jueves, 9 de junio de 2011

Chile: La hora de la oportunidad histórica


Por Andrés Figueroa Cornejo

1. Así como se nos Ollanta la esperanza, y arde Vallejo y Mariátegui en la noche capitalista, del mismo modo en Chile, son una vez más los jóvenes, los estudiantes pobres, los lúcidos, los “faltos de respeto”, los iconoclastas, los sin porvenir, los vacunados contra los terrores y la miseria de la política tradicional que representa los tradicionales intereses de los que aún tienen por el mango el sartén, quienes ponen el cuerpo vibrante a la hora de alumbrar lo que todavía no es, pero que será por voluntad y necesidad histórica.

Como en el paisito no existen los plebiscitos, mejor que nada es atender los resultados de la encuesta Adimark de mayo de 2011 que efectuó su estudio sobre la gestión de los administradores de turno del Ejecutivo en los centros urbanos de las 15 regiones del país. En la consulta, Sebastián Piñera cae a un 36 % de aprobación ciudadana, y aumenta a un 56 % su desaprobación, en tanto, un 57 % de la población simplemente no le cree. En el ámbito económico Piñera es aprobado por un 48 %; en educación por un 44 %; en empleo por un 39 %; en delincuencia por un 33 % (¡Y es uno de sus promesas electorales sustantivas y en las que ha invertido buena fortuna de todos los chilenos!); en corrupción estatal es aprobado por un 32 %; en salud por un 30 %; y en transporte público por un 29 %. Asimismo, todos los miembros de su gabinete se despeñan, incluso su pre candidato presidencial, el bi ministro Laurence Golborne que hizo buena fama en las pantallas en el rescate de los 33 mineros enterrados en agosto de 2010. Claro que nadie abre la boca sobre los trabajadores, también mineros, que desde esa fecha y hasta hoy han muerto en accidentes laborales, y cuyas cifras se mantienen convenientemente opacadas.

Pobrecitos los partidos políticos convencionales, tan grupos de interés, tan bolsas de trabajo, tan elite vulgar y antidemocrática, tan corporativos, desintegrados e indiferenciados en la forma y en el fondo. Apenas un 32 % aprueba a la componenda en el gobierno, la Coalición por el Cambio; mientras un 23 % aprueba lo que queda de la Concertación. Y eso que son dueños de todo, sostienen la misma doctrina política en términos estratégicos y aparecen en los medios de comunicación hasta el hartazgo diciendo cosas que no se pueden ver.

Dos ideas evidentes a estas alturas. Si la Coalición por el Cambio le rompe la credibilidad a Michelle Bachelet, la Concertación sí que entra por la ancha puerta del museo de las cosas muertas. Por lo menos es paradójico que mientras Bachelet se mantiene más distante mediáticamente de la Concertación, menos daño y con más blindaje electoral se arropa. Ni los ex presidentes Ricardo Lagos Escobar y Eduardo Frei Ruiz Tagle le brindan popularidad –por el contrario, la gente los ve como parte del problema, que no de la solución-, ni menos la orquesta malograda de operadores políticos que mencionan su nombre a hurtadillas. Por otro lado, si Piñera fuera de izquierda, con la insignificante aprobación popular que arrojan las encuestas, ya sería hora de ir a arrojar migas de pan a los cuarteles militares. Es cuestión de no creer que con esos números no huyan los inversionistas, los ricos se refugien en Miami y la Bolsa de Santiago no se hunda inexorablemente. ¿Será que la democracia formal es sólo un adjetivo dispensable para el capital y el gran empresariado? ¿No es más correcto que la democracia participativa sea lo propio de los trabajadores y el pueblo y no de la minoría que se apropia del trabajo de la inmensa mayoría? Es verdad, existe gobernabilidad porque por abajo el movimiento popular recién ofrece sus primeras expresiones de tonelaje distinto y superior al activismo de las agrupaciones progresivas o de izquierda o discursivamente archi revolucionarias y su marcha inagotable y reducida a pura propaganda y testimonio; siempre valiosa, como insuficiente y hasta ahora, ineficiente. Por eso Piñera y la Concertación deben ponerse de acuerdo para corregirse el maquillaje ante la opinión pública en conjunto. Aunque ello no baje el precio de los combustibles, los alimentos esenciales, la vivienda, la escolaridad, la salud, los créditos usureros y sin regulación alguna; y los salarios no lleguen a fin de mes, aumenten las enfermedades laborales, el actual tipo de sindicalismo no se corresponda a la nueva organización del trabajo impuesta por el capital y las centrales sindicales no actualicen sus modos, contenidos y se independicen de los partidos políticos tradicionales, de los intereses del Estado y hasta del propio empresariado en algunos casos. Ciertamente que para una enorme cantidad de dirigentes sindicales llegó el momento del retiro obligatorio y la jubilación. Y ya muchos de ellos se han pagado las indemnizaciones por adelantado durante los últimos 20 años.

Lo nuevo al respecto, es que la gente o la ciudadanía o el pueblo ya están más arriba de la coronilla, y van indignándose ante las evidencias del crimen. Nunca se puede engañar para siempre a todo un país. Ello es un mito publicitario, una trampa de utilería.

Son decenas de miles quienes han saltado las vallas de la contención policial para expresar su sensibilidad ambiental contra el despojo del capital en HidroAysén y en otros territorios. Cada vez más, las preguntas comportan las respuestas adecuadas. ¿El problema es HidroAysén solamente o para qué, para quiénes y de qué modo se resuelve el problema energético en Chile? ¿Para las grandes empresas mineras cuyas ganancias se convierten en activos financieros e instrumentos bursátiles, o para el bienestar de la gente? Si es mucho más barato ponerse de acuerdo con Argentina o Bolivia, y solucionar el déficit de energía en Chile, ¿Por qué ahora, justo ahora, se volvieron nacionalistas de golpe los dueños del paisito y la cuestión tiene necesariamente que ceñirse a los intereses de una transnacional española (Endesa) y el grupo Matte? ¿No estará ocurriendo que de las decenas de miles que protestan, un buen segmento ya descubrió que tras el tema energético no sólo hay pérdida de naturaleza, sino también y sobre todo, intereses corporativos, negocio, lucro puro y duro, engaño, colusión entre el Estado, sus administradores, los de antes y el gran empresariado, valga la redundancia? ¿Y el reloj no estará indicando que también la lucha contra la privatización y el monopolio escandalosa de la venta de semillas de verduras y frutas por la norteamericana Monsanto –donde también conviven capitales nativos, muy familiarizados con La Moneda- debe ser materia de demanda masiva, aliada al campesinado que resultará más empobrecido de lo que ya está, y a la comunidad toda y los trabajadores, tratándose de un asunto alimentario trascendental? ¿O es que esa lucha está prohibida por arriba porque fue aprobada por ambas formaciones políticas en el Legislativo?

