martes, 15 de marzo de 2016

Sorpresivo traslado carcelario de luchador antifascista chileno prisionero en Brasil, enciende alarma por su salud

·        Familiares y amigos/as de Mauricio Hernández Norambuena, ex dirigente del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, organización que combatió política y militarmente a la dictadura pinochetista, temen por su estado físico y psicológico

“La prisión es el único lugar en el que el poder puede manifestarse de forma desnuda, en sus dimensiones más excesivas.”
Michel Foucault

Andrés Figueroa Cornejo  

El gobierno de Chile, a través del departamento jurídico del Ministerio de Relaciones Exteriores, se había comprometido a responder como máximo al 15 de marzo de 2016 (1) a la familia del luchador antifascista y ex dirigente del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, Mauricio Hernández Norambuena, prisionero en las más duras cárceles de Brasil desde hace 14 años, sobre las inhumanas condiciones de su cautiverio. Sin embargo, sorpresiva y extrañamente el imputado fue trasladado desde la Cárcel Federal de Porto Velho, en Rondonia, Brasil, cerca de la frontera con Bolivia, hasta la Prisión Federal de Mossoró, en el interior de Rio Grande do Norte, a casi 6.000 kilómetros de Santiago de Chile.
El abogado de Mauricio Hernández en Brasil, Fernando Moreira (2), le comunicó a la familia del prisionero político que recién el domingo 13 de marzo pasado, a las 19.00 horas y  mediante un simple correo electrónico, fue informado de la transferencia carcelaria.
“El traslado es, por lo menos, muy extraño, porque el tiempo de permanencia de Mauricio en las cárceles federales terminó el dos de enero de este año y aún no hay una decisión de la corte federal sobre su continuidad o no en este tipo de prisión”, señaló el abogado Moreira, y añadió que “los procesos suelen tardar meses cuando hay un traslado y durante ese período es prácticamente imposible la intervención judicial.”
Fernando Moreira indicó que “La transferencia hace que sea imposible que el Tribunal Federal de Brasilia revise el recurso contra la decisión que denegó la progresión del régimen de Mauricio. El recurso elevado por nosotros se asienta sobre la base de que él fue apresado por la práctica de ilícitos asociados a razones ideológicas y políticas. Pero ahora desconocemos qué ocurrirá con el recurso interpuesto debido a que la justicia brasileña considera que la competencia se determina por la ubicación del prisionero”.
El defensor de Mauricio Hernández en Brasil se mantiene a la espera de una respuesta oficial de las autoridades respecto de los motivos del traslado.

Abogado Alberto Espinoza: “Aquí no existe ninguna intención de mejorar las condiciones carcelarias de Mauricio Hernández”

Los familiares del luchador antifascista chileno, residentes en la ciudad de Valparaíso (V Región-Costa del país andino), no sólo temen por su salud física y psicológica, y se encuentran en la más absoluta incertidumbre, sino que además su situación se agrava por las visitas que tenían programadas para verle y que ya no podrán realizar.
En Chile, la defensa de Mauricio es llevada por el destacado abogado de Derechos Humanos, Alberto Espinoza.

-¿Qué ocurre con la respuesta comprometida por el gobierno chileno en relación a las condiciones carcelarias de Mauricio Hernández?
“Ya estamos en la fecha comprometida y, hasta el momento, está pendiente, considerando que fueron las propias autoridades chilenas quienes nos realizaron la invitación. Y los compromisos no sólo tienen que ver con el régimen carcelario de Mauricio. El gobierno quedó en responder a las autoridades brasileñas respecto de la rebaja o no de las penas que tiene mi defendido en Chile; a ciertas actuaciones que debe verificar la Cónsul en Brasil, Irene Acevedo, sobre un mandato judicial que tiene que ser otorgado a Mauricio para actuar en Chile; y a las condiciones carcelarias que son agraviantes para sus derechos fundamentales, entendiendo que él está bajo un Régimen Carcelario Diferencial desde hace 14 años.”

-Mauricio Hernández durante sus largos años de reclusión ha sido transferido a distintas cárceles de Brasil…
“Lo nuevo es que, esta vez, ocurrió de manera sorpresiva y sin ningún aviso previo ni posterior a los familiares, ni a los abogados, ni a las autoridades chilenas (aparentemente).  La prisión de Mossoró a la que fue trasladado es una cárcel de alta seguridad que queda todavía más distante de la familia de Mauricio Hernández. Significa que sus familiares deberán efectuar nuevas tramitaciones para las visitas, lo cual puede durar varios meses, mientras que su abogado en Brasil tendrá que hacer otro tanto. De hecho, el jurista Fernando Moreira ya contaba con una visita para el 14 de marzo pasado que no pudo realizarse.”

-¿Cómo califica el comportamiento del Estado brasileño en este caso?
“Como un profundo agravio de su parte. Lo más delicado del traslado consiste en que desconocemos las condiciones de seguridad en que se llevó a cabo. Urgentemente requerimos de la Cónsul de Chile en Brasil para que se informe de la situación. Incluso ella misma tenía agendada una visita a Hernández Norambuena a la prisión en Porto Velho, la cual deberá ser re-agendada debido al imprevisto traslado.”

-¿Y qué pasa con el gobierno de Chile?
“Le solicitaremos rápidamente y una vez más que interceda ante las autoridades brasileñas con el fin de que cese este régimen carcelario diferencial al que se ha expuesto a Mauricio Hernández durante tan prolongado tiempo. Aquí estamos ante violaciones humanitarias graves y preocupantes que el gobierno chileno tiene la obligación de atender de acuerdo a la legislación internacional de los Derechos Humanos. Mauricio Hernández es un chileno prisionero en el extranjero que está sometido a un sistema presidiario inhumano y degradante. De hecho, lo que ha sufrido Hernández Norambuena configura un agravio a la Convención contra la Tortura y al Tratamiento de las Personas Privadas de Libertad.
Ahora bien, el tipo de transferencia sorpresiva y no informada, constituye un estado de afectación y amedrentamiento a la seguridad del recluso y de su familia. La desinformación genera una serie de incertidumbres respecto de las condiciones de su traslado. No sabemos si existió uso de la fuerza, de apremios, de violencia, y desconocemos cómo se encuentra su integridad física y psicológica. Eso es lo fundamental en este minuto.”

-¿Qué interpretación le da a los hechos?
“Yo creo que aquí no existe ninguna intención de mejorar las condiciones carcelarias de Mauricio Hernández. Hay más bien una actitud de extrema dureza por parte del Estado brasileño en contra de un ciudadano chileno por el hecho de estar comprometido en un acto delictual establecido en una sentencia, pero que no tiene ninguna justificación ni en el propio Derecho del Brasil. En consecuencia, estamos frente a un acto arbitrario, ilegal, injusto y que viola los Derechos Humanos. Esto es que, por una parte, el Estado brasileño está cometiendo un acto injustificado, y por otra, el Estado de Chile mantiene una actitud negligente en orden a cautelar los derechos de un chileno privado de libertad en el extranjero. El accionar del gobierno chileno ha sido el de no accionar en este caso, cuando se trata de ofrecer el amparo humanitario correspondiente a Mauricio Hernández por el estado en el que se encuentra.”

