sábado, 29 de enero de 2011

Chile: La coyuntura del fin del mundo

Por Andrés Figueroa Cornejo

1. No importa que beba del gollete. Es una medida profiláctica. Pero como le infidenciaba, aquí en Chile la memoria es un bien escaso –habiendo tanto adelanto medicamentoso para retardar el olvido-. Por ejemplo, los muchachos de la Concertación desrumbada ahora están muy en contra de la privatización de lo que queda de las sanitarias en manos del Estado, algo así como un 35%, cuando el otro 65% fue vendido por el DC Frei Ruiz Tagle y el PS-PPD Ricardo Lagos Escobar cuando fueron presidentes. Otro avance muy promisorio para la reconquista española en curso. (¿Cómo será tener un rey? Mi amigo Avercio Parra, que es dirigente de los feriantes de Santiago y un poco más allá es el Rey de la Loza. Estuvo en el MIR en los tiempos duros, y como a Víctor Toro o al Ronco Rodríguez, no se le quita la tontera de andar luchando por la justicia. Pero no tienen pinta de sangre azul. Más bien hubo una temporada de pesadilla donde en los cuarteles de la dictadura los dejaron azules en medio de las torturas). La cuestión es que hoy uno enciende la radio y no distingue quienes son de la oposición y quienes oficialistas. A un diputado DC se le ocurrió la buena idea de que podrían plebiscitarse algunos temitas, como la misma venta de las sanitarias, y otro de la UDI se manifestó de acuerdo. Naturalmente, no habrá plebiscito alguno, y si ocurre un milagro, en el mejor de los casos, resultaría como una encuesta más cara, no más. Lo cierto es que el agua y la electricidad, que después de la uruguaya es la más cara del Continente, subirán de precio a discreción de los privados. Si hasta los dueños de la industria productiva en el país organizados en la Sofofa (Sociedad de Fomento Fabril) están preocupados por los precios actuales y las futuras alzas. El costo de sus productos se está encaminando al cielo, con el agravante del fuerte precio del peso a la hora de pretender exportar, y frente a la marea de importaciones sin trabas y a precio que sólo beneficia al gran comercio.

2. También la memoria –su ausencia, claro- hizo que el derechista presidente de la Democracia Cristiana, Ignacio Walker participara en el Congreso del Partido Comunista y, a su vez, que los dirigentes del PC asistieran a la Junta Nacional de la DC. Al menos en la primera los chicos de las Juventudes Comunistas pifiaron largamente a ese Walker. Dudo que ocurriera la misma cosa en la segunda. Le cuento esto porque la consigna de “todos contra la derecha”, tiene que ver con la ampliación de la Concertación para enfrentar las elecciones municipalidades juntos, como ejercicio preliminar al fortalecimiento de la candidatura presidencial de Michelle Bachelet para fines de 2013. Y como los fuertes de la nueva componenda en curso son los de siempre, y el PC, el MAS de Navarro y otros ofrecen unos cuantos votos y con su presencia en el Parlamento no hacen más que legitimar el binominalismo y, en general, el actual estado de cosas, no comportan peligro alguno para el proyecto que originó la Concertación: consagrar el sistema capitalista brutal inaugurado por Pinochet, y desmantelar el movimiento social para no espantar la inversión del capital transnacional. Qué cosa. Ojalá los jóvenes comunistas de las pifias pasen a acciones más concretas. El PC de Recabarren y sus padres fundadores fueron hijos luminosos del pueblo. Ahora, de esa luz, sólo va quedando la necesaria para unos segundos de televisión. Sin contar que, por lo menos dos de los tres diputados comunistas en el Congreso fueron probadamente subvencionados electoralmente por la Concertación. Le digo que en la dictadura, sin el PC la pelea popular habría sido infinitamente menor. Pero el antifascismo es insuficiente para que un buen día gobiernen los trabajadores y el pueblo.

3. Por otra, el hiperquinético de Marco Enriquez-Ominami está tomando más distancia de la nueva Concertación –aunque conversa y conversa atropelladamente con sus componentes-, porque él quiere ser la nueva Concertación. Ya formalizó sus relaciones con el Partido Socialista francés, que es igualito al nativo, y su programa y objetivos no se diferencian en nada a los de la Concertación. Incluso, matizadamente, que a los de la derecha pura y dura, que ya está de acuerdo con reconocer la unión de las parejas del mismo sexo, pero sin matrimonio, claro. Pero estamos hablando de la ultraderecha, del pinochetismo populachero, de los fascistas a la chilena. Al parecer existen temas, que ante la liberalización genuina de la juventud nacional, pueden concederse sin que en modo alguno se altere la tasa de ganancia de los grandes propietarios. Vaya a saber usted si al fin, Enríquez-Ominami –según las encuestas- se agrega a esa especie de Frente Neo Populista –disculpe los nombres que le pongo a las cosas, pero apenas comenzamos el 2011- a cambio de cargos, dos puntos verdes en el programa y la promesa de una candidatura presidencial en el 2017, ahogando la de Carolina Tohá (actual coordinadora de la Concertación), después de un eventual gobierno de Bachelet.