2. Mientras se mueren los comuneros mapuche en huelga de hambre y medio mundo clama por su libertad; mientras los estudiantes, escolares y universitarios, derrumban al que fuera pre candicadato para la sucesión de Piñera, el angustiado Joaquín Lavín, y luchan con movimiento e ideas claras para recuperar la Educación Pública, pese a las amenazas del gobierno y las palizas uniformadas; mientras los mineros subcontratistas del yacimiento estatal El Teniente obstruyen carreteras; ha ocurrido una tragedia más. El joven libertario Luciano Pitronello de 22 años, en la madrugada del miércoles 1 de junio en Santiago resultó mutilado y ciego luego de que le estallara un artefacto explosivo artesanal cuyo objetivo original era una sucursal bancaria vacía, un símbolo más de la sobreexplotación y la usura. ¿Qué haremos con este dolor? Es cierto que si hay desesperación sólo resta la justiciera voluntad. Pero la voluntad sin pueblo es sólo testimonio incomprensible, impotencia errática, acto aplaudido en secreto o sin enfado por los enemigos de los intereses profundos de las grandes mayorías explotadas y expoliadas, usadas y abusadas. ¿Hasta cuándo tendremos que pedir piedad para los justos? ¿Cuántos jóvenes rebeldes y preciosos más se inmolarán con razones morales implacables y ningún sentido de las formas de lucha de acuerdo a las relaciones de fuerzas realmente existentes? Luciano, en tu corazón cabe el mundo. ¿Pero qué ruina ideológica o perversa y franca instrumentalización por enemigos encubiertos causaron un nuevo y terrible episodio? Existe un video casero que captó a Luciano Pitronello envuelto en llamas. Resulta insoportable verlo. Podemos acusar de este crimen al capitalismo. Sin embargo, no hay justificación política que pague el riesgo y la improvisación de un gesto registrado apenas en las páginas rojas de los periódicos. Y además, utilizado por el poder para emprenderla con más palo y duro sobre la disidencia política que cada día aumenta en Chile. Se puede amar la concepción existencial de la libertad del anarquismo. Se puede pensar con sinceridad en una sociedad de iguales y libres donde el Estado sea parte de la prehistoria humana. Se puede luchar hasta la muerte por ello. Pero no es admisible ética y políticamente que la pura acción individual y sin contexto sea la manera más eficaz para estar un paso más cerca de una sociedad nueva. La historia del movimiento real de los pueblos que alcanzan la victoria es concluyente al respecto. ¿Hasta cuándo tendremos que pedir piedad para los justos?

3. Las formas de lucha que asumen los intereses hondos de los trabajadores y el pueblo están atadas al estadio de la lucha de clases, a la estatura real de la hegemonía o no de las grandes mayorías respecto de los grandes capitales y el imperialismo, a las correlaciones de fuerzas nacionales, regionales e internacionales. Para el pueblo trabajador y sus alrededores, para la humanidad y su sobrevivencia, la doctrina es el socialismo –no el de manuales dañinos, rígidos, antidialécticos e idealistas en su peor sentido-. El proyecto estratégico es la confección colectiva de su trayecto complejo; y el programa es progresivo y está condicionado a la correlación de fuerzas reales. Es decir, siempre es táctico en un largo principio. Como en Chile no existe guerrilla ni ejército popular beligerante, con territorios liberados y tropas a granel, la lucha y su proyecto determinado históricamente deben sustentarse sobre la organización y expresiones políticas y sociales de la mayoría activa. Allí se encuentra la retaguardia y los materiales nodales de su potencial vanguardia. Asimismo, la lucha y el proyecto deben ofrecerse por abajo y por arriba. En la actualidad, ante el desprestigio creciente de los grupos de interés y administradores funcionales al capitalismo denominados partidos políticos tradicionales, se abre una posibilidad política para los más que también debe jugarse en el terreno electoral. Siempre subordinada la forma de lucha electoral a la liberación de las fuerzas sociales que determinarán el curso de la historia. Y el socialismo no es un modo de producción. Es un período transicional. Es decir, ante la contradicción esencial del capitalismo sintetizada en la apropiación privada del excedente socialmente producido; se trata de que todo el proceso de producción y distribución de ese excedente socialmente producido –tanto de mercancías, como de servicios (o forma de mercancía inmaterial)- esté bajo control, administración y subordinación política de los trabajadores y el pueblo. Naturalmente, sobre estas nuevas relaciones sociales de producción se formarán las propias condiciones de una sociedad fundada en la libertad y la igualdad, el desarrollo creativo en todos los ámbitos de la humanidad y la construcción de una nueva civilización. Pero lo anterior es un punto de llegada, no de partida. Y no hay atajos.

De nuevo la unidad política de todos quienes buscan la edificación de una sociedad cuya dirección irreductible sea la socialización de la riqueza, la gobernabilidad y seguridad genuinas que ofrece la destrucción de las desigualdades, está a la orden del día. Es verdad que Cristina Fernández de Argentina, Evo Morales de Bolivia y ahora Ollanta Humala de Perú no son Salvador Allende de 1970. El pueblo chileno, Latinoamérica y el mundo tampoco son los mismos. Pero lo cierto es que si las candidaturas electorales en todos sus niveles, sometidas a la evaluación e intereses del propio pueblo, logran su expresión en el mediano plazo, existe la oportunidad de terciar frente al duopolio político sin crédito popular en el país. Y ya no sólo para aprovechar la vitrina mediática. La emancipación social es un camino pedregoso, amargo y también feliz. Y hoy es de carácter regional y mundial. Las condiciones de la lucha, las posibilidades de ser gobierno y hegemonía basada en el movimiento popular organizado, tiene de voluntad política, convicción de poder y de condicionamientos históricos que no guardan relación alguna con el maximalismo ideológico, sino más bien y sobre todo con el más riguroso análisis concreto de la realidad concreta. El enemigo principal es el imperialismo y el límite de un nuevo bloque unitario, popular, transformador, combinado, audaz e inteligente, es sólo la clase gran propietaria o la burguesía. No de otra manera puede entenderse hoy la independencia política de la clase trabajadora y la construcción de mayorías.

Si existe otra alternativa, favor dar aviso al pueblo trabajador.

9 de junio de 2011


viernes, 3 de junio de 2011

Estudiantes de Chile: “Estamos en condiciones de producir un gran paro nacional”


  • Entrevista con Eduardo Salazar, Presidente de los Estudiantes de la UTEM y vocero de la Confech

Por Andrés Figueroa Cornejo

Las movilizaciones estudiantiles de las últimas semanas por la recuperación de la educación pública en Chile han tenido su línea más luchadora y adelantada en los estudiantes de la Universidad Tecnológica Metropolitana, Utem. Y el presidente de la Federación de la Utem es Eduardo Salazar, un joven de 27 años, que cursa 4º año de Trabajo Social. Luego de haber estado junto a un equipo de compañeros preparando un documento para la comunidad universitaria hasta las 06.00 hrs. de la mañana, atiende esta entrevista.

