domingo, 22 de mayo de 2016

Colombia y el Paro Agrario: “El mundo debe comprender que no hay paz posible sin justicia social”

·        Entrevista con el miembro de la Comisión Política del Congreso de los Pueblos y delegado de esa agrupación en la Cumbre Agraria de Colombia, Eduardo León.

·        La Minga de la Cumbre Agraria, Campesina, Étnica y Popular inicia un paro nacional histórico e indefinido desde el próximo 30 de mayo de 2016 por el cumplimiento de sus demandas.

“Lo más importante es conocer el momento correcto para sembrar.”
Masanobu Fukuoka


Andrés Figueroa Cornejo  

A lo largo y ancho del territorio de Colombia se realizará el Paro general de la Cumbre Agraria Nacional, Campesina, Étnica y Popular desde la mañana del 30 de mayo de 2016. Para conocer sus propósitos y expectativas nos entrevistamos mediante una conexión en línea entre Santiago de Chile y Bogotá con el miembro de la Comisión Política del Congreso de los Pueblos y delegado de esa organización en la Cumbre Agraria colombiana, Eduardo León.

-¿Qué es la Cumbre Agraria? ¿Qué persiguen?
“La Cumbre Agraria, Campesina, Étnica y Popular es un proceso relativamente nuevo donde se articulan corrientes indígenas, de negros, campesinos y populares de una larga trayectoria de historia de lucha social en Colombia. Surgió en las movilizaciones agrarias de 2013 y 2014 que tuvieron como objetivo confrontar a una serie de políticas públicas dirigidas a profundizar el modelo capitalista actual que se expresa en el extractivismo agroexportador. Ese modelo despoja los bienes comunes de la naturaleza en los territorios históricos y ancestrales de nuestras comunidades negras e indígenas. Frente a nuestras movilizaciones, el gobierno de Juan Manuel Santos respondió con una propuesta de ‘pacto agrario’ que, en síntesis, no recogió las demandas planteadas por nuestras comunidades y prosiguió la agenda del saqueo. Esto nos llevó a la necesidad de avanzar de una manera más audaz y decidida en la unión y articulación popular que cuajó en una Cumbre Agraria donde convergen los procesos más importantes y grandes del país.”

-¿Cuáles son los principales puntos que construyen la unidad de la Cumbre Agraria?
“Transformar la relación entre el campo y la ciudad en la cual existe una asimetría feroz a favor de las urbes. En nuestro campo sufrimos un atraso estructural en todos los aspectos: en la participación política, en el desarrollo económico, en materia de exclusión social. Esa brecha ha generado graves problemáticas sociales que podrían resumirse en que existe una evidente subordinación del campo a la ciudad. La fórmula extractivista y agroexportadora impuesta por la actual fase capitalista tiene por objeto intentar resolver la disminución de su tasa de ganancia y buscar nuevas fuentes de acumulación de capital. Estamos ante un escenario de expoliación, expropiación y despojo de nuestras tierras y territorios, y de los bienes que contienen, de tal manera que nuestras comunidades se encuentran al borde de la desaparición.  Hoy nuestros campos son utilizados para la extracción intensiva de petróleo, carbón, gas, minerales metálicos (oro, níquel, etc.). Para ello el gobierno implanta una infraestructura destinada a la circulación del capital al servicio de la inversión transnacional. Asimismo, se han promulgado leyes que favorecen la extranjerización de las tierras. Incluso se han conculcado aquellas que la propia legislación agraria, que tiene muy pocas cosas que benefician a nuestras comunidades, nos servían. En la actualidad el campesinado ni siquiera puede acceder a los baldíos de la nación, que eran la única posibilidad que teníamos para usar algunas tierras. Los territorios colectivos de nuestras comunidades afrodescendientes han sido invadidos por el gran capital financiero y agro-industrial. Igual cosa sucede con los resguardos indígenas que, no obstante contar con una mayor protección legal, no han dejado de sufrir el embate neoliberal. Todo ello configura un conflicto que porta causas históricas y culturales que la administración de Santos se niega a reconocer.”

“EN COLOMBIA EXISTE UN CONFLICTO INTEGRAL”

-El gobierno de Santos habla de paz para Colombia…
“Que la paz es sólo la terminación de la guerra es la idea que el gobierno insiste en vender internacionalmente, cuando el conflicto armado en Colombia tiene orígenes sociales, políticos y económicos.
Nosotros queremos avanzar en la paz con justicia social y ambiental y en un país con una vida digna. Esa es la paz que requerimos desde el mundo social.”

-Paz con justicia social, desde Chile por ejemplo, no tiene relación con el relato gubernamental colombiano y el discurso del poder que pareciera dibujar una suerte de larga guerra civil restringida exclusivamente entre el Estado y las insurgencias (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – EP (1) y el Ejército de Liberación Nacional de Colombia (2)), como si no existiera un pueblo y una sociedad organizada distinta a las fuerzas político-militares de las FARC-EP y el ELN…
“Efectivamente, el movimiento social y popular colombiano caracteriza el conflicto en nuestro país como social, político y económico. Esto es, un combate estructural e histórico. Las insurgencias armadas sólo son una expresión de ese conflicto, más allá de que las causas que provocaron las insurgencias sean las mismas que nos movilizan a nosotros/as. A partir de esa consideración profunda, pensamos que el modelo de paz planteado por el gobierno de turno se trata de una paz ideada para crear las condiciones propicias sólo para una superior inversión extranjera y facilitar la depredación de nuestros recursos.”

-¿Cómo describe la Cumbre Agraria y el Congreso de los Pueblos a la forma y el contenido del Estado colombiano?
“Como a un Estado corporativo, un Estado al servicio del gran capital y de las gigantes multinacionales que están presentes en el país. En consecuencia, aunque respaldamos las negociaciones y los diálogos entre la insurgencia y el gobierno que se desarrollan en La Habana, Cuba, con las FARC-EP, y con las que se iniciarán en su fase pública en Quito, Ecuador, con el ELN, nosotros consideramos que la paz no es simplemente la terminación de la guerra.”

LA FÓRMULA DE LA PAZ CON JUSTICIA SOCIAL DE LOS PUEBLOS

-¿Qué significa la paz para ustedes, entonces?
“Reconocer que en Colombia existe un conflicto integral y que, por tanto, los movimientos sociales y populares somos un sujeto social y político que es preciso tomar en cuenta a la hora de construir una solución política a la crisis. Por eso varias organizaciones de la Cumbre Agraria estamos exigiendo nuestra participación directa, vinculante y decisoria con el gobierno.”

