viernes, 4 de enero de 2019

Nieto de Salvador Allende: “Si el movimiento popular lo pide, sería candidato a presidente de Chile”

Entrevista con Pablo Sepúlveda Allende
Andrés Figueroa Cornejo  
Pablo Sepúlveda Allende, de 40 años de edad y médico de profesión, actualmente es Coordinador Internacional de la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad de la Venezuela Bolivariana, país en el que reside. Hijo de Carmen Paz Allende Bussi, a su vez, hija del Presidente revolucionario Salvador Allende, Pablo está de visita en Chile. Aquí participa como expositor en la Escuela de Verano Ernesto Guevara que se realiza en Santiago entre el 3 y el 6 de enero de 2019, y que ya cumple su décimo octavo aniversario. La actividad organizada por el activo político Inquietando desde el margen tiene por objetivo debatir los temas cardinales de la izquierda anticapitalista de la nación andina.
Pablo señala en términos geopolíticos que, “Estamos ante un retroceso de las fuerzas progresistas a escala latinoamericana, mientras que la contraofensiva de las fuerzas de la restauración capitalista neoliberal es brutal. Sobre todo considerando que Brasil, el país con mayor peso de la región, cayó en las manos del fascismo, independientemente de que lo haya hecho de una forma tramposa.”
-¿Cómo ves la situación política de Chile a nivel continental?
“Chile más claramente se está alineando con los gobiernos de ultraderecha. No es casualidad que hace poco haya estado aquí el hijo del actual presidente del Brasil, Ernesto Bolsonaro, y que paralelamente, el ultraderechista chileno José Antonio Kast haya visitado a Bolsonaro en Brasil. Si bien los gobiernos de la Concertación han sido continuistas en materia económica, esto es, neoliberales, depredadores del medioambiente, injustos con los pueblos; en política exterior fueron ‘un poco más neutros’ (aunque Heraldo Muñoz, canciller de Bachelet, siempre fue antivenezolano). Ahora con Piñera, francamente Chile será parte del eje de administraciones latinoamericanas que buscan derrocar el régimen de Venezuela.
Y digo Venezuela, porque se trata de un verdadero paradigma en los procesos de cambios a favor de los pueblos en la región. Allí se inició lo que algunos llaman ‘el ciclo progresista’. Se creó la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, ALBA; la Unión de Naciones Suramericanas, UNASUR; luego la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, CELAC. O sea, instancias de unidad continental que antes no existían. En su lugar siempre estuvo la Organización de Estados Americanos, OEA, bajo la tutela de los intereses de los Estados Unidos (de hecho en Cuba le llamaban ‘el ministerio de las colonias’).
Venezuela ha sido el epicentro de las transformaciones sociales, y por eso se explica el bestial ataque que han efectuado para despeñarla.
En ese sentido, Chile ha manifestado que no reconocerá el próximo período presidencial de Nicolás Maduro, quien ganó limpiamente las elecciones. En los comicios participaron candidatos opositores al chavismo, y no hay ninguna acusación o prueba de fraude. El sistema electoral venezolano es uno de los más eficientes y controlados del planeta. Tal es así, que el propio ex presidente estadounidense Jimmy Carter, luego de estudiar el proceso electoral de Venezuela, lo calificó como ‘el más perfecto del mundo’.
Pues bien, el propósito de la guerra diplomática contra Venezuela es provocar algún tipo de intervención externa, que es la única opción que les queda a los enemigos de la Revolución. Incluso la guerra económica, que ha sido brutal, se ha ido resistiendo. Y ahí está el papel de Chile: es una pieza más para abatir a Venezuela.”
-Sobre una eventual intervención castrense sobre Venezuela, la tesis más barajada es que podría producirse a través de la Colombia del uribista Iván Duque…
“La frontera entre Venezuela y Colombia es un territorio muy complejo. Existe mucho paramilitarismo colombiano metido allí. Y lo que está persiguiendo la administración Duque es un conflicto con Venezuela mediante algún tipo de incidente fronterizo que dé pie a una escalada de violencia injerencista. Todos los líderes opositores al proceso bolivariano hablan de una ‘intervención humanitaria’. Sin embargo, el apoyo de Rusia y China ha colocado un poco de freno al respecto. Venezuela también se ha convertido en un centro de disputa entre las grandes potencias mundiales.”
“En el Partido Socialista de Chile no queda nada de Allende”
-Sabemos que la experiencia que lideró Salvador Allende con la Unidad Popular, inspiró poderosamente a las iniciativas políticas de lo que nombran hoy como ‘ciclo progresista’, no sólo en América Latina, sino que también en otras partes del mundo. ¿Qué legado político queda de Salvador Allende en su propio partido de origen, y del cual fue uno de sus fundadores, el Partido Socialista de Chile?
“Para el mundo y Latinoamérica, según el intelectual de izquierda argentino Atilio Borón, Salvador Allende fue el precursor del ‘Socialismo del Siglo XXI’. Es decir, la visión política de Allende, al proponer por vía democrática y participativa cambios profundos (que en aquel entonces fue un fenómeno social inédito), fue retomada a fines del siglo XX por Hugo Chávez en Venezuela, y luego por otros distintos gobiernos del continente. Y sobre todo las formas de agresión e inestabilidad multidimensional que sufrió la Unidad Popular chilena, se siguen aplicando en Venezuela de una manera aún más sofisticada, con el fin de provocar una situación de caos que justifique una injerencia de consecuencias insospechadas.