Eduardo habla rápido, pero es riguroso, estricto y cuidadoso en sus palabras. El líder universitario no parece cansado y se da el trabajo de conversar y resolver dudas y entuertos estudiante por estudiante.

-¿Cuáles son las razones profundas de la movilización universitaria y escolar?

“Existe una crisis integral asociada a la excelencia educativa que se imparte. Pasa en el sistema escolar y universitario. Y en la educación superior, se sufre hasta en la privada. Existe una relación inversamente proporcional entre el acceso a la enseñanza y su excelencia educativa. Además influye la preexistencia de movilizaciones anteriores. La crisis de la educación ya es un lugar común para todos los chilenos. Por eso, aunque criminalicen nuestro movimiento, siguen sumándose estudiantes y se gana la simpatía de la opinión pública. Estamos en condiciones de producir un gran paro y movilización nacional. De aquí a dos semanas más deberíamos estar en medio de un paro generalizado, convocado por la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech).”

-¿Qué papel juegan en la Confech?

“Formamos parte de la mesa ejecutiva de la Confech, donde se encuentran los voceros de los estudiantes del país.”

-¿Cómo te explicas las multitudinarias movilizaciones que han llevado adelante?

“Estamos frente a una nueva generación que se ha desprendido de los traumas de la caída del muro de Berlín. Nosotros estamos formados en una sociedad distinta, donde de nuevo los derechos ciudadanos son fundamentales. El Estado debe garantizar el desarrollo de la sociedad, y en ese sentido las generaciones actuales están protagonizando una reconquista, una recuperación de los derechos perdidos. Y creo que, paulatinamente, en la medida que se establezcan relaciones más fuertes con los movimientos sociales, con los trabajadores, se irán transversalizando las luchas. Ya el 2010, los estudiantes solidarizaron, como no se hacía desde hace muchas décadas, con el movimiento mapuche. Eso marcó un hito contra cierto gremialismo y corporativismo de los universitarios. Hoy se trata también del tema ambiental.”

-¿Y por qué no los acompañan los trabajadores masivamente, considerando que la educación es un tema país?

“Muchas generaciones de trabajadores están ligadas a sus propias lógicas y métodos. Y más se agrava con la reducción dramática de la sindicalización (12 %). Cuando el presidente de la CUT, Arturo Martínez, dice que se alcanzará un crecimiento económico de un 6 %, entonces puede decidir no movilizarse porque cree que esos números “chorrearán” a los trabajadores. Por eso el sindicalismo también tiene que renovarse en todo sentido.”

EL ESTADO DEL ARTE

-¿Cuál es la radiografía actual de la educación pública?

“Lo que queda de educación pública en la educación superior está financiada por el Estado apenas en un 14 %. Nosotros planteamos que, a prueba de la propia realidad, ya no existe educación pública universitaria. Legalmente son públicas, pero realmente son privadas. Y ello bajo la lógica del autofinanciamiento de las instituciones. Salvo un pequeño centro de formación técnica (CFT) que está en la comuna de Lota. El sistema de educación en su conjunto está privatizado. Y no sólo eso. La dinámica que marca las pautas de la enseñanza es la competencia entre universidades privadas y las llamadas estatales. Y las privadas por ley son mucho más empresariales. Desvían recursos a través de inmobiliarias con el fin de evitar infringir la ley que no les permite tener fines de lucro. Por eso las instituciones públicas han debido subir sus aranceles. Tiene que haber una inversión de proporciones más que sustantivas para la denominada educación pública. Esa es la reivindicación coyuntural central.”

-Más allá del tema económico, ¿Qué ocurre con un proyecto de universidad propio?

“El gobierno tiene un alto sentido de oportunidad. A toda situación desfavorable le saca provecho. Todavía no es adecuado que hoy planteemos el rol del Estado en cuanto a su dirección estratégica sin haber creado las condiciones suficientes para contar con un proyecto de desarrollo acabado. Ello significa crear puntos de encuentro entre las comunidades estudiantiles –estudiantes, funcionarios y académicos-, para arribar democráticamente a una posición homogénea desde la propia autonomía de las instituciones universitarias. Por eso creemos que la democratización de las universidades es otro aspecto fundamental en el corto plazo. Debemos sacar ventaja de la autonomía que ofrece la legalidad y que trasciende los gobiernos de turno.”

-El gobierno y los poderes los acusan de “corporativistas”, de pelear sólo por beneficios mezquinos. Ellos plantean que en los Centros de Formación Técnica y los Institutos Profesionales se encuentran los jóvenes más pobres del sistema y que, por tanto, a ellos hay que privilegiar.

“Siempre los gobiernos hacen lo mismo con nosotros. Sobre los Centros de Formación Técnica (CFT) y los Institutos Profesionales (IP) –entidades subalternas en la estructura de la enseñanza superior- creemos que el Estado debería asumir una posición consecuente. Legalmente, las universidades del Estado tienen prohibido que impartan carreras profesionales y técnicas. No existe, como en las universidades privadas, un modelo de continuidades de estudio donde se mezclan técnicos con universitarios (licenciados). Entonces, como Utem, nosotros decimos que se nos permita impartir esas carreras para poder tener un horizonte de desarrollo que también contemple esas materias. Eso tiene que ver con un proyecto integral. Además los CFT y los IP son privados; los empresarios toman decisiones educacionales en asuntos que no son de su competencia y con el único afán de enriquecerse. Al respecto, estimamos que existe un plan a largo plazo del gobierno que está asociado a cuestionar falsamente a las instituciones universitarias, como la nuestra, poniendo en riesgo su acreditación, y crear un nuevo paradigma de acreditación con estándares que imponga que las universidades sean sólo para los sectores más acomodados de la sociedad. De eso de trata la iniciativa del ministro Joaquín Lavín y su Acreditación 2.0. Ella faculta el envío de estudiantes nacionales al extranjero, a Europa y Estados Unidos, extremando las medidas de exigencia. De este modo, las 61 universidades y de las 176 instituciones de educación superior que hay en Chile, se reducirán. Muchas terminarán cerrándose.”

-¿Por qué?

“Porque en el país somos un millón de estudiantes en la educación superior y el sistema precisa estrechar el número de entidades para que siga siendo negocio la enseñanza. Es decir, imponer mayor concentración y elitismo.”

LA POLÍTICA

-Muchas federaciones estudiantiles están bajo la dirección de militantes de la Concertación o filo Concertación, ¿Qué buscan?

“La Concertación quiere botar a Joaquín Lavín, pero más allá de ese objetivo –que se justifica por su proyecto ideológico asociado al Opus Dei y a volver a la educación una mercancía por completo-, nosotros luchamos por transformaciones sistémicas y estructurales.”