-¿Como una tercera mesa de negociación y diálogo con la administración-Santos?
“No nos gusta mucho que se hable de una ‘tercera mesa’, porque pareciera que hubiera una especie de jerarquización. Preferimos hablar de un espacio complementario al de las mesas que se están adelantando entre las insurgencias y el gobierno. Nosotros nos referimos a una complementariedad autónoma respecto de las mesas de diálogo y negociación ya en curso. O sea, esa complementariedad no implica mutua dependencia.”

-¿Y cómo han prefigurado ese espacio complementario independiente?
“Como una Mesa Social para la Paz donde se pueda instalar una agenda que permita debatir y arribar a acuerdos en torno a aspectos estructurales.”

-¿Qué significa precisamente justicia social para la Cumbre Agraria y el Congreso de los Pueblos?
“Paz con Justicia Social significa que no es posible pensar en una paz por la que hemos luchado siempre, si no hay cambios sustanciales que nos emprendan hacia la democratización del país. Ello quiere decir varias cuestiones. Significa que se reconozca que las comunidades agrarias, campesinas, indígenas, afrodescendientes y urbanas podemos tomar y poner en la práctica nuestras propias visiones alternativas al sistema capitalista. En ese sentido, tenemos nuestros propios planes de vida y nuestras propias relaciones sociales, ambientales y económicas en nuestros territorios. Relaciones económicas que hoy están subordinadas al imperio del capital. Significa que abogamos y exigimos una democracia participativa y directa, donde se reconozcan nuestras propias formas de gobierno y nuestras propias autoridades. En la actualidad hay decisiones que se toman a nivel gubernamental que impactan en contra de nuestras comunidades. Por ejemplo, no se respeta el derecho a la consulta previa (Convenio 169 de la OIT) ni los mecanismos de participación ciudadana y consultas populares contemplados en la Constitución.”

-¿Qué ocurre con la soberanía alimentaria?
“No obstante, que nuestras economías propias están bastante diezmadas, podrían garantizar la mayoría de los alimentos para el país. O sea que Colombia está en condiciones de auto-alimentarse. Pero del 60 al 80 % de los alimentos son importados en el marco de los tratados de libre comercio. Una de nuestras reivindicaciones fundamentales es la soberanía alimentaria y no solamente la seguridad alimentaria. Al respecto, uno de nuestros objetivos es que los alimentos sean producidos por nuestras propias comunidades. Colombia tiene una geografía y biodiversidad tan ricas, que es capaz no sólo de producir el alimento para todos/as los colombianos, sino que incluso podríamos contribuir en la alimentación de otros países, empezando por los pueblos hermanos de NuestraAmérica. Lo anterior se transforma en una disputa de proyectos de desarrollo en torno a cómo se organiza el territorio. El gobierno privilegia el extractivismo y los agro-negocios, mientras que nosotros postulamos un ordenamiento territorial fundado en la agro-ecología, la protección del medioambiente y de los recursos vitales para la humanidad como el agua. Colombia todavía es uno de los grandes productores de agua y cuenta con cuencas hidrográficas extraordinarias, aunque hoy están en grave riesgo de desaparecer debido a la explotación minera.”

“EL ESTADO COLOMBIANO EN VEZ DE CAMINAR HACIA LA PAZ, MUY POR EL CONTRARIO, ESTÁ PROFUNDIZANDO LAS CAUSAS DEL CONFLICTO”

-¿Cuáles han sido las respuestas que han recibido por parte del Estado corporativo colombiano respecto de sus demandas centrales?
“Desde el 2014 hemos presentado un pliego y acordado una agenda con el gobierno nacional, en el contexto de una Mesa Étnica Nacional (lugar de interlocución y negociación). Allí también pusimos un punto ligado a la construcción de confianzas alrededor de la financiación de algunas obras de infraestructura y proyectos productivos para el fortalecimiento de nuestras organizaciones, entre otros temas. Se trata de aspectos que si el Gobierno Nacional hubiera tenido la voluntad política, ya se habrían cumplido. Por ejemplo, acordamos la dotación de $1.500 millones de pesos (600 mil dólares) por año desde el 2014, pero al 2016 ni siquiera ha sido aprobado el presupuesto del 2014. Ello ilustra claramente cómo el gobierno incumple sus compromisos. De hecho, nosotros nos movilizamos y paramos desde el 30 de mayo próximo por 8 puntos bien definidos (3), y que consideran temas sustantivos que han sido sistemáticamente no cumplidos.”

-He visto las imágenes de la implacable represión policíaco-militar en contra de las movilizaciones que ustedes han desarrollado en los últimos años (4)…
“El gobierno, al igual que lo hace con las insurgencias, ha implementado una estrategia de invasión y desgaste para hacerle el vacío a la Mesa Étnica Nacional. Asimismo, el gobierno no está dispuesto a discutir ninguna de nuestras demandas que toquen siquiera de manera mínima las estructuras del modelo neoliberal. Por ello es que hemos resuelto efectuar el Paro Agrario.”

-¿Cuáles son las características del Paro Agrario que se inicia el 30 de mayo?
“Es de carácter indefinido y con fines políticos muy concretos. Queremos reponer nuevamente sobre la mesa las reivindicaciones que llevan incumplidas más de dos años. La administración de Santos lo único que nos ha dicho es que el modelo no va a cambiar hasta que no se cambie el gobierno. Y así pasa que los pocos bienes públicos que quedan ya están en la lista para ser privatizados; la educación dejó de ser un derecho y se convirtió en mercancía. Lo mismo ocurre con la salud y otros derechos sociales y económicos. En consecuencia, el desenvolvimiento del proyecto capitalista del Estado colombiano en vez de caminar hacia la paz, muy por el contrario, está profundizando las causas del conflicto. En general, también perseguimos concitar la solidaridad nacional e internacional con nuestra causa para que la administración de Santos comprenda la urgencia de abrir canales de negociación, diálogo y participación con el movimiento social y popular.”