Y en la dirigencia del Partido Socialista chileno (PS) no queda nada de Allende. Sin embargo, conozco a socialistas de base, normalmente mayores, que sí se identifican con todos los procesos revolucionarios y mantienen el espíritu socialista real. En cambio, la capa directiva de esa tienda, que ha estado tres veces liderando el Ejecutivo del Estado chileno desde el retorno de los gobiernos civiles en 1990, se ha dedicado a administrar el mismo modelo que dejó la dictadura de Pinochet, sin ninguna intención de transformarlo. Entonces la directiva del PS, del PPD, de algunos dirigentes históricos que estuvieron en la Unidad Popular, ahora están al servicio de las élites, de los grandes grupos económicos, de la derecha, de la oligarquía a la cual, en los 70 del siglo pasado, combatían, y en contra de los intereses del pueblo. Incluso en el plano internacional, el PS ha jugado un rol divisionista y no integracionista, como sí lo jugó Salvador Allende.”
“El antifascismo debería ser anticapitalista”
-¿A qué estrategia política te acercas?
“Todas las manifestaciones de poder popular y de movimientos sociales actuales, en algún momento deben ir tomando estructuras del Estado para ponerlas al servicio del campo popular y en contra de gran empresariado capitalista. Es lo que ocurre con las expresiones del mentado ‘ciclo progresista’ latinoamericano en curso. La construcción de base social es imprescindible, pero no sólo puede quedarse en ese nivel. Hay que tener vocación de poder y de mayorías también en los espacios establecidos para volcarlos a los intereses populares en todas las dimensiones posibles.”
-El pinochetismo en Chile, ¿murió con Pinochet o sigue vivo?
“Parece que con José Antonio Kast (jefe de la ultraderechista Acción Republicana) continúa bastante vivo. Kast no tiene escrúpulos para reivindicar públicamente al genocida Pinochet, igual que Bolsonaro en Brasil. Yo creo que existe una estrategia de la derecha mundial de polarizar políticamente a la sociedad, levantado a la ultraderecha y al fascismo. ¿Por qué? Porque en estos momentos de crisis capitalista internacional, la única forma de que las élites logren mantener el poder será a través del fascismo. Estoy hablando de una crisis que yo estimo prácticamente terminal, debido a la destrucción de la naturaleza que demanda el propio capital para su reproducción. En el caso de Chile, es posible que surja el pinochetismo, como existe el peligro de que vuelva a emerger el fascismo en otras latitudes.”
-¿Y el antifascismo es anticapitalista?
“El antifascismo debería ser anticapitalista. De hecho, creo que el ‘centro’ político hoy tiende a desaparecer. Cuando en Europa se dio la lucha antifascista durante la segunda guerra mundial, principalmente, esa resistencia estuvo formada por comunistas.”
Ecosocialismo comunitario
-Han variado las formas de dominación y de la explotación asalariada en el propio desenvolvimiento del régimen capitalista, ¿cómo evalúas este fenómeno?
“El capitalismo tiene la capacidad de mudar de formas, efectivamente. No obstante, el uno % más rico del mundo tiene más del 50 % de la riqueza producida socialmente. Cómo enfrentar esas mutaciones sistémicas es la gran tarea que tenemos. En otras palabras, la cuestión es qué alternativa creamos frente al sistema-mundo capitalista. Yo considero que nuestro proyecto no puede ser el mismo socialismo real del siglo XX porque las mismas relaciones de producción han variado. Tengo la impresión de que la contradicción capital / naturaleza ha ido cobrando hegemonía, teniendo en cuenta las nuevas expresiones del trabajo. Sin embargo, el capital continúa requiriendo para su reproducción las materias primas que se extraen de la naturaleza, incluso más intensamente que antes. Y esos recursos naturales siguen estando en el tercer mundo, en América Latina, África, parte de Asia. Por eso es preciso rescatar la relación armónica y recíproca de nuestros pueblos ancestrales con la naturaleza. Al respecto, en los últimos tiempos en Venezuela se está postulando el ecosocialismo como un nuevo horizonte de sentido. De hecho, es probable que, al ritmo de producción desarrollista del capital, en 100 años más ya el planeta no aguante tanta expoliación. La minoría podrá salvarse, ¿pero la inmensa mayoría de la población mundial? Por eso en el nuevo proyecto ecosocialista, el consumo no puede ser la práctica predominante. Hace años, Fidel Castro advirtió que harían falta cinco planetas Tierra más si los siete mil millones de habitantes del mundo vivieran como las clases medias europeas. O sea, precisamos de un proyecto civilizatorio completamente otro al que actualmente existe. No se trata de volver a las cavernas, que para ello está el conocimiento humano y las tecnologías acumuladas históricamente para que todos llevemos una vida digna. La cuestión es evitar los lujos, lo innecesario, lo inútil, lo suntuario, el híper consumo. Para mí el Buen Vivir de los pueblos originarios es el Ecosocialismo comunitario.
Lo que jamás podemos olvidar es que el enemigo principal de la humanidad es el régimen capitalista.
-Tú vives en Venezuela actualmente, pero piensas volver pronto a residir en Chile, Pablo. Y el movimiento popular chileno no continuará para siempre disgregado. Ya muchos plantean y ejercen en la práctica la articulación entre las diversas luchas sociales. ¿Qué pasaría si un eventual movimiento popular potente y unitario te demandara como candidato a la presidencia de Chile?
“A mi regreso yo aspiro a ser lo más eficiente posible en el espacio que sea. Tengo que construir mi trabajo político aquí todavía. Yo creo que los líderes populares nacen del pueblo y cuando ya existe una masa crítica consistente. Y entonces, si el movimiento popular lo pide, sería candidato a presidente de Chile.”

