje es evitar la huelga y facilitar la imposición de los intereses empresariales. Si nos quitan el derecho histórico y mundial a ir a huelga, pierde sentido la sindicalización.

-En terreno se percataron todas las partes del artículo que cautela que el proyecto colectivo debe comenzar con los beneficios ganados en el contrato anterior.

Sí. Allí nos dimos cuenta que quitar el piso mínimo o los beneficios adquiridos es una estrategia del empresariado a nivel nacional. Porque si los trabajadores hubiéramos aceptado el proyecto del empleador, sentábamos un pésimo precedente para el conjunto de los arbitrajes futuros. Habría sido acatar que de ahí en adelante, en los arbitrajes los asalariados tendríamos que empezar a pelear hasta por lo que ya habíamos conquistado en el contrato precedente.

Además, debido a nuestros argumentos, los árbitros “por fuera” obligaron a hacernos una oferta mejor que la original. Como también los jueces nos “recomendaron” estudiar la propuesta de la empresa porque, de lo contrario, el fallo final “sería terrible” para nosotros.

Finalmente, logramos los mismos beneficios conquistados en la huelga de Gasco GLP, más un bono a las trabajadoras de call center que tienen los sueldos más bajos de toda la empresa Gasco S.A. Y los jueces no fallaron nunca.

-En la experiencia concreta como dirigente sindical, ¿qué piensas de la reforma laboral?

Chile tuvo una de las clases trabajadoras más conscientes y organizadas de América Latina y el mundo, hasta el golpe de Estado de 1973. El aniquilamiento sistemático a sangre y fuego de la fuerza de los asalariados es ejemplo global para la clase patronal. En este sentido, no sólo la dictadura de Pinochet cumplió con creces su objetivo. Los gobiernos civiles desde 1990 no hicieron más que profundizar el mismo programa antilaboral. La finalidad es facilitar la explotación y la ganancia de los empresarios con los menos obstáculos posibles. Sólo en este contexto es posible comprender la reforma laboral (RL) de la administración gubernativa que se va en marzo. En otras palabras, si no tienes nada, hasta la sombra de algo parece mucho. Así y todo, sólo con la organización de los propios trabajadores, con fuerzas reales, lucha y unidad, podremos empezar a limitar los abusos empresariales.

En verdad, la RL judicializa la lucha sindical. Por ejemplo, la empresa Gasco nos objetó en los tribunales incluso nuestra condición de sindicato interempresa que agrupa a trabajadores de la industria del Gas, toda vez que estamos integrados por socios de las empresas Gasco, Centrogas, Cobegas, Autogasco y Metrogas.

Actualmente estamos defendiendo en los tribunales del trabajo entablar la negociación colectiva reglada para todos los trabajadores de las ramas de la Energía, Gas, Agua y Combustible, con el fin de armarnos mejor ante los grupos empresariales respecto de los pisos de negociación y poder incrementar los beneficios sindicales.

Para contactarse con el dirigente sindical Patricio Tapia, hay que escribirle al correo ptapia1980@gmail.com

domingo, 28 de enero de 2018

Chile / Mapuche. “El Machi Celestino Córdova en huelga de hambre también es víctima de un montaje policial”