-Y los Derechos Humanos en Colombia…
“Todo arranca desde la concepción ‘por arriba’ de la ausencia de inclusión social, económica, política y ambiental. Los efectos de la exclusión son devastadores en materia de Derechos Humanos en el país. Por abajo hay asesinados, desaparecidos, perseguidos, amenazados, judicializados por ejercer el derecho a la protesta. Muchos dirigentes y dirigentas han sido acusados falsamente de ejercer terrorismo sólo por haber impulsado los paros que realizamos el 2013 y el 2014. En este sentido, la situación de los DDHH en Colombia bajo el gobierno de Santos no es sustancialmente distinta a la que sufrimos durante los 12 años de la administración del ex presidente Álvaro Uribe. Entonces Santos busca desmovilizar la insurgencia no sólo armada, sino también al movimiento social a través de su negación reiterada de acceder a un cese del fuego bilateral solicitada tanto por el pueblo movilizado, como por la insurgencias armadas. Esto contrae un grave problema para nuestras comunidades porque bajo el supuesto del gobierno de combatir a las insurgencias armadas, se viola flagrantemente por el lado de las fuerzas estatales el Derecho Internacional Humanitario. Por eso, en tanto el relato oficial dice que estamos prácticamente al borde de un momento de post-conflicto y de paz en Colombia, desde el 30 de mayo vamos a salir a las carreteras y las calles miles y miles de campesinos y pueblo urbano, demostrando que la realidad es completamente otra. Pondremos de manifiesto la verdad del país: que aquí se violan los DDHH; que se profundiza un modelo que somete a la pobreza estructural a nuestra gente; que se entregan sin mayores requerimientos ni contraprestaciones nuestros recursos básicos al capital extranjero. El gobierno tendrá que entender que la paz no es únicamente el fin de la guerra.”

-La lucha del pueblo colombiano se ofrece en medio de una ofensiva brutal del imperialismo norteamericano en contra de otros pueblos de NuestraAmérica, como son los casos de Venezuela, Brasil, Argentina, Paraguay, Honduras, Ecuador, sólo por nombrar los más trágicamente visibles. ¿Cómo evalúan semejante coyuntura?
“Nuestra suerte como pueblos de Colombia, es la misma suerte de varios países de NuestraAmérica. Sin duda que los gobiernos progresistas y populares del continente están padeciendo una embestida impresionante por parte del capital imperialista. Pero por otra parte y por la misma causa, también la resistencia de los pueblos se multiplica. Sin una pizca de pretensión, los pueblos colombianos estamos en pie de afirmar que hoy podemos aportar en la resistencia popular a escala continental. Por eso solicitamos la solidaridad internacional. Probablemente nuestra lucha y paro serán bloqueados mediáticamente y sólo contaremos con la compañía de los medios alternativos e independientes. Desde ya les aseguramos que la movilización que comienza el 30 de mayo tendrá estatura histórica. Vamos a lograr varios de los objetivos que nos hemos impuesto. El movimiento social y popular colombiano se está reactivando y radicalizando, llegando al punto de poder exigir.”

Notas


viernes, 29 de abril de 2016

Los periodistas y los golpes ‘blandos’: Del caso Paraguay al de Brasil

·   Entrevista con el comunicador social argentino especialista en política internacional y latinoamericana, Federico Larsen

·         “No hay movimiento emancipador posible sin una sólida red de comunicadores populares”

“El pueblo aprendió que estaba solo y que debía pelear por sí mismo y que de su propia entraña sacaría los medios, el silencio, la astucia y la fuerza."
Rodolfo Walsh

Andrés Figueroa Cornejo    

Hace casi una década que el comunicador social de origen argentino Federico Larsen se dedica al periodismo internacional. Como residió 16 años en Italia, Federico trabaja para medios de ese país, además de argentinos y de América Latina. Actualmente tiene su propio programa en Radionauta (1), emisora comunitaria, alternativa y popular de Buenos Aires, que fundó hace cuatro años junto a otros colegas y es columnista de la Agencia Nodal (2), dirigida por Pedro Brieger, entre otras labores asociadas.
A propósito de los llamados ‘golpes blandos o institucionales’, o la ‘nueva manera’ del imperialismo norteamericano para deshacerse de cualquier gobierno que sospechosamente atente contra sus intereses en tiempos de recesión mundial, como los que sacuden a Brasil, Venezuela, Honduras, Federico Larsen  dice que la co-publicación del libro ‘Contar de Golpe. El rol de los periodistas paraguayos durante el Golpe de Estado de 2012’ (3) “nació de una exigencia de Julia Varela, co-autora del texto, y tiene que ver con el papel de los comunicadores que se desempeñan en empresas privadas y públicas frente a acontecimientos políticos de tal magnitud como puede ser, en este caso, un llamado ‘golpe blando’. Como nuestras fuentes comunes eran el Sindicato de Periodistas de Paraguay, con sus miembros intentamos responder a la pregunta sobre qué hace un periodista en una situación de crisis. Los diarios del poder ABC Color y Última Hora, estaban trabajando hace meses a favor de un golpe institucional en contra de Fernando Lugo. Ahí nos percatamos que el periodista puede quitarse parcialmente la línea editorial del diario y que existen formas de resistencia al interior de esos medios.”.
(Para la caracterización que efectúa Federico Larsen del Presidente paraguayo depuesto, Fernando Lugo, ir al final de la entrevista.)

-¿Quieres decir que no es fatal la auto-censura?
“No. Es habitual y mucho más que la censura de los propios editores, los jefes de redacción y los dueños. Y obviamente, la auto-censura es resultado del miedo a perder el trabajo. Al respecto, existen otras variables. Por ejemplo, en el 2012 del Paraguay fue famosa la conducta de los trabajadores de la televisión pública de ese país. Ellos lograron sostener durante varias semanas y en medio del golpe una toma del canal, y continuaron emitiendo una serie de programas alternativos a la línea que intentó imponer el presidente de facto, Federico Franco. Los periodistas alcanzaron a cubrir la Matanza de Curuguaty (4) antes de que les cortaran definitivamente la señal del canal. Allí hubo una resistencia popular masiva y también un despido masivo. Ninguno de los periodistas de esa hazaña hoy se emplea en la televisión del Paraguay. Ello marca la pauta de cómo la respuesta de las patronales es directamente proporcional al grado de resistencia que los trabajadores son capaces de mantener en los canales y las redacciones. Donde el comunicador se sostiene más firme tras los intereses populares, más fuerte es el mazazo del empresariado.”