viernes, 16 de noviembre de 2018

Chile. Asesinato de comunero mapuche por la policía: La solidaridad antifascista arde en Santiago

Andrés Figueroa Cornejo  
Demasiado parecido al trato de la dictadura cívico militar de Pinochet contra quienes la resistieron. Salvo porque las Fuerzas Especiales de Carabineros son mucho más sofisticadas en la actualidad que en los 80' del siglo pasado. 
El 15 de noviembre, a las 19.30 horas, alrededor de cinco mil personas se reunieron en la Plaza Italia de Santiago de Chile, punto neurálgico de la capital del país andino, para protestar tanto contra el vil asesinato del comunero mapuche Camilo Catrillanca por agentes del Comando Jungla en Ercilla el 14 de noviembre; como por las demandas de las comunidades de Quintero-Puchuncaví que sufren los estragos tóxicos y mortales del cordón industrial de esa zona, que ya cobró la vida del dirigente de los pescadores Alejandro Castro. Las marchas y concentraciones se realizaron en varias ciudades de Chile y en el Wallmapu.
En la capital chilena, muchas horas antes de que iniciara la caminata, ya el centro de la ciudad estaba sitiada por numerosos contingentes de Fuerzas Especiales de Carabineros.  Aún no comenzaba la marcha, donde iban además de jóvenes, niños y personas mayores, los carros lanza aguas entraron en acción, arrojando chorros de líquido con químicos de origen indeterminado y bombas lacrimógenas antimotines. La estampida de gente fue inmediata. Y también como en la dictadura pinochetista, vecinos del lugar abrieron solidariamente sus puertas a las/os manifestantes intoxicados y heridos. Pequeños niños debieron recibir respiración boca a boca, mientras las personas mayores levantaban sus manos para que se detuviera la represión, que no se detuvo.
Día de ira antifascista
Buena parte de la manifestación, originalmente pacífica, debió correr por el Parque Baquedano, hacia el sur, siendo perseguida por carros blindados y verdaderas tropas de Fuerzas Especiales. Los activistas ambientalistas y pro resistencia mapuche, ante los arrestos indiscriminados y la artillería policial a quemarropa de bombas lacrimógenas antimotines, recurrieron a la autodefensa histórica que se empleó durante las protestas céntricas de los tiempos de la tiranía. 
De esta forma, de manera prácticamente espontánea, se improvisaron barricadas en varios puntos del sector, deteniendo el tránsito vehicular incluso en la Alameda, avenida principal de Chile. La consciencia antifascista y popular agazapada por tanto tiempo, se hizo añicos frente a la rabia de los manifestantes no sólo por los crímenes en el Wallmapu y en las zonas de sacrificio, sino que también por la suma de dolores provenientes de los derechos sociales básicos inexistentes bajo el régimen capitalista de vanguardia chileno. Contra la privatización de todo; contra la criminalización de los estudiantes mediante la reciente aprobación del proyecto "Aula Segura"; contra los salarios y pensiones de hambre que sólo generan deuda doméstica; contra la desigualdad social vertiginosa, la cesantía y el trabajo informal. 
En uno de los momentos más álgidos de la protesta, agentes de carabineros se bajaron del furgón policial que conducían, y abandonaron el coche con sus armas de servicio apuntando hacia un cielo nublado por los gases tóxicos. Inmediatamente después de su huida, el furgón fue quemado por los manifestantes.
La jornada marcó una inflexión en las formas de enfrentar las muertes y atropellos contra los Derechos Humanos y Sociales provocadas por las fuerzas coercitivas del Estado capitalista. Al menos una minoría activa ya se cansó de sólo "poner los muertos" en la lucha social.
El miedo se quiebra y retorna la legítima autodefensa popular. 
Hasta el cierre de la presente nota, se contaban 36 personas heridas, pero se desconocía el número de gente arrestada por la policía y los cargos que se les imputan.




