sábado, 26 de junio de 2010

Chile: Liceo Confederación Suiza movilizado contra expulsión de estudiante

Toma que gatilló dura sanción es por la educación pública y contra alza del pasaje escolar

Por Andrés Figueroa Cornejo

“En la madrugada del 15 de junio, junto a un grupo de estudiantes intentamos tomarnos el liceo –decisión que se había resuelto en asamblea y contaba con el apoyo del Centro de Estudiantes- para protestar por el alza del pasaje escolar y por la desmunicipalización de la educación y el fortalecimiento de la Enseñanza Pública. Entonces el cuidador del establecimiento nos lanzó a los perros. Los carabineros llegaron casi inmediatamente. Me tiraron al suelo y me esposaron, mientras el cuidador me trataba de “delincuente”. Me subieron al retén y cerca de las 5:00 hrs. de la mañana me soltaron.” Así relata Nicolás Pizarro, alumno de segundo medio de Liceo Municipal Confederación Suiza de la comuna de Santiago los sucesos que está empleando la directora del establecimiento, Rosa Lemus Farías, para expulsarlo “ejemplarmente”.

Sin embargo, tanto el Centro de Padres y Apoderados, como el Centro de Estudiantes se oponen absolutamente a la medida. Victoria Cárdenas (4º medio), presidenta de los alumnos, afirma que “en el Confederación Suiza el 80 % de los estudiantes se han tomado el liceo alguna vez. De hecho, el 17 de junio ocupamos el establecimiento en apoyo a Nicolás y por demandas internas. Al otro día nos desalojaron violentamente los carabineros. En la comisaría desnudaron vejatoriamente a los jóvenes menores de edad. Aquí hay una presión concreta en contra nuestra de la Dirección de Educación Municipal, que depende del Ministerio de Educación.”

La comunidad escolar del Confederación Suiza está en pie de guerra, tanto estudiantes, como apoderados. Vergonzosamente, la mayoría de los profesores ha asumido una actitud obsecuente con la medida y con la autoridad, toda vez que los jóvenes han solidarizado con los docentes cada vez que se han movilizado para pedir reajustes salariales. El reprochable silencio de los profesores y del gremio magisterial ha llegado al punto de que docentes que dicen militar en organizaciones de izquierda se han puesto contra los jóvenes y los apoderados, pese a que la lucha de los alumnos colabora estratégicamente con los principios (al menos los vociferados) del Colegio de Profesores.

Tras la represión contra los estudiantes, con la nítida señal de la cartera de Educación -conducida por el delfín político de la derecha histórica, Joaquín Lavín, para las elecciones presidenciales de 2013- de mostrar en los hechos el tipo de trato, represión y criminalización que empleará contra los jóvenes cada vez que se movilicen por el fortalecimiento de la Educación Pública. Al respecto, y ante el extraño inmovilismo y permisividad del gremio profesoral de Chile, el país ostenta de manera creciente la enseñanza escolar y superior más discriminatoria socialmente, desintegrada, fragmentada, desigual y privadatizada del planeta.

De acuerdo a los jóvenes, “la directora está en una posición intransigente. Y nosotros no vamos a permitir que un joven que es conciente de los graves problemas educativos del país sea tratado como un criminal y lo expulsen Aquí las autoridades están apagando el fuego con bencina. Y no tenemos miedo”.


La crisis de la salud en Chile

La privatización a la orden del día


·Cuándo y porqué comenzó la bancarrota de la salubridad pública.

·Qué pito tocan las Isapres y quién gana con las concesiones hospitalarias.

·Cómo la dictadura, la Concertación y Piñera han convertido el derecho a la salud en un negocio privado y antipopular.

Por Andrés Figueroa Cornejo

Entre 1952 y 1981, el sistema nacional de salud contaba con cobertura universal, gratuidad, y era completamente financiado por el Estado. En la madrugada de la década de los 80, en plena dictadura militar y promovido por José Piñera, hermano de Sebastián, Pinochet fragmentó el sistema sanitario, contrajo brutalmente la inversión pública en salud y creo los Institutos de Salud Previsional (Isapres).