4. Tiene razón, la Coalición por el Cambio no anda mucho mejor. Y no sólo por las encuestas. Piñera, el mal hablado, sufre presiones de la UDI a cada rato y sobre todo cuando levanta a su delfín, el ministro de Minería, Laurence Golborne que, efecto de su participación y sobreexposición mediática en el rescate de los 33 mineros en Copiapó, después de Bachelet, lidera las encuestas. El tipo es un gerente como tantos, con sueldo más que reguleque, y que en una entrevista larga en el órgano oficial de los dueños de todo, El Mercurio del domingo 2 de enero, no dice nada, ni, aparentemente, tampoco sabe nada de política. Pobre colega que lo entrevistó. Me imagino el látigo del editor, tratando de sacarle alguna cuña presentable. No hubo caso. Para la UDI, el 2014 es su turno, y, por el momento, de Joaquín Lavín que ahorita mismo está imponiendo una reforma educacional –continuidad de las anteriores de la Concertación- donde las escuelas y liceos deben convertirse en empresas privatizadas y productoras de jóvenes irreflexivos y desintegrados. Si la Concertación pulverizó las asignaturas de Filosofía e idiomas –salvo el inglés-, Lavín hace otro tanto con Historia y Tecnología (la antigua Artes Manuales). Se va en picada contra los profesores, los convierte en ejecutivos de cuenta sujetos a metas imposibles y sin consideraciones contextuales de los alumnos. Lo simpático es que en los colegios particulares pagados sí se enseñan esos ramos porque son los predestinados a conducir el paisito. Esos pocos sí deben bien alimentarse la sesera. El resto, la inmensa mayoría empobrecida, basta con que sepa decodificar un texto simple, escribir un memorando, sumar, restar y entrar en Internet.

5. Usted quería llegar a este punto: las revelaciones de WikiLeaks. Según mi modesta opinión, al Pentágono le convenía que ganara otra vez la Concertación, por las garantías que ofrece en materia de “paz social” y porque, de acuerdo al embajador anterior a Piñera, Craig Kelly, “Tenemos que jugar con ese resentimiento (protagonismo de Hugo Chávez), fortaleciendo nuestros lazos con esos líderes (Lula y Bachelet), elogiando a sus gobiernos y fomentando amplio respeto público por los modelos progresistas que están intentando construir en sus sociedades”. Bien debe entender que el gringo por “progresista” entiende la subordinación a los intereses del gobierno norteamericano. Además, Kelly afirma que “Chile ofrece otra excelente alternativa a Chávez. El ministro de RR.EE. (Alejandro) Foxley busca integrar más plenamente a Chile en la economía global. Chile no sólo ha declarado, sino que ha demostrado –por ejemplo con la carta de Bachelet a la líder de la Cámara de Representantes de EE.UU., Nancy Pelosi, expresando el apoyo chileno a la ratificación del Congreso de los acuerdos de libre comercio con Perú. Colombia y Panamá- su voluntad de ayudar a introducir a otros países de Latinoamérica a la economía global.” Obviamente, lo anterior significa intensificar la dependencia económica y política de Chile y otras naciones respecto de las grandes corporaciones y Estados que gobiernan el planeta para su beneficio. Kelly remata célebremente que “deberíamos buscar otras maneras de dar a Chile el liderazgo en iniciativas importantes, pero sin hacerlos parecer como que son nuestra marionetas o representantes”. Sin palabras. Tanto las solicitudes de apoyo al gobierno norteamericano de Bachelet como Piñera para enfrentar la lucha mapuche, fueron tomadas como alharacas y sobreactuadas. Por si las moscas, las cárceles podridas del país tienen 39 prisioneros políticos mapuche, y a otros 16 presos políticos mestizos por imputaciones sin pruebas.

6. Se lo voy a contar en general para que no se me duerma sobre la barra. La economía chilena depende del precio del cobre, que a su vez, depende de la demanda asiática, en especial de la China. Si un buen día el gigante oriental ralentiza sus máquinas porque sus mercados de arribo, como Estados Unidos, contraen aún más sus niveles de consumo, y, por otra parte, China ya considera que está bien aprovisionada de metal rojo, el precio inflado del cobre cae verticalmente como sol de mediodía. En 1990 el cobre estatal era de un 70% y el capital privado tenía el 30%. Hoy es al revés. Las platas por concepto de impuestos que pagan las transnacionales cupríferas son ridículas, y las utilidades vuelan inmediatamente de Chile, sin invertir en el país. El otro lugar fuerte es la banca que funciona como plataforma financiera y custodia segura de capitales del mundo que no dejan nada en el territorio nuestro. De más está explicarle que la industria de la deuda en Chile es reina de la usura, se enriquece con ventas atadas y gastos operacionales, además de intereses que no guardan relación alguna con el precio del dinero que los bancos comerciales compran al Banco Central. Lo demás es harina de pescado –que Perú vende mucho más barata-, celulosa, vino –donde Argentina ya lleva la delantera-, y algunas frutas. Ahora, entre el cobre y luego la banca, las exportaciones que le enumero son simbólicas en la economía criolla. Es decir, seguimos siendo un paisito meramente exportador de una materia prima central, y mucho después, de algunos productos no procesados ni refinados. No hay industria que valga la pena y la mayoría de los chilenos venden formal o informalmente algo para vivir –servicios o barritas de chocolate barato-. Por eso también el trabajo es precario, la tercerización crece como la espuma que le disgusta, la rotación laboral resulta escalofriante y el desempleo es estructural.