Entrevista con Jorge Guzmán Tapia, abogado defensor del Machi Celestino Córdova Tránsito
Andrés Figueroa Cornejo  
“Celestino Córdova siempre ha sostenido que fue víctima de un montaje perpetrado por la Unidad de Inteligencia de Servicios Especiales de Carabineros, la misma que la Fiscalía Nacional acusó recientemente de cometer un montaje en la llamada “Operación Huracán” por el caso Iglesias. La diferencia es que en la última situación, los comuneros imputados fueron sobreseídos y el Ministerio Público revirtió su acusación, ésta vez, sobre la Unidad de Inteligencia de Servicios Especiales de Carabineros. Celestino no tuvo esa suerte. Y como no cometió delito alguno, adoptó hace ya más de 15 días la huelga de hambre líquida”, señaló Jorge Guzmán Tapia, abogado defensor del Machi Celestino Córdova, único condenado en el caso Luchsinger-Mackay, donde fallecieron el empresario Werner Luchsinger y Vivianne Mackay.
Celestino fue acusado de ‘incendio con resultado de muerte en carácter terrorista’ el 2013 y hasta el día de hoy alega inocencia. Convencido de esa inocencia, el representante legal del Machi y su equipo, luchan por la reapertura del caso.
-¿Quién es Celestino Córdova?
“El Machi Celestino Córdova es una autoridad espiritual del pueblo mapuche, en particular de la comunidad de Yeupeko de la región de La Araucanía, comuna Padre Las Casas. Tiene 30 años y es padre de cuatro niños.
Él fue acusado el 2013 de cometer el asesinato de dos latifundistas de la zona, Werner Luchsinger y Vivianne Mackay, un hecho que tuvo conmoción nacional. Se trató de un incendio profusamente cubierto por los medios de comunicación tradicionales. Celestino fue detenido el mismo día de los acontecimientos ocurridos el 4 de enero de 2013. Él había sido baleado en las afueras del lugar. Entonces los medios aventuraron que el incendio se produjo a raíz de una recuperación territorial mapuche.”
-¿Qué caracterizó el proceso contra el Machi?
“El juicio de Celestino Córdova tuvo un marcado sesgo político, toda vez que la administración del Estado de la época estaba en manos de Sebastián Piñera y el gobierno aprovechó de consolidar su idea de que existía “terrorismo” en la región. Según las autoridades de entonces, por fin tenían en sus manos a una persona que podían acusar de “terrorista”. Finalmente, pudieron, efectivamente, condenar a Celestino con ese rótulo para imponer su objetivo de criminalizar al mundo mapuche ante la opinión pública. Ello redundó en el recrudecimiento de la militarización de La Araucanía, la persecución criminal, la reasignación de fondos públicos a los servicios de Inteligencia con el fin de desarticular cualquier tipo de disidencia respecto del poder establecido. Fueron medidas similares a las que recurrieron los gobiernos de turno durante la década de los 90’ del siglo XX a través de la Agencia Nacional de Inteligencia, ANI, y tal como antes lo hiciera la dictadura cívico-militar con su Central Nacional de Inteligencia, CNI, y con su predecesora, la Dirección de Inteligencia Nacional, DINA.”
-¿Qué consecuencias tuvo el caso?
“Celestino Córdova y el caso Luchsinger-Mackay se transformó en la puerta para que la derecha más dura pudiera reforzar las políticas de criminalización del pueblo mapuche, que ya venía adquiriendo notable intensidad desde alrededor del 2005 con la persecución a la Coordinadora Arauco Malleco, CAM.”
-¿Celestino fue el único aprehendido entonces?
“Tras el incendio hubo muchos detenidos provenientes de Temuco, Vilcún y la comuna de Padre Las casas. Entre ellos, la Machi francisco Linconao, el hermano de Celestino Córdova (José, que actualmente continúa imputado en el caso), y otra gente que paulatinamente fue liberada. Al final, Celestino fue el único condenado a 18 años de cárcel, que es una de las penas más altas correspondiente a presidio mayor en su grado máximo, pena inmediatamente inferior al presidio perpetuo. El cargo que se le imputó fue ‘incendio con resultado de muerte en carácter terrorista’. Celestino ya cumplió 5 años de cárcel.