DEL ORIGEN DE LA SEGURIDAD SOCIAL A SU DESCALABRO


Después de la Segunda Guerra Mundial se originaron diversos sistemas de salud en todo el planeta con el objetivo de lograr la cohesión social y amortiguar la lucha de clases. En Francia, la Asamblea Consultiva Provisoria estableció el 5 de julio de 1945 que la seguridad social “responde a la preocupación de liberar a los trabajadores de la incertidumbre sobre el mañana (…) que, genera entre ellos, un sentimiento de inferioridad, fundamento de la distinción de clases entre los propietarios, seguros de sí mismos y de su futuro, y los trabajadores, sobre quienes pesa, en todo momento, la amenaza de la miseria”.

El principio escrito de “derecho a la salud para todos” condujo a la creación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1948. Y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) lo ratificó en 1978. Claro está que como una muestra de buenas intenciones únicamente.

Ya en 1883, el canciller alemán Otto von Bismarck, sobre un modo de producción fundado en la industrialización generalizada y por razones militares, inauguró la seguridad social con el fin claro de garantizar obreros y trabajadores sanos para enfrentar las duras condiciones de las labores fabriles y se afectara lo menos posible el rendimiento del trabajo. También para contar con soldados duraderos. Sin embargo, lo que en un principio fue una medida tendiente a disciplinar y asegurar la producción y la ganancia capitalista, luego se constituyó en una conquista de los propios asalariados mediante la lucha social y política.

No obstante, las iniciativas y logros que cimentaron la seguridad social y la salud pública en buena parte de mundo, y, por tanto, las bases del llamado Estado de Bienestar, sufrieron una estratégica involución desde la década de los 80 del siglo XX. Tal es así, que en el informe de 2008 de la OMS se afirma que “las políticas de ajuste estructural -impulsadas por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial- han hecho tambalear seriamente el sistema de salud pública; la brecha entre la oferta de la atención privada y pública se profundizó.” Y añade que “la mercantilización no regulada de los sistemas de salud los hace muy ineficaces y muy caros; acentúa las desigualdades y lleva a una atención de calidad incluso hasta peligrosa”.

Ocurrió que los denominados "25 años dorados” del capitalismo habían llegado a su fin. Una violenta crisis de sobreproducción en los países centrales a principio de los 70 (asociada al precio del petróleo, energía madre de la economía mundial) comenzó a limitar paulatinamente las garantías sociales de los Estados europeos y de Estados Unidos con el objetivo de que el capital recuperara su tasa de ganancia. El mismo fenómeno dio pie a las privatizaciones de los recursos naturales, industria y derechos sociales, como la salud; y a la financiarización mundial. Ahora sólo el que puede pagar tiene la salud asegurada. El mercado sin cotos significa que se prestan los mejores servicios sanitarios al segmento social que pueda costearlo, y el sistema público –con menos recursos y que está obligado a atender a la mayoría de la gente- queda para todos los demás.

LAS ISAPRES


En Chile, un 73 % de de la gente pertenece al Fondo Nacional de Salud (Fonasa), un 17 % a Isapres, y un 10 % a ninguno de los dos. Para Fonasa se descuenta el 7 % del cotizante, por planilla o voluntariamente, y para Isapres, como piso, un 7 %, pero en la realidad, sumando los co pagos, adicionales y otros, la administración privada cobra entre un 10 % a un 14 % del salario.

Según el Doctor en Economía, Camilo Cid, “cuando la contribución (o prima) está restringida a los que tienen recursos para pagarlas y no hay regulaciones del mercado privado (Isapres), se generan incentivos a la selección de riesgos.” Cid afirma que la selección de riesgos es un grave problema en Chile y causa inequidad en el acceso a la salud porque promueve la segmentación de los beneficiarios, atenta contra el principio de solidaridad y es socialmente ineficiente.

Con la selección, los planes que venden las Isapres (seguros privados) ajustan las primas según el costo esperado del individuo, y llegado el momento, el individuo no paga dicha prima y es expulsado de la isapre.

Camilo Cid concluye que está “demostrado que en un mercado competitivo de seguros de salud, sin regulación (como el chileno), las primas asociadas a riesgos serán altas para los adultos mayores, para enfermos, mujeres en edad fértil y familias numerosas, y menos caras para los jóvenes, los solteros y para las familias pequeñas.”

