miércoles, 25 de febrero de 2015

Chile: Crítica a la razón solitaria

¿Se te ocurre abrazar con una pregunta amistosa a quien te acompaña hace tanto y todos los días en el paradero, quizás organizar un reencuentro, sabotear por una vez tu agenda fabricada por los de arriba? ¿Se te ocurre mirarnos a los ojos y decirnos la verdad? ¿Se te ocurre desmantelar juntos/as esta soledad de fin de mundo, santiaguino/a?

Andrés Figueroa Cornejo   

Una cosa es el previsible hundimiento de Michelle Bachelet en las encuestas (es como si el ala más diestra del partido único hubiera decidido que es mejor que se vaya todo el sistema político dominante a la mierda a que arruinarse solo, o bien la ley del empate en la cancha de la corrupción donde todos ellos pierden), los temblores del dólar en Chile según el archisabido precio a la baja del cobre y los vaivenes de la segunda guerra fría caminante; la desaceleración, los despidos en la mediana, pequeña minería y gran minería transnacionalizada –que le dicen “desvinculaciones” en la siutiquería cruel del empresariado-; los golpes sistemáticos del Estado contra la fracción de pueblo Mapuche en pie de combate; la fiesta sin fin del capital financiero y el retailer (con sus respectivas tercerizaciones y reducciones de personal); la evaporación y envenenamiento del agua por doquier y las cabezas rotas que resisten. Pero otra cosa, cómo no, es ver a tanta y tanta gente en Santiago, donde habita más de un tercio de la población del país, sobrecogedoramente abrigada en su teléfono celular, da igual hacia donde se mire.

Una cosa es el caso Penta, Dávalos, Soquimich S.A., la corrupción y hermandad entre los grandes capitales y el partido único en el Ejecutivo y el Legislativo que finalmente nos vuelve tan latinoamericanos y mundiales en esta temporada amarga para el pueblo trabajador del planeta lleno de contusiones asesinas; el festival de Viña del Mar que pone fin oficial al verano chileno y alerta a los escolares –como las fiestas patrias de septiembre son el preámbulo del término del año-; los gastos y deudas de marzo asociadas a los gastos educacionales, matrículas, cheques en garantía; los bonos numerados para repobres con tarjeta científica de repobre, los ridículos seguros de cesantía salidos del excedente producido por el propio trabajador -¿otro ahorro forzoso?-; la cantidad sideral de profesionales que laboran en cualquier cosa pero menos en lo que estudiaron rápido y agobiados que sale tan caro para el bolsillo y la salud, y de trabajadores/as insatisfechos/as que lo único que los ata a su puesto en el taller y la oficina son las deudas; y otra cosa es esta soledad ambiental, esta tristeza apenas compensada por algún electrodoméstico a cuotas o un par de zapatos de segunda selección importados y montados por manos infantiles y femeninas asiáticas y africanas y latinoamericanas.

Chile con depresión, dolencia mental galopante, no mires a nadie, la tutela de la desconfianza y la desconfianza vigilada. Entonces, como se trata de consolidar por arriba las relaciones insolidarias, mejor me invento un personaje en las redes sociales y nos mentimos todos/as virtualmente que es infinitamente menos riesgoso y complicado que conocer a un otro/a que no conocías antes. Así nos convertimos con tierno cinismo en protagonistas de telenovelas privadas, en psicópatas más o menos inofensivos, total hay un acuerdo no escrito para engañarnos, para no comprometernos, para limitar el miedo de las relaciones concretas, para enajenarnos. Por el momento pareciera que ese es el acuerdo posible y autorizado entre millones de santiaguinos.

Sí, sí, sí. Que la dictadura y los gobiernos civiles consagraron en el altar de la miseria humana las relaciones sociales fundamentadas en el egoísmo necesario para explotar y expoliar tranquilamente. Que la CIA y el Mossad. Que los chinos y los rusos dándose contra el imperialismo norteamericano y el Estado alemán, muy capitalistas todos, por cierto. Sin embargo, qué me importa que los criminales vestidos con traje a la medida, los de la tiranía y los que esquilman a la mayoría (unos condición de los otros y entre los cuales muchos son los mismos) vayan tan sueltos de cuerpo por el Santiago breve, tan Montevideo, tan Ciudad de Buenos Aires, tan Lima. Qué me importa la ruina no buscada de los vagabundos/as, los borrachos, los migrantes, los jóvenes sin futuro que rapean lúcidamente en las esquinas de las comunas empobrecidas, las/os prostitutas/as que no lo hacen porque les gusta sino para costear el arriendo y la mantención de su parentela. Qué me importa que el vecino castigue a su pareja a diario –para eso basta aumentar el volumen del equipo de radio y el televisor y santo remedio-, qué me importan los grupitos de locos que intentan explicar por todos los medios las causas hondas de tanta desgracia. Tienen razón cuando logro comprender lo que quieren decir, consiento, pero estoy tan fatigado/a y me gustaría por lo menos besar a mis hijos antes que se duerman, no ves que así alcanzo a observarlos crecer con horario acotado y quiero que alguien me cambie los pañales antes de ingresar a la recta final.

Soledad de archipiélago polar. Soledad planificada o como consecuencia. Soledad indolente, gris-azul como los uniformes civiles y militares. Por favor, déjame sobrevivir camuflado/a, no quiero problemas, no te metas conmigo y, en general, no te metas en nada. Santiago con toque de queda no declarado, pero efecto directo de la disciplina del capital. Santiaguinos/as puteando a la locomoción colectiva cara y de frecuencia cuartelaria y cuartel imaginario en cada calle, plaza y casa.

¿Se te ocurre abrazar con una pregunta amistosa a quien te acompaña hace tanto y todos los días en el paradero, quizás organizar un reencuentro, sabotear por una vez tu agenda fabricada por los de arriba? ¿Se te ocurre mirarnos a los ojos y decirnos la verdad? ¿Se te ocurre desmantelar juntos/as esta soledad de fin de mundo, santiaguino/a? 

lunes, 16 de febrero de 2015

Prevenciones veraniegas frente al capitalismo en Chile

Andrés Figueroa Cornejo  


Fíjate bien, hermano/a, que una cosa son los dolores a los que nos tienen acostumbrados los que tienen el sartén por el mango, como le dicen, la corrupción sabida y la por saber, las reformas en miniatura y dentro de los marcos del liberalismo de escaparate internacional en Chile. Fíjate en la actual administración del Estado policíaco-empresarial, la militarización contra las demandas justicieras del pueblo Mapuche, la criminalización a los jóvenes en general y a los más empobrecidos en particular; esta mansedumbre fundada en el miedo, este miedo sordo originado por las deudas que obligan a hacerse de cualquier trabajo por precario que sea; el robo y el saqueo de las Administradoras privadas de Fondos de Pensión (AFP) y de las multinacionales financieras, mineras, de la agro-industria, de las forestales. Sopesa a la izquierdita nuestra que se corre cada vez más a la derecha consciente o inconscientemente y cómo se multiplica un racismo de bases imaginarias entre los santiaguinos de a pie en contra de los peruanos y los morenos y los indígenas y los miserables y los migrantes de afuera y de adentro, como si no existieran espejos. De tanto ver el arsenal de cartelones gigantes con modelos corregidos/as computacionalmente imponiendo el endeudamiento por cualquier cosa, ya la zona gris  de los santiaguinos/as que se siente “clase media” no sólo saliva por acumular mercadería inútil, sino que también se cree los propios modelos estilizados artificialmente por la informática. Eso sí, existe otro endeudamiento doméstico: el que ese mismo sector social adopta, pero esta vez para llegar a fin de mes. Doble maldición: la deuda impagable producida por el fetichismo de la mercancía, y la causada porque los salarios no alcanzan para satisfacer las necesidades básicas.