De los detenidos en su momento, algunos fueron hostigados repetidamente para que atestiguaran en calidad de “testigos protegidos”. La inmensa mayoría no se prestó al montaje. Uno de las personas que ha soportado el acoso hasta el día de hoy es José Peralino Hinca.”
Las razones de la defensa: Una bala especulativa
-¿En qué consiste la defensa del Machi?
“Posterior al juicio de 2013, Celestino declaró ante el Ministerio Público, ante la prensa y mediante comunicados a título personal su versión de los hechos. ¿Y cuál es su versión? Que él, debido a situaciones accidentales y contingentes se encontraba cerca del lugar de los acontecimientos por los que fue acusado con las penas del infierno. Celestino era vecino de la zona y en esos momentos estaba realizando actividades tradicionales propias de su condición de Machi del pueblo mapuche, en las proximidades del cerro Rahue y los esteros cercanos. En ese contexto, los carabineros estaban persiguiendo a quienes habían cometido el incendio mientras que a Celestino le impactó una bala loca que permitió su detención por los uniformados.”
-En otras palabras, si la bala le hubiera dado a cualquier sujeto que se encontraba en el lugar de Celestino, ese otro estaría preso hoy…
“En verdad fue una situación azarosa y desafortunada. Se trata de un hombre inocente que en ese instante se hallaba en el peor lugar posible.”
-¿Dónde le impactó la bala?
“En el tórax. De acuerdo a los informes médicos, no padeció heridas de gravedad. Y es una bala que tiene bastante significancia. A Celestino se le efectuaron los análisis de su herida y las características de la bala que lo atravesó. Era una bala que estaba recubierta con un material cúprico, de cobre. Posteriormente, en el juicio, se analizaron las balas de quien habría sido el victimario, en este caso, el señor Werner Luchsinger. Él se habría defendido del ataque incendiario a balazos. Pero ocurrió que Luchsinger solo tenía balas de material niquelado, y no de cobre. Entonces allí surgió la cuestión ilógica de cómo una persona que usó un proyectil de tipo “A”, alcanzó el tórax de Celestino con una bala de tipo “Z”. Esta duda esencial jamás se dilucidó durante el juicio.”
-¿Y cómo se sorteó una evidencia tamaña?
“Las circunstancias legales y la técnica jurídica permitieron que esa duda estratégica fuera soslayada por los tribunales a través “de la sospecha”. En concreto, la justicia reconoció que la bala no concordaba con la recibida por Celestino, pero argumentó que ‘acaso hubiera ocurrido que el señor Luchsinger tuviera otras balas’ que no encontraron y que jamás conocieron, pero que, según tribunales, pudieron haber producido el impacto. O sea, mera especulación. Con el tiempo y una suma de denuncias y procesos judiciales, esa hipótesis se ha ido desmintiendo por la propia realidad. Según los propios hijos del señor Luchsinger, él nunca tuvo otro tipo de balas que las niqueladas, jamás de cobre. ¿Cómo se arguye entonces que Celestino recibió un balazo de Luchsinger si el material del proyectil no coincide en lo absoluto?”
-¿Y qué hay respecto del calibre del proyectil?
“La Fiscalía tampoco pudo determinar jamás el calibre del proyectil. Hizo un aproximado de un calibre 7,75; sin embargo, también podría haber sido un calibre 9, u otro calibre. El aproximado se calculó por la herida que sufrió Celestino, pero sin más pruebas que una interpretación antojadiza de la Fiscalía. En buenas cuentas, el hecho primordial que sustenta la causa en contra del Machi está basado en meras elucubraciones.”
Los intereses políticos y económicos
-¿Quiénes son los Luchsinger?
“La familia Luchsinger es una de las más poderosas de la región de La Araucanía, y en particular del sector donde ocurrió el accidente. Es de origen suizo y arribó al lugar donde está durante el período denominado con cinismo por la historiografía oficial “La pacificación de La Araucanía” (último tercio del siglo XIX), que consistió en la entrega de capitales por el Estado chileno a europeos blancos para poblar tierras baldías. No obstante, el territorio asignado no era estéril: vivían y trabajaban comunidades indígenas que simplemente fueron avasalladas de manera criminal por el ejército chileno. Actualmente los Luchsinger se dedican a la agroindustria de exportación y son grandes capitalistas de la zona.