En tanto, en Chile son numerosas las personalidades políticas, premios nacionales, culturales y de otros ámbitos que han suscrito una carta dirigida a la Presidencia de Brasil, exigiendo la libertad y/o extradición al país andino de Mauricio Hernández Norambuena, uno de los luchadores sociales antifascistas que se jugó la vida por terminar con la dictadura cívico-militar más espantosa conocida por la historia de Chile.

Notas

domingo, 6 de marzo de 2016

Honduras: “El gobierno dictatorial entró en crisis por lo que significa Berta para nuestro pueblo y el mundo”

·        Entrevista con la parlamentaria del partido Libre (Libertad y Refundación), Scherly Arriaga, opositora acérrima de la dictadura en el país centroamericano

·        “Otra vez Honduras se levanta convencido de que los únicos que podemos cambiar el futuro y hacia dónde vamos, es el pueblo mismo y en las calles”

“Ya contuve mi sangre cuando hervía,
y cualquier desaire
puede ser la gota de agua”
Chico Buarque
 
Andrés Figueroa Cornejo  

Scherly Arriaga es odontóloga y diputada del partido Libre (1), la única tienda política en Honduras con representación parlamentaria que postula el socialismo democrático como alternativa de desarrollo (29 escaños de 128). Desde el 2009, uno de los países más empobrecidos de América Latina (casi el 70% de su población sobrevive bajo el umbral de la pobreza, según la Cepal), es presa de un régimen dictatorial sui generis, oligárquico y excluyente en todos los ámbitos, y dependiente del Estado corporativo norteamericano. Como la violencia va de la mano con la miseria y la ignorancia premeditada, Honduras está en el ránking de los países con más alta criminalidad del continente y del mundo, de acuerdo al Índice de Paz Global.
Honduras, la olvidada y empobrecida, sin embargo, desde la madrugada del 3 de marzo de 2016 es noticia en todo el planeta debido al asesinato de Berta Cáceres (2), dirigenta indiscutible de los derechos humanos y sociales de los pueblos indígenas, el ambientalismo y feminismo populares y consecuentes, y del combate antiimperialista y anticapitalista en sus expresiones de saqueo extractivista, sepultura de humanidad, identidad, soberanía y territorio.
La joven diputada hondureña Scherly Arriaga es directa, crítica y autocrítica. “Luego del golpe de Estado de 2009 (3), el país cayó en una crisis profunda de carácter político, social y económico. Su manifestación más grave son los actos violentos en contra de la población, vulnerando al conjunto de las y los dirigentes sociales y políticos”, señala.

-¿Qué significa el crimen de Berta Cáceres?
“Berta era la máxima representación de defensa de los derechos del pueblo indígena Lenca (el más numeroso del país y ubicado en el occidente del territorio). Ella conducía y coordinaba todas las acciones en contra de las inversiones de las grandes transnacionales y llevaba luchando hace años por la defensa del Río Blanco y Gualcarque frente al proyecto depredador hidroeléctrico Agua Zarca, impulsado por la empresa de capital hondureño Desarrollos Energéticos S.A. de C.V. (DESA) y capitalizado por instituciones financieras europeas y empresas constructoras de capital chino. Por ese combate Berta había sido amenazada en varias ocasiones. De hecho, ya habían asesinado a miembros de la agrupación que lideraba, el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh). Durante la semana anterior a su asesinato, Berta realizó denuncias debido a que los militares bloquearon la movilización de algunas de las comunidades indígenas.
Berta para nosotros/as significa un golpe al resguardo de los recursos naturales de nuestro pueblo. Y su crimen es un mensaje del poder para intentar silenciar a los defensores de las mujeres, del medioambiente y de los DDHH. El repudio nacional e internacional que causa su muerte, revela la incapacidad y la complicidad del Estado de Honduras. Berta contaba con medidas cautelares a causa de las amenazas recibidas.
Honduras llora y condena el asesinato de una luchadora implacable por la soberanía de nuestra biodiversidad y recursos naturales que, por el contrario, el actual gobierno, únicamente se dedica a concesionar (privatizar).”

-¿Cómo se ha desenvuelto el capitalismo hondureño y su Estado en los últimos tiempos?
“El partido Libre (Libertad y Refundación), del cual formo parte, nace para denunciar estos hechos de violencia del Estado. Libre colaboró para que la policía-militar no pasara a ser nombrada constitucionalmente. Sin embargo, Honduras es un Estado militarizado, y en el curso de estos años aumentó el número de uniformados, como el número de asesinatos y de hechos violentos. El actual gobierno se ha encargado de manipular y maquillar las cifras de homicidios recurrentes en la sociedad hondureña, intentando reducirlas. Y aunque los medios de comunicación hegemónicos pretenden ocultar el horror, la violencia es demasiado evidente. Al respecto, las redes sociales han aportado a la comunicación verdadera y alternativa. Esas vías son las utilizadas por las organizaciones populares en contra de los intereses de los imperialismos, los tratados de libre comercio (asimétricos), etc. En la bancada de Libre en el congreso hondureño, somos testigos de cómo a diario se firman contratos multimillonarios con empresas estadounidenses, con capitales chinos y canadienses, mientras la población ni siquiera logra enterarse de ello. Resulta aberrante cómo el régimen en curso está entregando la soberanía hondureña a capitales norteamericanos y a otros grandes capitales soportados por los Estados centrales del mundo. Por ejemplo, además de la venta “clásica” de los recursos naturales, ahora se regala soberanía mediante los proyectos ligados a las llamadas Zonas de Desarrollo Inteligente, que consisten en privatizar nuestras regiones, playas, carreteras, recursos, con el fin de beneficiar a un grupo de elite empresarial nativa y/o a la inversión transnacional.”