A las Isapres no les interesa atender a las personas de alto riesgo, como a los enfermos crónicos, gente con dolencias preexistentes y, naturalmente, a trabajadores de ingresos bajos y medios, o a pobres.

Para Chile, un sistema privado de salud que sólo se basa en la edad y el sexo (y no en las enfermedades reales, por ejemplo) no sirve, porque considera muy “pocos factores relevantes del paciente”, dice Cid.

En buenas cuentas, las Isapres son caras, poco eficientes, no hay libre elección (debido a las preexistencias o a los clientes cautivos por la edad), son discriminatorias y antisociales. Eso sí, resultan un excelente negocio para sus propietarios.

Como si no bastara, los altos co pagos y gastos de bolsillo de la población por atenciones médicas, en cualquiera de los dos sistemas, es de 33 % según la Superintendencia del sector.

LAS CARENCIAS


En 1979, el régimen militar, mediante un decreto ley, sentó las bases del actual Sistema Nacional de Servicios de Salud (SNSS), y el Fondo Nacional de Salud (Fonasa). En 1980, la dictadura trasladó los consultorios primarios de salud a las municipalidades, entregándoles también su propiedad y bienes. Y junto con la creación de las Isapres, las medidas de Pinochet estuvieron orientadas a la privatización total del sistema de salud.

Recién el 2004 se estableció la Ley de Autoridad Sanitaria y Gestión, AUGE, que creó un sistema de garantías explícitas de acceso financiado para una “canasta” que hoy cubre 56 enfermedades. No obstante, la reforma de la Concertación no innovó en relación a los consultorios de atención primaria, los cuales todavía dependen de los municipios. Ello se traduce en que la mayoría de las comunas del país, que son pobres, tienen una salud primaria deficiente. Asimismo, existe una abierta discriminación entre los pacientes AUGE y los no AUGE; y se ha revelado la falta de camas y de recursos humanos. De hecho, en la Atención Primaria de Salud falta el doble de médicos para cubrir la demanda; el 40 % de los doctores llega apenas al año en los consultorios públicos, y el 60 % no supera los 3 años de antigüedad. Progresivamente, el mayor número de médicos del país se concentra fuera del sistema público. Y la tendencia se incrementa cuando los doctores se especializan.

Asimismo, existen significativas falencias en especialidades como Medicina Intensiva, Geriatría, Anestesiología, Imagenología, Oncología; y en los hospitales públicos se carece de, por lo menos, 600 enfermeras en las Unidades de Cuidados Intensivos.

En Chile hay 183 hospitales (59 de alta complejidad, 24 de mediana complejidad y 100 de baja complejidad); 7 centros de diagnóstico y tratamiento; 4 centros de referencia de salud; y 1.805 establecimientos en la atención primaria de salud. En materia hospitalaria, la Concertación terminó 14 hospitales, dejó 14 en etapa de ejecución de obras civiles; 8 en etapa de licitación de obras civiles; y 8 en etapa de desarrollo de proyectos.

En 2009 el número de camas disponibles era de 26.202 (2 por cada mil beneficiarios). Ahora bien, luego del terremoto del pasado 27 de febrero, 25 hospitales quedaron severamente dañados; 7.147 camas terminaron inutilizadas y otras 9.339 deben repararse.

En la actualidad, el sistema de salud público, parcialmente privatizado, atiende al 73 % de la población chilena, mientras la minoría (17 %) ocupa las privadas Isapres. El porcentaje restante corresponde a funcionarios de las FF.AA que tienen un sistema propio.

CHILE GASTA MUY POCO EN SALUD


De acuerdo al informe de la OMS de 2009, la inversión en salud de Chile cayó a 5,3 % del PIB en 2006 respecto del 6,2 % que registraba en 2000. Sin embargo, el promedio global es de un 8,7 %, y dentro de Latinoamérica, Chile está en el lugar doce, bajo Argentina y Nicaragua.

La mayor parte de la inversión pública sanitaria se explica por la inversión privada que retrocedió a 47,3 % de la inversión total, desde 51,3 % que comportaba a comienzos del milenio. La inversión privada corresponde a las Isapres que atienden a un 17 % de la población. Por el contrario, el aporte del gobierno a la inversión total en salud, aumentó desde 48,7 % a 52,7 % en el mismo período. Pero la inversión fiscal está destinada a atender al 73 % de toda la población. Además, los chilenos están distrayendo un promedio de 689 dólares al año al pago de exámenes, consultas, hospitalización y medicamentos –el promedio mundial es de 716 dólares-.