-Considerando lo que está ocurriendo en Brasil y Venezuela, para mencionar los casos más notables de la actualidad, ¿de qué manera operan los denominados ‘golpes blandos’?
“Tratan de justificar una serie de cambios a nivel legislativo-institucionales que están, de algún modo, previstos por uno que otro artículo de la ley o de la Constitución los cuales son forzados por la reacción política. En realidad, los medios de comunicación no actúan después de esas modificaciones, sino que antes, creando la sensación de que las cosas tienen que cambiar sí o sí, porque de lo contrario todo se vuelve un caos. En Paraguay, por ejemplo, el tema empleado por los medios masivos de comunicación fue el de la violencia. De hecho, Fernando Lugo fue acusado formal y fundamentalmente de ‘traer la lucha de clases al Paraguay’. En ese sentido, los medios dominantes usaron el argumento de la existencia del Ejército Paraguayo de Liberación (EPL), el cual, en la realidad, es una organización pequeña. De otra forma, pero con el mismo objetivo, los medios hegemónicos en Brasil trabajan sobre el miedo de la población a la corrupción. En la práctica, los legisladores de los intereses más reaccionarios, evacuaron un informe sobre la corrupción en Petrobas que no tiene ninguna relación con el texto que acusa a la Presidenta Dilma Rousseff, el cual consiste en responsabilizarla de haber distraído fondos del presupuesto 2014 a otros ítemes. O sea, no tiene nada que ver lo que construyen los medios con la acusación concreta en contra de la Presidenta de Brasil. Los que sí tienen que ver con la corrupción de la petrolera son algunos diputados que la impugnaron. El papel de los mass media es confundir lo más posible a la ciudadanía con el objetivo de preparar una opinión pública favorable a los golpes de Estado institucionales.”

-¿Cuáles son las conclusiones a las que arribaron en su investigación para que los periodistas antigolpistas y en resistencia puedan jugar un rol eficiente en este tipo de crisis políticas?
“Primero es necesario inexorablemente que los trabajadores de prensa se encuentren organizados. Los trabajadores de prensa desorganizados son mucho más vulnerables a la hora de la resistencia. El Sindicato de Periodistas del Paraguay era una agrupación débil en lo político-orgánico. Ciertamente el Sindicato funcionó en la contención y apoyo a los periodistas en los momentos más duros del golpe. Que los comunicadores cuenten con un espacio para compartir y debatir sobre lo que está sucediendo, ya ofrece una espalda un poco mayor cuando se trata de poner ese ‘adjetivo’ que no se sabe individualmente si escribir o no; o hablar con un determinado tono en la radio, etc.
Por otro lado, y esto es fundamental, advertimos la enorme importancia que adquirieron los medios comunitarios, alternativos y populares. Muchísimos comunicadores que trabajaban en medios golpistas, también lo hacían en portales, como el E’a (5), y en radios comunitarias, para expresar allí lo que los medios dominantes donde laboraban asalariadamente les prohibía.
Y finalmente, anotamos la relevancia del movimiento popular, en el caso paraguayo, de los campesinos, en un país donde los trabajadores agrícolas e indígenas representan alrededor de un 55 % de toda la población y el 2,5 % de los paraguayos detentan la propiedad del 80 % de las tierras cultivables. Sin ellos, los periodistas difícilmente podían contar con un punto de referencia político-orientador para la construcción de sentido de sus mensajes. En Paraguay ese fue una de las grandes debilidades que vimos. Después del golpe, el movimiento popular y la izquierda en general transitaron hacia un estado de agotamiento. La resistencia en la calle no fue multitudinaria como muchos esperaban, y la dirigencia del Frente Guasu (6), movimiento que llevó al ex obispo al gobierno, se vio afectado profundamente por el propio discurso del Presidente Fernando Lugo la noche en que fue destituido, donde primó en sus palabras una suerte de aceptación del golpe de Estado. Ello repercutió en los liderazgos del movimiento popular y en los periodistas en resistencia. Porque una cosa es escribir una nota en contra del golpe en un periódico y pasar un pésimo rato con tus superiores, pero si esa crítica la realiza un dirigente que sale a dar la cara y, por tanto, va entrecomillas en la misma nota, cobra mucho más peso para el movimiento popular y puede llegar a colarse a través de esas grietas que logran permear la editorialización.”

-¿Cuál es el tonelaje de los medios comunitarios del Paraguay en relación a la Red Nacional de Medios Alternativos de la Argentina (RNMA (7))?
“No hay punto de comparación. La mayoría de los medios comunitarios paraguayos están ligados a ciertas estructuras de movimientos sociales, partidarios o de iglesias. Y entre ellos nunca tuvieron una coordinación real y concreta. Carecían de unidad política. Las únicas coordinaciones interesantes que estaban en formación entonces fueron las producciones de la TV Pública Paraguay que recién estaba comenzando a incluir material de las emisoras comunitarias del interior del país, como lo mismo hizo de manera incipiente el portal E’a. Una de esas radios más importantes en este sentido, se llama Fe y Alegría (8). Sin embargo, todo ello decayó velozmente después del golpe.
Por su parte, la RNMA de la Argentina es muy grande, pero no alcanza la fuerza política que tienen otras redes, como la que existe en Venezuela.”

LAS CAUSAS DEL GOLPE
-Yendo al fondo de la cuestión, ¿por qué se produce el golpe en Paraguay?
“No tanto por el ascenso de la lucha del movimiento popular, como por la arremetida del Partido Colorado (que estuvo 66 años en el poder antes del breve paso de Lugo por la presidencia) por arrebatarle el Ejecutivo a Lugo. Y el gobierno de Fernando Lugo, al menos desde la retórica, tenía una posición más ligada a los intereses populares. De hecho, esa fue su base electoral. No obstante, faltaba hacer muchísimo todavía. Lugo abrió una serie de puertas, pero de manera ‘tibia’. En rigor, por un lado existía un sector del campesinado que exigía a Lugo sus promesas electorales, y por otro lado se encontraba la oligarquía terrateniente que bajo ningún término estaba dispuesta a la realización de una antigua deuda programática: la reforma agraria. Si bien la Constitución paraguaya prevé una reforma agraria, jamás se efectuó históricamente.
Las excusas inmediatas para dar el golpe en contra de Lugo fueron la liberación de ciertos eventos transgénicos para la comercialización de algodón y maíz producidos por Monsanto y Syngenta (gigantescas agroquímicas), y, por otro lado, la decisión de Lugo de repartir las llamadas ‘tierras malhabidas’, que son suelos que fueron distribuidos por la dictadura de Stroessner entre los amigos del poder. De hecho, el episodio gatillante del golpe fue la Matanza de Curuguaty, donde unos 300 campesinos se tomaron una serie de tierras en manos de un viejo líder del Partido Colorado, Blas Riquelme, y que estaban consideradas en la prometida repartición de tierras de Lugo.”