“Si el objetivo de los culpables del asesinato de Berta fue sembrar terror entre la gente, en la realidad, el efecto es absolutamente contrario”

-El repertorio privatizador, de súper explotación del trabajo humano y la expoliación de la biodiversidad, es conocido en Chile desde mediados de los 70 del siglo XX, y tiene que ver con la presente fase del capitalismo, la financiarización mundial y el saqueo incesante de materias primas, como una manera desesperada del capital por contrarrestar la caída de su tasa de ganancia. Ya sabemos cómo se manifiesta en Honduras a través del asesinato de Berta Cáceres y del propio testimonio que haces como parlamentaria de Libre.
“A las y los hondureños ese programa se les vende muy bonito, como “desarrollo”, como “más empleo”, etc., cuando es todo lo contrario. Honduras está situada geopolítica y económicamente en una zona estratégica que facilita la circulación de todo tipo de mercancías.
Ahora bien, después del golpe de Estado de 2009, el pueblo hondureño se lanzó a las calles para expresar su disconformidad como jamás en la historia contemporánea del país y organizado por medio del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP). Justo en la administración ejecutiva del gobierno de Juan Orlando Hernández y hace pocos días atrás, comenzó a levantarse nuevamente el movimiento popular, pero de una manera superior al propio FNRP, como resultado de la corrupción por arriba que reina en Honduras. Y con el asesinato de Berta, este nuevo ciclo de lucha popular se ve nutrido de más razones. Existe una enorme necesidad de la gente, a todo nivel, de tomar con mayor brío las causas que abrazó Berta, por un lado, y de exigir justicia y no a la impunidad frente al crimen, por otro.”

-¿Qué sentido político tiene lo que dices?
“Que el pueblo de Honduras retoma ahora nuevamente las calles y la lucha social y política. El gobierno de Juan Orlando Hernández entró en crisis porque lo que significa Berta para el mundo y su rol cómplice al no haber respondido a la seguridad de ella. Creo que otra vez Honduras se levanta convencido de que los únicos que podemos cambiar el futuro y hacia dónde va el país, es el pueblo mismo y en las calles. Si el objetivo de los culpables del asesinato de Berta fue sembrar terror entre la gente, en la realidad, el efecto es absolutamente contrario.”

-En el plano de la crítica y la autocrítica, ¿las fuerzas de la democracia radical y el antifascismo en Honduras, de alguna manera, subordinaron a esas mismas fuerzas sociales a la mera lucha electoral en un momento dado y, en consecuencia, la lucha institucional comportó un cierto abandono de la potencia estratégica del movimiento popular en acción?
“Al respecto, debo también hacerme responsable de conducirnos por una vía de lucha, descuidando la otra. Por eso Berta significa tanto. Porque ella, a pesar de la desorganización del movimiento popular, continúo en las calles y en la movilización. El FNRP en algún momento se convirtió también en un brazo electoral. Creo que, desde mi posición de diputada, es preciso replantear la lucha social y hoy es una inmejorable oportunidad para ello.”

-¿Qué significa luchar desde una institucionalidad con las características del Estado hondureño?
“Muy poco. Ganamos algún espacio de visibilización en los medios masivos de comunicación, y con los límites editoriales que esos mismos medios nos imponen.”

-¿Cómo funcionan estas “dictaduras de nuevo tipo”, donde una fracción de la disidencia puede tener presencia minoritaria en el poder legislativo del Estado?
“No existe independencia de los poderes del Estado; un poder del Estado se impone sobre otro; los que dieron el golpe de Estado instalan a los miembros de la Justicia que sólo a ellos les convienen. ¿Recuerdas que el origen del golpe de Estado, al menos formalmente, fue que el legítimo presidente de Honduras hasta el 2009, Manuel Zelaya, pretendía realizar una consulta sobre si el pueblo deseaba realizar una asamblea constituyente? Pues ahora, Juan Hernández tiene en sus manos la sentencia de la Corte de Justicia donde él cuenta con la facultad de reelegirse cuando, supuestamente y en su momento, acusaron a Manuel Zelaya de lo mismo. Así, la dictadura manipula el congreso nacional y el poder judicial.
En este sentido, es importante constatar que hoy la gente es más crítica y más política; se informa más de los movimientos de la dictadura. Por eso hoy nuestro pueblo sabe que existe corrupción, que hay violencia, que hay un 95% de impunidad, etc. Todo redunda en que el actual gobierno es tremendamente impopular y nadie lo quiere. Ni siquiera quienes lo votaron. Por tanto, al régimen no le queda otro recurso más que el de la fuerza, la intimidación y el terror militar para sostenerse.
Ahora bien, yo sí confío en las fuerzas del pueblo y en que el Partido Nacional dejará de gobernar. Soy una convencida de que debemos y podemos aprender de los errores.”

Notas.

1.    http://libre.hn/

miércoles, 2 de marzo de 2016

Gobierno de Chile se compromete a ofrecer respuestas por cautiverio de Mauricio Hernández Norambuena en Brasil

·        La Dirección Jurídica del Ministerio de Relaciones Exteriores chileno en reunión con la familia del ex dirigente político del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, contestará como plazo máximo a cinco solicitudes concretas, la segunda semana de marzo de 2016

Andrés Figueroa Cornejo   

El primero de marzo de 2016, fue citada por el Director Jurídico del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, Claudio Troncoso, la familia de Mauricio Hernández Norambuena, el ex dirigente político del Frente Patriótico Manuel Rodríguez prisionero hace 14 años en las cárceles más cruentas de Brasil (1). La familia de Mauricio fue acompañada por el prestigiado abogado de DDHH, Alberto Espinoza, y parte del comité de solidaridad con el chileno (TamaraTV y otros).
El abogado Espinoza fue consultado respecto de su evaluación de la cita solicitada por el Subsecretario de Justicia, Ignacio Suárez.
“Fue bastante provechosa porque, al menos, se adquirió un compromiso por parte del gobierno en orden a cinco puntos importantes”, señaló el jurista. “Uno, en relación a buscar mecanismos institucionales que permitan el traslado de Mauricio Hernández a Chile. En segundo lugar, la actitud que ha tenido Chile respecto del Régimen Carcelario Diferencial que se le ha impuesto a mi defendido, el cual tiene su origen en una petición que el mismo gobierno chileno hizo a Brasil hace 14 años. También la autoridad se comprometió a revisar el estado de salud de Mauricio Hernández, con el fin de permitir el ingreso de un médico que atienda sus dolencias después de tanto tiempo de permanecer sometido a un régimen carcelario absolutamente inhumano y degradante. En cuarto lugar, el gobierno se comprometió a facilitar los problemas de tipo administrativo de representación del imputado. Y finalmente, el gobierno asumió el compromiso de responder a una solicitud de un tribunal brasileño sobre si Chile está dispuesto o no a rebajar las penas que sufre Mauricio Hernández Norambuena en Chile.”

-Sobre el último punto, ¿cómo lo caracteriza?
“Se trata de una solicitud cuya contestación se ha dilatado en extremo, considerando que esa petición del Estado de Brasil se remonta a mayo de 2015. En su momento fue canalizada vía Ministerio de Relaciones Exteriores, y posteriormente al Ministerio de Justicia, la cual hasta hoy no ha tenido respuesta.”