lunes, 15 de octubre de 2018

Chile. A 526 años de la invasión original: “La protesta del pueblo mapuche es la marcha de todas las luchas”

Andrés Figueroa Cornejo  
La caminata por la arteria principal de Santiago fue duramente reprimida por las fuerzas especiales de carabineros mediante agua mezclada con químicos desconocidos, bombas lacrimógenas, detenciones y golpes. ¿El motivo? Racismo y aporafobia.
Mientras el Estado capitalista y policial chileno profundiza su estrategia militarista en contra del pueblo mapuche en resistencia, miles de mapuche y no mapuche se agruparon como grano único y multiplicado en la Plaza Italia de Santiago, epicentro de la capitanía general, a las once de la mañana de este 14 de octubre para conmemorar la invasión originaria. De allí marcharon por la avenida Alameda en dirección al mar. ¿Pero es que no ocurrió el viejo crimen un 12 de octubre de hace 526 años y no dos días después? Y pasa que la oligarquía chilena para beneficio de la desmemoria y racismo oficializados, trasladó el día de asueto 48 horas. Si el día de año nuevo se convirtiera en jornada de disidencia popular, los pocos dueños de todo arrancarían el primero de enero del calendario, dejando apenas un agujero inexplicable en los registros del tiempo.
Isolina Paillal, militante de la agrupación Meli Witran Mapu, y una de las organizadoras de la marcha, señaló que, “Esta manifestación no es un festival folclórico como la ha querido rotular el Estado chileno. Aquí venimos a expresar nuestro repudio frente a lo que está sufriendo la gente en nuestras comunidades. Decimos, no más prisioneros políticos mapuche; no más represión en las comunidades; no a los programas que impone el gobierno y que sólo favorecen a una minoría, mientras que a la mayoría empobrecida nos vuelve más pobres aún. Ya no tenemos agua de vertiente ni de pozo para beber y sembrar. Decimos no a al Comando Jungla y a las fuerzas especiales de carabineros que aterrorizan y dañan a nuestros niños y niñas adentro y afuera de las escuelas.”
-Una de los llamados es a terminar con las violencias. Violencia también padece la población de Quintero-Puchuncaví debido a las intoxicaciones provenientes del parque industrial de la zona. Violencia existe contra el feminismo; violencia contra las y los trabajadores de la ciudad y del campo. ¿Qué ocurre con la potencial convergencia entre esas luchas?
“Esta marcha no sólo es del pueblo mapuche. Es la marcha de todas las luchas. De los estudiantes, de los habitantes de Quintero y Puchuncaví que están siendo envenenados; de las mujeres oprimidas mediante todas las formas imaginables; de los trabajadores explotados; de los discriminados por su género.”
-¿Qué piensan de la manera en que la izquierda chilena observa la resistencia mapuche?
“Hace muchos años que a la inmensa mayoría de la vieja y de la nueva izquierda le dijimos que nos dejen avanzar. Somos un pueblo digno que lucha de frente. Siempre nos trataron como niños o llaveritos de sus partidos políticos. Eso terminó. Ahora somos nosotros mismos quienes resolvemos nuestro destino.”
-¿Qué rol le asignan a la solidaridad de las y los chilenos?
“Como mapuche tenemos muy claro que solos no podemos triunfar. En una relación de reciprocidad, nos necesitamos entre mapuche y no mapuche conscientes para liberarnos. De pueblo a pueblo.”
-¿Qué ocurre con el Machi Celestino Córdova, prisionero políticos sin pruebas?
“Hoy luchamos por su libertad. Porque conquistar su libertad significa la excarcelación de todos los prisioneros políticos mapuche.”
-¿Existe alguna diferencia cardinal entre la lucha por la autonomía y el territorio mapuche respecto del combate de otros pueblos del mundo?
“No hay diferencia en las luchas de los pueblos que quieren liberarse. Todas esas luchas se hermanan entre sí. Lo mismo que nosotros sufren los pueblos palestino, kurdo, vasco, catalán.”
Progreso no es desarrollismo devastador
Carolina Bastías es parte de la Coordinadora Metropolitana de Apoyo a Quintero y Puchuncaví. “Estamos aquí porque peleamos por lo mismo: el derecho al territorio, el derecho a la vida. Acá en Santiago trabajamos también con todas las zonas de sacrificio que existen en el país y contra la ocupación empresarial de los territorios”, apuntó mientras la caminata atraviesa el Centro Cultural Gabriela Mistral, y añadió que, “la situación de Quintero y del pueblo mapuche se emparentan porque es la industria extractivista la usurpadora principal.”
-¿Cuáles son los efectos del extractivismo en las comunidades?
“Desplazamientos y migraciones forzosas de población por los efectos del Capital, y ante la resistencia popular, una reacción estatal represiva. ¿Cuál es la distancia entre la conducta criminal del Comando Jungla en suelo mapuche y la actuación persecutoria de las policías y la Armada en contra de los dirigentes de Quintero? Ninguna. Asimismo, está la muerte del dirigente pescador Alejandro Castro de Quintero, el cual es un símil de todas las muertes en el Wallmapu.”