7. Más allá de la chimuchina, lo cierto es que, aunque hace mucho tiempo que las cosas no van bien para la izquierda, ello no debería significar hipotecar principios, programas, militancia y horizonte de sentido, y subordinarse a los mismos administradores de la mala vida de las mayorías durante 20 años con el sólo fin de la sobrevivencia política, sin contenidos, salvo con propósitos reñidos con los intereses históricos de los explotados y oprimidos, como se dice. Aquí, le reitero que el meollo de la cosa misma es cómo los anticapitalistas alzan la cabeza y desde abajo, porfiadamente, con voluntad insobornable y una hoja de ruta construida con el pulso del pueblo, camina hacia la creación de la alternativa política independiente de los asalariados y los pueblos. Sin atajos, creando las condiciones de un paro general determinado por los tiempos políticos de los desheredados, y al mismo tiempo –que están obligados a correr y mascar chicle sincrónicamente-, construyendo el instrumento político, la conducción de ese movimiento popular en ciernes. Porque, como ya se ve en las europas, el puro movimiento social no alcanza para cambiar las cosas, hegemonizar políticamente, detener los mismos ajustes estructurales impuestos por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial que nos hicieron añicos en los 80 y 90 en América Latina, y mire usted cómo nos tienen. Sí, sí, sí, no hay que perder nunca de vista el poder. Por eso le explico lo de la conducción política, síntesis orgánica y disciplinada del propio movimiento social y popular. El asunto es que sin pueblo en lucha estamos fregados, condenados a testimoniar eternamente las injusticias del capitalismo, y no salir de las tapas, ni de la marginalidad donde nos quieren tener para siempre.

Asimismo, le recitaba que la Central Unitaria de Trabajadores, y sobre todo su presidente, el socialista Arturo Martínez –cuyos intereses muy personales y muy partidarios que a esta altura, son la misma cosa- firmó solito la oferta mugrosa del gobierno contra los intereses y a espaldas de los empleados públicos en medio de una huelga que no se veía hace mucho. Le digo que a este respecto la cosa es más sencilla. Martínez es un cadáver sindical y habrá que inventar otra multisindical o mandar a buena parte a los que administran la que ya está –quizás salvar el edificio que, en verdad, está bien ubicado en el centro de la Capital y hasta ahora, del propio capital-. Los dirigentes sindicales más claritos e independientes de los empresarios y el gobierno y el Estado tendrán que meterse en buena parte sus rencillas individuales y poner cara y corazón de futuro, pegarse el alcachofazo de que el porvenir de los trabajadores y sus alrededores está en que se pongan de acuerdo lo antes posible. No tienen que darse besos de amor desesperado; bastaría con que miraran más allá de sus parcelas, de sus republiquetas sindicales, y copiarle a los dueños de todo, que van tan unidos haciendo de las suyas. El tiempo se acaba y no que me queda un veinte para financiarle otra cerveza. Si gusta cambia de parroquiano. Yo ya no celebro más.

Enero 3 de 2011

Chile. Huelga en empresa de papeles higiénicos: las manos sucias de Piñera


Por Andrés Figueroa Cornejo

Papeles Industriales S.A., “fiel a su espíritu innovador, este año ha lanzado un papel higiénico de 80 metros, el más largo del mercado chileno”.

PISA, inició su “intimo” emprendimiento en 1979, procesando papeles importados para la industria gráfica. En 1989 salió a competir al mercado a través de sus marcas Roll, Genial, Sin Fin, DRY y Real. En los 90, PISA lanzó al mercado las servilletas Favorita, y “mas tarde se incorpora a la marca, el papel higiénico Toallas de Papel, Pañuelos y Faciales, para formar la gran Familia Favorita”. Desde 1995 concentra casi el 50% de los servicios en materia de baños y áreas de trabajo. El 2001, la empresa, llevada por un “espíritu (de) anticiparse a la competencia yadueñarse del mercado de las Marcas Propias”, produce los pañales de marca Naturell. La corporación, el 2003, llamó la atención “de SCA, la papelera más grande de Europa, y juntas decidieron formar una poderosa alianza”.