LOS TRABAJADORES


Según el presidente de los trabajadores de la salud, agremiados en la Confenats , Roberto Alarcón, los gobiernos de la Concertación , y en especial el de Ricardo Lagos, “Se resumió en meterle plata de todos los chilenos a los privados. También creó convenios para que se atiendan pacientes privados dentro de los hospitales públicos. Eso está ocurriendo ahora, más allá de las concesiones. Hoy la atención de salud ya está privatizada. Los médicos trabajan unas horas en los hospitales en la mañana, y todo lo que no alcanzan a hacer temprano, lo realizan en la tarde dentro del mismo hospital, pero con pacientes privados. Sus contratos son de 22 horas, no de 44 con el hospital público. Y el hospital presta toda la infraestructura y el equipamiento para el servicio a particulares.”


¿Y el Plan Auge?

“Los empresarios aplaudieron a Lagos por el famoso Plan Auge, porque la derecha sabe que el sistema público no está en condiciones de atender esa canasta de prestaciones debido a que los especialistas son los mismos en el sector público que en el privado. Además, como sólo las prestaciones Auge están financiadas, únicamente si la enfermedad de la persona esta en la canasta, se le atiende. Pero la persona cuya dolencia no está en el Auge, aunque llegue muriéndose, no se le atiende porque no le significa plata al hospital. Esa es la persona que lleva esperando dos o tres años para ser atendido (600 mil casos).”


¿Y qué pasa con la llamada “autogestión” de los hospitales?

“Con la ley de 2009 los 56 hospitales de mayor complejidad (El Salvador, Barros Luco, Exequiel González, Félix Bulnes, Roberto del Río, San José y todos los hospitales cabecera de regiones) se deben autogestionar, es decir, se convirtieron en empresas. El director del hospital ahora es un gerente que debe cumplir con ciertas metas por las que es evaluado permanentemente. Entonces debe producir con los propios enfermos. Esa es su materia prima. Si no, se cierra el establecimiento. Ya la salud dejó de ser un derecho social.”

Roberto Alarcón enfatiza que el actual sistema de concesiones hospitalarias que comenzó con la Concertación , y que Piñera profundiza, aprovechando los efectos del terremoto, “no sólo es una cuestión de poner los ladrillos, sino que según la ley votada el 15 de enero de 2010, los privados pueden meterse en la administración de los hospitales. Es decir, los privados están facultados para hacer funcionar el hospital; contratar gente; vender servicios; decidir cuántas camas van a particulares y cuántas a pacientes públicos. Además las empresas exigen encargarse de los servicios de lavandería, alimentación, laboratorio, farmacia, etc. Y de ahí a que se tomen toda la parte clínica hay un paso. Eso es lo más delicado.”


El sistema de salud público en Chile está en riesgo desde hace tiempo. Sin embargo, ahora mismo vive horas cruciales con respecto a su sobrevivencia o su definitiva privatización.


jueves, 24 de junio de 2010

Chile: Trabajadores de Guante y Gacel en huelga:


“No aguantaremos que el dueño nos ponga el zapato encima”

Por Andrés Figueroa Cornejo

Desde nueve de junio, los trabajadores del Sindicato Número Uno de Calzados Guante y Gacel, ante la majadera negativa de los dueños de negociar colectivamente, se encuentran en huelga indefinida.

El secretario de la organización, Oscar Acevedo, señaló a D1 que “hasta el momento los propietarios de la empresa no quieren dialogar con nosotros”.

231 operarios de la fábrica de zapatos ubicada en San Miguel, tienen paralizada la elaboración de productos, lo que, en los hechos, ha significado que se deje de hacer un 75 % de los 3.200 pares de zapatos que producen diariamente.

Un tercio de los trabajadores gana el salario mínimo ($165 mil pesos / 309 dólares), y más de la mitad no llega a los $ 200 mil pesos mensuales (356 dólares). Ante los sueldos de hambre, los obreros demandan un reajuste remuneracional que incorpore el IPC más dos puntos anuales; el pago del bono legal al año de 4,75 sueldos; un bono de producción garantizado de dos pesos por cada par de zapatos fabricados; un bono de término de conflicto de $ 400 mil pesos para cada uno de los trabajadores en huelga; y una indemnización por despido a todo evento.