La familia Luchsinger, en términos generales, es muy conocida en la provincia de Cautín, y en especial donde está situado el Lof Yeupeko. Justamente, Jorge Luchsinger Villiger fue uno de los íconos del proceso de reivindicación territorial mapuche desde inicios del siglo XXI por ser dueño de un fundo muy importante llamado Santa Margarita, y que finalmente fue vendido. Jorge Luchsinger Villiger tenía vínculos políticos que redundaron en que este proceso fuera elaborado desde el miedo y el terror, fabricando la idea de que en La Araucanía existía “terrorismo”. Pero ese concepto construido, contradice todo el ejercicio contenido y permitido en los tratados internacionales, como el Convenio 169 que se refiere al derecho de los pueblos indígenas a ejercer su autonomía y soberanía, y a recuperar sus territorios ancestrales. Recuperar lo que es propio nunca es “terrorismo”.”
-¿Qué intereses encubre la condena al Machi?
“El castigo legal en contra de Celestino, al igual que en muchos otros casos, no tiene que ver con los hechos que se le imputan, sino que con el objetivo político de destruir la lucha mapuche, la autonomía y recuperación territorial que en su desenvolvimiento choca con los intereses extractivistas y las relaciones capitalistas que pretenden imponerse en la región mediante la industria forestal, energética, agroindustrial.”
-¿Qué relevancia tiene que Celestino sea un Machi?
“Celestino, pese a su inocencia, asumió la condena propinada por el Estado chileno como parte de la persecución política ya no personal, sino que en contra de todo un pueblo. Ahora bien, como él es un Machi, una autoridad espiritual mapuche, tiene responsabilidades con su comunidad en materia espiritual y curativa de carácter permanente. La cultura mapuche no hace distinción entre la materia y el espíritu. Ambas dimensiones las entiende como una unidad totalizadora. Y esa cosmogonía, incomprendida por la visión de mundo occidental, se expresa en la conexión directa con su Rehue, con su altar sagrado. El vínculo al respecto es tan profundo con el Machi que si alguno de ellos falla y no se realiza constantemente, se produce un desequilibrio catastrófico que puede ocasionar daños severos tanto al Machi como a su comunidad. De no materializarse esta relación directa con el altar sagrado, el Machi o sus más cercanos pueden morir.”
La huelga de hambre y la responsabilidad como autoridad espiritual
-¿Cuál es la demanda que hace el Machi Celestino a través de la huelga de hambre en curso?
“El Machi lleva 5 años sin poder acceder a su altar. Hay que aclarar que los Machi no eligen serlo. Son designados. Y en la práctica constituye una pesada carga. A lo largo de su cautiverio, Celestino ha sufrido un objetivo deterioro progresivo de su salud. El hospital de Nueva Imperial, que tiene una unidad de interculturalidad, a través de médicos tradicionales y un conjunto de machis, constató que Celestino, efectivamente, está expuesto a una muerte temprana por su desconexión con su altar sagrado. Esto significa que el Estado chileno hoy está reinstaurando la pena de muerte debido a la incomprensión de la cosmogonía mapuche. Por eso Celestino decidió adoptar la huelga de hambre. Su reflexión es clara: si no muere en una huelga de hambre, morirá de todos modos por incumplir con sus responsabilidades como Machi. Él lo que demanda es una salida esporádica de la cárcel para asistir a su lugar sagrado. Y siempre ha dicho que si el Estado teme algún intento de fuga, entonces que lo acompañen helicópteros, drones, ejércitos, etc. La ceremonia, que está permitida en los reglamentos penitenciarios, toma 48 horas cada cierto tiempo. Si gendarmería no le ha permitido acceder a sus derechos es exclusivamente por falta de voluntad.”
Celestino Córdova está recluido en la cárcel de Temuco y recibe visitas los días lunes y viernes, entre las 10.00 y las 15.00 horas.