EL CONFLICTO

Pero PISA no tiene los papeles limpios. Sobre todo con los trabajadores que allí se desempeñan. De hecho, producto de una negociación colectiva insatisfactoria, el Sindicato Nº 2 de la empresa, luego de conocer la última oferta del empleador, votó la huelga el 27 de diciembre y la hizo efectiva el 30 de diciembre de 2010. La organización que tiene 22 años y 9 negociaciones en el cuerpo resolvió la huelga por una mayoría abrumadora.

El presidente del Sindicato, Hugo Pinilla Maldonado informa que “los accionistas principales son, con un 50% de las acciones, SCA, líder en Suecia en la fabricación de los productos del sector, y Gabriel Ruiz Tagle, Subsecretario del Deporte (“Chiledeportes”) del actual gobierno, con el otro 50% de las acciones”. Gabriel Ruiz Tagle asumió su cargo público el 11 de marzo del año pasado y antes fue el principal accionista de Blanco y Negro S.A., administradora del club de fútbol Colo-Colo, y presidente de su directorio entre 2007 y 2010

Las demandas centrales de los trabajadores se sintetizan en un incremento salarial de un 6%, y el aumento del bono de producción que es parte importante de la renta, el cual hoy es de $140.000 pesos promedio (US$291 dólares) y se busca elevar a $160.000 pesos (US$333 dólares). Asimismo, los trabajadores luchan por mantener beneficios logrados en negociaciones anteriores, como el pago de la indemnización a todo evento sin tope de años. Quienes laboran en PISA obtienen un salario promedio de $300.000 pesos al mes (US$625 dólares).


De acuerdo al dirigente sindical, Hugo Pinilla, “las condiciones laborales están más o menos controladas debido a las iniciativas del Sindicato y la intervención directa de la Inspección del Trabajo”. Sin embargo, el 2010 los trabajadores sufrieron 10 accidentes laborales y un accidente con resultado de muerte.


LA MANO POCO HIGIÉNICA DE SEBASTIÁN PIÑERA

El principal problema para los trabajadores en huelga y su pronta y satisfactoria resolución se encuentra en que “la empresa tiene una relación directa con el gobierno de Sebastián Piñera”, relata Hugo Pinilla y argumenta que “el gerente general de operaciones de PISA es Eduardo Morel, sobrino de la primera dama, Cecilia Morel, y a la vez Gabriel Ruiz Tagle es Subsecretario del Deporte”.

El presidente del Sindicato enfatiza que “el escenario en el que se desarrolla la huelga es adverso ya que la empresa está dirigida por personajes muy ligados al gobierno. Eso, hasta el momento, los mantiene seguros en su posición.”

PISA está ubicada en la Panamericana Norte 22550, comuna de Lampa. El correo electrónico de los trabajadores en huelga es sindicato.pisa@hotmail.com y la solidaridad apremia.

Enero 5 de 2011








“El marxismo es el pensamiento filosófico y científico de nuestro tiempo”


Entrevista con el economista argentino Fernando Hugo Azcurra:

Por Andrés Figueroa Cornejo

Fernando Hugo Azcurra es un economista argentino que realizó estudios de postgrado en Historia Económica en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA). Se desempeñó como profesor en las facultades de Ciencias Económicas y de Filosofía y Letras de la misma casa de estudios. En la actualidad se desempeña como profesor de Historia Económica en el CBC de la UBA. Ha sido académico de macroeconomía de la Universidad del Salvador, entre muchas otras actividades universitarias. También dicta un taller de postgrado sobre Marx y Sraffa en la Universidad De Luján.

Es autor de 'Democracia y proceso socialista en Argentina' (1985); 'La nueva alianza burguesa en Argentina' (1987); ‘Empresas del Estado y economía en Argentina' (1989); 'Marx y la teoría subjetiva del valor' (1993); 'Fundamentos de macroeconomía' (2003) y 'Capital y excedente' en colaboración con Alejandro Fiorito (2005) y 'Teoría macroeconómica' (2006).

De visita en Chile invitado por la agrupación política Unidad del Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores, y en las laderas cordilleranas del Valle Central, en las afueras de Santiago, Fernando Hugo Azcurra concedió la presente entrevista. El martes 11 de enero, a las 19:00 hrs. en calle Carrera 177 ofrecerá una exposición y debate sobre su última producción “Imperialismo y Socialismo” abierta a todo el público interesado.

-La mayoría de las veces se habla muy mal del marxismo…

“El marxismo como visión y concepción materialista del mundo, apuntará en algunas décadas más a los dos siglos. Es relativamente reciente desde la perspectiva del desarrollo histórico de las teorías políticas, sociológicas, filosóficas, lógicas y, sobre todo, económicas. Esto es, no estamos hablando de algo muerto, sino de algo vigente, pero no como verdad total y absoluta. Su actualidad se sostiene porque de manera permanente está dando cuenta de su validez mediante el incesante debate que suscita. Aun cuando, por supuesto, aspectos del marxismo han debido modificarse al tenor de los propios cambios que ha sufrido la sociedad burguesa.”