LA DOMINACIÓN VUELVE POR TODO CONTRA LOS GOBIERNOS PROGRESISTAS
-Lo que dices, ocurre y ha ocurrido a través de la historia de prácticamente todos los países de América Latina y del mundo. Los que dominan sobrerreaccionan de forma precautoria, no importando el argumento ni los medios (pueden ser institucionales o francamente aplicando la violencia estatal sobre los oprimidos, dependiendo de las relaciones de fuerza y los contextos) porque precisan no sólo del control económico de una sociedad determinada, sino que del control absoluto del Estado para maximizar sus ganancias y prebendas. Por eso en Chile en la actualidad hablamos de un Estado burgués que debe oxigenar permanentemente al capital privado, sobre todo, en los períodos recesivos, como pasa ahora mismo. En los países dependientes, e incluso en las economías centrales, la inversión capitalista es la que construye la demanda, y no al revés, y ante la vocación parasitaria del capital financiero y rentista (deuda y materias primas) que persigue siempre la ganancia inmediata, debe ser el Estado capitalista el que supla esa inversión o parte de esa inversión, para “alentar” mediante la dotación directa de recursos y facilidades (jurídicas, políticas y financieras) a la inversión privada que no pretende correr ningún riesgo y que ni siquiera invierte un peso en los bonos y trabajos-miseria que el propio Estado tiene que pagar con el fin de evitar que los/as empobrecidos pierdan la condición de consumidores y de demanda. De lo contrario, el sistema tiende a su inestabilidad y a la creación de condiciones para la propia crisis de la gobernanza burguesa mediante la emergencia de los/as dominados.
“En este caso, se convirtió en una ‘vergüenza’ para la oligarquía paraguaya que un curita tercermundista llegara al gobierno en medio de una América Latina donde, entonces, estaba Hugo Chávez en Venezuela, Correa en Ecuador, Evo Morales en Bolivia, y otros, que de una u otra forma buscaban transformar la cara de la región respecto de la dependencia histórica de EE.UU. En Paraguay, que los campesinos potencialmente cobraran algún tipo de protagonismo era impensable para la oligarquía de ese país, y que es el miedo que siempre tuvo esa minoría desde la Guerra del Paraguay (9) hasta hoy.”

-Ahora bien, estos golpes o maneras de echar abajo gobiernos progresistas por parte del imperialismo norteamericano y la colaboración títere de las oligarquías nativas, accionaron como una política totalizadora y coordinada…
“De hecho, están súper ligadas. Por ejemplo, está lo que ocurrió con el fallido golpe de Estado contra Chávez en abril del 2002. Después, el 2008 nos encontramos con lo que sucedió en la medialuna del noreste boliviano y los intentos separatistas de la oligarquía santacruceña. El 2009 se produjo el golpe de Estado en Honduras. El 30 de septiembre de 2010 hubo una intentona golpista en contra de Correa en Ecuador; y ahora mismo tenemos el caso de Brasil y el eventual golpe institucional en contra de Dilma Rousseff. En todas estas situaciones la estrategia siempre es la misma en materia de medios masivos de comunicación controlados por el poder oligárquico que es dueño de la mayor parte de la economía, pero que necesita regresar a ser gobierno a través de sus partidos políticos para cautelar por completo sus intereses. En cada país la excusa golpista adquiere formas particulares, pero los medios dominantes cumplen el mismo papel: generar desde mucho antes las condiciones “ambientales” para el golpe.”

LA PROPIEDAD DE LA TIERRA SIEMPRE
-Se ha dado por llamar al fenómeno de arremetida de los imperialismos (Consejo de Seguridad de la ONU y su brazo armado, la OTAN) “ofensiva neoconservadora”, que en Medio Oriente, por ejemplo, adopta la manera de invasión militar para hacerse de los combustibles fósiles a través del desarrollo cada vez más sofisticado de la industria armamentista. Lo que tenemos es la relación coludida entre el capital financiero con el saqueo extractivista, como forma de compensar la tendencia a la caída de la tasa de ganancia del capital a escala mundial frente a la debacle de la producción debido al desenvolvimiento de las tecnologías (capital fijo), y que redunda en la prescindencia del trabajo humano y en un menor beneficio devenido de la explotación de la fuerza de trabajo.
“Al respecto, lo que predomina en el cono sur de Latinoamérica es el extractivismo de materias primas y que tiene que ver con la expoliación de la soja, el maíz, el algodón, el litio, los minerales, la celulosa, los recursos del mar, etc. En el caso paraguayo, la composición del capital en un 60 % tiene que ver con la exportación de maíz y algodón.”

LA NARCO-POLÍTICA Y EL CONTRABANDO EN PARAGUAY
-Uno de los fenómenos en aumento estrepitoso en muchos países del continente tiene que ver con la industria del narcotráfico. Colombia, México, varios países centroamericanos son denominados narco-Estados en asociación con la DEA norteamericana. Países, como Honduras por ejemplo, funcionan de territorios de circulación hacia la demanda estadounidense de drogas.
“En Paraguay la narco-política es ya una realidad. El año pasado hubo un repunte de los trabajadores de prensa frente a los asesinatos de periodistas a causa de sus investigaciones de este flagelo, además del contrabando de madera a cuyos agentes allá les llaman “brasi-guayos”. En verdad se trata de brasileños que operan en territorio paraguayo que se apropiaron de tierras del Estado. Sólo en la primera parte del año 2015 hubo dos muertes de periodistas que realizaban una investigación del contrabando maderero en un territorio desdibujado entre ambos países. Y está el caso del atentado sufrido por Paulo López quien posteriormente fue encarcelado.”