LA UTEM

-¿Cuáles son las características particulares de la Utem?

“Aquí respondemos a un momento de reconstrucción del movimiento estudiantil de la Utem que viene de 2007, cuando los movimientos de base de la Universidad derrocamos a un tipo de Federación que funcionaba sobre lógicas verticales y que lo único que hacía era utilizar las asambleas estudiantiles para poder servirse de ellas. Además, esa dirección estudiantil se robaba hasta los dineros. Y me refiero a gente de la Concertación y la Surda. Entonces se vive un proceso donde se desborda la “institucionalidad”, y nos autoorganizados a través de un pleno de presidentes de carrera más horizontal. Luego fuimos a las elecciones, juntando dinero con trabajo, y le ganamos a la Concertación y a la Surda. Nuestra consigna estaba ligada a la creación de un proyecto capaz de trascender los muros de la Utem; integrando la justicia social, la generación de vínculos con sectores populares; y producir crítica y espacios de discusión dentro de la Universidad.”

-En el último tiempo han realizado las medidas más audaces…

“Salimos a la calle el 1º de junio con más de dos mil personas. Somos la única casa de estudios que está saliendo con esa cantidad de gente. Y también estamos cuestionando el sistema educativo en su conjunto, interpelando directamente al ministro de Educación, Joaquín Lavín.”

-¿Cuáles son las peculiaridades de la Utem, qué los distingue?

“Los estudiantes de la Utem siempre se han caracterizado por provenir de los territorios económicos más empobrecidos. Ello condiciona el sentido de pertenencia con la Universidad: aquí no existe gente que se retira de las carreras, simplemente porque no tenemos posibilidades de ser profesionales en otra parte. Lo mismo ocurre en universidades regionales, como la Arturo Prat, la de Los Lagos, y otras muchas. Por nuestra situación de clase, en la Utem hay estudiantes muy creativos. Por ejemplo, quienes estudian Ingeniería Comercial, sino tienen dinero, venden sándwiches. En la Universidad Católica eso es imposible. Aquí los muchachos tienen un sentido superior de adaptabilidad frente a escenarios adversos, más capacidad de resiliencia, de cohesión. Ello provoca mayor unidad a la hora de organizarse y pelear. Por eso podemos denunciar en sus narices al ministro, a Televisión Nacional de Chile, manifestarnos numerosamente, etc.”

-¿Y económicamente cómo se encuentra la Utem?

“Como también estamos afectos a la crisis de la educación, se produce mucha rabia colectiva. Nosotros recibimos apenas el 5 % del financiamiento estatal. Es el más bajo junto con la Universidad de Valparaíso. Entonces observamos que el gobierno se ha desentendido de su responsabilidad con nosotros. El mismo gobierno que dice, cínicamente, que tenemos crisis financiera. Las contradicciones del sistema educativo se vuelven mucho más evidentes en la Utem.”

-Pero existe una crisis financiera real en la Utem…

“En la Universidad estuvo de rector 10 años Miguel Avendaño, quien abrió sin criterio carreras como Criminalística; generó empresas privadas vinculadas a la Institución cuyo 98 % de sus activos pertenecían a privados y sólo un 2 % iba a parar a la Utem. Y las carreras se impartían aquí, se daban títulos de la Utem, se hacía publicidad con la Utem. ¡Y esto es un fenómeno que la ley ampara! De hecho, junto con el rector, desaparecieron 22 mil millones de pesos (US$ 47 millones de dólares). Y ahora Miguel Avendaño es accionista de la Universidad Bolivariana, donde también está haciendo de las suyas. Él juega con las familias más empobrecidas de este país.”

Junio 3 de 2011


Chile: “Carlitos Marx, Rebelde”


Andrés Figueroa Cornejo

El jueves 2 de junio, a las 19:30 hrs. en la sede de la CUT, Alameda 1346, el historiador Gabriel Salazar, el economista Claudio Lara y el dirigente sindical Manuel Sandoval presentarán al público general la última producción de Miguel Silva (o Michael Stanton), “Carlitos Marx, Rebelde”.

El inglés, chilenizado desde 1984, cuenta entre sus principales obras “Los Cordones Industriales y el Socialismo desde Abajo” (1997); “Redescubriendo a Lenín” (1998); y “Los partidos, los sindicatos y Clotario Blest: La CUT del 53’” (2000).

Miguel Silva se hizo de las armas de la crítica marxista desde la lucha, el estudio autodidacta “y prestando oído”. A sus 60 años, recuerda que comenzó a militar políticamente en Inglaterra a los 18 años. Estudió Informática, Sociología y Filosofía. Apoyó la resistencia chilena en el Reino Unido luego del golpe de Estado de 1973 y vino a Chile para quedarse. Su último libro es totalmente autogestionado.

-¿Por qué el libro?

“Porque tenía en mi sangre desde hace muchos años la idea de responder algunas preguntas propias. Esto fue provocado por una de las famosas charlas del académico Carlos Pérez Soto (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=104944) donde no pude responder algunas críticas que tenía en ese momento. Entonces estuve un par de años escribiendo una respuesta. El texto es el resultado.”

-¿Cuál es el aporte que buscas hacer?

“Si uno lee el Manifiesto Comunista y no tiene idea qué está haciendo Carlitos en esa época, algunas de las cosas que allí aparecen pueden resultar falsas. Por ejemplo, que el patrón siempre paga lo mismo y lo mínimo. No es cierto hoy. Que siempre los sectores medios se mueven hacia abajo. Pero no siempre es verdad. Entonces, el problema es que existen muchísimos jóvenes que no entienden el Manifiesto Comunista porque no describe su realidad. Ahora bien, Carlitos trabajó sobre un capitalismo de hace más de 150 años atrás, pero logró muy bien comprender cómo funciona la maquina del capitalismo, el sistema en sí. Nadie podría decir que eso es poca cosa. Entonces, sobre sus ideas centrales es posible trabajar respecto de la nueva identidad del movimiento popular que mañana creará un futuro otro.”

-¿Y para qué es el libro?

“Nosotros portamos la fuerza de trabajo que es nuestra propia creatividad. Pero no sólo es algo que se explota en la producción y la distribución, sino que se trata de nosotros mismos. Cuando alguien te compra a través de un sueldo, no sólo hay plusvalor y abuso de tu creatividad: también hay una extraordinaria falta de respeto de tu persona. Y esto último cae bien en el sentido común del chileno. En este momento, en este país, en este año y a esta hora, esa idea tiene fuerza. La gente siente con certeza que le están ‘sacando la cresta’ y faltándole el respeto. Esa es la indignación que se puede palpar en las distintas luchas actuales.”