-Si se radicaliza en la práctica teórica y de proyecto emancipador la devastación ecológica y humana que provoca el saqueo extractivista, la destrucción que causa el desarrollismo y el patrón energético basado en los combustibles fósiles en la biosfera y sus consecuencias mortales, ¿qué pasa con la concepción clásica de algunas izquierdas respecto de la industrialización necesaria, sobre todo, en las sociedades periféricas como la nuestra?
“Ese es un debate difícil y aún no resuelto en la coordinadora. Por un lado está el proyecto de la industrialización como fórmula privilegiada para lograr la independencia en relación a las metrópolis mundiales; y por otro, las visiones de mundo, como la de los pueblos preexistentes, que no reducen el desarrollo o el progreso a la vieja dicotomía, propia de la modernidad y del liberalismo, entre civilización=industrialización y barbarie=formas primitivas de existencia. Para nosotros tampoco el súper desarrollo industrial, al estilo de lo que fue la Unión Soviética, es sinónimo de desarrollo. Creo que, desde el feminismo anticapitalista, las formas de autogestión comunitaria en armonía con los territorios son un camino viable y mejor. Sin embargo, la mayoría es chilena y somos hijos de un sistema social distinto al mapuche. Por tanto, en el futuro es preciso entablar un debate franco, crítico, reflexivo, sobre el proyecto de sociedad pos capitalista que efectiva y concretamente podemos darnos. Un debate que debe contemplar las relaciones patriarcales que expolian los territorios y súper explotan su fuerza de trabajo (agroindustria, forestales, gran minería, etc.), a la mujer, a los animales. El patriarcado se presenta como una forma de dominación que se sitúa en la cumbre de las relaciones de poder y todo lo objetiva instrumentalmente, como si su exterioridad fuera un otro que considera de su propiedad privada la tierra, las mujeres, los seres vivos, el conjunto de las especies.”
La unidad emancipadora por bandera
Julio Oliva es responsable de la Comisión Funa, un equipo humano que frente a la ausencia de justicia para los detenidos desaparecidos y ejecutados políticos caídos en la dictadura militar, visita a los asesinos en sus casas y lugares de trabajo para que su entorno conozca al genocida que tienen de vecino o de colega laboral.
-¿Por qué la Comisión Funa marcha junto al pueblo mapuche?
“Llevamos 19 años luchando en contra de la impunidad de la dictadura y de los gobiernos civiles. Y la violencia sobre el pueblo mapuche es otra impunidad más. Hemos funado a carabineros que han asesinado a hermanos mapuche.”
-Desde la intelectualidad orgánica rentada por el poder se ha creado el relato de “las identidades de los movimientos sociales” por sobre una perspectiva integral, de totalidad de las opresiones que tienen el mismo origen: el régimen capitalista.
“Frente a esa segmentación premeditada que proviene del poder, debemos unirnos y estar presentes en todas las luchas. Es la única forma en que los pueblos concertados podamos vencer al capitalismo neoliberal y a la institucionalidad que continúa siendo la de Pinochet y de Jaime Guzmán. Hay que echar a la basura las pequeñeces y las rencillas entre los grupos anticapitalistas, que, por lo demás, no tienen ningún interés para nuestros pueblos. Nunca hemos conseguido nada cada uno por su lado, y menos conciliando nuestros intereses históricos con los del enemigo de la humanidad. Luis Emilio Recabarren, educador original de las clases trabajadoras en Chile, nos enseñó que si hay que ocupar el parlamento es sólo para hacerlo pedazos y no para enriquecerse económicamente.”
La unidad de las luchas no es una elección. Es una necesidad histórica
Juan Caripán es el presidente del Sindicato Interempresas de Trabajadores de las Bombas de Combustibles. En tanto las fuerzas especiales de carabineros y su carrocería blindada reprimen la marcha con agua mezclada con químicos y gases lacrimógenos, y sin mediar provocación, toman detenidos y golpean manifestantes, indicó que, “las y los trabajadores organizados y no organizados somos uno y lo mismo con los combates que se manifiestan en esta convocatoria. Nuestro enemigo es el régimen capitalista en su fase de crisis ecológica, carrera armamentista atómica y endeudamiento público, privado y doméstico. El modo de producción capitalista se monopoliza por segundo e intenta recuperar su tasa de ganancia a costa de la llamada flexibilidad y polifuncionalidad laboral, la precarización del empleo, la reducción de los salarios, el trabajo informal, la destrucción del derecho a huelga y de la aniquilación del pobre porcentaje de sindicalización que queda, y la alienación social. Para nosotros la cuestión de la unidad de las luchas no es una elección. Es una necesidad histórica. De lo contrario, no habrá más herencia que el espanto para nuestros hijos y nietos.”
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domingo, 2 de septiembre de 2018

Chile. Nace Central Clasista de Trabajadoras y Trabajadores: La primavera anticipada