Calzados Guante, cuyo dueño es Félix Halcartegaray, vende anualmente 30 millones de dólares, de los cuales, 10 millones de dólares corresponden a utilidades netas.

El dirigente sindical, Oscar Acevedo asegura que “el estado de ánimo de los compañeros es súper bueno; seguiremos fuerte y adelante hasta alcanzar nuestras demandas, y no aguantaremos que el dueño nos ponga el zapato encima.”

domingo, 13 de junio de 2010

Chile: El primer otoño con Piñera

Por Andrés Figueroa Cornejo

1. En los planos político económicos durante el año en curso, Chile sufre la concentración implacable de la propiedad; la banca abulta utilidades siderales; se agigantan los riesgos de la venta de fracciones cada vez más crecientes de la producción cuprífera que aún está en manos del Estado (28 %); se producirá la venta total de las sanitarias; y el precio del cobre cae debido a la contracción de la demanda China. En la política de los de arriba, Piñera muerde sectores capilares de la Democracia Cristiana , y la oposición concertacionista se encuentra opaca y a la deriva. Por abajo, el efecto terremoto; la confusa pirotecnia piñerista; los incidentales eventos de lucha social que no terminan de ampliarse, y la lenta recomposición de las fuerzas anticapitalistas, condiciones sin las cuales resulta imposible la edificación de una alternativa política independiente que represente los intereses de los trabajadores y las grandes mayorías, son la radiografía condensada del actual estado de cosas.

2. Como signo de su hegemonía incuestionable y en virtud de la manga ancha de la cual goza respecto de cualquier regulación estatal, la banca que opera en Chile (principalmente española), a abril de 2010 ha obtenido un 52,12 % de utilidades más que en el mismo período del año pasado. Según la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras, la industria del crédito y la deuda ya ha acumulado la friolera de US$ 1.067 millones. Según la entidad, que más que supervisora es promotora del capital financiero, las ganancias de la banca se han incrementado debido al margen de intereses -23,7 % más que en el mismo plazo que el año pasado-; la mayor demanda de créditos y el alza en la UF (unidad de cuenta reajustable de acuerdo con la inflación). Sólo en abril los préstamos de consumo crecieron de 1,5 % y de 4,18 % en un año. Asimismo, el diferencial entre la tasa de interés que los bancos pagan por los depósitos y lo que cobran por los créditos es de 5,77 puntos promedio en el país (spread), mientras que en el Reino Unido es de 0,33 puntos. Al respecto, Chile lidera el spread a escala latinoamericana. Asimismo, sólo cuatro bancos concentran casi el 70 % del mercado. Para el caso, el incremento de los créditos bancarios se explica no tanto por la baja en el riesgo y la recuperación de la morosidad, sino por el alto precio de los préstamos, el cual actúa como política compensatoria para los operadores del capital financiero. Y la demanda crediticia significa que, simplemente, los sueldos no alcanzan por sí solos para pagar el costo de la vida.

3. El Primer Ministro de China, Wen Jiaboa, señaló que los graves problemas de deuda que padecen varios países de la Unión Europea (Grecia, España, Portugal, Italia, Irlanda) podrían poner en riego la recuperación de la crisis capitalista que se inició el 2007. El análisis ha impulsado a las autoridades del gigante asiático y uno de los motores fundamentales de la economía mundial, a emplear sus propias reservas de materias primas con el objetivo de impulsar el precio de los recursos naturales a la baja. Al respecto, China es el principal comprador de cobre chileno, y tanto el metal rojo, como el petróleo han caído un 11 % en el último mes. Según Douglas Hepworth, director de investigación para Gresham Investment Management LLC, “China está haciendo un esfuerzo concertado para enfriar la economía en un momento en el que se ha vuelto la única fuente confiable de crecimiento”.