-Tú hablas de identidad…

“Es preciso crear una identidad del movimiento de bases. Por ejemplo, el movimiento ecologista sería mejor si integrara la idea de que están faltándonos el respeto. Y esto no es un análisis de carácter económico, sino que fundamentalmente subjetivo. Es decir, nadie tiene derecho a usarnos y abusarnos así. Es parte de la misma cosa la falta de respeto personal y la explotación. En el caso del megaproyecto de HidroAysén, Endesa España y el grupo Matte explotarán recursos y belleza, y ganarán dinero. El capital destruye y explota.”

-¿A quién está dedicado el texto?

“Un libro como el que escribí debe cumplir los siguientes objetivos: ser barato (vale $ 2 mil pesos, US$ 4 dólares); breve; y emplear un lenguaje de preguntas y respuestas muy claras y simples. Yo no estimo que las ideas fundamentales de Carlitos Marx sean difíciles de entender si se explican bien. Hay que escribir las ideas de Marx para que sean escuchadas por muchas personas. Todo depende de cómo se formulan las preguntas. Y hay que responder con sencillez, sin complicarse la vida. Pero ello no encubre un desprecio por la academia.”

-¿Y cómo se produce la famosa “toma de conciencia” de los trabajadores y el pueblo?

“La conciencia histórica del pueblo trabajador es un proceso que se construye y se destruye. Lo cierto es que la forma en que se organiza un trabajador depende de la situación. ¿Cómo entonces? Hace un par de meses yo esta mirando los sucesos de El Cairo y había una mezcla de jóvenes, viejos, trabajadores, sectores medios, estudiantes. Parte de ese proceso fue la reconstrucción de sindicatos independientes que cobraron tanta fuerza que lograron construir formaciones sindicales nuevas y superar las que existían. Entonces a veces, la recreación de una nueva clase trabajadora no proviene necesariamente del movimiento clasista. Aquí mismo en Chile, el movimiento ambientalista puede provocar algunos cambios en la propia clase trabajadora organizada. Tal vez indirectamente. La indignación explícita de la población respecto de un tema en particular podría ampliarse hacia otros sectores, incluso a otros sectores más estratégicos, como los trabajadores. Porque no es cierto que el movimiento de los trabajadores avanza en una línea recta. Nunca ha sido así. Pero para realizar un análisis concreto de la realidad misma hay que ser tan concreto como lo fue el ‘Pelado’ Lenin. Lamentablemente en Chile, por parte de la izquierda, existe una tendencia a inventar la realidad, de imponer la ideología sobre el movimiento real. Por ejemplo, el movimiento ambientalista con la reconstrucción del movimiento de los trabajadores sí están vinculados, pero no se piensa de esa forma. Aquí se cierran las puertas. La izquierda se pregunta ¿qué tiene que ver el ambientalismo con la lucha de los trabajadores?”

-¿Por qué se produce esa separación?

“Es parte de la estrategia de la dominación capitalista. Porque cuando se rompen las barreras, la situación se pone muy explosiva. Hay que disolver esas disociaciones funcionales al actual estado de cosas. ¿Por qué una pobladora no puede apoyar a un estudiante?”

-Hoy mismo, decenas de estudiantes universitarios de la Universidad Tecnológica Metropolitana intentaron tomarse el Ministerio de Educación por la recuperación de la enseñanza pública, pero fueron duramente reprimidos por la policía. Dos de los comuneros en huelga de hambre después de casi 80 días, están a punto de morir, ¿Cómo se ligan las luchas mapuche, ambientalistas, la de los estudiantes por la recuperación de la educación pública, que son las formas más explícitas que está expresando el movimiento real?

“El sistema explota a la fuerza de trabajo y maltrata su personalidad misma. Lo mismo hace con los recursos naturales y las culturas originarias. A ese conjunto lo usa como mercancía. Esa en la unidad. La apropiación privada del excedente, la riqueza natural y la propia cultura a su conveniencia de todo aquello socialmente producido ampliamente es el aspecto central. Y, en el plano subjetivo, aquí podemos ver cómo funciona el orgullo entre los estudiantes y el pueblo mapuche. El capitalismo no hace diferencias. Nosotros, la izquierda, por nuestras insuficiencias, las hacemos.”

-¿Qué es el socialismo, entonces?

“El socialismo es el control de una sociedad por la propia gente que vive en ella. Y esto no se puede hacer sin el control de la producción. Por eso el movimiento de los trabajadores es medular. Y los profesionales sólo son trabajadores más calificados. Ellos también de manera obvia deben integrar el nuevo país. Ahora bien, la Unión Soviética, dentro de esta concepción, no era un país socialista. Ello también ha provocado un desprestigio de la palabra socialista, porque muchos de los que se definen así, no piensan en el socialismo, no creen que la gente común y corriente debe dirigir colectivamente su propio destino. No lo hacen porque no creen en el pueblo trabajador y porque tiene intereses contrarios a ese mismo pueblo trabajador.”

¿Por qué el título “Carlos Marx, Rebelde”?

“Porque Carlitos era amigo del trago, era hiperquinético, tenía problemas graves de salud, y a pesar de todos estos inconvenientes y más, logró pasar su vida como un porfiado rebelde. Como Einstein, que jamás aceptó nada por costumbre y se pasó la vida cuestionando las “certezas” de la ciencia. Y no le puse “Carlos Marx, Revolucionario”, porque mucha gente no entendería de qué se trata ser “revolucionario”, pero todos tienen una noción general de lo que es un rebelde. El objetivo de mi libro es emplear un lenguaje útil y comprensible para la gente. La idea es aclarar y no confundir.”

Mayo 31 de 2011


A fines de mayo, Chile es un bote frágil

Andrés Figueroa Cornejo

1. “Estamos contra los proyectos gubernamentales del ministro Joaquín Lavín, que no responden al bien de la educación pública, fuerte, gratuita y estatal. De hecho, lo que pretende es privatizar lo que resta de enseñanza pública”, explica el presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM), Eduardo Salazar, en las puertas del Ministerio de Educación, rodeado de millares de estudiantes universitarios y escolares, estos últimos, agrupados en la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios.

Eduardo Salazar agrega que “Lavín aquí tiene intereses creados con el Banco del Desarrollo, con la Universidad del Desarrollo (privada) y con el Opus Dei. Él está inhabilitado para conducir las políticas educativas del país” y es claro cuando dice que “el movimiento estudiantil debe dar un salto cualitativo hasta terminar por cuestionar todo el sistema de enseñanza, integralmente. Las demandas tienen que ser políticas: el Estado debe hacerse cargo del financiamiento de las universidades tradicionales, aumentando los aportes directos, y convirtiéndolas en casas de estudio al servicio del desarrollo del país, lejos del lucro. No es posible que el Estado entregue un bono a los estudiantes con el fin de que el marketing gobierne la enseñanza. Trabajadores, académicos, funcionarios y estudiantes debemos detener el saqueo de la educación”.