EL PAPEL DEL PERIODISTA DE LOS PUEBLOS
-En general, el oficio periodístico asociado a la ética de la búsqueda de la verdad y de los intereses de los pueblos se ha vuelto un ejercicio de alto riesgo en la región…
“Ahí tienes la contracara de lo que dices en la situación de los Papeles de Panamá, donde un consorcio de unos 300 periodistas distribuidos en todo el mundo, financiados por la firmas dependientes de la USAID (10), dan a conocer en cuentagotas alrededor de un total de 11 millones y medio de papeles sobre sociedades offshore (11) en los cuales se encuentran involucrados presidentes, políticos, etc., a lo largo y ancho del globo. Estos periodistas se quedan con los papeles para ellos mismos, al contrario de las publicaciones de WikiLeaks (12) que dan a conocer toda la información compilada de una sola vez y para todo el público. Al revés, lo que hacen los 300 periodistas financiados por compañías ligadas a los poderes que gobiernan el mundo, antes de publicar alguna información, se dedican a chequear no si ella es verdadera, sino que si se condice con los intereses que representan los diarios para los cuales trabajan y que, a su vez, responden al Estado norteamericano. Por eso no aparecen los estadounidenses poderosos a quienes su propio Estado protege, y cuya política económica persigue que algunos Estados de EE.UU. actúen directamente como paraísos fiscales, como Delaware. Allí, por ejemplo, los diarios argentinos El Clarín y La Nación (derecha dura) tienen sus sedes fiscales. Al mismo tiempo, el acuerdo que se hizo hace poco en Argentina entre YPF y Chevron (13), también fundó varias empresas offshore para que se empiece a explotar el pozo petrolero de Vaca Muerta en Neuquén a favor de la transnacional Chevron y comience a trabajar financieramente en el Estado norteamericano de Delaware.
¿Qué ocurre entonces? Que los periodistas al servicio del poder señalan que ellos trabajan en diarios fundados hace un par de siglos y, en consecuencia, gozarían de una supuesta “garantía de calidad” de su información. Tal como ocurre actualmente en Brasil, en Venezuela, en el golpe en Paraguay, etc.”

-De acuerdo a tu experiencia, ¿cuál tendría que ser el comportamiento de los comunicadores/as jugados por los intereses históricos de la inmensa mayoría de los de abajo, del pueblo trabajador, de la población oprimida, a la hora de volcarse a la recomposición del movimiento popular en América Latina y el mundo?
“Debería ser (y recalcó el ‘debería ser’) trabajar codo a codo con las propias fracciones del movimiento popular camino a su reconstrucción. Sin embargo, al respecto suelen confundirse las cosas. Acá en la Argentina se habló muchos años sobre el ‘periodismo militante’ contra la versión liberal del periodismo ‘objetivo’, objetividad que jamás ha existido. El problema es que el ‘periodismo militante’ no puede ser la propaganda de una organización política en particular. De hecho, por eso en la mayoría de los medios alternativos de Latinoamérica chequean más el material periodístico que en algunos medios comerciales. ¿Por qué? Porque ese material debe coincidir con los compromisos partidistas que hay tras esos mismos medios alternativos.
El comunicador popular debe ser un intelectual orgánico, entendiendo lo orgánico como todas las clases sociales oprimidas por la dominante. El comunicador popular tiene que auto-comprenderse en tanto parte constitutiva de su propio pueblo. A partir de ahí, de esa premisa, se puede comenzar a hablar. Y, por otra parte, el propio pueblo debe entender al periodista popular como un trabajador más que debe vender su fuerza de trabajo para sobrevivir. Nadie condena a un obrero por emplearse en una empresa que fabrica hierro para armas que van a usarse en contra de los pueblos. Pero cuando un periodista que distrae el máximo de tiempo que puede en hacer comunicación popular, pero que debe trabajar en un medio dominante para comer, es acusado de traidor. Eso, por lo menos, es injusto.”

-¿Y cuál es la importancia de los medios masivos de comunicación cuando se presenta la emergencia de un proyecto liberador y de las fuerzas sociales necesarias para realizarlo?
“Fundamental. Así como no se puede hacer un golpe de Estado sin la Red O Globo, sin ABC Color, sin los grandes medios del poder, tampoco se puede llevar adelante un proyecto emancipador sin contar con una desarrollada red de medios y comunicadores populares. Pero existe una condición para ello. Debemos abandonar el discurso panfletario y enfrentar el desafío trabajoso de construir una información adecuada a los tiempos y lenguajes de nuestros pueblos; que tenga sentido y esté en sintonía con la situación concreta del movimiento popular. Lo contrario es continuar fabricando discursos para nosotros mismos y que, probadamente, carecen de toda eficiencia para un objetivo tan gigante como la liberación de sociedades completas. Se trata de una deuda que tenemos que subsanar urgentemente. Al igual que debemos terminar con la caricatura del periodismo alternativo como algo vinculado a lo pobre y a lo no profesional. Nuestro deber es dotarnos de los medios técnicos de primerísima calidad y tender a ponernos a la altura del enemigo. Además de la labor pedagógica para multiplicar a los comunicadores populares.”

Federico Larsen explica que “Fernando Lugo es un hombre de origen humilde que fue obispo, y antes de asumir la presidencia ya había dejado los hábitos. Abrazó la Teología de la Liberación y comenzó a tejer un conjunto de relaciones, sobre todo campesino-indígenas más bien moderadas, que junto a partidos de izquierda formaron el que se llama hasta ahora Frente Guasu. A ese movimiento se sumó un gran apoyo popular y Lugo logró ser presidente del país el 2009 en condiciones muy particulares porque el Frente Guasu no contaba con la estructura partidaria necesaria para mantener los poderes locales y el poder legislativo, a tal punto, que debió pedirle a uno de los históricos enemigos del pueblo paraguayo, el Partido Radical-Liberal Auténtico, sumarse a la coalición que encabezaba Lugo. De hecho, Federico Franco era el líder de los liberales y se agregó a la fórmula solicitada como vicepresidente. De este modo, los liberales se quedaron con las bancas de la coalición en el legislativo y tenían una enorme mayoría en ese espacio respecto del Frente Guasu, el cual apenas contaba con dos senadores y tres diputados. En consecuencia, el golpe legislativo-institucional en contra de Fernando Lugo fue mucho más fácil de realizar debido a que los liberales y el histórico Partido Colorado (conservadores) se aliaron en contra del Presidente. Es aquí donde se manifiesta ese mecanismo destituyente que sólo tardó 12 horas en concretarse y que consiste en un juicio político exprés mediante el cual sacaron a Lugo.”

Notas.

miércoles, 13 de abril de 2016

Peligra vida de Mauricio Hernández, prisionero político chileno en Brasil



·        Traslado imprevisto de cárcel de ex combatiente antifascista, lo pone en limbo judicial, sin posibilidad de accionar de sus abogados y sin pronunciamiento alguno de gobiernos de Chile y Brasil.

·        En tanto empeora su salud, se multiplica la solidaridad y se intensifica la campaña por la libertad del ex dirigente del Frente Patriótico Manuel Rodríguez.