Andrés Figueroa Cornejo  
Democracia horizontal, transparencia, igualdad de género, mística de combate y derechos sociales. Razón y pasión. Memoria y convicción de ganar. Ese fue el clima y los modos que abrazó la fundación de la Central Clasista de Trabajadores y Trabajadoras de Chile, CCTT, este primero de septiembre en la sede sindical de los trabajadores panificadores, anclada en la comuna de La Reina de la capital del país andino.
Delegados de más de 240 sindicatos que representan a más de 20 mil asalariados asociados a organizaciones laborales de todo Chile, se dieron cita para votar los principios, estatutos y el plan de lucha de la nueva multisindical, heredera directa de Luis Emilio Recabarren y Clotario Blest, figuras nucleares en la historia de la mayoría social que no tiene más que su fuerza de trabajo para sortear con algún decoro su vida en Chile. Esa “mercancía especial”, la única que produce valor: el trabajo humano.
No por accidente el encuentro inaugural que eligió a su directorio nacional de transición, fue clausurado con la entonación de La Internacional y el grito de ‘trabajadores al poder’. ¿Descontextualizado, anti histórico, extemporáneo? No. Actualidad incesante y necesaria como el agua en el territorio más capitalista del planeta, ese que se hunde en el témpano austral.
“El amor a la clase social de los oprimidos”
El Presidente de la primera dirección nacional de la CCTT es el líder de la Confederación General de Trabajadores, Manuel Ahumada Lillo, además, uno de los sobrevivientes del golpe de Estado de 1973. “Aquí se reúne el grupo social más selecto entre los asalariados organizados que luchan en contra del capital y que jamás han renunciado a exigirle a la patronal lo que les corresponde”, dijo Manuel, y añadió que, “el primer paso que hemos dado, y en el que debemos continuar empeñados, es reunir a todas aquellas fuerzas dispersas que luchaban casa una por su lado. Más allá de nuestras diferencias, prima el trabajo comprometido y amoroso con nuestra clase trabajadora”.
-Hoy han elegido una dirección nacional provisional…
“Ello lo hemos dejado muy claro. A esta dirección aún no la han votado todas y todos los trabajadores. El proceso de constitución de la CCTT culmina con la elección directa, informada, secreta y universal de cada uno de quienes componen las bases sindicales. Para llegar a ese punto, nos hemos dado como máximo un año desde ahora.”
-¿Y quién los financia?
“Nosotros mismos a través de cuotas sindicales. O sea, será una Central autogestionada, una de las condiciones necesarias para nuestra independencia y autonomía. Detrás nuestro no existen, por principio, fundaciones nacionales o extranjeras, ni ONG, ni partidos políticos, ni menos el Estado.”
-¿Qué los diferencia del resto de las centrales sindicales existentes?
“Que las organizaciones sindicales que nos componen son las que le dan las características al instrumento de lucha que acabamos de inaugurar. No hay ley del Estado que les diga a las y los trabajadores cómo deben organizarse. Entonces, nuestra conducta le puntualiza al Estado las maneras y los contenidos con que deseamos agruparnos. Lo hacemos por derecho propio, soberanamente, sin permiso de nadie. Asimismo, nos distancia de las demás centrales la decisión de la elección universal.”
-Algunas centrales han manifestado que el 2020 realizarán elecciones universales…
“Lo sabemos. Como también sabemos que detrás de esas intenciones lo que manda son posiciones de partidos políticos. En la CCTT también hay militantes de organizaciones políticas, así como una mayoría que no milita en ninguna. Sin embargo, lo que nos unifica es que los intereses profundos de la clase trabajadora están por sobre cualquier grupo de interés o partidario. Aquí somos todos uno solo. Por eso invitamos a los que todavía no están junto a nosotros a que se hagan parte de este proceso. La CCTT es un espacio de derechos y deberes, y sin los que faltan, no funcionará. Y ofrecemos la seguridad irrestricta de que en la recién fundada CCTT no se negociarán las demandas de los sindicatos a espaldas de los asalariados. Mediante el propio desarrollo de nuestras fuerzas nos hemos impuesto la concreción del grito histórico de ‘trabajadores al poder’”.
-A propósito de los últimos acontecimientos concurrentes sobre el mundo de los DDHH, para el golpe de Estado de septiembre de 1973, tú fuiste capturado por los militares.
“Soy sobreviviente de un campo de prisioneros políticos. Pero no me victimicé. Conmigo van los once ferroviarios fusilados con quienes me reuní antes de su asesinato, el 6 de octubre de 1973. Yo tenía 17 años. El último día que nos reunimos, hicimos un compromiso: mantener las banderas de la clase trabajadora siempre arriba. No se trató de un discurso político. Fue una conversación cruzada por el amor hacia la clase de los oprimidos. Y me ha tocado a mí el honor que, en verdad, les debió competir a ellos. Sí, fue un momento doloroso de nuestra vida, pero no nos silenciaron. Quisieron sepultarnos, sin embargo, aquí estamos: orgullosos, enhiestos, dignos, apasionados, alegres, vivos.”