-¿Y cuándo habrá una respuesta formal en relación a los cinco puntos tratados en la reunión?
“Según el Director Jurídico del Ministerio de RREE, en el curso de las próximas dos semanas (máximo, mitad de marzo de 2016). Desde mi punto de vista, existe una expectativa razonable de que la situación de Mauricio Hernández se resuelva de manera definitiva.”

Por su parte, Laura Hernández Norambuena, hermana de Mauricio y participante de la entrevista con el gobierno el primer día de marzo de este año, indicó que “una vez más estamos realizando las mismas solicitudes de hace mucho tiempo. Para la familia es muy difícil decir que valoramos mucho o no valoramos los compromisos efectuados en la reunión. Queremos esperar las dos semanas para poder evaluar en concreto las respuestas”, y añadió que “en nosotros ya existe un poco de desesperanza después de tantos años. Ocurre que la respuesta del gobierno podría ser, por ejemplo, que ‘se sigue trabajando en el tema’.”

-¿Cuándo viajas a la cárcel de Brasil a visitar a Mauricio?
“A fines de marzo de 2016. Por eso le pedí al Director Jurídico de RREE y a sus asesores que la respuesta estuviera antes de mi viaje para llegar con alguna novedad a la visita con mi hermano.”

-¿Estimas que las manifestaciones solidarias por la causa de Mauricio han tenido algo que ver con la iniciativa de las autoridades chilenas?
“Efectivamente. De hecho, le hicimos saber a los funcionarios gubernamentales que daríamos cuenta de lo sostenido durante la reunión con ellos, dado que hoy no sólo somos la familia de Mauricio la que está preocupada por su situación, sino que su libertad y/o extradición ya es apoyada por organizaciones sociales, personas y personalidades del país (2).”

El pasado 26 de febrero, durante la visita a Chile de la Presidenta brasileña Dilma Rousseff con su homóloga chilena, Michelle Bachelet, la solidaridad con Mauricio Hernández realizó una protesta rodeada de la policía uniformada y no uniformada, de cara a la comitiva de la mandataria brasileña y a pocos metros tanto de La Moneda, como del Ministerio de Defensa, en el centro neurálgico de la metrópolis andina (3).

Notas:

jueves, 25 de febrero de 2016

Ley corta de Seguridad Ciudadana: La nueva letra del fascismo en Chile

·        El Estado y su guerra en contra de la juventud en lucha

 "El lenguaje político está diseñado para hacer que las mentiras suenen confiables y el asesinato, respetable”
George Orwell

Andrés Figueroa Cornejo    

El chileno Luis García-Huidobro, ex sacerdote jesuita quien fuera miembro de la congregación que comanda la Iglesia Católica a través del Papa Francisco, resumió la llamada ‘Ley corta de seguridad ciudadana’ o ‘control preventivo de identidad’, con claridad de mediodía: “Para los que no saben lo que es el control preventivo de identidad, les cuento que por acuerdo entre la Derecha, la DC y el PPD, usted podrá ir caminando por un lugar público y un carabinero podrá pedirle su carnet y llevarlo amablemente a una comisaría, y retenerlo por un máximo de cuatro horas (o una hora, si es menor de edad), para verificar sus antecedentes. ¿El criterio? El ‘instinto’, la ‘intuición’, el olfato, o el mero aburrimiento de un paco (carabinero), ya que no se requiere indicio alguno de que usted ande en algo delictivo, como lo exigía la norma anterior”.
Antes del fin del primer mes de 2016, los congresistas de la Comisión de Constitución del Senado, sin preguntarle a nadie, aprobaron el texto legal antisocial, y que vulnera las libertades individuales y colectivas fundamentales. A favor: Alberto Espina (RN), Felipe Harboe (PPD), Hernán Larraín (UDI) y Pedro Araya (‘independiente’ pro DC), con el voto contrario de Alfonso de Urresti (PS).
¿Pero cuál es el proyecto que en marzo del año en curso se votará en el parlamento?
“En cumplimiento de las funciones de resguardo del orden y la seguridad pública, y sin perjuicio de lo señalado en el artículo 85 y 86 (última revisión) del Código Procesal Penal, los funcionarios policiales señalados en el artículo 83 del mismo Código Procesal Penal podrán controlar la identidad de cualquier persona mayor de 14 años en vías y otros lugares públicos y en lugares privados de acceso al público en que se encontrare, por cualquier medio de identificación expedido por la autoridad pública, tales como cédula de identidad, licencia de conducir, pasaporte o la tarjeta nacional estudiantil. El funcionario policial deberá otorgar a la persona las facilidades para identificarse pudiendo utilizar todos los medios tecnológicos idóneos para tal efecto. En caso de duda de si la persona es mayor o menor de 14 años, deberá siempre entenderse que es menor”.
Como en la tiranía cívico-militar, las y los más jóvenes, los más empobrecidos, los más morenos, los migrantes, los más excluidos, los ‘potenciales desobedientes’ respecto del actual orden de cosas, quedan a merced de las súper facultades represivas de carabineros.
La región alienada de la sociedad chilena reproduce en su seno el racismo, las relaciones de clase, de poder, y la jerarquización estamental de las Fuerzas Armadas que puertas adentro operan de manera condensada. Históricamente, el brazo armado monopólico y legal del Estado de Chile, como en todo el mundo periférico donde existen naciones-Estado (en especial en América Latina, África y Asia), hace “sus glorias” en contra de sus propios pueblos. Las matanzas en Chile de comunidades indígenas y mestizas en resistencia se suceden en todo su devenir, bajo el recetario eurocéntrico y norteamericano del “progreso”, la “modernidad” y la propiedad privada. El golpe de Estado de 1973 fue solamente uno de sus episodios más cruentos.
(El racismo también es la ideología necesaria del colonialismo para hacerse del trabajo esclavo y de las materias primas provenientes de los pueblos y territorios sometidos. En el mismo sentido funciona la concepción autoproclamada de “pueblo elegido”, credo justificatorio para la fase imperialista del proceso de expansión y anexionismo capitalista, que en la actualidad presenta la forma de disputa por los mercados del mundo. Tal disputa adquiere, por ejemplo, las maneras de la “integración conflictiva” entre el Estado chino y el estadounidense.)
¿Tienen que ver estos versos con la eventual reposición de la “detención por sospecha” a menores de edad en Chile? Por supuesto. Pero es preciso hacerse de los elementos básicos que caracterizan la época.