Fíjate que el sistema político dominante funciona como un solo cuerpo matizado, un solo proyecto estratégico y los mismos intereses de un racimo contado de privilegiados que además son parientes, se casan entre ellos mismos, en esta suerte de incesto con fines económicos y de poder, y que si  sus personajes son mirados se les pueden adivinar las colas de chancho mal disimuladas, y si se miran de lejos tienen sabor a mafia de última fila. Por supuesto que no faltará quien me acuse tal vez con qué etiqueta ideológica por hacer una especie de tabla rasa frente al duopolio –que la reforma al binominal no modifica, sino que reconsolida por razones de financiación de las campañas-. Te digo entonces que las diferencias al interior del partido único se parecen demasiado a las que hay entre los “demócratas” y los “republicanos” del sistema político norteamericano. En términos “valórico-culturales” unos son más liberales y otros más conservadores. Pero esa disputa vieja en Chile y Occidente en ningún caso contradice los intereses de la hegemonía del capital financiero planetario, el subsidio estatal al capital concentrado, transnacionalizado y prácticamente monopólico en Chile, y menos tiene que ver con los intereses históricos del pueblo trabajador (entendido de manera ampliada) o la liberación de la mujer o el reconocimiento de la soberanía y territorios del pueblo Mapuche, o las comunidades que sufren la escacez de agua debido a la industria agro-minera y energética, entre tantos/as castigos y castigados/as de aquí y de allá.

Ese mismo descrédito y ausencia de legitimidad del sistema político –cuya misión es mantener la gobernabilidad para goce de los inversionistas y mala vida de la mayoría- se ha intensificado por la corrupción que en Chile los de arriba siempre han intentado lavar con elegancia. Esa “tradición” oficial fue destruida en tiempo récord mediante los casos Penta y Dávalos (hijo de la presidenta Bachelet). Esto es, si ya los partidos políticos del orden y del capital padecían el repudio general de la población, con los últimos acontecimientos terminaron de pulverizarse los pies a tiros de sus propias armas. No hubo confabulación “terrorista”, anarquista o musulmana. Ellos/as mismos fabricaron la soga, las condiciones y el crimen. Y ni hablar de la evasión tributaria y bien guardada en la sucursal del monstruo de la banca, el HSBC en Suiza, por los archimillonarios Andrónico Luksic, José Yuraszeck, Ricardo Abumohor, Álvaro Saieh y José Miguel Gálmez, entre otros sujetos nacidos en Chile. La república de la impunidad enseña su dentadura desvestida de brillo.

Mala cosa. Paisito venido a depresión, segundo en cantidad de suicidios del continente, salud mental resuelta en medicamentación fabulosa, alcoholismo y drogas. Economía dependiente y financiarizada, con los precios del cobre y los minerales cayendo inexorablemente ante la crisis capitalista mundial que no finaliza. Es cierto que el capitalismo vive de sus crisis. Así desbarata sobreproducción y elimina competencia. Sin embargo, las dimensiones de la que está en curso desde hace casi ocho años se desploman sobre la totalidad de las relaciones sociales y de sus expresiones como un sistema conjunto que revela la novedad inhumana de una era.

Mira que ahora, al igual que hace tantos años, la televisión, el sistema escolar y el de la educación superior, la señalética ideológica del poder, etcétera, nos tiene bien solos y distraídos, alineados y alienados, y no te muevas que hay castigo por sospecha de todas la policías y de todos los servicios de inteligencia del Estado. Santiago tiene cámaras de vigilancia y vigilantes por donde se camine –y la paranoia nunca ha sido mi fuerte-, pero las más efectivas son las cámaras de vigilancia que lleva gran parte de la población dentro de la cabeza. Porque, claro, no es posible que la mitad de la gente esté vigilando a la otra mitad.

En esta parte me dirás que si no me gusta cómo van las cuestiones en Chile, mejor empaque; o que soy un resentido social (que no es lo mismo que un re-sensible social) o un terrorista encubierto, un agente boliviano, un árabe o un africano de los que aparecen allá tan lejos en los noticieros donde siempre triunfan los milicos norteamericanos, tan bien adiestrados e indestructibles y civilizadores y demócratas e imperio elegido por Dios, qué duda cabe.

En los bordes y abajo se hace lo que se puede. Evidentemente, lo que se puede no alcanza todavía ni para cambiar una coma del código laboral antipopular. Lo que sí es cierto, es que, independientemente de las limitaciones de los que vamos por ahí procurando colaborar con transformar la vida para que un día se terminen las clases sociales, y la libertad ya no haya que gritarla en las paredes ni pagarla con muerte, el capitalismo chileno recibe los golpes de la caída de las inversiones postergadas o pendientes según sus propios indicadores.

Fíjate que las cosas no pintan lindo en Chile. Y anda previniéndote no sólo de la radiación solar de este verano. Piensa en qué tenida vas a usar cuando, otra vez, tengamos que llenar las calles y costas y cordilleras y plazas del país para hacer la fuerza nuestra, la que palpita nerviosa e incierta, la que sacude la indolencia, apura la solidaridad y destrona el egoísmo.

miércoles, 11 de febrero de 2015

Chile: Cuando el Che Guevara, Bolivia y dos chilenos

Entrevista con los revolucionarios chilenos Alejandro Catalán y Julio Ulloa, ex militantes del MIR y del Ejército de Liberación Nacional de Bolivia creado por Ernesto Guevara de la Serna.

“Lo llenas todo con tu presencia”
Pablo Milanés

Andrés Figueroa Cornejo   

Alejandro Catalán fue prisionero político durante 6 años, y Julio Ulloa sufrió 12 años de a cautiverio. Ambos son chilenos y en los años de plomo fueron militantes del Movimiento de Izquierda Revolucionaria de Chile, MIR, y participaron del proceso guerrillero que inició Ernesto Guevara en Bolivia, cuya primera etapa terminó con el asesinato del legendario cubano-argentino la primera semana de octubre de 1967.
La rebeldía, la solidaridad y también la soledad. Las contradicciones del Presidente Salvador Allende; la majadería brillante para libertar a Bolivia. El internacionalismo, el antiimperialismo, el anticapitalismo, el Cristo de los oprimidos/as, la mujer. La humanidad, el amor, la justicia inoxidable como bandera que no duerme en los armarios ni se desintegra con las amenazas del poder.
Dos hombres que murieron tantas veces, dos hermanos de Guevara. Dos y yo, periodista privilegiado, en torno a un mate a cuatro calles de la Alameda de Santiago de Chile. Dos hombres que esperanzan la voluntad de cambiar la totalidad de las relaciones sociales bajo la noche capitalista tan honda y tan urgente de hacer añicos. Dos hombres sin precio y una grabadora que enciende su pupila roja.