“Nos junta la esperanza activa, incluyente y protagónica de las y los trabajadores”
La Secretaría General de la flamante Central quedó a cargo de una dirigente de la industria del subcontrato y en particular del call center, Isolina Acosta. “Lo más sobresaliente de hoy es la voluntad de tantas y tantos de cambiar el país. Nos junta la esperanza activa, incluyente y protagónica de las y los trabajadores”, y añadió que, “en nuestros fundamentos se encuentra la lucha en contra del imperialismo, del capital, del fascismo, del patriarcado, y por el ecosocialismo, la inclusión migrante, y de los pueblos originarios y su resistencia. Nosotras vivimos en carne propia la súper explotación, la precarización laboral, las pésimas condiciones de vida. Ello nos mueve a transformar la realidad.”
-Tú me hablaste alguna vez de la idea de crear un polo social, más allá de la propia organización de las y los asalariados…
“El enorme desafío de cambiar el actual estado de cosas, precisa de las fuerzas sociales más amplias posibles. De otro modo no podremos vencer. Imagínate que aún existe una fuerza de trabajo de más de siete millones de personas que no está organizada.”
-¿Y qué ocurre con las entidades sociales que por mil y un motivos no pueden sindicalizarse, pero que también luchan según los principios que ustedes abrazan?
“No nos queda más alternativa que acudir a la imaginación y crear formas nuevas, inéditas, de organización sindical, independientemente de los modelos estrechos con que el propio sistema de dominación nos encorseta. Mira: de la legalidad tomamos lo que nos sirve y todo lo demás, lo inventamos.”
“El futuro está lleno de combates”
La Tesorería de la CCTT también tuvo impronta de mujer y de trabajadora de la Salud de los empleados públicos más precarizados y empobrecidos del Estado, Catalina Rojas. “Lo que hoy ha pasado es un hito histórico para la clase trabajadora. Acabamos de dar un salto para la construcción de una plataforma que realmente defienda nuestros derechos”, enfatizó la funcionaria pública a honorarios.
“Las entidades sindicales existentes hasta ahora, han acabado conciliando los intereses de las y los asalariados con los intereses de los capitalistas, intereses imposibles de concordar, salvo que conciliación signifique que predomine siempre el bienestar de la minoría patronal a costa nuestra”, declaró Catalina.
-Tú sintetizas dos factores potentes en esta hora: eres feminista y una joven trabajadora.
“Ser joven es un valor que ayuda a combatir las viejas y malas prácticas del sindicalismo conocido. Y ser mujer, una persona doblemente explotada y oprimida, nos impone el desafío de emancipar al género femenino que hace parte, la mitad, de la humanidad y de la clase trabajadora.”
-Al menos en el plano del relato, otras centrales sindicales también relevan el papel de la mujer en la sociedad…
“Nosotras nacimos e hicimos nacer una central de clase, no ya para recoger las migajas que caen de la mesa del capital, sino que para transformar radicalmente la sociedad. Contamos con una plataforma multisindical que tiene objetivos de corto, mediano y largo plazo. Además de contener métodos de organización ligadas a la democracia participativa no sólo como un bien en sí mismo: también como una forma eficiente de antídoto en contra de la burocracia sindical.”
-Como una joven trabajadora feminista de clase, y no una joven feminista liberal, ¿qué convocatoria haces a las tantas mujeres trabajadoras que comparten esa visión de mundo?
“A luchar en sus lugares de trabajo, de estudio, en sus casas. El futuro está lleno de combates no únicamente económicos, sino que sobre todo políticos, y especialmente en el campo simbólico, cultural, subjetivo. Es preciso erradicar las conductas y relaciones patriarcales provenientes del Estado capitalista, como también las existentes entre las mismas organizaciones nuestras. Y el llamado es para los hombres también. El feminismo de clase contempla todos los géneros. Para cumplir nuestros objetivos necesitamos sacarnos al patrón de la cabeza, crear vocación de poder, creer y confiar en nuestras propias fuerzas.”
El cinco de septiembre, la CCTT realizará un acto público en el teatro Camilo Henríquez, ubicado en el Círculo de Periodistas, a las 19.00 horas, en la calle Amunátegui 31, Santiago-centro.
La tarde se desploma sobre Santiago de Chile. El periodista que apura el presente texto revisa mentalmente el calendario. “Las cosas que hay que ver”, se dice, “todavía estamos a inicios de septiembre y ya parece primavera”.