En el ámbito de las políticas privatizadoras de Piñera, el ministro de Minería, Laurence Golborne, planteó la necesidad de discutir la apertura de Codelco al mercado. De hecho, ya la corporación multinacional GDF Suez está muy interesada en comprar el 40 % que Codelco tiene en la principal eléctrica del Norte Grande, Eldenor; mientras en la empresa Centro de Investigaciones Minero Metalúrgicas (CIMM), de administración estatal y asociada a la producción de la principal materia prima chilena, se preparan las condiciones, a pasos agigantados, para su próxima venta.

Las exportaciones cupríferas de Chile son el soporte esencial de las arcas fiscales, y asociadas en una dinámica combinada con el capital financiero, reportan resumidamente los números de la economía nacional.

En una reunión de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) realizada en París, el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, aseguró que “No tenemos problemas en privatizar (la estatal) Corporación del Cobre, pero no queremos generar una batalla”. En la misma cita, Larraín invitó a los empresarios franceses a ser parte de las concesiones “para las Obras Públicas, y queremos ampliarlo a otros sectores para la reconstrucción”. Pero Larraín no sólo ofreció la oportunidad del terremoto para que los galos hicieran negocios en Chile, sino que también anunció el bono soberano de mil millones de dólares que emitirá el gobierno (más deuda externa), y otro por 500 millones de pesos (casi otros mil millones de dólares). Así y todo, hasta los empresarios de la OCDE encontraron muy “tímido” el royalty voluntario que lució Piñera como una de las vigas maestras para costear las reparaciones de la catástrofe sísmica.

4. Pero Chile no sólo es cobre, celulosa, fruta y pescado, y despojo a mansalva y sin trabas de recursos naturales. La empresa norteamericana de servicios integrados Aramark, capitaneada por Peter Hill, decidió manejar todas las operaciones para Sudamérica desde Chile. El país también es plataforma de negocios para el capital transnacional hacia la Región.

Por otra parte, para coronar la privatización antipopular de las sanitarias de Frei Ruiz Tagle (casi en un 80 %), el gobierno de la derecha tradicional ya encontró la fórmula para enajenar los porcentajes que todavía tiene la estatal CORFO en las sanitarias cuya propiedad hoy es de Aguas de Barcelona –Essal y Aguas Andinas- y el Fondo de Pensiones de los Profesores de Ontario –Essbio y Esval-. Naturalmente, quien controla las sanitarias, pone el precio para el consumo de los ciudadanos. Y mientras más cara el agua, mejor para los capitales privados implicados.

Para no quedarse atrás, la megaempresa norteamericana Wal-Mart en Chile –que se llama Líder, para que no se note-, con sus formatos Hiper Líder, Express, Superbodega Acuenta y los locales de descuento Ekono, ya tiene en su poder casi el 35 % del mercado nacional de la venta al detalle. Wal – Mart, debido a su competencia desleal y monopólica ha sido expulsada, tanto de países enteros, como de Estados norteamericanos. No vale mencionar sus prácticas antisindicales y las condiciones leoninas en que laboran sus empleados. Para conocer su brutal naturaleza antisocial se recomienda visitar el excelente documental ubicado enhttp://www.youtube.com/watch?v=uJMYZwL8sPA

5. En la parrilla laboral –enmarcada por un Código del Trabajo que privilegia al capital como pocos en el planeta-, el empresariado festejó la ocurrencia del gobierno que pretende reducir más aún la acción de la Dirección del Trabajo, creando la llamada “Dirección de Relaciones Laborales”. El objetivo es que la nueva institución tenga un carácter “eminentemente técnico y autónomo”. Mauricio Peñaloza, socio de Ernst & Young, cómo no, aplaudió la medida, haciendo hincapié en que la negociación colectiva sea un espacio para flexibilizar las normas laborales.

6. Por arriba, políticamente Piñera se empecina en estrechar alianzas con las fracciones más liberales y derechistas de la Democracia Cristiana con el fin de construir un bloque político de mayor consistencia y amplitud formal que ofrezca, tanto gobernabilidad, como proyecciones a su administración. Es así que el mandatario –que obtuvo menos del 30 % de los sufragios de las personas habilitadas para votar- integró en el directorio del BancoEstado al militante democratacristiano y ex ministro de tres carteras en el gobierno de Ricardo Lagos, Jorge Rodríguez Grossi. Asimismo, el delfín de Piñera, el UDI Joaquín Lavín, ministro de Educación, incorporó a la “Comisión de Trabajo para la Calidad de la Enseñanza ” a los DC Mariana Aylwin, Sergio Molina, y José Pablo Arellano.