-¿En qué momento histórico te incorporaste al proyecto revolucionario del Che en Bolivia?

Alejandro Catalán: Elmo Catalán (http://es.wikipedia.org/wiki/Elmo_Catal%C3%A1n), militante del Partido Socialista y férreamente comprometido con la Revolución Cubana, quedó encargado de formar un equipo para rescatar a los compañeros sobrevivientes de la guerrilla del Che, especialmente a los bolivianos, hacia fines de octubre de 1967. Los combatientes estaban retirándose en dos grupos en medio de la persecución de los rangers norteamericanos (soldados de elite) y del ejército boliviano. Ya en Cuba, por iniciativa de su gobierno, se había formado un equipo. En él estaban, además de Elmo, Beatriz “Tati” Allende (http://es.wikipedia.org/wiki/Beatriz_Allende) y Arnoldo Camu (http://es.wikipedia.org/wiki/Arnoldo_Camu). Ellos eran leales a los acuerdos y principios sancionados por el Congreso de Chillán del Partido Socialista (PSCh, 1967), en particular de la línea del Frente de Trabajadores, proyecto estratégico del PS chileno y que en el fondo, nunca cuajó.

-¿En qué consistían los aspectos centrales del Congreso de Chillán?

AC: Básicamente fue una respuesta a los congresos 20, 21 y 22 de la Internacional Comunista que establecieron la política de los frentes populares y de conciliación de clases. Los fundamentos del Congreso de Chillán, en cambio, señalaron que el proceso revolucionario en Chile debía descansar sobre la unidad amplia del pueblo trabajador, de los asalariados manuales y no manuales; de la independencia política de la clase trabajadora y del rechazo a cualquier alianza con la burguesía, considerada como la socia esencial del imperialismo norteamericano. Aquí hay una situación importante. La línea del Frente de Trabajadores fue la aplicación práctica y concreta de los acuerdos de la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS, http://www.ruinasdigitales.com/blog/primera-conferencia-de-la-organizacion-latinoamericana-de-solidaridad/) , proyecto presentado por Salvador Allende Gossens en la Tricontinental (http://es.wikipedia.org/wiki/Organizaci%C3%B3n_de_Solidaridad_de_los_Pueblos_de_%C3%81frica,_Asia_y_Am%C3%A9rica_Latina) . En la Tricontinental no pudo participar el Che Guevara debido a la oposición tajante de la Internacional Comunista por sus diferencias políticas con el revolucionario.

-¿Cómo se realizó tu ingreso concreto a la misión asumida por Elmo Catalán y los demás?

AC: Salvador Allende, entonces Presidente del Senado chileno y Presidente de la OLAS, comisionó a Elmo y a Arnoldo Camu a constituir el equipo de rescate de los hermanos bolivianos. Rápidamente se crearon los grupos con sus distintas especialidades: seguridad; gente que conociera los pasos fronterizos entre Chile y Bolivia; logística e infraestructura en el norte grande chileno (entre Arica y Antofagasta). Elmo había sido periodista de la Confederación del Cobre, así es que contaba con ese respaldo y el conocimiento del terreno. En fin. Antes de que terminara octubre de 1967, me visitó en casa un viejo amigo comunista de la línea de Luis Reinoso (a la izquierda de la política oficial del PCCh) y me propuso colaborar en la tarea. Yo manejaba técnicas gráficas y podía ayudar en lo correspondiente a la construcción de documentación. Se lo planteé al hermano de Miguel Enríquez, secretario general del MIR, Edgardo (http://villagrimaldi.cl/registro-interno/enriquez-espinoza-edgardo/) , y él lo consideró justo. En resumen, se cumplió a cabalidad la misión de recibir a los compañeros bolivianos.

-¿Cuáles fueron los detalles del rescate?

AC: Existió una comunicación muy fuerte con “Manila” (Cuba), mientras la operación se desarrollaba de manera vertiginosa. Pasó que el Partido Comunista boliviano, con su secretario general, César Monje, intentó “limpiar” su traición a la guerrilla de Guevara. Así, propagandísticamente, apareció como que el rescate fue obra de un grupo del PC de Bolivia, cuestión absolutamente falsa. Lo real es que los sobrevivientes atravesaron la frontera cerca de Arica,  en medio de un recibimiento fabuloso. Como se pensó originalmente que el procedimiento sería clandestino durante un largo tiempo, otros y yo fabricamos los documentos de identidad necesarios. Paralelamente se edificó una red de desinformación para distraer a la CIA que pretendía exterminarlos a todos. Sin embargo, e inesperadamente, en el momento en que se supo que los sobrevivientes ingresarían a Chile se produjo una verdadera movilización popular. Los mineros del cobre se trasladaron en los camiones y la propia población partió al recibimiento. Fue una especie de carnaval rebelde. Distintos grupos e individuos se sumaron desde distintos lugares. Beatriz “Tati” Allende, pistola en mano, dirigió a un grupo hacia uno de los posibles pasos de ingreso de los compañeros. Llegaron Pombo (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=57616) , Benigno y Urbano, quienes fueron trasladados a una comisaría de carabineros de la zona. El cuartel fue rodeado por los mineros y la gente. En ese episodio llegó Salvador Allende desde Santiago y realizó la recepción formal como Presidente del Senado. Los guerrilleros fueron transportados a la capital donde el pueblo los abrazó como a héroes. Tanto la derecha como la Democracia Cristiano mantuvieron un conveniente silencio debido a la algarabía del pueblo. Entonces Allende logró sacarlos de Chile a Cuba, haciendo una escala en Tahití.
Como en la operación hubo que entrar a Bolivia, mi grupo de todos modos debió fabricar cédulas de identidad falsas, documentos de conducir, entre otros.
En el equipo chileno de apoyo participaron, en su gran mayoría, socialistas, militantes del MIR e independientes.

-El comportamiento que tuvo Allende, observado desde el Chile de 2015, podría haberle costado la carrera política por muchísimo menos…

AC: A Allende le importó un comino. Él cumplió su tarea. Por eso yo rescato su carácter internacionalista y revolucionario. Lo que sucedió es que Allende, por su análisis, pensaba que ese no era el camino para Chile.

-¿Qué repercusiones tuvo al interior del PSCh el acontecimiento?