miércoles, 17 de enero de 2018

Chile / Visita del Papa. Represión policial y detenidos en Marcha de los Pobres en Santiago

Andrés Figueroa Cornejo

Como ya es habitual en el Estado policial chileno, en el marco de la misa que el Papa Francisco realizó por la mañana en el Parque O’Higgins de Santiago el 16 de enero, la Marcha de los Pobres fue duramente reprimida por Fuerzas Especiales de Carabineros. Por lo menos 30 personas fueron detenidas.  
La Marcha de los Pobres fue convocada por un conjunto de organizaciones sociales y políticas con el fin de expresarle al Papa que “Han pasado 30 años desde que Juan Pablo II visito nuestro país, en plena dictadura cívico-militar, donde el pueblo chileno protestó para manifestarle al sumo pontífice que la democracia había sido pisoteada por la bota militar, asesinando, torturando y haciendo desparecer a cientos de chilenos y chilenas. Hoy con la venida de Francisco I, nuevamente protestaremos para evidenciar, que nada ha cambiado en estos 30 años, que continúa la pobreza en las calles, nuestros ancianos y ancianas viven con pensiones indignantes producto del sistema de AFP impuesto por la dictadura, con la complicidad del gobierno electo y que día a día los mata lentamente”.
Los manifestantes de la Marcha de los Pobres indicaron que “Los movimientos sociales de clase y en lucha, no somos parte del show de estos grupos de poder que se unen para demostrar su poder, no seremos partícipe de esta mentira que quieren hacerle ver al mundo entero, no queremos ser cómplices de estas falsas décadas que algunos le colocan como avances democráticos desde sus oficinas de gobiernos, centros de estudios y sus partidos políticos”.
La concentración de la Marcha de los Pobres, tal como lo informaron los convocantes, se agrupó en Avenida Vicuña Mackenna y Avenida Grecia, a unas 15 calles del Parque O´Higgins donde el Papa efectuó su liturgia en la capital del país andino. El objetivo de la Marcha de los Pobres era llegar hasta la misa. Sin embargo, una vez más, las Fuerzas Especiales de Carabineros reprimieron con brutalidad repetida a los manifestantes. Mientras eran golpeados, recibieron el baño químico de los gases lacrimógenos y los carros lanza-aguas, que lo menos que contienen es agua, toda vez que su composición porta elementos nocivos jamás informados a la opinión pública. Cuando los manifestantes recién lograron iniciar la marcha, alrededor de 30 personas fueron detenidas.
Perdón, pero no tanto
Durante la mañana en La Moneda el Papa se refirió a los innumerables casos de pedofilia clerical, indicando que “No puedo dejar de manifestar dolor y vergüenza por el daño a los niños por parte de los miembros de la Iglesia”. No obstante, un rato después, en la misa que ofreció en el Parque O’Higgins, Francisco I estuvo acompañado del mismísimo obispo de Osorno, Juan Barros, acusado probadamente de ser testigo directo de los abusos sexuales del sacerdote Fernando Karadima. De hecho, a la llegada del Papa a Santiago de Chile, el 15 de enero, el movimiento de laicos católicos de Osorno que luchan por la remoción del obispo Barros, junto al cura obrero Mariano Puga y comunidades de base de cristianos por la liberación, también fueron reprimidos en el centro de la metrópolis del país andino.
Lo de fondo
El Papa Francisco, con el objeto de mantener los equilibrios dentro del laberinto y pugnas intestinas de los grupos de interés en la Iglesia, y a contrapelo de la comunidad católica de la sureña región de Osorno, nombró como obispo de esa ciudad al sacerdote Juan Barros, quien ha recibido hasta golpizas de los feligreses por su complicidad en los abusos sexuales cometidos por el cura Fernando Karadima.  Al saber de su designación, uno de los principales denunciantes de los crímenes pedófilos de Karadima, Juan Carlos Cruz, señaló a la BBC  que “Juan Barros estaba parado ahí, mirando, cuando me abusaban a mí. No me lo contaron, me pasó”.
En esa misma línea, el ex arzobispo de Santiago, el archiconservador y derechista acérrimo, Francisco Javier Errázuriz Ossa, fue nominado por el Papa Francisco como uno de los poderosos miembros del Consejo de Cardenales, colaboradores directos en el gobierno del Vaticano. La situación privilegiada de Errázuriz Ossa respaldó la designación del antipopular obispo de Osorno en Chile y la garantía política requerida por el número uno de la Iglesia Católica en Chile, Ricardo Ezzati, para presentar sus querellas contra los sacerdotes jesuitas del país andino José Aldunate, Mariano Puga y Felipe Berríos, por su condición de ardientes militantes de la Iglesia de la opción por los pobres y del Cristo de los condenados/as de la Tierra.
Todavía el Papa debe visitar Temuco, en la región de La Araucanía. Allí, como en la región del Biobío, se encuentran las expresiones más intensas y orgánicas resistencias anticapitalistas del Pueblo Mapuche. La visita de Francisco a Chile aún no termina.