El jueves 26 de mayo, alrededor del mediodía, tanto en la Plaza Italia, como frente al Ministerio de Educación, y después todos juntos, los sujetos de la enseñanza universitaria organizada en la Confederación de Estudiantes de Chile (CONFECH) y la ACES, realizaron una poderosa protesta contra las medidas privatizadoras del gobierno de Sebastián Piñera anunciadas en la cuenta política del pasado 21 de mayo en el Congreso Nacional.

Chile es vanguardia en educación privada en todos sus niveles. Mientras Finlandia se ha convertido en el modelo de país que en el plano educacional, tiene, acaso, la mejor enseñanza del planeta, allí la educación de propiedad privada no representa más de un 4 %, y el gasto estatal para el área corresponde a un 7 % de su Producto Interno Bruto. En Chile, por el contrario, la educación de propiedad privada y privada subvencionada ya alcanza más de la mitad del sistema escolar (y continúa su crecimiento), y el Fisco sólo invierte en ella un 3,1 % % del PIB. La historia se remonta a los años negros de la dictadura, donde la educación escolar y universitaria comenzó a ser objeto de una brusca privatización. Ello continuó consolidándose de forma dramática durante los gobiernos de la Concertación. Al respecto, la derecha tradicional en el Ejecutivo sólo está dando las puntadas finales a una de las enseñanzas más fragmentada, desigual, fundada en el lucro, falta de excelencia y excluyente del planeta. En resumen, el área que antes fuera un derecho social inalienable, en la actualidad sucumbe ante la capacidad de pago de las familias al interior de un sistema general premeditadamente desregulado.

Rodrigo Cornejo, profesional de la psicología educacional y miembro del Observatorio Chileno de Políticas Educativas (OPECH), indica que tanto Piñera, como el ministro de Educación, Joaquín Lavín representan “Pura continuidad respecto de la Concertación. Los acuerdos estratégicos y por arriba ya se hicieron el 2007. Por tanto, se mantienen las políticas de privatización. Continuará la tendencia a la mercantilización de la enseñanza.”

Pero los jóvenes ya comienzan a luchar nuevamente por la recuperación de la educación pública. Durante la manifestación del 26 de mayo, sobre todo los estudiantes de la UTEM (acaso la universidad pública cuya composición social es la más empobrecida del modelo total), ofrecieron muestras de audacia ante la horda de carabineros que tapizaba el centro de Santiago. Sólo el día anterior, mil de ellos había protestado en las instalaciones de Televisión Nacional de Chile debido a la proyección de un programa que mostraba a una UTEM devastada con el evidente objetivo de preparar las condiciones para su eventual privatización.

2. La Asociación Nacional de Funcionarios/as del Servicio Nacional de la Mujer criticó duramente el proyecto de postnatal del gobierno que todavía se mantiene en trámite legislativo. La iniciativa de Piñera es una de sus medidas “estrella”; una de las pocas que ha tenido éxito mediático mediante la imposición de verdades parciales. El gremio de los y las trabajadoras del SERNAM afirman que “el fuero maternal de dos años, desde el inicio del embarazo hasta un año después de finalizado el postnatal, se reduce en seis semanas y las trabajadoras tendrán fuero -en caso de contrato a plazo fijo- sólo hasta que el contrato termine, sin necesidad de desafuero judicial. Miles de mujeres que trabajan como temporeras, en faenas o en el servicio público quedarán sin protección estando embarazadas o con hijas/os recién nacidas/os.” Asimismo la organización informa que “el sector público es uno de los sectores altamente feminizados, donde el 60% está a contrata (plazo fijo). Con el nuevo proyecto, el 31 de diciembre de cada año podrán ser despedidas las funcionarias públicas que estén embarazadas o con hijos/as recién nacidas/os”, y añade el gremio que “es un proyecto que enjuicia a las mujeres a la hora de cuidar a su hija/o enfermo, poniéndole castigos y trabas para que desestime la posibilidad de tomar licencia. Se pone en tela de juicio el criterio médico y coloca actores como el Ministro de Hacienda a validar el derecho a una licencia. Hay un supuesto aumento de cobertura, lo cual es una falacia porque genera falsas expectativas para las mujeres más pobres del país, ya que establece requisitos como es el de pertenencia a hogares del 20% más pobre, promediando su ingreso en los últimos 24 meses, lo que desfigura el derecho de la trabajadora, no asegurando el derecho al trabajo, sólo se entregará un subsidio que ni siquiera podrá garantizar su subsistencia”.

En este sentido, la ex Directora del Trabajo, María Ester Feres, ya había señalado que el publicitado proyecto postnatal de Piñera “es aplaudida por el empresariado porque está ligada a su necesidad de aminorar sus costos laborales en relación a la contratación y el empleo, y a la imposición de aún más flexibilidad laboral.”

3. En tanto, las movilizaciones ambientales contra la construcción de la represa HidroAysén en la Patagonia, propiedad de los capitales españoles de Endesa y los criollos de Colbún tendrán un nuevo episodio el próximo sábado 28 de mayo en Santiago. El megaproyecto, iniciado en el gobierno del “socialista” Ricardo Lagos, desestima cualquier otra fuente de producción energética limpia, es parte de la disputa internacional sobre el despojo de las aguas, y sus beneficios irán a parar al gran empresariado transnacional y nativo. Por eso no resulta extraño que la Primera Dama de la Nación, Cecilia Morel, haya recibido de Endesa – España un millón de euros días antes de la votación del proyecto para su Fundación Integra. Ni que el cuñado de Morel trabaje en Colbún, ni que su hermano sea director suplente de HidroAysén.

Peculiar, eso sí, ha significado que el New York Times publique en una de las columnas editoriales que “sacrificar la Patagonia para conseguir energía podría ser un error irreparable”, refiriéndose a que su ejecución sería “la mayor tala indiscriminada sobre el planeta”. Otro misterio sin resolver aún.