AC: Nacieron los “Elenos” (por el Ejército de Liberación Nacional creado por el Che en Bolivia) a fines de 1967. Al interior del PS se convirtió en una suerte de tendencia clandestina. Todos sabían que existía el ELN, pero nadie los conocía. Posteriormente Inti Peredo (http://www.elortiba.org/inti.html) se vino a Chile. Con él yo pude participar, junto a las personas comprometidas en el rescate del año anterior, en una reunión a comienzos de 1968. Allí él planteó la necesidad de tener nuestro apoyo en un nuevo proyecto cuyo lema fue “Volveremos a las montañas”. Como ya es sabido, la meta del Che no fue hacer la guerrilla en Bolivia, sino que construir una escuela de cuadros revolucionarios que serían destacados después a distintos países del continente. Ese era el objetivo y continuación que nos propuso Inti. De ese modo, y yo leal a Elmo Catalán, emergió la fuerza clandestina desde Chile hacia Bolivia; una fuerza constituida no por partidos políticos, sino que por personas. Comenzamos a realizar labores de retaguardia estratégica, logística, infraestructura; grupos de exploración, establecimiento de postas desde Santiago hacia el norte. Se confeccionaron refugios con combustible, alimentos, botiquines. Y también chilenos fueron a combatir a la guerrilla de Teoponte en 1970, donde, resultado de un nuevo fracaso, muchos “Elenos” del PSCh hicieron una fuerte crítica a la iniciativa. Además que varios de ellos ya estaban ocupando cargos institucionales y gubernamentales en la Unidad Popular. En ese marco, se quebraron los “Elenos” y continuamos muy pocos. Osvaldo Peredo, hermano de Inti, y otros sobrevivientes de Teoponte ingresaron a Chile en 1971.

-Pero tú te quedaste en Chile…

AC: Sí, y nos abocamos a las comunicaciones, a Inteligencia. En Chile contábamos con la militancia de cuadros técnicos en la preparación de materiales de guerra. Tanto de ingenieros como de obreros de la tornería y la siderurgia. Aquí se crearon las matrices, los modelos de todos los armamentos no sólo para los bolivianos, sino también para los argentinos, uruguayos y los propios revolucionarios chilenos. Por ejemplo, para los bolivianos construimos los prototipos de los fusiles de asalto M-1, para el MIR chileno se hicieron modelos de la “matraca” P- 25 para combate urbano.
Incluso, el ELN de Bolivia en Chile le ofreció al Partido Socialista chileno dirigido por Carlos Altamirano la fabricación de armas cuando el golpe de Estado se aproximaba a pasos agigantados y estaba en boca de todo el mundo. Pero el PSCh no entregó jamás los materiales ni destacó a los militantes que podían haberse hecho cargo de la confección de material bélico.
Lo cierto es que el día del golpe, Allende se quedó solo con sus más leales. Había compromisos previos donde el PCCh habló de 10 mil militantes para la defensa del gobierno; los socialistas, para no ser menos, aportarían con 15 mil; y el MIR con que los tanques no entrarían a La Moneda. Como ya lo sabemos, no ocurrió nada de eso. Nadie estuvo a la altura de las circunstancias históricas.

Vietnam Heroico, el PRT-ELN de Bolivia, la Operación Cóndor

-Tú, Julio, ¿de qué manera te incorporas al proceso revolucionario de Bolivia inaugurado por el Che?

Julio Ulloa: Yo militaba en el MIR de la zona oriente de Santiago. Soy de origen proletario, trabajé desde niño y en ese tiempo estaba estudiando Trabajo Social en la universidad con el fin de adquirir conocimientos para ponerlos al servicio del pueblo. En esa época Chile era un centro extraordinario de actividad social, política y solidaria. Buena parte del pueblo chileno permanecía atento a los acontecimientos de Vietnam, de África. Al país arribaron muchos revolucionarios brasileños, argentinos, bolivianos. Y en mi caso, el latinoamericanismo era un asunto natural. Yo soy más joven que Alejandro y cuando entré al ELN ya se habían sucedido las derrotas de Ñancahuazú y la de Teoponte en 1970. De este modo, devino la tercera etapa, encabezado por Osvaldo “Chato” Peredo (hermano de Inti y Coco). Y mi decisión fue autónoma respecto de la dirección del MIR.

-Tú te iniciaste en 1971 en ese empeño junto a refugiados políticos de distintos pueblos de Latinoamérica que estaban en Chile…

JU: No sólo refugiados. El proceso chileno resultó muy atractivo para mucha gente que no era del país. Venían a aportar y a aprender. Entre esa gente se encontraban los hermanos bolivianos del ELN y su Estado Mayor (Nilda Heredia, Osvaldo Peredo, Luis Stampone (argentino que provenía de la guerrilla de Masetti,http://www.rebelion.org/noticia.php?id=184126) , Jorge Ruiz. Ellos se hicieron parte de lo que nosotros estábamos haciendo en Chile, y en particular, en la localidad de Barrancas (actual comuna de Pudahuel), en el Santiago todavía ruralizado. Ahí funcionaba un Centro de la Reforma Agraria que ofreció asilo a muchos bolivianos. Se trataba de fundos intervenidos por el gobierno. Por tanto sus pobladores no tuvieron que comprar la tierra inmediatamente, sino hasta que los propios campesinos decidieran cómo iban a trabajarla. El gobierno les hizo préstamos tan baratos que los campesinos alcanzaron a pagarlos.
Allí existió presencia del MIR a través de una dirección local de la mano con Edgardo Enríquez y Lumi Videla (http://villagrimaldi.cl/noticias/quienes-y-por-que-mataron-a-lumi-videla-y-arrojaron-su-cuerpo-en-la-embajada-italiana-de-santiago/) . El MIR la calificó entonces de una experiencia de milicias campesinas para la defensa de la zona contra los dueños de los fundos, del grupo de ultraderecha Patria y Libertad, e incluso de la represión de carabineros. Hubo enfrentamientos, de hecho.

-¿Y en qué consistió el accionar del ELN boliviano allí?

JU: En formación política, trabajos voluntarios (donde también asistían en marcha los estudiantes  de la Universidad Técnica del Estado (hoy Universidad de Santiago de Chile, USACH); del campamento Che Guevara, del Instituto Nacional de Capacitación, INACAP (hoy entidad de educación superior privada); miembros de la embajada de Vietnam (el Centro de Reforma Agraria se llamaba Vietnam Heroico)), e intercambio de perspectivas de construcción política. En el terreno había un consejo campesino que se ocupaba de la producción y de elevar el nivel cultural de los pobladores. Lo que se buscaba era crear en un territorio específico la sociedad nueva, la sociedad socialista. Recuerdo que un grupo de anarquistas españoles estaban muy interesados en lo que allí se desenvolvía. No se repartió la tierra, se colectivizó.
Lo que se hizo en el Centro Vietnam Heroico fue uno de los eslabones más avanzados de la reforma agraria durante la Unidad Popular. El gobierno chino de entonces, donó el primer proyecto ecológico que producto del golpe de Estado, no alcanzó a ver sus frutos. En este caso, el Centro alcanzó una productividad y aplicación de nuevas tecnologías tales, que incluso al comienzo de la tiranía, mientras se regresaban los fundos a los terratenientes, los milicos indemnizaron a los campesinos antes de lanzarlos a su suerte.

-¿Cuál fue la reacción de los miembros del ELN ante el trabajo en el Centro Vietnam Heroico?

JU: Ellos venían de una experiencia fundamentalmente político-militar y en el Centro conocieron una forma de labor amplia y efectiva de pueblo organizado y, como se decía antes, de lucha de masas. Creo no equivocarme si te aseguro que lo que vieron y vivieron los compañeros del ELN en el Centro fue una posibilidad a implementar en un nuevo proyecto revolucionario más complejo y completo en el empeño de la Bolivia por liberar. Es más, cuando los militantes del ELN boliviano retornaron al país andino, crearon el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT-ELN), inspirados también en lo que vieron en Chile y en Argentina.
En chile el ELN logró su reagrupación y los contactos hermanados con los Tupamaros uruguayos, el Partido Revolucionario de los Trabajadores-Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP) y el MIR chileno, simiente de la Junta Coordinadora Revolucionaria de América del Sur (http://www.memoriachilena.cl/602/w3-article-96185.html) . El objetivo fue acordar aspectos centralizados para la creación de condiciones revolucionarias en cada país y combinadamente.