Más información: http://centralclasista.cl/

jueves, 2 de agosto de 2018

Chile. La marcha contra la precarización laboral juvenil y por una sindical de clase


Andrés Figuera Cornejo  

El proyecto de ley de la administración ejecutiva de turno del Estado capitalista chileno, llamado Estatuto Laboral para Jóvenes (ya aprobado por los diputados), significa que las y los muchachos entre 18 y 24 años que estudian en la educación superior y que al mismo tiempo trabajan, serán contratados sin derecho a fuero sindical ni maternal; sin descanso dominical; sin prestaciones por término de contrato; y sus jornadas de trabajo podrán fraccionarse en bloques horarios, a discreción del empleador; entre otras formas de legalización de la denominada flexibilización o precarización del trabajo que, hace mucho tiempo, ya predomina en Chile.

Contra ese proyecto de ley alrededor de un millar de personas, entre agrupaciones sindicales, sociales, estudiantiles y políticas, marcharon desde la Plaza de Armas de Santiago hasta ocupar la avenida principal del país, la Alameda, el reciente primero de agosto, por la tarde-noche.

La dirigente del Sindicato de Trabajadoras/es a Honorarios del Servicio de Salud Metropolitano Central, Magda Becerra, señaló que, “los asalariados estamos absolutamente vulnerados en nuestros derechos. El marco legal que está propiciando el gobierno para los jóvenes es similar al que sufrimos todos los trabajadores a honorarios del Estado (sin contrato, a contrata, subcontratados, etc.).”, y añadió que, “El Estado patronal no hace más que profundizar la precariedad laboral”.

-Tú eres parte de una iniciativa que persigue la construcción de una central de trabajadores/as independiente de los intereses del Estado, del empresariado, del sistema de partidos políticos hegemónico.

“Estamos empeñados en configurar una sindical propia de la clase social de las y los explotados. Consideramos que la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, y las otras dos centrales que existen, no representan nuestros intereses, sino que, por el contrario, se conducen conciliando los intereses del gran empresariado, sea estatal o privado, con los de los empleados, toda vez que esos intereses contrapuestos son irreconciliables.”

-¿A qué convocan?

-A crear sindicatos en todas partes, que contradigan al sindicalismo burócrata, al sindicalismo vendido al empresariado. Por eso, este próximo primero de septiembre realizaremos nuestro primer congreso de la Central de Clase o clasista de Trabajadores/as.

-¿Y qué pasa con los trabajadores que no tenemos ni siquiera la posibilidad de sindicalizarnos?

-Aunque sean trabajadores independientes, eventuales, inactivos o jubilados, todos tienen la capacidad de agruparse sindicalmente. Te reúnes con otros asalariados a cuenta propia y forman su sindicato. La Inspección del Trabajo tiene la obligación de legalizarlos. Nuestro llamado principal es a la organización del pueblo trabajador.

Por su costado, la Presidenta del Sindicato de Trabajadores/as Contratistas y Subcontratistas, de la Federación de Trabajadores/as Clotario Blest, y vocera de la Iniciativa por la Unidad Sindical, Isolina Acosta, entre bombas lacrimógenas, dijo que, “el proyecto de ley del gobierno es sólo una parte del viejo, actual y futuro proceso de pauperización de las y los trabajadores de todas las edades. Se trata de una política del Estado capitalista, independientemente de una u otra administración”, y añadió que, “también hacemos parte de la pronta fundación de una central sindical de clase, capaz de luchar frontalmente contra las fuerzas del capital por un conjunto de derechos conculcados, tan básicos como el derecho a colación y locomoción (transporte colectivo), sala cuna, no más AFP, que se cumpla incluso la porquería de código laboral”.

-¿Y qué ocurre con las demás opresiones, como las de género, las medioambientales, las indígenas, las de los migrantes, etc.?

-Creemos que la nueva Central de Clase debe ser parte de un Polo Social mucho más amplio, donde se encuentren todos/as quienes luchan organizadamente en contra del sistema capitalista.

Mientras las y los manifestantes son reprimidos y algunos apresados por las Fuerzas Especiales de Carabineros, el periodista que escribe, piensa en la caminata dura para hacer frente desde abajo, no solo a las nuevas formas de organización de la fuerza de trabajo que impone el capital para su reproducción y engorde incesante de su tasa de ganancia, sino que también le da vueltas a las maneras de agrupar a las y los oprimidos de los pueblos que sobreviven resistiendo en un Chile-cabeza de playa de las relaciones capitalistas del mundo. Un lugar donde campean los intereses del Departamento de Estado de EEUU, del capital chino, europeo y nativo. Un sitio donde cualquier tipo de disidencia social es castigada desde su simiente, por sospecha, anticipadamente. Un Chile que cuenta con una de las élites oligárquicas más férreas y atadas del continente, y donde ni siquiera existe el derecho a la prensa libre e independiente. Una dictadura capitalista que funciona como plataforma financiera y comercial del capital especulativo más antipopular imaginable. Donde no hay ni democracia liberal en forma. Sólo propiedad privada concentrada, castas inamovibles en vez de clases sociales; estrategias complejas de alienación, control y disciplinamiento poblacional; lumpenización de las relaciones sociales (¡sálvese quien pueda!); desafecto, soledad, intolerancia.

Pero también piensa, mientras ayuda a correr una valla de las que usa el poder para volver celdas los espacios públicos, que ahora mismo las calles están llenas de jóvenes de pupila insubordinada. Tan parecidas, piensa, como la de las y los muchachos de los 80 del siglo XX, cuando la tiranía y no existían los teléfonos móviles.