 “La prisión me robó la libertad, pero no los recuerdos.”
Nelson Mandela

Andrés Figueroa Cornejo 

El traslado carcelario sin aviso y arbitrario de Mauricio Hernández Norambuena, ex combatiente chileno antifascista e internacionalista, y ex dirigente del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (destacamento político y militar que enfrentó a la tiranía de Pinochet desde los años 80 del siglo XX), actualmente prisionero político en Brasil, en los hechos significa que el luchador social se quedó de golpe sin proceso judicial y, por tanto, carece de todo derecho en su condición de reo por razones políticas e ideológicas.
Mauricio Hernández o “Comandante Ramiro”, lleva más de 14 años deambulando por los peores presidios de alta seguridad de Brasil, agravado por ser víctima del feroz Régimen Disciplinar Diferencial (RDD), consistente en un encierro y aislamiento extremos. De acuerdo a sus familiares directos, debido a semejante régimen, en el último tiempo Mauricio Hernández ya presenta un evidente empeoramiento físico y psicológico.
Hasta casi mediados de marzo de 2016, Hernández Norambuena permanecía prisionero en la Cárcel Federal de Porto Velho, en Rondonia, Brasil, cerca de la frontera con Bolivia, pero sorpresivamente fue llevado hasta la Prisión Federal de Mossoró, en el interior de Rio Grande do Norte, a casi 6.000 kilómetros de Santiago de Chile. Esto es, la justicia brasileña intensificó su castigo y, acaso más gravoso todavía, con el cambio de cárcel está impidiendo que su abogado en Brasil, Fernando Moreira, y su defensor en Chile, Alberto Espinoza, puedan realizar cualquier gestión judicial a favor de Mauricio. En la realidad, el luchador social internacionalista ahora mismo se encuentra en la más completa indefensión legal y a expensas de los caprichos de sus carceleros.

EL GOBIERNO CHILENO CALLA
Por su parte, el gobierno chileno de la Nueva Mayoría, se comprometió por iniciativa propia a responder a un conjunto de demandas sobre las condiciones de presidio para esclavos en el que se encuentra Hernández Norambuena. Sin embargo, esa respuesta que debió haberse efectuado hace un mes, se ha esfumado en medio del silencio de La Moneda.
En este sentido, la familia de Mauricio Hernández y la coordinadora nacional de solidaridad por su libertad, se manifestaron altamente preocupadas por la vida del imputado, esta vez, no sólo por el traslado intempestivo del que fue objeto, sino también por el enrarecido clima político por el que atraviesa el gobierno democrático de la Presidenta Dilma Rousseff ante la ofensiva golpista que apremia a su administración y al pueblo brasileño, y a las inciertas repercusiones que podrían afectar a Mauricio. No es un misterio para nadie que de llegar a tener éxito un “golpe blando” por la derecha más dura de Brasil, ello significará no únicamente un ajuste estructural en contra de la población mayoritaria del gigante latinoamericano, sino también la represión y una batería de medidas antipopulares de las cuales no están exentos los prisioneros políticos, más todavía si su origen es extranjero. Al respecto, la solidaridad chilena con Hernández Norambuena y su familia han redoblado su solicitud al gobierno de Michelle Bachelet para que acelere los trámites de extradición al país andino del cautivo luchador social.