-¿Y qué fue de ti, Julio?

JU: En 1971 fui parte de un equipo de chilenos y bolivianos que partió a formarse política y militarmente a Cuba, en mi condición de militante del ELN boliviano. Estuvimos en la Isla dos años (el golpe de Estado en Chile lo sufrí en Cuba). El objetivo era abrir un nuevo frente guerrillero en Bolivia. Ahora bien, a causa de las experiencias fallidas en Ñancahuazú y Teoponte, compañeros argentinos, bolivianos y chilenos realizaron una fuerte crítica a esos episodios. Ya no era posible repetir una iniciativa similar a las anteriores, en frío. Por eso se resolvió el trabajo desde el movimiento popular que se materializó en la gestación del PRT-ELN. Ya el ELN tenía cierta influencia previa en las minas, en el campo, en la ciudad. No se arrancó de cero.
De este modo, algunos iniciamos el acercamiento a Bolivia desde Perú, donde fuimos apoyados por revolucionarios de ese país. En ese contexto y ante la necesidad de construir el partido, nos reunimos militantes del ELN, esencialmente bolivianos que permanecían exiliados en distintas partes del mundo. El PRT-ELN se vuelvió una realidad en un congreso efectuado en Lima, Perú.
Alrededor de 1974, yo partí del Perú a Cochabamba en Bolivia, en plena dictadura de Hugo Banzer. Se trataba de una labor de semi-clandestinidad. Nuestras identidades eran clandestinas. Al poco andar conseguimos abrir trabajo a nivel estudiantil y de trabajadores. A través de diversas modalidades de propaganda comenzó la formación del PRT, con respuesta real. Sin embargo, este capítulo sólo duró hasta 1975, cuando se produjo la reacción de la dictadura de Banzer, en medio de un escenario de dictaduras en todo el Cono Sur.

-¿Qué ocurrió contigo?

JU: Caí en Cochabamba en octubre de 1975. Asimismo nos golpearon represivamente en Santa Cruz, La Paz, Oruro. Capturaron a la columna vertebral de nuestra fuerza. En mi caso, estuve 6 meses prisionero en la cárcel de La Paz, después de los cuales fui entregado a la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA) de la dictadura chilena, en el marco de la Operación Cóndor (http://es.wikipedia.org/wiki/Operaci%C3%B3n_C%C3%B3ndor) . En Chile fuimos torturados por agentes brasileños que, a su vez, habían recibido instrucción de la escuela francesa y sus escuadrones de la muerte que fueron quienes fundaron la doctrina de la guerra contra el llamado enemigo interno luego de sistematizar su propia experiencia de “guerra moderna” en Argelia.
La DINA nos trasladó a los centros clandestinos de Tres y Cuatro Álamos en Santiago, y luego a la localidad de Puchuncaví. Así estuve preso otros 6 meses hasta que la dictadura decretó una amnistía en 1977. Salí en libertad, me sumé a la Resistencia chilena y caí de nuevo, esta vez, me dieron 11 años de presidio.

La voluntad insobornable: “El Che está pendiente”

-Esta es cosa mía. Yo considero que Chile no fue ni es sólo el laboratorio del denominado neoliberalismo, sino que en la actualidad, del propio e inestable Nuevo Orden Mundial decretado por el imperialismo norteamericano y sus aliados. ¿Qué piensan?

AC: Es efectivo. Sobre todo cuando al capitalismo ya le quedó chico el planeta y se está repartiendo la luna y hasta Marte. Para mí la contradicción es el humanismo versus el capitalismo. El Che está pendiente. Y en Latinoamérica el papel de los cristianos de base y de las mujeres es estratégico en cualquier campaña emancipatoria.

JU: Más allá de todas las derrotas, la situación presente de los pueblos nos emplaza a formular políticas creativamente, por más poderoso que sea y parezca el enemigo de la humanidad. Tiene sentido y sí vale la pena transformar el mundo. Y la juventud ahora tiene que inventarlo todo. El capitalismo produce rebeldes, pero no por abstracciones o moda, sino por sus mismas contradicciones internas. Algunos viejos quedamos para colocarnos a su servicio, que nunca para “dirigirlos”.

AC: Hoy nosotros seguimos diciendo “Hasta la victoria siempre”.

jueves, 29 de enero de 2015

La canción del saharaui Hassanna Aalia

Andrés Figueroa Cornejo   


En África del Norte, entre Argelia, el reino de Marruecos y Mauritania, hay un pueblo. De ese pueblo proviene un joven acusado con las penas del infierno por el  Estado marroquí, peón de los intereses del Pentágono, de Francia, del Estado de Israel. Ese pueblo en resistencia lleva el nombre del desierto más grande del planeta: pueblo saharaui, Sahara Occidental. Y el pueblo saharaui tiene hoy un nombre que condensa todas sus razones: Hassanna Aalia.

Perseguido, apresado, oprimido, torturado, Hassanna Aalia ahora es víctima de un mandato de extradición aprobado por la justicia española –justicia de clase, justicia de raza, justicia de la minoría en el poder- para que el joven luchador sea encarcelado legalmente y para siempre por la monarquía de Marruecos. ¿Qué tiene que ver España en este asunto? Que el Sahara Occidental fue colonia hispana. Por eso Hassanna se refugió allí. Más bien, en el País Vasco. Lo que ocurre es que fueron los tribunales del Estado español los que están facilitando un nuevo crimen.

Hassanna Aalia –no olvidemos su nombre que es el mismo que el nombre de su pueblo tantas veces mancillado y vuelto a empinarse como volcán amanecido- es acusado por resistir y denunciar la ocupación marroquí -con muro infame, kilométrico y minado como no existe otro en el mundo- contra su gente. La gente nuestra. El dolor y la injusticia sobre una sola persona son el dolor y la injusticia sobre toda la humanidad.

Yo soy un periodista de origen chileno. Hassanna también es periodista. Yo me la llevo marchando por los intereses de los pueblos explotados, expoliados, acriminados de aquí y de allá. No me interesan las banderas. Ni siquiera soy anarquista. Soy un agente bien poco secreto de los humillados/as. Por eso mi canción es para Hassanna Aalia y para los haitianos y los hondureños y los griegos y los palestinos y los kurdos y los colombianos y los mexicanos y los africanos y los indígenas y.

La arena anegada en sangre saharaui significa la prehistoria de los seres humanos. Marruecos y los poderes mundiales que dirigen sus municiones de última generación, significan la prehistoria. Hacer propio a Hassanna y su causa significa colaborar en la guerra contra la prehistoria. Y la prehistoria, inexorablemente, produce indignación rebelde. Porque para los rebeldes “la vida está en otra parte”. Y los rebeldes de cualquier plaza, cuando se reúnen y planifican, se transforman en combatientes. Amantes sin remedio, en acción y movimiento por la libertad y la igualdad. No se trata de bichos raros y un día llenarán la Tierra. Por necesidad histórica, que le dicen. Aunque lo que hagamos hoy, en el futuro insondable sea apenas una nota al pie del derrotero azul de la liberación.