Aspectos básicos que ilustran la época

Hoy en el mundo sólo existe el sistema capitalista, los combates interimperialistas e intercapitalistas, y el fetichismo de la mercancía, del dinero (mercancía de las mercancías) y de las marcas. La lucha de clases se expresa multidimensionalmente, pero aún no cobra la densidad y fuerza suficientes para enfrentar con posibilidades de éxito en el corto plazo a un modo de producción basado en la apropiación privada del excedente socialmente producido.
Desde mediados de los 70 del siglo XX, bajo la tutela del imperialismo norteamericano y británico, y para sortear una de las más grandes crisis capitalistas de su historia, arrancó la financiarización mundial. Ello significa que el capital, con el objetivo de contrarrestar la probada tendencia de la caída de la tasa media de ganancia (causa de sus crisis de sobreproducción o ‘subconsumo’), se refugia en la hegemonía del momento financiero, especulativo y ficticio, sobre la totalidad de la reproducción capitalista. Al mismo tiempo, el capital financiero funciona como mando de controles de los momentos de la producción, el intercambio, la distribución y el consumo. En consecuencia, no sólo se mundializa y concentra el capital financiero, sino que también el comercio, se deslocaliza la producción, se estandariza el consumo y se incrementan las desigualdades en el plano de la distribución de los ingresos. Complementaria y estratégicamente, se revela e intensifica el carácter incesante de la acumulación originaria mediante la expoliación de las materias primas y la apropiación privada de los ahorros jubilatorios del pueblo trabajador. En el mismo sentido, el armamentismo, los paraísos fiscales, el narcotráfico, la trata de personas y la prostitución infantil, comportan industrias clave. Así, se provoca una reorganización de la división internacional del trabajo que, con el tiempo, supera la estereotipada contradicción Norte dominante / Sur dominado, sin por ello dejar de acentuarse las relaciones de subordinación entre los polos centrales de la concentración capitalista, por un costado, y la inmensa mayoría de las economías periféricas, por otro.
Las formas del imperialismo, del colonialismo, del semi-colonialismo y del desarrollo desigual y combinado (superposiciones sincrónicas de distintos modos de producción, con hegemonía capitalista) no sólo siguen operando en el control territorial de los pueblos (tanto mestizos, como indígenas), sino que se manifiestan en la guerra intercapitalista de la disputa de los mercados. Al respecto, no existen mejores ejemplos que las batallas entre las multinacionales asentadas sobre el Estado norteamericano, chino, alemán, y sus respectivos aliados, como el norteamericano Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica, TPP, y el Tratado de Comercio e Inversión con la Unión Europea, TTPI, por un lado, y su versión china, el Acuerdo de Integración Económica de todos los miembros del Foro de Cooperación Asia- Pacífico, APEC, por otro.
Como la política es la economía concentrada, y la guerra es la prosecución de la política por otros medios, desde Ucrania, pasando por regiones africanas, hasta y sobre todo en Medio Oriente, se advierten con mayor claridad las maneras de una guerra por mercados y materias primas entre los capitales dominantes. Por el momento, semejantes territorios en disputa y de alta concentración conflictiva y fábricas de muerte y migraciones feroces, no han escalado a una nueva conflagración mundial debido a las consecuencias definitivas que comportaría.
En la presente fase capitalista, el carácter de la destrucción de la biodiversidad devenida del extractivismo, descubre los límites del productivismo desarrollista. Esto es, el movimiento interno del capital jaquea su propio porvenir, al menos, de la manera en que se ha desenvuelto hasta ahora. Pero sólo lo jaquea. Su caída nunca será posible sin las fuerzas sociales oprimidas y necesariamente organizadas que se resuelvan en poder alternativo a la minoría condensada que provisoriamente domina.
Asimismo, junto a su deslocalización, el capital recurre a la sobreexplotación del trabajo asalariado. Sus formas predominantes corresponden a la flexibilidad y polifuncionalidad laboral, precaviéndose mediante las leyes y los bancos centrales de la hiperinflación (de hecho, en los capitalismos mandarines, viene provocándose un fenómeno de deflación). Así también se vive la ampliación de la cantidad de las y los propios asalariados, independientemente de la informalidad laboral creciente y de su evidente desplazamiento de la zona económica productiva a la de servicios. Dos razones fuertes explican esas políticas: la extracción de superior plusvalía para intentar recuperar la rentabilidad del capital, y evitar tasas de desempleo mayores, gatillantes históricos de los levantamientos populares y de la inestabilidad sistémica.
Como condición de lo anterior, la producción del sentido común hegemónico, del consenso, del miedo, de la resignación, de la alienación y de la mansedumbre, jamás antes en la historia habían cobrado tanta eficiencia, desde las escuelas hasta las multimedia, pasando por el empleo de clase de la producción de conocimientos ligados a la industria armamentista, la neurociencia, la genética, la nanotecnología, la inteligencia artificial y la robótica, la lingüística y la informática. Por eso la guerra de ideas -que para quienes buscan cambiar la vida es una práctica pedagógica, agitación y propaganda ampliada y necesariamente acorde (y no extraña, críptica y distante) a las maneras y subjetividades del siglo XXI- resulta imprescindible a la hora de imponerse el desafío de socavar el consenso y la aprobación de la población respecto del actual orden de cosas. Ello es condición obligada para colaborar con las crisis internas del propio capitalismo, únicas posibilidades históricas de éxito para los proyectos post-capitalistas liberadores y las vanguardias populares. Y Pueblo es quien conoce y lucha por sus intereses históricos, el resto es población.
En la actualidad habitamos una recesión y crisis política mundial. La baja en las inversiones productivas y en la propia productividad, el permanente apalancamiento de los Estados al capital financiero, la caída vertiginosa del precio de las materias primas debido a la contracción de la demanda china y la nueva crisis de los precios del petróleo; el aumento sideral del endeudamiento público y privado, grande y doméstico; las alianzas y fusiones estratégicas entre mega holding multinacionales; las colusiones empresariales y deslegitimación estructural de los sistemas de partidos políticos tradicionales; la supremacía de las transnacionales sobre las democracias burguesas; el despeñadero de los ‘progresismos’ (desde Grecia hasta Venezuela); la guerra en contra de pueblos originarios (desde Palestina, el Kurdistán, el Sahara Occidental, hasta el pueblo Mapuche); son algunas de sus expresiones más notables.