Las macizas manifestaciones, sin embargo, se han visto empañadas gravemente por la actuación del coordinador de la ONG Acción Ecológica, Luis Mariano Rendón, quien el 23 de mayo interpuso una querella criminal contra quienes resulten responsables de la agresión al Suboficial Mayor Mauricio Muñoz, ante el 8º Juzgado de Garantía de Santiago, hecho acaecido en la marcha del pasado 20 de mayo. Más allá de la justeza de las protestas y el protagonismo a la velocidad del rayo obtenido por su gran sentido de la oportunidad, Luis Mariano Rendón, no ha abierto la boca ante la violencia policial reiterada, masiva, usual, desproporcionada, con uso de lacrimógenas a quemarropa, perdigones, y hasta perros amaestrados contra las manifestaciones de cualquier naturaleza que expresen alguna disidencia ante los mandatos de La Moneda. En una carta pública dirigida a Rendón, el comentarista Ariel Zúñiga Núñez expresa a nombre de muchos que Me parece ofensivo, amén de falso, que llames violentistas e infiltrados a un número importante de asistentes. Me parece autoritario y arbitrario que cambies la fecha y la hora de la manifestación de modo inconsulto, motivado en tu premisa falsa y ofensiva consignada arriba. Me parece torpe, por decir lo menos, que encuentres un modo de quitarle el tiraje a la chimenea. No sé a qué te refieres con “un nuevo pacto con Carabineros”. La verdad Luis Mariano es que nadie te pidió que le pidieras permiso al profesor para marchar ordenadamente en el gimnasio, nadie. Tampoco alguien te ungió como representante de algo, salvo de tu ONG, como para que te sientas autorizado a hablar por tantas voces y corazones. Demasiado conservador tu progresismo, conformista tu incorformismo, complaciente tu protesta, autoritaria tu democracia, elitista tu ciudadanismo, obsecuente tu resistencia, acomodaticia tu figuración, oportunista. Violento es tu pacifismo y exasperantemente dogmática y formalista la nueva forma de hacer política que practicas”.


4. En tanto, la Concertación se desangra a la espera de Bachelet; los mineros subcontratados de la minera cuprífera de El Teniente (CODELCO, Rancagua) se mantienen en huelga indefinida hasta que no se les pague un bono correspondiente al 15 % del que se les paga a los trabajadores de planta; el retailer acumula ganancias extraordinarias a costa del sobreendeudamiento de los asalariados; y la política de desaceleración de la economía china para evitar la inflación ha reducido la compra de cobre chileno casi en un 30 % respecto de los 4 primeros meses de 2010. Como China es el principal importador de metal rojo de Chile, y el cobre del país es el pilar del modelo extractivo primario exportador, también cayó fuertemente la moneda nacional en relación al dólar. Cosas de mayo.

Mayo 26 de 2011



viernes, 20 de mayo de 2011

La mala salud proviene de la desigualdad y el pésimo trabajo

“Debemos lealmente declarar que todas aquellas medidas médicas que se tomen sólo podrán rendir un provecho efectivo si se adoptan resoluciones económico-financieras que permitan elevar el standard de vida de nuestros conciudadanos.”

Salvador Allende, 1939

Andrés Figueroa Cornejo

“En materia de epidemiología social y salud, pocas veces se han realizado investigaciones científicas que revelen las relaciones de poder que se expresan entre el capital y el trabajo en el mundo”, dice el médico y académico en Canadá, Carles Muntaner en el auditorio del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, ubicado e la comuna de Estación Central, en Santiago de Chile. Y también dice que “el doctor Salvador Allende, como profesional de la salud se adelantó 70 años a lo que por fin se está difundiendo en medicina social.”

Muntaner y Joan Benach, Director del Grupo de Investigación sobre Desigualdades en Salud y de la Red de Condiciones de Empleo (GREDS-EMCONET) y docente en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, están de paso en el país, presentando su obra de 4 años de concentrada labor, “Empleo, trabajo y desigualdades en salud: una visión global”.

Sólo desde comienzos de los 90 del siglo XX, se inició de manera significativa y rigurosa la investigación respecto de las condiciones de trabajo, su vínculo con la salud y la desigualdad social. Es decir, el análisis de la política económica en pueblos empobrecidos o medio empobrecidos asociados al tema. De todos modos se han quedado muy cortos a la hora de hurgar sobre las causas de las inequidades de clase al respecto.

Muntaner y Benach prepararon su texto como parte de un trabajo para la Comisión sobre Determinantes Sociales de la Salud de la Organización Mundial de la Salud. En él entregan una mirada multidimensional de cómo las condiciones de empleo afectan a las desigualdades de salud de los trabajadores y trabajadoras en todo el planeta.

“El objetivo de estudio” señala Carles Muntaner ante un público de sindicalistas, la Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas, médicos del área social, “es entender las causas y consecuencias de las condiciones de empleo sobre la salud y calidad de vida en contextos económicos y políticos muy distintos, muestra una clasificación de países según su mercado de trabajo, describe situaciones muy diversas del mercado laboral y de los problemas de salud de los trabajadores mediante un amplio número de ‘estudios de caso’ y, entre otros muchos temas, analiza la actual crisis económica, identificando los cambios institucionales y las políticas necesarias para reducir la inequidad en salud”

Los autores aseguran que la mundialización capitalista va de la mano “con el aumento de la desigualdad en aspectos muy diversos: desde el nivel macroeconómico hasta el nivel interpersonal e individual que configura la vida y el trabajo humano. La literatura actual sobre la salud laboral suele centrarse en los factores de riesgo existentes en el lugar de trabajo, un enfoque que es demasiado limitado para entender el papel que juegan los determinantes sociales relacionados con el empleo en la generación de desigualdades de salud”.

LA DESIGUALDAD CRIMINAL

Joan Benach explica que “la desigualdad social afecta de forma dramática la salud y bienestar de niños y adultos. Actualmente mueren cada año en el mundo unos 9 millones de niñas y niños, la mayoría en países pobres. En promedio, la tasa global de mortalidad infantil (los menores de 1 año) es de unas 50 muertes por cada 1.000 niños, pero es de menos de 5 en los países ricos y de más de 150 en los países más pobres. Y ello ocurre debido a causas evitables relacionadas con la falta de agua potable y alimentos. Ahora mismo, una niña nacida en Sierra Leona tiene una probabilidad de vivir 43 años menos que una nacida en Suecia. A nivel global, la esperanza de vida es de 68 años, si bien alcanza los 79 en los países ricos, tan sólo es de 50 en el centro de África, y apenas sobrepasa los 40 años en Zambia o Zimbawe.”

Carles Muntaner indica que “las desigualdades de salud derivadas del empleo están estrechamente vinculadas a otras desigualdades sociales, como la desigualdad de riqueza, de participación política y de educación. Ilustrémoslo con el caso de un determinante social de la salud tan importante como el desempleo que no deja de aumentar (212 millones de personas, 30 % en países subdesarrollados, y 10 % en los desarrollados, según la OIT). Estar desempleado aumenta la probabilidad de padecer enfermedades crónicas, alcoholismo, tabaquismo, depresión, trastornos de ansiedad, y de morir prematuramente. Muchas investigaciones muestran el impacto que la crisis económica está teniendo en la mortalidad por suicidio o abuso de alcohol, pero también el efecto positivo sobre la salud que las políticas que mejoran la calidad del empleo, aumentan la protección social y reducen la desigualdad socioeconómica. Mediante la regulación de las relaciones de empleo, los principales actores políticos pueden no sólo redistribuir recursos que inciden en la estratificación social sino también influir en las experiencias de vida de distintos grupos sociales, en forma, por ejemplo de oportunidades de bienestar, limitación de riesgos susceptibles de provocar enfermedades y acceso a servicios de salud”.