La justicia española pretende extraditar a Hassanna el 4 de febrero de 2015. O sea, pretende arrojarlo a una celda perpetua muy pronto. El Estado español tendrá sus intereses y negocios con Marruecos, claro. Como el Estado chileno y otros. Pero el contenido de los Estados que tienen intereses ligados a Marruecos no es popular ni nada que se le parezca. Su contenido es capitalista. Esto es, esos Estados forman parte de la composición orgánica de la clase social dominante y minoritaria que engorda reventando al pueblo trabajador y a la naturaleza. El pueblo trabajador y la naturaleza son un todo. Entonces las clases dominantes y minoritarias engordan a costa de la apropiación privada de todo.

Yo soy parte en Chile del recién nacido Comité de Amistad Chileno con el Pueblo Saharaui (https://comitesaharaui.wordpress.com/). Aquiles, que también está en el Comité, me relató en una entrevista (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=191429) que en el exilio de la tiranía de Pinochet los saharauis se ofrecieron para pelear en la resistencia chilena. Ellos sabían que en Chile hay un desierto –el más árido del globo- y manifestaron que tenían experiencia combatiente en ese terreno. La solidaridad enternecedora no alcanzó a concretarse por asuntos de la resistencia chilena. Pero la disposición de lucha sí existió. Es verdad que el internacionalismo militante es brillante y desinteresado. Pero este episodio deben conocerlo incluso los miembros de la antigua oposición contra Pinochet que hoy administran el Estado del país andino cuando sean emplazados a reconocer a la República Democrática del Sahara Occidental. Al menos por pudor: esa palabreja que por abandono premeditado, entre otras causas,  tiene al sistema político chileno en profundo  descrédito.

Hassanna, vengo de un pueblo duramente golpeado. Sin embargo, te aseguro que aquí hay un puñado de corazones que hacen y sueñan por tu libertad justa.

sábado, 24 de enero de 2015

Chile: Las razones de la Coordinadora No Más Montajes

Entrevista con Dauno Tótoro (hijo), militante de la organización.

La Coordinadora No Más Montajes es una expresión más de la retaguardia necesaria de las luchas populares aún disgregadas, y constituye un eslabón en movimiento de la promesa de una sociedad post-capitalista.
 
Andrés Figueroa Cornejo     

El estudiante de Historia de la Universidad de Chile, miembro de la Coordinadora No Más Montajes y de la Asamblea de DDHH 10 de Diciembre, Dauno Tótoro (hijo del reconocido escritor y documentalista del mismo nombre, http://daunototoro.blogspot.com/), dio cuenta de un nuevo montaje (o fabricación de casos falsos) del Estado, esta vez contra 8 jóvenes universitarios y un trabajador el último mes de 2014.
El Estado policial chileno  y su poder ejecutivo de turno no dejan de promover un clima de intolerancia al disenso y fascistización en el país. Extrañamente y negando su propio discurso “inclusivo”, la institucionalidad política del capital continúa profundizando su descrédito social y organizando a golpes las condiciones de su propia fragilidad.
La causa de la Coordinadora No Más Montajes es una expresión más de la retaguardia necesaria de las luchas aún disgregadas del pueblo trabajador, del ambientalismo consecuente, del antipatriarcado, de la resistencia Mapuche, y constituye un eslabón en movimiento de la propia promesa de una sociedad post-capitalista.

Los detalles del montaje

-¿Cuáles son los hechos?

-“Todo se originó en una manifestación ocurrida en el marco de la conmemoración del Día Internacional de los Derechos Humanos, el 10 de diciembre de 2014, en la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación, UMCE (ex  Pedagógico). En la actividad hubo un enfrentamiento en la calle entre las fuerzas especiales de carabineros y los estudiantes. Paralelamente, al interior de esa casa de estudios los jóvenes descubrieron a un carabinero infiltrado vestido de civil, el teniente Camilo Ramírez Eyzaguirre de la Dirección de Inteligencia de Carabineros (DIPOLCAR), en cuyo teléfono celular había números de comisarías, de la Policía de Investigaciones (PDI), de sargentos, etc., e incluso fotografías de cómo fabricar una bomba (http://radio.uchile.cl/2014/12/17/estudiantes-de-la-umce-acusan-que-carabinero-infiltrado-portaba-celular-con-fotos-de-una-bomba) . Al agente policial no se le tocó un pelo. De hecho, se ocultó en una de las dependencias de la universidad, pero de algún modo dio el aviso a sus colegas de que fue sorprendido, lo que gatilló el inmediato e ilegal ingreso de los uniformados a la UMCE en tres oportunidades consecutivas, violando la autonomía universitaria.”

-¿En qué terminó la ofensiva uniformada?

“Se llevaron detenidas a 11 personas. 9 de ellas permanecieron en la comisaría 33 de la comuna de Ñuñoa durante 26 horas: 7 estudiantes de la UMCE, uno de la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM), y un trabajador de Coquimbo que había viajado a Santiago a ver un concierto de rock metálico y que iba caminando por la acera en ese momento (!). Me imagino que como llevaba pelo largo e iba vestido de negro, la policía lo consideró “un peligro público”.”

-¿Y de qué son acusados?

-“De robo con violencia, maltrato de obra a carabineros y secuestro. De acuerdo a la legislación, semejantes acusaciones hacen que los procesados por el 8º juzgado de garantía del centro de justicia arriesguen de 5 años de prisión a cadena perpetua. Finalmente fueron puestos en libertad condicional, con medidas cautelares correspondientes a una firma diaria en la comisaría en la que los mantuvieron detenidos, la que hace unos días se redujo a una firma semanal.”

-¿Qué abogados están defendiendo a los jóvenes?

“La Defensoría Popular (http://www.defensoriapopular.cl/), con los abogados Rodrigo Román y María Rivera.”

Ampliar la retaguardia, multiplicar la resistencia

“A raíz de lo acontecido levantamos una coordinación entre los estudiantes y federaciones de la UMCE y la UTEM”, explica Dauno mientras se enciende el mediodía de fines de enero de 2015 en un café de la Alameda de la capital del país andino. “Rápidamente nos agregamos estudiantes de otras universidades y resolvimos llevar adelante una campaña de solidaridad ampliada para encarar la estrategia estatal de montajes contra todo el movimiento popular en lucha: estudiantes, trabajadores/as, Mapuche, y que el 2014 fue intensificada por la Nueva Mayoría.”

-¿Y en qué consiste esa estrategia del poder?

-“Básicamente en criminalizar a cualquier sector social en movimiento, en reprimirlo “precautoria” y selectivamente, y en la creación recurrente de montajes. Por ejemplo, en el campus Juan Gómez Millas de la Universidad de Chile, el estudiante Camilo Díaz el 8 de mayo de 2014 fue detenido en la calle y estuvo bajo prisión preventiva dos semanas en la cárcel Santiago 1 por falsa tenencia de molotov. Bryan Seguel fue tomado con el cargo de golpear a un carabinero el 1º de mayo en una actividad a la que ni siquiera asistió. El estudiante Manuel Erazo (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=193371) de la Universidad Arcis, hace poco fue sumariado sin fundamentos por la rectoría de esa institución. En suma, los casos se multiplican hasta convertirse en una clara política sistemática.”