La burguesía precavida

Sin atender los contenidos del apartado anterior, resulta imposible comprender el contexto dentro del cual el bloque dominante específicamente chileno adopta sus precauciones, hijas de su aprendizaje histórico.
Siempre desde dentro del orden de la institucionalidad burguesa y su interna tensión liberal-conservadora, por donde se le mire, la iniciativa legal sobre “Seguridad Ciudadana” viola la presunción de inocencia, transgrede la Declaración de los Derechos del Niño aprobada el 20 de noviembre de 1959 de manera unánime por la Organización de Naciones Unidas, y reinstala violentamente la ‘represión precautoria’ o la ‘criminalización por sospecha’ en contra de los menores de edad y la juventud. De este modo, en Chile se consagra la máxima de la barbarie dictada por arriba, por hombres blancos y muchos de ellos enriquecidos ilícitamente. A saber, ‘mátenlos antes de que se reproduzcan’.
¿Cómo se revela la vena fascista que hay tras el proyecto de ley, según datos objetivos conocidos en todo el planeta, pero bien silenciados por los contados dueños de los medios de comunicación masivos locales? Publicado por la propia CNN, la conocida cadena mediática norteamericana, el Índice de Paz Global (http://www.datosmacro.com/demografia/indice-paz-global) informa que “Chile ocupa el primer lugar en la región con el puesto 29 entre los países más pacíficos, el segundo mejor del hemisferio occidental después de Canadá (que tiene el séptimo puesto global) (…) y Estados Unidos está en el puesto 94” de un total de 194 naciones. ¡Chile es el país más pacífico de América Latina y uno de los más seguros del planeta!
¿Por qué entonces en Chile se invoca la ‘inseguridad ciudadana’, ‘la delincuencia desbocada’, y otras bravuconadas semejantes a la hora de legislar por arriba, cuando las cifras imparciales dicen todo lo contrario? ¿A quién le conviene que se destaquen mayores poderes, presupuesto y recursos a carabineros y a las áreas de seguridad pública en vez que a la sociedad civil y a los derechos sociales?
Una vez más el Estado subsidiario, aval, dador de sangre y herramienta del gran capital transnacional, combinado y nativo, distrae ingentes medios en políticas que anticipan aquello que la gente de a pie desconoce, pero que los intelectuales orgánicos de los pocos que mandan saben de sobra. La crisis mundial efectivamente se ha instalado en Chile, como no podía ser de otro modo, y presenta sus manifestaciones más claras en el aumento real de la cesantía y el empleo informal y a cuenta propia. Pero el poder logra anticipar que incluso el trabajo-basura tiene sus límites. Ello provoca automáticamente una batería de medidas que, al igual que en la forma de régimen militar que adoptó la dictadura del capital entre 1973 y 1990, legitiman la represión de acuerdo va cobrando mayor densidad la lucha de clases. Hoy Chile está en el lugar 29 de la ‘paz social’ requerida por la inversión. Pero proyectando mejor que muchas izquierdas del país, la inteligencia capitalista aplica la dialéctica para blindarse ante un panorama próximo cuyos efectos sociales y políticos atentarán en contra de sus intereses objetivos. La Ley de Seguridad Ciudadana cobra su sentido estratégico en ese marco.

La costilla liberal del sistema contra el proyecto legal conservador

Por otra parte, ya muchas personas, personalidades e instituciones del mismo orden que lo sostiene, sin embargo, se han manifestado contrarias a la reposición de la dictatorial ‘detención por sospecha’.
Los jueces de la Corte Suprema (que no son precisamente miembros de una agrupación revolucionaria) indican que resulta problemática la reforma al artículo 127 del Código Procesal Penal, sobre la detención judicial. Postulan que "el proyecto, luego de establecer como facultad policial el registro de vestimentas en toda detención judicial, autoriza al juez como razón suficiente para decretar una detención el hecho de que el Ministerio Público considere que una determinada persona cometió un delito al que la ley tiene asignada una pena de crimen" (…) "Es decir, autoriza una medida cautelar, sin ninguna consideración a algún peligro real y calificado de alguna clase, sino sólo sobre la base de la gravedad de una determinada imputación", añaden. Dicen que la medida "contraría toda la lógica de la concesión de las medidas cautelares y constituye un retroceso mayúsculo desde la perspectiva del principio de inocencia: nadie debería poder ser detenido sin antecedentes especiales y, exclusivamente, sobre la base de una denuncia o imputación". Los jueces acentúan que "la detención, así como la prisión preventiva, no constituyen antejuicios. Ellas son medidas extraordinarias, cautelares de los fines internos del procedimiento" (…) "En este sentido, la afirmación de la probabilidad de autoría o participación en un imputado es un antecedente necesario, pero en ninguna medida suficiente para decretarlas, y esto es una consideración esencial de nuestro sistema, que no puede pasarse por alto".
La misma Corte Suprema declaró en septiembre del 2015, que las cifras en que se funda el proyecto son cuestionables. Aclaró que se incrementará la persecución contra delitos no violentos –y no contra los violentos, como explicita el proyecto–, criticando que delitos contra la propiedad sean más gravemente sancionados que “incluso, algunos delitos contra la vida, la probidad funcionaria, la integridad física o la libertad sexual”, y acomete contra la ampliación del control de identidad, señalando que “otorga mayores espacios de discrecionalidad a Carabineros, disminuyendo las facultades de control que poseen los tribunales”.
O sea, que la ‘justicia instintiva’ de carabineros podría estar sobre el propio Poder Judicial, uno de los pilares del Estado burgués en su actual forma democrático-representativa. He aquí una reyerta interinstitucional propia de las contradicciones de las autoridades sistémicas.
En el mismo sentido, abogados penalistas y el decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, indicaron sus reparos al proyecto por su “afectación a los derechos fundamentales de las personas”. Y, ojo, que el ala liberal del capital también toma posiciones cuando cuestionan la pertinencia de una agenda corta para enfrentar un problema tan complejo como la delincuencia, además de poner el acento en que “dicha tendencia sólo profundiza el problema de fondo, cual es la desigualdad. (…) estas nuevas facultades no sólo son inconvenientes y riesgosas, sino que son también innecesarias. Con los mecanismos actualmente disponibles, Carabineros realizó más de dos millones de controles de similar naturaleza durante el año pasado. Ello conduce necesariamente a la conclusión de que lo que debiera discutirse con urgencia no son nuevas atribuciones policiales, sino la eficiencia y eficacia con que se utilizan las que actualmente disponen”.
El ala conservadora reprime precautoriamente, mientras que el ala liberal apuesta a ceder modificaciones no estructurales con el fin de no precipitar antes de tiempo la intensificación de la conflictividad social (¿contradicciones secundarias como los republicanos y demócratas del sistema político norteamericano?)
Asimismo, Lorena Fries, directora del INDH-Instituto Nacional de Derechos Humanos-, escribió en una columna del diario La Tercera que “La seguridad de los ciudadanos es un derecho fundamental y es exigible que el Estado nos proteja de la delincuencia, pero ello no puede hacerse afectando gravemente otros derechos y libertades. Tampoco es sostenible que siga sin atenderse la causa de fondo que en Chile y otros países está en la base del problema, cual es el evidente agravamiento de nuestra desigualdad”.
Por su lado, Amerigo Incalcaterra, representante de La Oficina para América del Sur del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), apuntó que “La disposición vulnera conceptos ampliamente adoptados por la comunidad internacional, tales como la presunción de inocencia y el principio de legalidad, al otorgar facultades desproporcionadas y arbitrarias a la policía”, agregando que “Nos preocupa que las autoridades chilenas no estén tomando en cuenta la normativa y los estándares internacionales en la materia durante la discusión del proyecto”. Incalcaterra recordó que tras una visita a Chile, en septiembre de 2015, el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre los Derechos a la Libertad de Reunión Pacífica y de Asociación, Maina Kiai, advirtió en un documento de análisis que tales disposiciones en materia de control de identidad limitan derechos garantizados en tratados internacionales ratificados por el país. “También, es paradójico que la discusión legislativa no esté considerando las advertencias de actores nacionales claves, entre ellos la propia Corte Suprema de Chile, que en un informe de septiembre de 2015 criticó los aspectos discrecionales de la medida, refiriéndose al control de identidad preventivo como ‘difícilmente aceptable’ en un Estado de Derecho”, terminó.
¿Qué viene después? ¿Qué las y los muchachos se acuartelen en sus casas, el miedo se vuelva peste, se les obligue a cortarse el pelo ‘a lo mero macho’, las chicas usen pantalones y los chicos anden uniformados? ¿Qué se multipliquen los asesinatos de menores mapuche por carabineros, como Edmundo Alex Lemun Saavedra (17 años) o José Huenante Huenante (16 años)?
¿Quién ganará, al menos en el papel, este nuevo episodio de fascistización de la sociedad chilena? ¿Liberales o conservadores?
Mientras tanto, la conciencia práctica y concentrada de los intereses históricos del pueblo trabajador y de las y los oprimidos no termina de reunir los brotes de movimiento popular aún descoyuntado, cuando, a vuelo de pájaro y junto al combate en contra de la alienación, es la misión inmediata de la emancipación anticapitalista y antifascista (dos momentos de un mismo movimiento).