LA SOLIDARIDAD EN ACCIÓN
Mientras tanto, en Chile la ampliación de la solidaridad con la causa de la libertad de Mauricio Hernández no se ha hecho esperar. Es así que numerosas personalidades y agrupaciones han firmado una carta de apoyo a la liberación del prisionero político, y como mínimo su extradición inmediata a Chile. Entre los adherentes se encuentra la Confederación de Estudiantes de las Universidades de Chile (Confech); Tomás Moulian, Sociólogo, académico y Premio Nacional de Ciencias Sociales 2015;  Gabriel Salazar, Historiador y académico, Premio Nacional de Historia 2006; Juan Pablo Cárdenas, Periodista, académico, Premio Nacional de Periodismo 2005; Gabriel Boric, ex dirigente estudiantil y Presidente de la Fech, actual Diputado de la República; Alberto Mayol, Sociólogo y académico; Alicia Lira Matus, Presidenta Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos (AFEP); Cristián Cuevas, dirigente social; Carmen Soria, de profesión ciudadana; Pablo Salas, realizador audiovisual; Víctor Hugo Robles (El Ché de los Gays), periodista y activista social; entre muchas y muchos otros.
Las y los solidarios señalan en la carta dirigida a la Presidenta Dilma Rousseff que “declaramos ante Usted y el mundo que somos personas de reconocida trayectoria con el compromiso y defensa de los derechos humanos en Chile y América Latina. Se trata de un deber superior que reafirmamos, tanto en el oscuro pasado de las dictaduras militares que asolaron a Chile, Brasil y al resto del Continente, como en la actualidad, ante cualquier vulneración de los derechos y principios fundamentales que originaron la Declaración Universal de los Derechos Humanos y demás Pactos y Convenciones regionales. Nuestra convicción ética demanda la alerta y vigilancia permanente de los respectivos Estados y sus ciudadanos. Sobre todo si en los hechos se transgreden y naturalizan gravemente.”.
Asimismo, añaden que “hoy nos conmueve que Mauricio Hernández Norambuena (un compatriota y luchador social de nacionalidad chilena, que en el pasado reciente fue un dirigente y luchador consecuente con el ideario de la emancipación latinoamericana, la democracia y la justicia social, y que combatió resueltamente a la dictadura de Pinochet en Chile) ahora se encuentre privado de libertad en tierras lejanas. Y nos resulta todavía más preocupante que Mauricio Hernández Norambuena sufra una pena carcelaria, a nuestro juicio, absolutamente desproporcionada. (…) nos sorprende el silencio cómplice de los sucesivos gobiernos democráticos, tanto en Chile como en su país, Brasil, los que no han realizado ningún pronunciamiento humanitario que vaya en el sentido de atenuar o anular el drástico castigo de 30 años de privación de libertad en contra de Mauricio. Esa pena salió de los Tribunales de Justicia brasileños que jamás consideraron que el chileno era un dirigente político asumiendo, por tanto, tareas políticas. Mauricio Hernández Norambuena, de nacionalidad chilena, tiene 58 años de edad. Es un reconocido militante de izquierda y ex combatiente del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), agrupación política y militar antifascista que desplegó su política revolucionaria, sobre todo, en tiempos de la dictadura pinochetista (años ’80) y hasta fines de los años ’90, período en que aún el dictador Pinochet ostentaba muy campante el cargo de Comandante en Jefe del Ejército chileno. Mauricio es un luchador político y social Internacionalista. Al igual que los personajes independentistas del colonialismo y cuyos nombres llenan con victoriosa justicia las calles y plazas de toda América Latina.Mauricio Hernández fue detenido en Brasil en 2002 y condenado a 30 años de presidio. Desde su detención ha sido confinado a distintos recintos carcelarios brasileños, y mantenido bajo un “Régimen Disciplinar Diferenciado” (RDD). Semejante cautiverio ha impactado significativamente en su salud y ya comienza a manifestar secuelas y dolencias físicas, las cuales fueron constatadas en visita por la Cónsul de Chile en Brasil en el 2015. Es por ello que consideramos que el mencionado “Régimen Disciplinar Diferenciado” (RDD), al cual ha sido sometido por 14 años, constituye una doble represalia, toda vez que ese tipo de confinamiento significa sobrevivir en una virtual cárcel de exterminio, con habituales tratos crueles e inhumanos, y constitutivos de agravio a los derechos esenciales de su persona, a pesar de estar ya condenado.”.
Frente a semejantes circunstancias, las personalidades y organizaciones que suscriben la misiva a la mandataria brasileña, indican que “consideramos respetuosamente su alta magistratura, su sensibilidad social y humana demostrada hoy en su gobierno, como en el pasado al comprometerse en la lucha inclaudicable en contra de la dictadura militar que golpeó criminalmente al pueblo hermano de Brasil en los años ‘60 y ‘70, y en donde Usted también sufrió la persecución política, la tortura y el encarcelamiento. Que,  el Gobierno Federativo del Brasil  ha rubricado los Tratados y Pactos Internacionales para rescatar, fomentar y defender los derechos humanos en Brasil, Chile, Latinoamérica y el mundo, tales como el Tratado de derechos individuales, colectivos y comerciales del MERCOSUR, donde su país es actor fundamental y Chile es un país asociado;  el Pacto Interamericano de derechos humanos suscrito en San José de Costa Rica; la Declaración de derechos humanos suscrita ante las Naciones Unidas; y finalmente, los diversos tratados bilaterales y recíprocos entre la República Federativa del Brasil y la República de Chile, donde se señalan expresamente los derechos y deberes de los Estados cuando se trata de proteger los derechos individuales e integridad física y psicológica de todos(as) los ciudadanos de ambos países, sin discriminación de pensamiento, raza y/o credo religioso, aun cuando uno de los suyos esté privado de libertad. Los acuerdos incluyen el intercambio de reos o prisioneros privados de libertad con el fin de que sus penas sean cumplidas en el país natal. Al respecto, existen precedentes jurídicos, como es el caso de la psicóloga brasileña Tania Cordeiro en los años ‘90.”.
Finalmente, la solidaridad humana con Hernández Norambuena sintetizada en carta, apunta que “Solicitamos Sra. Presidenta que se adopten las medidas humanitarias, políticas y administrativas necesarias para la pronta libertad de nuestro familiar, amigo y compañero Mauricio Hernández Norambuena, a través de cualquier figura jurídica que vaya en su beneficio. Solicitamos Sra. Presidenta que se adopten de inmediato las medidas humanitarias mínimas e indispensables que constaten “in situ” las condiciones físicas y psicológicas en que se encuentra Mauricio, tales como, permitir el ingreso de un Doctor(a) en Medicina de absoluta confianza de la familia Hernández Norambuena. Desgraciadamente esta última solicitud ha sido negada de manera sistemática por el recinto carcelario donde permanece recluido Mauricio. Solicitamos Sra. Presidenta el término inmediato del Régimen Disciplinar Diferencial (RDD) aplicado desde hace 14 años. Así también, que se restituyan los derechos inherentes a su condición humana y se le permita el acceso a los beneficios de cumplimiento alternativo de las penas que debieron haberse aplicado al cumplir 1/6 de su condena (esto es, a los 5 años de presidio).Solicitamos Sra. Presidenta la transferencia inmediata (vía extradición o mediante cualquier otra fórmula jurídica de derecho de los prisioneros) de nuestro compatriota Mauricio Hernández Norambuena a su país natal, Chile, para que así pueda cumplir el resto de su pena cerca de su familia, amigos y demás compatriotas. O gestionar la “expulsión” de Mauricio Hernández del territorio brasileño, contemplando la acogida, solidaridad, asilo y/o refugio político en un tercer país que se abra a esa posibilidad, de común acuerdo de las partes.”.

EL FUTURO ESTÁ LLENO DE MEMORIA
La campaña de solidaridad organizada por la coordinadora chilena por la libertad de Mauricio ha contemplado colosales pintadas y murales, acciones públicas, conversatorios y el video-testimonio del realizador audiovisual chileno, Antonio Vargas, llamado “Fragmentos de una Injusticia” (https://youtu.be/dpnoJu01Rb4); y ya están en diseño nuevas y diversas expresiones de apoyo, tanto en Santiago, como en las principales ciudades de Chile.
La memoria de los pueblos es igual y lo mismo que su historia. Y la historia consiste en el desenvolvimiento de la realidad y la verdad. Por eso los carceleros de la memoria, los que silencian o trastocan la historia a su amaño, lo que hacen es destruir la posibilidad de saber la verdad. Mauricio Hernández Norambuena, hijo de los intereses históricos de su pueblo, por voluntad y convicción, abrazó el peligro superior cuando fue la hora de enfrentar a la dictadura más cruenta conocida en el devenir de toda la vida de Chile.
Muchas/os son los que hoy se acomodan en el mobiliario suntuoso del poder, vanagloriándose del retorno de los gobiernos civiles y la democracia representativa en Chile. Mientras ellas/os hacían la siesta cuando campeaba el espanto de la tiranía, Mauricio arriesgaba la existencia junto a tantas/os que ya no están y otras/as que continúan acariciando un país donde predominen la libertad, la igualdad y la fraternidad entre los seres humanos. Mauricio honró y honra con su conducta lo más noble de los pueblos que hay en Chile. Su nombre descompuso la sonrisa rabiosa e inhumana del fascismo. ¿Su cautiverio infame es la venganza de los que anegaron en sangre a Chile y, lo que es peor, también es producto del olvido conveniente y cómplice de quienes hasta hace un cuarto de siglo hacían gárgaras en contra de la dictadura y hoy gozan de las prebendas de una democracia secuestrada?
Aquí abajo, la inmensa mayoría, los jóvenes, las mujeres, los empobrecidos, los mapuche y los trabajadores asalariados, no hemos perdido ni un gramo de memoria. Con Mauricio somos la historia que fue en el combate, que es en la solidaridad y resistencia actuales, y que será el material sensible con que se forjará la madera brillante del porvenir.