-¿Qué papel ha jugado la Confederación de Federaciones de Estudiantes de las Universidades de Chile (CONFECH) al respecto?

“Todavía no se ha puesto a la cabeza de nuestra iniciativa como debería resultar natural. En la última reunión de la CONFECH el tema ni siquiera estuvo en el acta. Faltan muchos/as, en verdad, para la dimensión y gravedad que comporta el fenómeno.”

-¿Qué ha hecho la Coordinadora hasta el momento?

-“Actividades de denuncia pública y propaganda en las arterias principales de Santiago y en los tribunales de justicia; campañas de firmas y pegatinas.”

-¿Y por qué participas en la Asamblea de DDHH 10 de Diciembre?

“Porque estoy convencido de que es preciso hacer un frente común contra la represión, y en la Asamblea 10D hay una experiencia histórica acumulada contra la criminalización y represión estatal. Nos necesitamos solidariamente.”

La intensificación del carácter selectivo de la represión

-¿A qué achacas el comportamiento del Estado chileno?

-“Este Estado es parte de la herencia de la dictadura de Pinochet. Ello se observa en la reglamentación general de la vida de las personas, en su armadura legal antipopular, en la privatización de la salud, de la educación, de la seguridad social; en la precarización del trabajo. Para seguir así, el Estado requiere de una política represiva potente, siguiendo al pie de la letra la doctrina y la formación política y militar concreta dependiente de los intereses del Estado imperialista norteamericano. Como si fuera poco, todavía integran las fuerzas armadas y carabineros muchos violadores de derechos humanos, mientras otros tienen empresas de seguridad y corporaciones privadas. De hecho, se ha vuelto cotidiano el ingreso de fuerzas policiales a territorio Mapuche con armas israelíes de última generación. La represión contra el pueblo Mapuche es la escuela de guerra donde el Estado practica para castigar al conjunto de las luchas.”

-¿Qué piensas que pasa por la cabeza de los dirigentes de la Nueva Mayoría?

-“Mira, no me asombra que no hayan cumplido con las promesas de reformas que levantaron durante su campaña. Lo que sí me llama la atención es que el gobierno haya potenciado una línea de represión, criminalización, montaje y cooptación del movimiento popular, esta vez, mucho más selectiva, sin perder, al mismo tiempo, los golpes masivos a los que nos tenía habituado la administración anterior. Me parece que este tipo de medidas se inscriben en el complejo reordenamiento geopolítico y económico actual entre las potencias capitalistas del mundo, y en el cual Chile está subordinado al polo controlado inestablemente por Estados Unidos.”

miércoles, 14 de enero de 2015

Chile: “No existen cambios doctrinarios entre la Armada golpista de 1973 y la de 2015”

Entrevista con el Presidente de la Agrupación de Marinos Antigolpistas de Chile,  Víctor López.


“Cayó el rayo en los mares, cayó la estrella”
Patricio Manns

Andrés Figueroa Cornejo   

El sábado 17 de enero, a las 11.00 hrs., en el Cementerio General de Santiago, se trasladarán hasta el Memorial del Detenido Desaparecido y Ejecutado Político  los restos del “compañero Ernesto Zúñiga Vergara, miembro de la Resistencia armada contra la tiranía; un marino antigolpista que se la jugó durante el gobierno de Allende y después, siempre junto a su pueblo”, informa el Presidente de la Agrupación de Marinos Antigolpistas de Chile, Víctor López, y añade que “Ernesto fue ejecutado el 16 de enero de 1982 por la Central Nacional de Informaciones (CNI, policía política de Pinochet) en una emboscada sufrida en la comuna de la Quinta Normal de Santiago.”
De acuerdo al abogado de la causa judicial por el homicidio de Ernesto Zúñiga (Rol 305-2010), ya están siendo procesados los agentes de la policía  Martiniano Arias Fernández, Manuel Tibaldo Flores Jorquera y José Hernán Huaquimil Uribe, responsables del crimen político ejecutado hace más de 30 años.

La Armada o la mano ajena del Imperio

Víctor López alcanzó el grado de marinero 1º y fue parte de la promoción de 1969 de la rama castrense más penetrada por los intereses del imperialismo norteamericano entonces y hoy en el país andino: la Armada.
“De altamar arribamos a Chile en 1970 y en septiembre, para las elecciones presidenciales, nos percatamos por primera vez que el país había cambiado. Debes entender que nosotros ingresamos a la Marina a los 15 años, sin tener idea de política”, dice Víctor.
“Nosotros éramos marinos de una Escuadra que estaba conciente de que se estaba urdiendo una conspiración para derrocar al gobierno de Salvador Allende. Ello muy paradójicamente, considerando que la Armada era la institución de las fuerzas armadas más clasista, de mayor identificación con la derecha y con el imperialismo norteamericano. En ese contexto, nosotros nos dimos cuenta de que somos parte de un pueblo, tan excluidos y precarizados como ese mismo pueblo. Nos identificamos plenamente con los intereses de las clases sociales más desfavorecidas”, sentencia Víctor López, y agrega que “Incluso, al contar con un gobierno popular, los más empobrecidos de la Marina, la tropa, la gente de mar, levantamos nuestras propias reivindicaciones. Queríamos una escuela de formación única que no diferenciara entre grumetes y cadetes, entre tropa y oficialidad. ¿Por qué teníamos que alimentarnos con comidas diferentes y en un comedor distinto al de los oficiales? En suma, la lucha de clases era mucho más marcada en la Marina que en el mundo civil. Todo eso nos llevó a dar un salto cualitativo en nuestra forma de pensar. Además, desde 1971 los oficiales comenzaron a dictarnos recurrentemente charlas en contra de las políticas que implementó el gobierno de Allende. Por ejemplo, recuerdo perfectamente una exposición que nos dieron sobre la nacionalización del cobre, en la cual la oficialidad nos señaló que esa medida era lo más nefasto que podía ocurrir porque si se le expropiaba el cobre a las grandes compañías norteamericanas, entonces ¿quién nos vendería armas, Coca-cola y cigarrillos Marlboro? O cuando se implementó el medio litro de leche diario para cada niño y niña, los oficiales nos dijeron que eso era un ‘despilfarro del erario nacional’, porque los chicos del pueblo no estaban acostumbrados a tomar leche (!).
No nos quedó otra alternativa que ubicarnos en la vereda contraria al alto mando, y por simple intuición. Ni siquiera ponderamos que, por pura lógica, estábamos propugnando una transformación radical de la institución. Nos sentíamos trabajadores con uniforme.”

-De ese modo se desarrolló rápidamente su politización. ¿Advertían los peligros?

“El mayor riesgo que constatamos fue que como tropa de la Marina, usábamos armas. En consecuencia, si la oficialidad se salía con la suya, nosotros, la tropa, tendríamos que salir a masacrar a gente inocente y desarmada. No queríamos, definitivamente, cumplir esa función criminal. De allí surge nuestro pensamiento antigolpista.”