-Hay quienes afirman que Marx es asunto del pasado…

“En materia de ciencias sociales, no existe ninguna teoría de la sociedad que haya superado hoy, o que esté en tránsito de hacerlo, la labor realizada por Marx y que en el terreno de la teoría política y la práctica se resume en las figuras de Lenin y Gramci. No se puede afirmar que el marxismo ya pasó de moda, porque nunca estuvo de moda. El marxismo ha estado siempre presente porque está inmerso dentro de la lucha de clases de los pueblos. Su vigencia no es de carácter académico o literario, sino que surge del proceso de la realidad misma y de las transformaciones que existen en la sociedad.”

-¿Por ejemplo?

“Durante la crisis que se desató en Estados Unidos el 2008, se produjo en algunos centros académicos una especie de resurrección de Marx, buscando allí qué podía decirse para enfrentar la crisis, que, por lo demás, continúa. Y lo mismo ocurrió con Keynes. Estos dos grandes pensadores todavía son fuente de consulta porque algo hicieron que tiene permanencia. Nadie busca a un pensador que ya se considera superado”.

-Entonces, ¿qué es el marxismo?

“El marxismo es el pensamiento filosófico y científico de nuestro tiempo”.

-¿Cuál es el aspecto más relevante en la actualidad que ofrece el marxismo?

“El materialismo analítico en teoría política. Y luego, aun cuando está muy cuestionado, la teoría económica. En el primer campo no ha aparecido, ni veo en el horizonte inmediato, ninguna teoría política que pueda suministrar un conjunto de conceptos y categorías analíticas como la producida por los clásicos del marxismo. En el área económica está más objetado, no de manera total, pero sí en algunos aspectos que no dejan de ser centrales. Si yo dijera que Marx está muy cuestionado y con ciertos fundamentos bastante estrictos, en la teoría del valor, al punto que las críticas llegan a dudar sobre la existencia del valor como tal o de su naturaleza más bien como una definición o hipótesis de análisis, para parte de muchos que nos formamos en la izquierda podría resultar una suerte de sacrilegio. Sin embargo, siempre la teoría del valor estuvo cuestionada por las concepciones académicas ortodoxas. Pero una cosa es cuando se objetaba desde un punto de vista ideológico, y otra cosa es cuando, como pasa ahora, apareció, se elaboró y se difunde una teoría económica sobre la base de Quesnay y Ricardo, respetando lo que hizo Marx en algunos puntos, pero eliminando el valor del análisis de la economía burguesa. Y se hace con fundamentos técnicos y analíticos muy serios. Se podrá, como siempre, coincidir o no con ella, pero no se puede ignorar afirmando que es una cuestión puramente ideológica”.

UNA CRÍTICA PRELIMINAR A PIERO SRAFFA

-¿Quién lleva la voz cantante en los cuestionamientos mencionados?

“Desde hace unos treinta años la teoría económica de Piero Sraffa ha provocado un impacto que demolió la teoría económica marginalista dominante hacía más de un siglo, y también impactó en la teoría económica de Marx. Sraffa surge como un pensador que define un nuevo paradigma desde donde examinar el funcionamiento del proceso de reproducción del capital. Su obra se conoce como “Producción de mercancía por medio de mercancía” y se ubica de una manera altamente original y penetrante. Son 100 páginas que han provocado una revolución al interior del propio pensamiento de muchos marxistas, al punto de que es muy raro encontrar en Europa y Estados Unidos la cantidad significativa de economistas y pensadores de esta concepción que todavía sea marxista. Existe, pero es una minoría. Buena parte de los ex economistas marxistas se han convertido hoy en economistas ‘esraffianos’ porque consideran que Marx no pudo completar su obra desde una perspectiva lógica respecto de una explicación que sea coherente y consistente entre valor y precio; y que Sraffa logró explicar el funcionamiento del sistema de los precios y su distribución sin necesidad de ninguna teoría del valor.”

-¿Cuál es su opinión al respecto?

“Tengo la impresión, aún muy primaria, de que la labor que se impuso Sraffa en comparación con Marx resulta extremadamente pequeña. Marx es toda una cordillera desde el punto de vista de su obra lógica, filosófica, política y económica. En cambio Sraffa se ocupó de una pequeña montaña de esa cordillera, resolviendo el tema con una brillantez notable. Y lo hace desde una concepción analítica muy difundida entre los economistas: el pensamiento matemático. Por supuesto que el capital no escapa a tener fórmulas, definiciones, esquemas y aritméticas muy elementales. Pero Sraffa fue uno de los primeros en utilizar fórmulas matemáticas –que ni siquiera se encuentran en Ricardo y mucho menos en Adam Smith-. En este caso, el empleo de las matemáticas no es simplemente para hacer más claro el pensamiento porque se establecen relaciones cuantitativas, sino que corresponde a toda una modalidad de pensar la realidad. Mientras que Marx la piensa también en relaciones cuantitativas, pero con un mayor peso en las relaciones histórico-institucionales en el que se desenvuelve el capitalismo. Sraffa no se ocupó de ello.”