miércoles, 17 de febrero de 2016

“Buscamos que el gobierno de Chile retorne a Mauricio de su cautiverio en Brasil”


  • Entrevista con Laura Hernández Norambuena, hermana del ‘Comandante Ramiro’
  • Mauricio Hernández está prisionero desde hace 14 años en Brasil, acusado de ser parte del secuestro del empresario Washington Olivetto. La acción tuvo móviles políticos de carácter internacionalista y de emancipación social.


“(…) una vez que mueres por la unidad, / y sabes quién eres, / una vez que ensanchas la claridad, / y sabes quién eres, / una vez que ilustras tu condición, / y sabes quién eres, / una vez que rompes con la piedad, / y sabes quién eres, / una vez que incendias la oscuridad, / y sabes quién eres, / y dejas de amar tu seguridad, / y sabes quién eres, / puedes combatir al senil rufián / para que sin gloria vuelva al basural / del que se escapó manchando la historia.”
De Concierto de Trez-Vella de Patricio Manns



Andrés Figueroa Cornejo   

Casi en el límite que divide a las ciudades de Valparaíso y Viña del Mar, en la V Región de Chile, hay una casa vertical y verde y suspendida en el vértigo de un cerro mordido por el Océano Pacífico. Allí el periodista se entrevistó con la doctora en Medicina, Laura, una de las hermanas de Mauricio Hernández Norambuena, conocido también como ‘Comandante Ramiro’, ex dirigente del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR). Esa fuerza comportó uno de los principales destacamentos que combatió política y militarmente a la tiranía pinochetista y que, de acuerdo a diversos analistas, precipitó el pacto interburgués que terminó con el régimen cívico-militar entre 1973 a 1990, y abrió el período de administraciones civiles vigente hasta hoy en el país andino. Ambos sistemas políticos corresponden a formas distintas y funcionales moldeadas por la misma dictadura del capital en su actual fase.
Mauricio Hernández está prisionero en la Cárcel Federal de Porto Velho, en Rondonia, Brasil, próxima a la frontera con Bolivia, acusado de ser parte del secuestro del empresario Washington Olivetto. La acción tuvo móviles políticos de carácter internacionalista y de emancipación social.
Es verano a media tarde en Chile y por la ventana el mar lastima los ojos.

-Laura, ¿cómo defines las condiciones en las cuales mantienen cautivo a Mauricio en Brasil?
“Encierro en aislamiento. En Brasil es el único caso que existe con la duración de 14 años en semejantes condiciones. El sistema de aislamiento extremo en Brasil, raya incluso en lo inconstitucional en ese país. De hecho, ha sido condenado por todos los organismos de Derechos Humanos existentes. El caso de Mauricio está denunciado por nuestra familia en la Corte Interamericana de DD.HH., y ella entiende que es una condición inhumana por lo prolongada.”

-¿En qué consiste el ‘encierro en aislamiento’?
“Mauricio permanece 23 horas del día solo en su celda, lo que atenta contra la esencia social de los seres humanos y contra un derecho también esencial: tiene prohibido interactuar con sus pares. Cuenta apenas con una hora para salir al sol, o sea, a un patio del tamaño de media cancha de baby fútbol. Únicamente se le autoriza el contacto con familiares directos (los cuatro hermanos/as que le quedamos). Su presidio de aislamiento brutal provocó, por ejemplo, que del terremoto que sacudió mortalmente a gran parte de Chile el 2010 se enterará tres meses después de ocurrido.”

-¿Y qué dice la justicia brasileña?
“Que ‘así no más es la cosa’, que ‘son las reglas del juego’. Esto es, las autoridades del país carioca tratan de justificar lo injustificable. Como familia nos reunimos con psiquiatras de allá quienes nos aseguraron que las condiciones de aislamiento de Mauricio son inhumanas, sin justificación alguna y agreden la integridad psicológica y física de cualquier persona.”

“Exigimos a Brasil el respeto de los derechos humanos de Mauricio.”

-¿Mauricio es el único prisionero político en Brasil o existen otras personas bajo esa calificación?
“En Brasil, Mauricio no es considerado un prisionero político legalmente. Sin embargo, la primera condena que recibieron los compañeros de Mauricio junto al propio Mauricio el 2002, fue de 15 años porque diversas agrupaciones políticas latinoamericanas fundamentaron las motivaciones políticas del secuestro del empresarioWashington Olivetto (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=207101 ), lo que fue considerado en el primer dictamen. Los recursos que devinieran del secuestro eran parte de una planificación política de carácter internacionalista, una tradición fundacional de todos los movimientos serios y jugados por la emancipación social de la humanidad. Pero en la segunda etapa del juicio, la fiscalía brasileña apeló, y la condena se duplicó a 30 años porque fue desestimada la razón política de su accionar, contrariando la deliberación anterior.”