-¿Crees que desde la Marina que tú conociste hasta la de hoy ha habido cambios significativos en la ideología y doctrina de su alto mando?

“No hay cambios entre la Armada golpista del 73 a la de hoy en Chile 2015. Y basta evidenciarlo cuando la oficialidad de la Marina sigue rindiendo homenaje al miembro de la junta militar de la dictadura, el almirante José Toribio Merino (http://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Toribio_Merino), frente a una estatua de ese sujeto que está levantada en un paseo público de la ciudad de Valparaíso. La Concertación no sólo no le negó el permiso a la Marina para tributar a uno de los principales golpistas, sino que le facilitó todos los medios para hacerlo. Y estamos hablando de un oficial que fue un hombre de los norteamericanos, un oficial de la Armada de EEUU en la Segunda Guerra Mundial, un tipo que siempre estuvo al servicio de una potencia extranjera. De hecho, el 11 de septiembre de 1973 el comandante en jefe de la Armada era el almirante Montero que ese mismo día Merino encarceló para usurpar el mando, autoproclamándose comandante en jefe. ¿Qué mérito tiene un hombre así para ser tratado como un ‘héroe’ de Chile? ¿Quién entiende a un país que pone una estatua de un golpista y, como si fuera poco, autoriza su homenaje oficial? ¿Por qué tenemos que expresar nuestra protesta presencial los 11 de cada mes en la calle 21 de mayo de Valparaíso los marinos antigolpistas y ex militantes de la Resistencia antifascista mientras se ‘recuerda’ a Merino con bombos y platillos? Esta misma indignación ante un absurdo completo se lo hemos representado al presidente y al vicepresidente de la cámara de diputados, al subsecretario de Defensa, y a la presidenta de la República, Michelle Bachelet. Pero ahí sigue la estatua.”

La tropa de clase se auto-organiza

-¿Cómo enfrentaron la intriga golpista?

“A la par que el mando naval ya se preparaba para destruir a la Unidad Popular desde 1971, nosotros estructuramos una organización clandestina al interior de la Marina en todos los buques de la Escuadra nacional, como en las reparticiones de tierra a lo largo de toda la costa chilena. Teníamos dos objetivos bien claros: denunciar que en la Marina se gestaba un movimiento golpista para derribar a Allende, y crear una fuerza suficiente para detener el golpe de Estado.”

-¿Qué tipo de estructura formaron?

“Una eminentemente operativa y capaz de tomarse un buque.”

-¿Cómo procedieron a denunciar la conspiración?

“Realizamos una labor de recolección de datos de distintas partes para confeccionar un mapa seguro del complot en curso. Sólo lo informamos cuando consideramos que estaba absolutamente generalizado en la oficialidad de la Armada. Por ejemplo, en la división de Electrónica del crucero Prat donde yo me encontraba, el 80% de la gente no estaba por dar ningún golpe de Estado. Y en el conjunto de las naves las relaciones de fuerza eran más o menos similares. En fin. Hicimos las denuncias correspondientes en varias oportunidades, pero nadie nos creyó. De hecho, nos criticaron por andar ‘conspirando’ contra las fuerzas armadas que, según la Unidad Popular (UP), ‘en Chile tenían una tradición democrática’. Incluso, yo sostuve una reunión con la dirección regional del Partido Comunista donde nos aseguraron que lo que nosotros afirmábamos ‘es imposible que ocurra en Chile’. Claro. No podían darme crédito porque en aquella época la política del PCCh era ‘No a la guerra civil’. Era una postura pacifista en la cual la realidad que nosotros planteábamos no calzaba, y si no calzaba, en consecuencia, para ellos no existía. Fueron muy frustrantes nuestros vínculos con el mundo civil. Hasta nos acusaron de locos. Así también comenzó nuestro temor de que fueran a denunciarnos.”

La duda que mata y que muere

-¿Y los denunciaron?

“Finalmente, sí. La última cita que mantuvimos fue con el secretario general del Partido Socialista, Carlos Altamirano (http://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_Altamirano_Orrego), los primeros días de agosto de 1973, a poco más de un mes antes del golpe. Ocurrió que el grupo que había tenido la reunión con Altamirano, al abordar después sus respectivos buques, fue detenido. Y casi todos los que teníamos mayor visibilidad de nuestra fuerza, caímos prisioneros entre el 5 y el 8 de agosto. Como habíamos acordado previamente, todos negamos nuestra participación en la denuncia antigolpista. Pero al parecer ya el mando de la Armada contaba con algunas informaciones que intentó forzarnos a confesar mediante la tortura, y que tenían que ver con qué dimensión de relaciones teníamos con los partidos políticos de la UP. Pese a nuestras negativas, la oficialidad inventó una suerte de infiltración político partidista entre nosotros. Recién a mediados de agosto de 1973 nuestras familias y el mundo civil se enteraron de que había marinos presos y torturados. En ese momento comenzaron a constituirse los primeros comités de solidaridad con los marinos torturados que tenían el fin de que el Presidente Allende nos ofreciera la libertad dado que nuestra causa empalmaba con la defensa de la UP. Sin embargo, entre los titubeos del gobierno transcurrieron dos semanas más y se precipitó el golpe.”

-¿Qué pasó con ustedes?

“Nosotros permanecíamos recluidos en recintos militares. Cuando ocurrió el golpe nos cambiaron la acusación: nos convertimos en sediciosos y traidores a la patria. La mayoría estuvimos presos entre tres y 5 años. Yo estuve prisionero durante tres años y recorrí la cárcel de Concepción, de Talcahuano, la Penitenciaría, la cárcel pública de Valparaíso. A un grupo de los nuestros se lo llevaron a un campo de concentración de Ritoque donde, mediante trabajos forzados, fueron obligados a construir un nuevo campo de concentración. Como resultado de los malos tratos, yo me enfermé de tuberculosis y fui trasladado a la cárcel de Limache y luego al sanatorio Peñablanca. En 1976 la embajada de Noruega me rescató y me llevó  a ese país. Sin embargo, otros compañeros nuestros, después de salir en libertad, resolvieron quedarse en Chile a tratar de organizar la Resistencia contra la tiranía, porque estimamos que nuestro trabajo no se había terminado. No pudimos detener el golpe de 1973, es cierto. Pero sí asumimos íntegramente la hora de colaborar militarmente con la liberación del pueblo chileno. Es decir, nuestro objetivo fue combatir a la dictadura con su propio lenguaje: las armas. Lo anterior ocurrió hacia fines de los 70 y continuó en los 80 del siglo XX.”

La lucha por el reconocimiento

-¿Cuáles son los propósitos de la Agrupación de Marinos Antigolpistas?

“Nuestra asociación corresponde a una reagrupación creada al inicio de los gobiernos civiles para exigir un reconocimiento público por parte de las administraciones de la Concertación (hoy, Nueva Mayoría). Queremos que el país y el mundo sepan que no todos los uniformados fueron golpistas, que también hubo muchos que combatimos contra la dictadura, muchos que caímos en ese empeño; que nosotros también existimos. Luchamos por verdad, justicia, memoria, reparación y reconocimiento.”

-¿Y cómo les ha ido?

“Mal. Hasta ahora no se han realizado nuestras demandas.”