martes, 19 de diciembre de 2017

Chile. Trabajadores del Gas hacen efectiva huelga histórica

Andrés Figueroa Cornejo 

Pasados los cinco días de “buenos oficios” o “conciliación” entre los empleados y la gerencia de Recursos Humanos, la Asamblea del Sindicato Interempresa Gasco GLP (Gas Licuado de Petróleo) resolvió hacer efectiva la huelga frente a la nula oferta de la empresa. Al parecer, el “efecto Piñera” ya muestra su dentadura antilaboral.
Los trabajadores en huelga se encuentran ahora concentrados en el edificio corporativo de Gasco, ubicado en la calle Santo Domingo 1061, Santiago-Centro.

Por primera vez en los 161 años de existencia de Gasco, la principal comercializadora de gas de Chile, los trabajadores de esa empresa hicieron efectiva la huelga.
El pasado 7 de diciembre los asalariados rechazaron casi por un 100 % la impresentable propuesta de la compañía que se limitó a poner al día la inflación o Índice de Precios al Consumidor (IPC), correspondiente a un 0,7 % real, según el Instituto Nacional de Estadísticas.

Luego de aprobar la voluntad de huelga, de acuerdo a la legislación del país, una de las partes puede solicitar a la Dirección del Trabajo los llamados “buenos oficios”. Ellos consisten en un período de intento de conciliación de cinco días hábiles. En este caso fue la empresa la que los pidió a primera hora del lunes 10 de diciembre. Sin embargo, los “buenos oficios” no se utilizaron para mejorar la poca y ninguna oferta original, sino que para dilatar el proceso de movilización concreta de los empleados.

Y, posiblemente, para esperar a conocer los resultados electorales del reciente balotaje presidencial del 17 de diciembre, que entregó un segundo mandato en La Moneda al derechista multimillonario Sebastián Piñera. Por eso no es extraño que la última propuesta de la firma gasífera fuera igual a nada. Sobre todo si se considera que el asesor legal de la compañía es el ex Subsecretario del Trabajo de la dictadura cívico-militar de Augusto Pinochet durante los años 1983-84, el abogado Ricardo Canales Undurraga; y que el gerente de Recursos Humanos, Carlos Wulf Le May, fue funcionario de confianza del primer gobierno de Piñera.

“Ganaremos, por muy sencillos que seamos”

En estos momentos los trabajadores en huelga están concentrados en las afueras del edificio corporativo de Gasco, en la calle Santo Domingo 1061, Santiago-Centro.
Mientras se escribe la presente nota, con programada antelación la empresa ha cometido una serie de prácticas antisindicales con el fin de atemorizar a los trabajadores, sin éxito. Entre otras acciones, despidió el mismo día de la votación de la huelga a casi 30 empleados, mantiene sin salario a la presidenta del sindicato, Solange Bustos, desde hace tres meses; y, violentando la reforma laboral, ya está reemplazando ilegalmente a empleados en huelga.

En la asamblea que resolvió efectivizar la huelga hoy martes 19 de diciembre, uno de los trabajadores manifestó que, “aunque sabemos que enfrentamos los intereses de una minoría muy poderosa, cada uno de nosotros también sabe que nuestra lucha es justa. Si tenemos convicción y unidad, ganaremos, por muy sencillos que seamos. La empresa, que sólo nos mira como números o gente desechable, verá cómo nos hacemos gigantes en la huelga”.

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