No es extraño que Santiago de Chile sea una de las 10 ciudades del mundo con mayores niveles de estrés, depresión y dolencias psiquiátricas entre sus trabajadores, de acuerdo a las cifras devenidas de las licencias médicas. El consumo de drogas y alcohol es un ámbito de relieves trágicos que también ha aumentado entre las mujeres, junto con su incorporación al mundo del trabajo. Ante la precarización ascendente del empleo; la sobreexplotación; el explosivo subcontratismo o tercerización; la extraordinaria rotación laboral; la ‘flexibilidad’ o ‘adaptabilidad’ en el trabajo; las pésimas relaciones contractuales cuando las hay; el alza constante del costo de la vida; el misérrimo 12 % de sindicalización existente; y el sobreendeudamiento estructural de los asalariados chilenos, dan como resultado una variable de alienación social ligada al terror de perder el empleo que, junto con una organización del trabajo impuesta por el capital de carácter multifragmentado, retardan la reconstrucción del propio movimiento del pueblo trabajador y la lucha por sus intereses históricos.

Benach argumenta que “las condiciones de trabajo inciden directa o indirectamente en la salud de las personas. Las condiciones de empleo, que anteceden a las condiciones de trabajo, pueden afectar a la salud directamente o a través de las condiciones de trabajo. Además, las desigualdades indirectas derivadas de las condiciones de empleo y de trabajo están estrechamente relacionadas con mayores desigualdades de salud en forma de lesiones por accidente laboral, enfermedades crónicas, mala salud y mortalidad. Cada día mueren alrededor de 1.000 trabajadores debido a sus condiciones de trabajo y 5.000 mueren debido a enfermedades relacionadas con el trabajo. Las muertes relacionadas con el trabajo, debidas a los accidentes mortales, distintos tipos de cáncer, enfermedades cardiovasculares y enfermedades transmisibles, se estiman en 2 millones al año”. En este sentido, en Chile mientras felizmente eran rescatados de forma cinematográfica los 33 mineros enterrados vivos en la mina San José, ya casi el mismo número de mineros salvados había muerto en la oscuridad del silencio mediático. Otra vez el asunto es político. Y en este caso, político electoral. No por nada hoy el protagonista accidental del gobierno en el entonces salvataje minero, el biministro Lawrence Golborne de Minería y Energía, es en la actualidad la carta fuerte de Sebastián Piñera para las presidenciales de 2013. Hasta ahora, Golborne versus Bachelet.

“CUANTO PEOR ES LA POSICIÓN SOCIAL, MAYOR ES EL RIESGO DE TENER UN TRABAJO PERJUDICIAL PARA LA SALUD”

“Muchos riesgos para la salud en el trabajo están relacionados con la clase social, el género, la etnia, la edad o el estatus migratorio de los trabajadores”, argumenta Carles Muntaner y sentencia que “cuanto peor es la posición social, mayor es el riesgo de tener un trabajo perjudicial para la salud. Además, los riesgos medioambientales y las conductas de riesgo suelen agravar los efectos negativos de los riesgos laborales”.

Por su parte, Joan Benach dice que “en las dos últimas décadas el empleo informal ha crecido en casi todos los países de renta media y baja. En estos países, entre el 50% y el 75% de los trabajadores tienen un empleo informal. En los países ricos, el empleo informal todavía domina en muchas empresas de producción y distribución de bienes y servicios. El desempleo, el empleo precario y el empleo informal están asociados a la pobreza y a tener indicadores de salud desfavorables.”

-¿Cómo se realiza la clasificación?

“Es difícil distinguir entre pobreza, condiciones de trabajo peligrosas, empleo precario y empleo informal. Se observa un estrecho vínculo entre el empleo informal y el empleo formal, y la incidencia de ambos en las desigualdades de salud. Un gran volumen de empleo informal influye en la regulación de las condiciones de trabajo y reduce el nivel de acatamiento de las normas y leyes destinadas a proteger a los trabajadores. Si bien los países de renta baja no suelen registrar indicadores relativos al mundo del trabajo, puede decirse que existe una clara correlación entre varias características del mercado laboral, como el tamaño del sector informal, el porcentaje de trabajadores pobres, la desigualdad de género, y una población con peor salud.”

LA ESCLAVITUD SUBSISTE

Para colmo, “los niños son uno de los grupos más afectados por las desigualdades globales en el mercado laboral. Más de 300 millones de niños (entre 5 y 17 años) son económicamente activos, más de dos terceras partes son braceros o peones, y bastante más de una tercera parte realiza trabajos peligrosos. El porcentaje de niños incorporados al mercado laboral del grupo de países de renta baja varía mucho: los niveles más altos se encuentran en África subsahariana y en los países asiáticos. En los países ricos, el trabajo infantil, la esclavitud, el tráfico de seres humanos y el trabajo forzado todavía persisten. Entre 12 y 28 millones de personas malviven en todo el mundo realizando un trabajo esclavo, la mayoría en Asia. Al menos 2,4 millones de personas (sobre todo mujeres y niñas) se ven forzadas a trabajar víctimas del tráfico de personas.”

Muntaner acentúa como luchas valiosas en América Latina y el Caribe, las fábricas controladas por obreros en Argentina; el poderío social alcanzado por el Movimiento de los Sin Tierra de Brasil, y las formas de propiedad social existentes en Venezuela.

Los autores de la investigación insistieron en que ella está destinada “a los especialistas de salud pública, desigualdades de salud, y salud laboral, como a los investigadores en ciencias políticas y sociales, y a los activistas y miembros de sindicatos y movimientos sociales y, en general, a aquellos lectores y lectoras interesados sin un conocimiento previo especializado sobre estos temas.”

Asimismo, agradecieron a las de decenas de investigadores, profesionales de salud pública y de salud laboral, así como la colaboración de un elevado número de periodistas, activistas, agentes sociales, y otros miembros de la sociedad civil de todo el mundo.

Los editores de la obra son Joan Benach (Director del Grupo de Investigación sobre Desigualdades en Salud y de la Red de Condiciones de Empleo (GREDS-EMCONET) y profesor en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona), Carles Muntaner (Catedrático de la Bloomberg Faculty of Nursing y de la Dalla Lana School of Public Health, University of Toronto, Canadá), Orielle Solar (Investigadora senior en el Ministerio de Salud de Chile y en la Escuela de Salud Pública, Universidad Mayor, Chile), Vilma Santana (Profesora e investigadora en el Instituto de Saúde Coletiva de la Universidade Federal da Bahia, Brasil y credenciada como Adjunct Faculty Abroad en la University of North Carolina, Estados Unidos), y Michael Quinlan (Profesor en la School of Organisation and Management, University of New South Wales, profesor honorario en el Work and Health Research Team, Faculty of Health Sciences, University of Sydney, Australia y profesor adjunto en la Business School, Middlesex University, Reino Unido).

Mayo 19 de 2011