7. Por abajo, todavía resultan esporádicas las luchas sociales capaces de presentar los cimientos de una nueva alternativa política independiente desde los trabajadores y los pueblos. El efecto terremoto -doctrina del shock de Naomi Klein- ha sido empleado hasta el hartazgo y con eficacia por Piñera contra la movilización social y su criminalización, bajo el discurso de la “unidad nacional”, tan conveniente para los que mandan.

Pero todavía no llega el invierno en Chile.


“En Chile la atención de salud ya está privatizada”


Entrevista con el líder de los trabajadores de la salud, Roberto Alarcón:


· La atención hospitalaria convertida en negocio y destruida como derecho fundamental de las personas

Por Andrés Figueroa Cornejo


Roberto Alarcón es Presidente de la Confederación Nacional de Trabajadores de la Salud que agrupa a 30 mil asociados a lo largo de todo el país. El 68 % de los asalariados de la salud están contratados y un trabajador promedio gana un sueldo mensual de $ 300 mil pesos (560 dólares). Antes que termine junio la Confenats realizaráuna Asamblea Nacional donde su Directorio hará una maciza propuesta para defender la salud pública a través de una agenda de movilizaciones.

La dictadura y luego la Concertación iniciaron el proceso de concesiones de los hospitales a la empresa privada. Hoy, con el argumento del terremoto, Piñera sólo está consagrando una iniciativa preexistente.

Nuevamente el tema de las concesiones hospitalarias está sobre el tapete público…

“La concesión de los hospitales es una política que se originó en la dictadura, que continuó la Concertación y que hoy profundiza Piñera. La Concertación , desde 1990 dijo que habían mejorado la salud en el país, y que duplicó el gasto presupuestario. Es cierto. Pero lo que pasa es que Pinochet invirtió apenas un 0,8 % del PIB (valor monetario total de la producción corriente de bienes y servicios de un país durante un período) en el sector. Hoy es de 1,6 % Pero la comparación es mañosa, porque en la dictadura los hospitales se caían a pedazos. La última vez que se aumentó el gasto público en salud fue en 1995 (bajo la administración de Frei Ruiz-Tagle) y ahí se congeló. De hecho, somos uno de los países del mundo con el gasto más bajo en salud. Por lo menos, los números deberían duplicarse (3,2 %), considerando que en salubridad total, Chile ocupa un 7 % del PIB. De ese 7 %, sólo 1,6 % es estatal y está destinado para atender a más del 70 % de la población nacional, mientras que los privados gastan un 3,5 % para atender al 20 % de la población más privilegiada y que está afiliada en las isapres. El otro 10 % de gente emplea los servicios sanitarios de las Fuerzas Armadas.”

¿Cómo se portó Ricardo Lagos con la salud de la mayoría de los chilenos?

“Todos los ministros de Hacienda de la Concertación fueron muy tacaños con el sector. La reforma a la salud del presidente Lagos fue totalmente derechista. Se resumió en meterle plata de todos los chilenos a los privados. Entonces la deuda de los hospitales era de 60 mil millones de pesos (1.125 millones de dólares). También creó convenios para que se atiendan pacientes privados dentro de los hospitales públicos. Eso está ocurriendo ahora, más allá de las concesiones. Hoy la atención de salud ya está privatizada. Los médicos trabajan unas horas en los hospitales en la mañana, y todo lo que no alcanzan a hacer temprano, lo realizan en la tarde dentro del mismo hospital, pero con pacientes privados. Sus contratos son de 22 horas, no de 44 con el hospital público. Y el hospital presta toda la infraestructura y el equipamiento para el servicio a particulares.”

¿Y el Plan Auge?

“Los empresarios aplaudieron a Lagos por el famoso Plan Auge.”

¿Por qué?

“Porque la derecha sabe que el sistema público no está en condiciones de atender esa canasta de prestaciones debido a que los especialistas son los mismos en el sector público que en el privado. Además, como sólo las prestaciones Auge están financiadas (que, en rigor, es pura publicidad), únicamente si la enfermedad de la persona esta en la canasta, se le atiende. Pero la persona cuya dolencia no está en el Auge, aunque llegue muriéndose, no se le atiende porque no le reporta plata al hospital. Esa es la persona que lleva esperando dos o tres años para ser atendido (600 mil casos existen).”