-¿Qué buscaba Sraffa?

“Hacer de la economía una ciencia natural, y si fuera posible, con un alto grado de exactitud en sus cálculos. Es decir, la economía concebida por Sraffa sería algo así como un esquema analítico que permitiría elaborar herramientas de políticas económicas estrictas, de la misma manera que un odontólogo, como decía Keynes. Él afirmaba que en algún momento la economía tendría que ser lo suficientemente desarrollada como la odontología. Ahora bien, Sraffa llevó esa idea a su punto más alto.”

-¿Cuál es su parecer en relación a esta pretensión?

“Es respetable, pero Sraffa se evade de lo que es el fundamento de la economía: los conflictos sociales. Marx, por su parte, señaló que la economía sólo puede llegar a convertirse en una ciencia positiva, en una ciencia natural, cuando únicamente atiende los conflictos de los dogmas, y se despreocupa de los fundamentos que son los conflictos reales.”

-¿Qué significa ello?

“Que se puede hacer de la economía una ciencia estricta y cercana a lo natural sólo evadiéndose de los conflictos reales de la sociedad, de los conflictos de clase y de las instituciones que están comprometidas en estas luchas. La ciencia económica es histórico-social.”

-¿Y cuándo podría utilizarse la teoría de Sraffa?

“Cuando la sociedad deje de estar dividida en clases y su conflicto sea con la apropiación mejor de la naturaleza. Pero ese método no puede usarse por intermedio de las clases sociales, cuando un sector explota al otro. Estos son los límites de la concepción sraffiana.”

LOS RIESGOS DE LA ABSTRACCIÓN

-Usted sostiene cierta cautela respecto de las generalidades para observar la realidad…

“La izquierda del mundo ha sido capacitada leyendo de los clásicos que la estructura fundamental de la sociedad burguesa existe en la contraposición entre empresarios capitalistas y trabajadores asalariados. Marx no hablaba de capital y trabajo asalariado, porque ello reemplaza con la abstracción los sujetos reales. Es cierto, la realidad se aprehende por medio de abstracciones. El problema es que, inmediatamente, las abstracciones parecen autonomizarse de su origen y entonces ocupan el lugar de los sujetos reales. Luego, cuando uno habla de capital ya no piensa inmediatamente en empresarios capitalistas, sino que en un elemento genérico. Es decir se sustantiva el concepto. Y cuando decimos trabajo asalariado hablamos también de una abstracción. Ya no pensamos inmediatamente en trabajadores de carne y hueso concretamente existentes y explotados.”

-Parece una sutileza…

“Pero es una sutileza extremadamente importante porque nos impide reemplazar los sujetos reales por sus abstracciones, aunque sean necesarias en tanto son abreviaturas mentales de lo real. Hay que procurar evitar la sustantivación de las categorías filosóficas, económicas, políticas porque este es el desliz idealista que tienen las abstracciones. Inadvertidamente tendemos a abreviar y entonces nos acostumbramos a manejarnos con abstracciones que en realidad, no son vacías, tienen un contenido empírico.”

-¿Cuáles son las abstracciones más peligrosas para quienes emprenden la lucha por transformar la sociedad desde los intereses de los trabajadores?

“Hay que comprender que el concepto de trabajo asalariado se afinca en una realidad de la lucha de clases que tiene historia. La izquierda ha sido instruida en el concepto de obrero y proletario, e inmediatamente en nuestra representación se nos aparece un proletario fabril del siglo XIX –que no es que no exista hoy-, pero pocas veces nos percatamos de que esta figura correspondió en su predominio a una etapa del desarrollo de la sociedad capitalista y de la acumulación del capital. Por eso las obras de Marx tienen el concepto de obrero y de proletario con ese contenido empírico. Sin embargo, cuando nosotros hablamos en la actualidad de trabajador, sin darnos cuenta seguimos pensando en esa figura, toda vez que la realidad ha ampliado el concepto de proletario al de trabajador asalariado, que abarca desde el obrero fabril al bancario, al educador, al de la salud, al de los servicios. Es decir, que la realidad se ha vuelto más rica que el concepto. Por eso es preciso hablar de trabajador asalariado que somos todos los que vivimos de un sueldo. Aquí los conceptos deben enriquecerse con las categorías sociológicas de estatus y rol.”

-¿Cómo así?

“El trabajador bancario considera que ocupa un estatus y desempeña un rol diferente al del obrero fabril. El obrero tiene la experiencia de la explotación sobre su pellejo mucho más evidentemente que el trabajador bancario que estima, por ejemplo, que está haciendo una carrera. Un trabajador fabril a lo sumo llegará a ser capataz. Aunque ambos sean objetivamente de la misma clase social.”