-De todos modos, para las y los chilenos, incluso, independientemente de su simpatía o no con las posiciones políticas históricas asumidas por Mauricio, él sí tiene una vida militante que avala su conducta eminentemente política. Fue miembro de la Juventud Comunista y luego un dirigente del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), una fuerza política y militar fundamental en la resistencia en contra de la dictadura encabezada por Pinochet e impuesta por la oligarquía chilena y el imperialismo norteamericano. Mauricio no fue nunca parte de una banda de narcotraficantes, de delincuentes comunes o de ladrones de cuello y corbata; no fue nunca ‘lobista’ entre los intereses de las grandes firmas y los parlamentarios de ocasión; no fue nunca integrante de la red criminal de colusiones antisociales que actualmente hacen nata en Chile; no fue dueño de AFP, banquero, ni privatizador de todo lo que existe en el país. Fue un luchador antifascista, como tantos miembros de la resistencia en Europa que enfrentaron al nazismo y al fascismo durante la Segunda Guerra Mundial y en cuyos países son reconocidos como héroes.
¿Qué piden a las autoridades chilenas como familia Hernández Norambuena?
“Que el gobierno genere las condiciones para que nuestro hermano deje de sufrir un encarcelamiento inhumano. Y en Brasil, solicitamos a las organizaciones y a las personas que persiguen el mejoramiento de la condición humana que exijan el respeto de los derechos de Mauricio.”

“Mi hermano no está dispuesto a tomar píldoras que bloqueen sus sentidos”

-Laura, tú y tus hermanos/as llevan años visitando a Mauricio. Tú eres doctora en Medicina. ¿Cómo podrías evaluar su estado?
“Intentando ser lo más objetiva posible, en general bien. Mauricio es profesor de Educación Física y se ha impuesto un régimen propio de ejercicios diarios en su celda para mantenerse en forma, lo que impacta positivamente en su estado de ánimo. Naturalmente, vive en medio de una permanente ansiedad debido al aislamiento. Por la distancia espacial que existe entre cada una de las visitas que le hacemos (en la mayoría de los presidios en los que ha permanecido, y en particular en el último, la Cárcel Federal de Porto Velho, en Rondonia, Brasil, próxima a la frontera con Bolivia), la tramitación engorrosa y las dificultades para llegar hasta allí, vuelven más compleja la posibilidad de verlo con la frecuencia que quisiéramos. Ahora bien, han ocurrido situaciones que multiplican la iniquidad de su cautiverio. En una ocasión, su carcelero lo acusó de haberlo mirado a los ojos (!), cuestión estrictamente prohibida en el penal. El prisionero cuando interactúa con el carcelero debe mirar el suelo. En la disputa entre el guardia y Mauricio respecto de si fue así o no, como es obvio en ese tipo de relaciones de poder, primó la versión del carcelero y mi hermano fue castigado con 10 días de encierro absoluto en un apartado especialmente denigrante. En la siguiente visita, después de esa sanción, Mauricio se encontraba con el ánimo descompuesto.”

-¿Consume algún tipo de medicamentación psicotrópica?
“Mauricio, ni antes ni durante su encarcelamiento ha necesitado fármacos de esa clase. De hecho, él nunca los ha aceptado. Mauricio me ha comentado, eso sí, que los problemas que sufren los presos devenidos de las condiciones de una cárcel de alta seguridad, el médico del recinto los ‘resuelve’ con diazepán. Al respecto, mi hermano me ha dicho que no está dispuesto a tomar píldoras que bloqueen sus sentidos ni su equilibrada apreciación de la realidad. Por algunas dificultades debido a lesiones deportivas de juventud (Mauricio estuvo al borde de convertirse en un jugador profesional de fútbol), hace dos meses nosotros/as solicitamos poder llevar un médico especialista de nuestra confianza. Sin embargo, en la cárcel nos impugnaron que ‘no era necesario’ porque el penal ya cuenta con un médico.”

Raúl Pellegrin: ‘No hay alegría más grande que dar la vida por su pueblo’

-Para muchas y muchos, no existe acto de libertad más radical que despojarse de los intereses individualistas y del egoísmo, y luchar por la libertad y la igualdad de tu pueblo y de otros pueblos del mundo. ¿Cabe ese principio en el caso de Mauricio?
“Perfectamente. Algunos ex compañeros y amigos de mi hermano nos han confirmado el nivel de convencimiento y la capacidad de convencer de Mauricio en relación a que no existe otro camino diferente al de la lucha en contra del capitalismo para superar su naturaleza inhumana. Esa manera de trascender en otros que solidarizan con su presente situación, como familia, nos fortalece diariamente. Lo que nos parece en especial potente, es el episodio cuando mi hermano y los demás que participaron resolvieron integrar el equipo de gente que realizó el atentado contra Augusto Pinochet en 1986. Rodrigo Pellegrin (fundador del FPMR y asesinado en 1988) aparece señalando en un documental de reciente factura que ‘no hay alegría más grande que dar la vida por su pueblo’. Por la vida que llevó Raúl Pellegrin, yo entiendo ‘pueblo’ como a la humanidad oprimida.”

-¿Por qué crees que los sucesivos gobiernos civiles no han accedido a que Mauricio sea extraditado desde Brasil?
“A esta altura, como familia, barajamos distintas hipótesis. Una de ellas es que ninguna de las administraciones gubernamentales que han pasado tiene en sus parámetros defender a un revolucionario, a un internacionalista, a un luchador social, cuya sola historia ya contradice sus intereses. Por otra parte, está la fortaleza de Mauricio de plantear con franqueza la realidad de lo que sucedió y de lo que está sucediendo, asumiendo autocríticamente todo aquello que le corresponda, claro. Sobre todo cuando tantas y tantos políticos dicen estar ejerciendo sus cargos por servicio público, amor al prójimo y otros valores que no tienen ninguna relación con su conducta, como todo Chile sabe. No hay nada que una a mi hermano con ninguno de los gobiernos que hemos tenido después de la dictadura. Claro que algunos miembros de los gobiernos han saludado nuestra causa por traer a Mauricio de vuelta y han dicho que consideran injustas las condiciones de su presidio, pero hasta ahora esas declaraciones no han tenido ningún efecto concreto. Yo creo que a Mauricio lo ven como una amenaza política. Y no estoy refiriéndome a la lucha armada ni nada por el estilo. Hablo de la ascendencia que él pudiera cobrar en Chile respecto de las distintas luchas que en la actualidad están librándose (en los ámbitos de la salud, el agua, el mar, las mineras, la educación, el pueblo mapuche; la juventud, las mujeres y los trabajadores empobrecidos, etc.). Son hipótesis, por supuesto.
Finalmente, entre las tantas preocupaciones de las autoridades, nuestra causa no debe estar ni en su listado. Porque para que Mauricio logre purgar su pena acá y no en Brasil, el gobierno debe realizar diversas gestiones que requieren voluntad política, y esa voluntad permanece ausente.”