¿Y qué pasa con la llamada “autogestión” de los hospitales?

“Con la ley de 2009 los 56 hospitales de mayor complejidad (El Salvador, Barros Luco, Exequiel González, Félix Bulnes, Roberto del Río, San José y todos los hospitales cabecera de regiones) se deben autogestionar, es decir, se conviertieron en empresas. El director del hospital ahora es un gerente que debe cumplir con ciertas metas por las que es evaluado permanentemente. Entonces debe producir con los propios enfermos. Esa es su materia prima. Si no, se cierra el establecimiento. Ya la salud dejó de ser un derecho social.”

EL TURNO DE PIÑERA


¿Qué ocurre bajo el gobierno de Piñera?

“Ahora Piñera dice que va a entregar un subsidio a la demanda para que la gente se atienda en cualquier parte. Total, la plata va a parar a los privados. Los gobiernos de la Concertación , y en especial Lagos, en materia de privatización, le pavimentaron el camino a Piñera. En 20 años, la Concertación nunca corrigió el problema del financiamiento.”

¿Y para qué está Fonasa (Fondo Nacional de Salud)?

“Respecto del financiamiento de la salud, el hospital que más hace, más se endeuda porque Fonasa no le paga el 100 % de las prestaciones a la gente. Para una prestación que cuesta 80, Fonasa tiene arancel de 70. Los otros 10 pasan a convertirse en deuda hospitalaria.”

Hoy muchos políticos de la Concertación critican las concesiones de Piñera…

“La salud pública atiende a más de 10 millones de chilenos pobres y de los sectores medios. Entonces es evidente que faltan hospitales y camas. Piñera dice que actualmente no hay recursos fiscales para construir desde el Estado, entonces hay que licitar concesiones a los privados. Pero antes del terremoto, el año pasado, ya se había licitado la construcción de los hospitales de Maipú y La Florida , y nadie abrió la boca.”

EL MEOLLO DE LAS CONCESIONES

¿Cuál es el problema medular que encierran las concesiones?

“El problema de las concesiones no sólo es una cuestión de poner los ladrillos, sino que según la ley votada el 15 de enero de 2010, los privados pueden meterse en la administración de los hospitales. Es decir, los privados están facultados para hacer funcionar el hospital; contratar gente; vender servicios; decidir cuántas camas van a particulares y cuántas a pacientes públicos. Además las empresas exigen encargarse de los servicios de lavandería, alimentación, laboratorio, farmacia, etc. Y de ahí a que se tomen toda la parte clínica hay un paso. Eso es lo más delicado.”

¿Cuántos hospitales se concesionarán?

“Los hospitales pequeños van a ser concesionados a empresas transnacionales para hacer edificaciones modulares, como en Angola. Ahora, de los grandes, se tienen que construir 10 (Gustavo Fricke, el de Antofagasta, el Geriátrico, el Barros Luco, entre otros).”

¿Y por qué los privados entran de cabeza a la salud pública?

“Lo que ocurre es que el sector privado ya no tiene más mercado hacia donde ampliarse. En su punto más alto las isapres llegaron a tener 2 millones de afiliados. El Estado subsidió un buen tiempo a las isapres con un 2 % a través de la patronal, monto que después se le devolvía a los empresarios vía impuestos. Cuando las isapres llegaron a ganar 20 mil millones de pesos, la cifra correspondía justo al subsidio fiscal. La idea era incentivar a la gente para que ingresara en ese negocio de unos pocos. Sin embargo, cuando terminó el subsidio, la población retornó en masa al sistema público.”

LA CREACIÓN DE UNA ALTERNATIVA POLÍTICA

¿Qué solución avizora para un sector tan importante y que afecta a tanta gente?

“ La Concertación disfrutó mucho de este modelo y no lo modificó. Y si vuelven, van a hacer lo mismo. De hecho, en cada sector económico hay razones para que los trabajadores no apoyen más a la Concertación. Hay que crear una alternativa que represente los intereses de los trabajadores y la gente corriente. Es preciso producir liderazgos desde la base; protestar y proponer. Porque esta cuestión ya no da para más.”