¿Qué desafíos significa lo anterior para quienes luchan por cambiar el actual orden de cosas?

“La unidad, porque el trabajador cuando se une se potencia. Por eso Marx plantea que el capital ha sido una fuerza revolucionaria en la historia de la humanidad porque derribó las barreras del feudalismo, abriendo la potencia social del trabajo. El proceso de producción y reproducción es de carácter social. No hay que pensar en el individuo aunque no hay sociedad ni producción y reproducción sin individuo. Pero cuando los individuos se unen producen relaciones y cosas que están más allá. El individuo no es solamente lo que existe sino que el resultado de relaciones mutuas, y en conjunto, crean superestructuras que a veces se autonomizan, como el Estado. Es una creación de los individuos y, sin embargo, se autonomiza y se vuelve en su contra cuando un sector de la sociedad emplea el Estado como un instrumento de sometimiento del resto. Ahora, como es una creación humana, también los hombres pueden cambiar esa entidad.”

LA HEGEMONÍA DEL CAPITAL FINANCIERO

-¿Qué es el capital?

“En general, la gente asocia al capital con el dinero, con maquinaria, con la educación para mejorar su nivel de vida. El capital se define básicamente porque de él se obtiene un beneficio y tiene, supuestamente, derechos sobre ese beneficio. El capital siempre produce una ganancia, porque todo aquello que no produzca un beneficio no es capital. No obstante, el capital necesita de trabajadores –fabriles, bancarios, comerciantes, de servicios- para producir bienes y servicios y el capital obtenga ganancias, porque sino lo invertiría. Entonces el elemento sustancial que define al capital es el trabajo asalariado. En definitiva, el capital no es una cosa. Es una relación que se da entre sectores sociales: entre propietarios del capital, de los medios de producción que funcionan como capital, frente a no propietarios de medios de producción. El propietario de los medios de producción es un no trabajador, y el trabajador es un no capital. En esta estructura asimétrica aparece el beneficio. El capital es una relación histórica específica de producción.”

-¿Qué ocurre con el ahorro de las personas?

“Yo tengo unos ahorritos producto de mi esfuerzo personal y los deposito en un banco para que me dé una tasita de interés. Entonces la gente dice que ‘tengo un capitalito’. Pero no es cierto. Ese es capitalito para el que lo toma en deuda y lo pone en el proceso de producción. Para quien lo deposita en un banco, simplemente es un consumo diferido. En realidad cuando uno mes a mes va quitando una fracción de su salario para ahorrarlo en un banco, es para consumir algo después. Como ese algo no lo puedo comprar de inmediato, debo ir reuniendo de a poco y pasado un tiempo lo compro. En la realidad económica esos ahorros del trabajador son consumo diferido, pero mientras tanto son utilizados por la red bancaria para suministrar crédito a las empresas y seguir reproduciendo el capital. En el fondo, todos quienes pueden ahorrar algo, sin saberlo ni quererlo, están ayudando a reproducir el propio capital. Cuando yo compro una botella de leche lo hago no sólo porque me quedo fuera del mercado, sino porque no puedo sobrevivir sin ella. Pero en materia bancaria, yo puedo prescindir de esa botella de leche. En buenas cuentas, el sistema financiero está absorbiendo parte del esfuerzo de la clase trabajadora para reproducir como negocio a otras empresas.”

-Usted afirma con mucha fuerza la hegemonía del capital financiero en el mundo, ¿cómo se explica?

“Primero, lo financiero son los bancos y sus pisos: el banco crediticio que se vincula a la empresas y los depositantes; el banco que se especializa en determinados créditos únicamente a empresas; el banco de inversión internacional; el banco especializado sólo en activos financieros y crea nuevos instrumentos financieros como los derivados; y el banco central que sólo trabaja con bancos. Además están las bolsas y los mercados de valores. Todo este conjunto esta correlacionado y se ha expandido de una manera tal, sobre todo en los países capitalistas más desarrollados, que las relaciones del capital financiero se han autonomizado al punto que el capital financiero está ‘montado’ sobre el viejo capitalismo comercial e industrial.”

-¿Cuándo ocurrió lo que señala?

“Hasta la Segunda Guerra Mundial todavía y de manera relativa, se podía hablar de un predominio del capital industrial donde el capital financiero era un facilitador de los negocios y las transacciones de ese capital industrial, y que la tasa de interés nunca podía estar sobre la tasa media de ganancia. Hoy eso ya no ocurre. El capital financiero se ha desarrollado tan monstruosamente y se ha autonomizado tanto, que él le dicta financieramente al capital comercial e industrial todo tipo de finales y cálculos, y le impone la obtención de un rendimiento porque ahora el capital financiero es el dueño del industrial, no como hace 50 o 100 años atrás. En la actualidad, las empresas y corporaciones se compran y se venden para ver si dan rendimiento como latas de tomates.”

-Pero antes las empresas también se compraban y vendían…

“Pero comprar o vender un pequeño taller industrial es distinto que vender corporaciones gigantescas. Es más. El capital financiero las puede descuartizar porque una rama específica de una corporación es más productiva que las otras. El capital financiero es dueño y señor de vidas, no sólo de los trabajadores y del conjunto de la sociedad, sino de los propios sectores burgueses industriales que están obligados a crear a través de sus plantillas gerenciales nuevas formas de rendimiento que le exige el capital financiero. O sea que ahora la tasa de ganancia tiene que estar acorde y rendir de acuerdo a una tasa de interés.”

LA SUPERACIÓN DEL CAPITALISMO

-¿Y qué es el socialismo después de la caída de la Unión Soviética, de lo que pasa en China?

“Ya existen experiencias históricas. Y aquí no podemos hacernos los distraídos, independientemente de los defectos y errores. Que el socialismo de la URSS, por ejemplo, haya resultado una experiencia fracasada con todas sus especificaciones históricas, no significa que el capitalismo es superior al socialismo. No es así. El capitalismo no está en condiciones de eliminar la explotación, las desigualdades, las injusticias, ni la pobreza, ni la impunidad. Si el capitalismo lograra evitar lo anterior, simplemente dejaría de ser capitalismo. De manera que aunque fracase una y mil veces cualquier experiencia socialista, eso no significa que el sistema capitalista es mejor. Significa, por el contrario, que las sociedades están buscando salir de él porque sino no habría tantas experiencias socialistas. Los trabajadores no están conformes en el capitalismo. Y ninguna sociedad desaparece a cambio de otra ‘pura’. En verdad estamos transitando el acceso a una nueva sociedad, pero como somos contemporáneos no nos damos cuenta de ello, la queremos ver inmediatamente, antes de morirnos. En el futuro se verá a la Revolución Rusa como el comienzo de la declinación del capitalismo. Y el capital y la sociedad burguesa no son eternos. Son históricos. Yo no tengo ninguna duda ni angustia existencial respecto de la superación del capitalismo.”

-Hay miradas que ligan al socialismo a un Estado centralizado…

“Si el Estado concentra los medios de producción, concentra las decisiones de producción y reproducción como un único ente resolutivo y, por tanto, como un único patrón, y el resto de la sociedad es de trabajadores asalariados, lo que hay es un intento de superación del capitalismo, pero todavía dentro de las relaciones trabajo asalariado y capital. Ahora no se trata de millones de empresarios, sino de un único monopolio económico, político y social: el Estado que decía representar a los trabajadores. En estas circunstancias, la sociedad continúa viviendo de un salario y sigue produciendo mercancías a las cuales accede mediante el ingreso salarial. Esto significa que, si las sucesivas experiencias socialistas actuales no apuntan básica y centralmente a crear las condiciones para la eliminación del trabajo asalariado, volverá a resucitar el capitalismo.”

-¿Y de que manera se supera el trabajo asalariado?

“Construyendo condiciones para el trabajo asociado. Puede haber en el proceso de tránsito propiedad pública, propiedad del Estado, combinada con empresas cooperativas en la industria de toda índole.”

-Pero continúa existiendo excedente…

“El excedente no lo inventó el capitalismo. El excedente es algo que toda sociedad produce cuando la cantidad de bienes y servicios supera el nivel de la sobrevivencia. El tema es quién se apropia del excedente y por medio de qué relaciones sociales y políticas. En el capitalismo hay plus producto, plus trabajo, y plus valor apropiado privadamente. En una sociedad socialista el excedente es producido y distribuido socialmente por los propios productores. En un sistema de trabajadores asociados se trabaja no para otro, sino para el conjunto y el mejoramiento general de la vida.”

-¿Y políticamente?

“Que exista un partido de los trabajadores en el Estado no significa su eternización allí. La experiencia del partido comunista identificado con el Estado, fue un fenómeno puramente ruso que se generalizó como si fuera una ley de la naturaleza. Lenin decía que todavía estaban en un proceso -1920- de muchas estrechecez, penurias y acoso de las bandas imperialistas que invadían el país, impidiendo su recuperación en paz. Por eso afirma que no hay que entregar el Estado porque fracasaría la revolución. Pero estamos hablando de períodos transicionales. Lenin señaló que cuando la revolución estuviera consolidada el partido debería separarse del Estado, y el Estado tendría que ser dirigido y controlado por los propios trabajadores. Entonces, en ese estadio, la nueva sociedad se parará sobre sus propios pies. Además, si el partido y el Estado van a reemplazar y sustituir a la clase trabajadora, ¿por qué la clase debería luchar por esa sociedad?”

-Si se separa el partido del Estado, ¿para qué sirve el partido en ese momento?

“Tenderá a desaparecer porque también tenderá a desaparecer el Estado.”

Enero 10 de 2011